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Uvieta

Uvieta

Assessment

Presentation

Education

4th Grade

Practice Problem

Easy

Created by

Julio Vargas

Used 9+ times

FREE Resource

13 Slides • 12 Questions

1

UVIETA

By Julio Vargas

2

​Había una vez un viejito muy pobre que vivía solito en su casita. Se llamaba Uvieta. Un día, le dieron ganas de salir a conocer otros lugares. Así que fue a la panadería y compró pan con la única moneda que tenía. En ese tiempo, vendían bollos grandes, suaves por dentro y tostados por fuera, tres por diez centavos. Regresó a su casa para preparar sus cosas cuando alguien tocó la puerta. Era un viejito que temblaba y se veía muy necesitado. Le pidió algo de comer, y Uvieta le dio uno de sus bollos.

3

​Luego, mientras acomodaba el resto, volvieron a tocar la puerta. Esta vez era una viejita muy flaquita y con cara de hambre. También le pidió ayuda, y él le dio otro bollo. Cuando ya iba a salir, tocaron de nuevo. Era un niño sucio, con la ropa hecha pedazos y muy delgado. Como ya no le quedaba mucho, Uvieta le dio el último bollo. —¡Qué caray! —dijo—. A nadie le falta Dios.

4

Multiple Choice

¿Qué hizo Uvieta con los bollos que compró?

1

Se los guardó todos para el camino.

2

Se los comió de una vez

3

Los compartió con personas necesitadas.

5

Multiple Choice

¿Cómo era el último que llegó a pedir comida a Uvieta?

1

Era un niño sucio, flaco y con ropa rota.

2

Era un señor muy elegante.

3

Era un gato hambriento.

6

​Aunque ya no tenía comida, se fue a caminar. Después de mucho andar, llegó a una quebrada. Tenía tanta hambre que solo pudo tomar agua para engañar la panza. De pronto, apareció el primer viejito y le dijo: —Uvieta, Nuestro Señor está muy agradecido contigo. Nosotros tres que te pedimos pan éramos Jesús, María y José. Y ahora podés pedir lo que querás. Uvieta pensó un rato y pidió un saco mágico donde cayeran las cosas que él quisiera.

San José subió al Cielo y regresó con el saco. En eso, pasó una señora con una bandeja de empanadas. Uvieta dijo: —¡Vengan esas empanadas a mi saco! Y todas cayeron dentro. Se sentó al lado de una cerca y se las comió todas.

7

​Siguió caminando, y se encontró con la viejita de antes. Ella le dijo: —Nuestro Señor, mi Hijo, quiere saber si necesitás algo más. Uvieta contestó: —No, Mariquita. Muchas gracias. Con el saco tengo. Panza llena, corazón contento.

Pero la Virgen se molestó: —¡Uy, Uvieta! ¿A José sí le pediste, y a mí me despreciás? Uvieta se sintió mal y pidió que en su casa creciera un palo de uvas, y que nadie pudiera bajarse de él sin su permiso. Ella le dijo que ya estaba listo.

8

Multiple Choice

¿Qué pidió Uvieta cuando la Virgen se enojó porque no le pidió nada?

1

Que le regalara otro saco mágico.

2

Que le sembrara un palo de uvas especial.

3

Que le cocinara más empanadas.

9

​Más adelante, Uvieta encontró otra quebrada con muchos peces. Dijo: —¡Vengan esos peces cocinados con salsa a mi saco! Y se le llenó el saco de pescado delicioso. Comió con gusto.

Luego, apareció otro viejito y le dijo: —Nuestro Señor quiere saber si querés algo más. Él no vino porque está muy ocupado. —Yo no quiero nada —respondió Uvieta. —¡No seas necio! Pedí lo que quieras. Uvieta pensó y dijo: —Bueno, decile que quiero morirme solo cuando a mí me dé la gana.

10

Multiple Choice

¿Qué pidió Uvieta después de que comió pescado con salsa?

1

Que le trajeran más pescado.

2

Que lo dejaran vivir donde él quisiera.

3

Que pudiera morirse solo cuando él quisiera.

11

​Después de eso, se devolvió a ver si el palo de uvas era real. ¡Y sí! Estaba en su patio, lleno de uvas. Uvieta se puso feliz. Pasaron los días y Uvieta se hizo famoso porque quien se subía al palo no podía bajar. Entonces Dios dijo: —¡Uy, qué engreído está Uvieta! Ya ni se acuerda de Mí.

12

​Llamó a la Muerte y le dijo que fuera por él. La Muerte llegó, tocó la puerta, y Uvieta salió. —¿Y usted qué hace por aquí, comadrita? —Vengo por vos, mandada por Nuestro Señor. —Pero yo pedí morirme cuando yo quiera. —Donde manda el Jefe, no manda marinero —respondió ella. —Pase y siéntese mientras guardo mis cosas. La sentó de manera que viera el palo de uvas, bien bonito.
La Muerte lo vio y dijo: —¡Qué lindas uvas! —¿Y por qué no se sube a probarlas? —le ofreció Uvieta. La Muerte se subió... ¡y ya no pudo bajar! Uvieta se rió con ganas. —¡Ahora sí, se queda allá arriba hasta que a mí me dé la gana!

13

Multiple Choice

¿Qué pasó cuando la Muerte se subió al palo de uvas?

1

Se cayó y se lastimó.

2

Pudo bajar cuando quiso.

3

Quedó atrapada y no pudo bajar sin permiso.

14

​Pasaron los años y nadie moría. La Tierra se llenó de personas viejísimas, y Dios estaba furioso. Mandó a varios santos a decirle a Uvieta que soltara a la Muerte, pero él no hacía caso. Hasta que Dios le prometió que si la dejaba bajar, a él no se lo llevaría. Entonces Uvieta la dejó bajar. La Muerte se fue volando a donde Dios.

15

​Pero Dios todavía estaba molesto. Entonces mandó al Diablo por Uvieta. El Diablo llegó, tocó la puerta, y Uvieta preguntó: —¿Quién es? —La vieja Inés con las patas al revés —respondió el Diablo en tono burlón.

Uvieta escuchó esa voz horrible, miró por la cerradura y vio al Diablo. Se asustó mucho, pero rápido se le ocurrió algo. Corrió por su saco, abrió la puerta y dijo: —¡Al saco el Diablo! El Diablo cayó dentro y Uvieta lo golpeó con un palo hasta hacerlo polvo.

Dios se enteró y le pidió que lo soltara. Uvieta aceptó, y Dios tuvo que volver a formar al Diablo desde el polvo.

16

Multiple Choice

¿Qué hizo Uvieta cuando llegó el Diablo a su casa?

1

Lo metió en su saco mágico y lo golpeó.

2

Le ofreció uvas del palo.

3

Salió corriendo a esconderse.

17

Multiple Choice

¿Por qué Dios mandó a varios santos a hablar con Uvieta?

1

Porque Uvieta quería mudarse al cielo.

2

Porque Uvieta tenía hambre otra vez.

3

Porque Uvieta no dejaba bajar a la Muerte.

18

​Después, Dios mandó otra vez a la Muerte, y esta vez le dijo que no se dejara engañar. Que lo agarrara dormido si era necesario. Y así lo hizo. Una noche, cuando Uvieta dormía, la Muerte lo agarró de las mechas y se lo llevó al Cielo. Lo dejó en la puerta para que ahí decidieran qué hacer con él.

19

​En la mañana, San Pedro lo encontró y, al saber que era Uvieta, le dijo: —¡Vos no entrás! Has hecho enojar mucho a Nuestro Señor. —¿Y para dónde me voy? —¡Para el infierno! Uvieta se fue, pero cuando el Diablo lo vio llegar, se asustó tanto que cerró la puerta con todo lo que encontró. Uvieta tocaba y gritaba: —¡Ave María Purísima! ¡Ave María Purísima! Eso hizo que todos los diablos se asustaran más, porque no aguantaban oír esas palabras.

20

Multiple Choice

¿Cómo logró la Muerte llevarse a Uvieta?

1

Uvieta se fue con ella voluntariamente.

2

La Muerte lo agarró dormido y se lo llevó.

3

Uvieta la ayudó a entrar a su casa.

21

Multiple Choice

¿Qué le dijo San Pedro a Uvieta cuando lo vio en la puerta del Cielo?

1

Que podía entrar y descansar.

2

Que no podía entrar porque había enojado a Dios.

3

Que tenía que esperar en la fila.

22

​Uvieta estuvo tres días tocando, pero como no le abrían, regresó al Cielo. Pasó por la puerta y San Pedro le dijo: —¿Y ahora qué? —Llevo tres días tocando allá y no me dejan entrar. —¿Y cómo llamás? —¡Ave María Purísima! La Virgen estaba en el patio dando de comer a sus gallinas de oro. Al oír eso, creyó que la llamaban. Se asomó, vio a Uvieta y se alegró mucho. —¡Uy, Uvieta! Pase adelante. San Pedro no se atrevió a decir nada, y así fue como Uvieta entró muy feliz al Cielo. Y yo me meto por un huequito, y me salgo por otro... ¡para que ustedes me cuenten otro!

23

Multiple Choice

¿Qué hizo Uvieta cuando no le abrían la puerta del infierno?

1

Se quedó esperando afuera sin hacer nada.

2

Regresó al Cielo y llamó diciendo "¡Ave María Purísima!"

3

Se fue a buscar otro lugar donde vivir.

24

Multiple Choice

¿Qué tenía de especial el palo de uvas que pidió Uvieta?

1

Que daba uvas mágicas que curaban.

2

Que nadie podía bajarse sin permiso de Uvieta.

3

Que crecía solo de noche

25

Multiple Choice

¿Qué hacía el saco mágico de Uvieta?

1


Guardaba oro cada vez que él lo deseaba.

2

Se llenaba con lo que Uvieta pidiera.

3

Se convertía en comida cuando tenía hambre.

UVIETA

By Julio Vargas

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