
EXAMEN DE RECUPERACIÓN DE LENGUA CASTELLANA
Authored by Edison Lozano
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1.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
5 mins • 1 pt
Lee este fragmento de un borrador de un ensayo.
1.En todos los Estados Unidos, hay ciudades conocidas por sus platos “especiales”. 2 Cada plato tiene un sabor e historia únicos y la gente de todo el país viaja a esas ciudades sólo para probarlo. 3 Chicago es famoso por su pizza de plato hondo. 4 El pay de queso estilo Nueva York es uno de los atributos de la ciudad de Nueva York hacia la fama.
5 Pat y Harry nacieron en el sur de Filadelfia. 6 Pat nació en 1907 y Harry nació nueve años más tarde. 7 Cuando Harry era apenas un niño de tres años, la familia Olivieri se mudó a Italia. 8 La familia se quedó en Italia por poco tiempo antes de regresar a Filadelfia. 9 Harry se inició en carpintería. 10Él trabajó después de la escuela. 11También trabajó en el astillero de la marina de guerra. 12Pat comenzó a construir trineos. 13Harry y Pat querían ganarse un mejor nivel de vida, así que decidieron abrir un puesto de hot dogs y venderlos en las noches. 14En 1930, los hermanos abrieron un puesto de hot dogs en las esquinas de 9th Street, Wharton Street y Passyunk Avenue.
¿Cuál revisión combina de manera más efectiva las ideas de las oraciones 9 y 12 en una sola oración?
Debido a que Pat construyó trineos, Harry trabajó en carpintería después de la escuela así como en el astillero.
Pat construyó trineos y Harry trabajó después de la escuela, iniciándose en la carpintería y trabajando en el astillero.
Los hermanos trabajaron después de la escuela en carpintería (Harry), en el astillero (Harry) y construyendo trineos (Pat).
Harry se mantuvo ocupado después de la escuela, iniciándose en carpintería y trabajando en el astillero, mientras que Pat comenzó a construir trineos.
2.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
45 sec • 1 pt
Lee este fragmento de un borrador de un ensayo.
1.En todos los Estados Unidos, hay ciudades conocidas por sus platos “especiales”. 2 Cada plato tiene un sabor e historia únicos y la gente de todo el país viaja a esas ciudades sólo para probarlo. 3 Chicago es famoso por su pizza de plato hondo. 4 El pay de queso estilo Nueva York es uno de los atributos de la ciudad de Nueva York hacia la fama.
5 Pat y Harry nacieron en el sur de Filadelfia. 6 Pat nació en 1907 y Harry nació nueve años más tarde. 7 Cuando Harry era apenas un niño de tres años, la familia Olivieri se mudó a Italia. 8 La familia se quedó en Italia por poco tiempo antes de regresar a Filadelfia. 9 Harry se inició en carpintería. 10Él trabajó después de la escuela. 11También trabajó en el astillero de la marina de guerra. 12Pat comenzó a construir trineos. 13Harry y Pat querían ganarse un mejor nivel de vida, así que decidieron abrir un puesto de hot dogs y venderlos en las noches. 14En 1930, los hermanos abrieron un puesto de hot dogs en las esquinas de 9th Street, Wharton Street y Passyunk Avenue.
La palabra subrayada se puede reemplazar por el siguiente sinónimo
Chambeó
Fatigó
Dificulto
Faena
3.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
5 mins • 1 pt
EL HOMBRE DE LA CACHUCHA ROJA
No hace mucho tiempo paseaba por la ciudad un hombre que llevaba puesta sobre su cabeza una CACHUCHA de color roja. Al llegar a la estación de ferrocarril, el hombre se metió en el vestíbulo y se detuvo a contemplar a la gente que entraba y salía cargada con sus maletas, sus bolsas y sus carteras. En esas estaba cuando, de pronto, exclamó con voz alta:
-¡Vaya, vaya!
A continuación abandonó la estación precipitadamente y siguió paseando.
Poco después, el hombre de la cachucha roja llegó a un paso subterráneo. Observó detenidamente la entrada del túnel y se introdujo en él caminando por una acera estrecha, que estaba separada de la calzada por una pequeña valla. Y cuando se encontraba en medio del túnel, se detuvo a ver cómo los coches pasaban a toda velocidad en una y otra dirección. Poco después gritó:
-¡Vaya, vaya!
Inmediatamente el hombre continuó su camino mientras el eco de sus palabras se confundía con el rumor de los coches.
A la salida del túnel había un edificio muy alto con grandes ventanales oscuros. Tenía todas las ventanas cerradas y desde fuera no podía verse lo que la gente hacía en el interior puesto que los cristales hacían el efecto de un espejo en el que se reflejaban el cielo y las nubes. El hombre de la cachucha roja se detuvo frente al edificio y esperó a ver si alguien abría alguna de aquellas ventanas. Pasó el tiempo y las ventanas permanecían cerradas. Entonces nuestro hombre dijo casi gritando:
-¡Vaya, vaya!
Y volvió a esperar a que ocurriera algo.
Cuando vio que todas las ventanas continuaban carradas a cal y canto, gritó de nuevo, y esta vez con mucha más fuerza:
-¡Vaya, vaya!
Y tras esto, continuó satisfecho su camino.
Pasado un rato, el hombre de la cachucha roja llegó a un parque muy bonito en el que había un pequeño lago. La gente paseaba plácidamente por la orilla y se sentaba de vez en cuando en unos bancos pintados de rojo a contemplar cómo paseaban los demás. También había muchas madres y abuelos que empujaban sillitas de bebé, ancianas que echaban miguitas de pan a las palomas, niños que corrían hacia ellas para asustarlas y verlas salir volando, gente de todas las edades que corría, saltaba y hacía deporte... Y, a la orilla del lago, había un empedrado donde se habían sentado parejas de enamorados y grupos de jóvenes que tocaban la guitarra.
Justo en el centro de aquel parque se alzaba una escultura en la que se representaba a un joven desnudo y frente a él un ave de rapiña. El joven señalaba con su mano derecha al ave y elevaba la otra mano hacia el cielo.
El hombre de la cachucha roja se detuvo ante aquella estatua. Luego miró en derredor y estuvo contemplando un buen rato a la gente. Y, de repente, volvió a gritar a pleno pulmón:
-¡Vaya, vaya!
Algunas personas que paseaban por el parque se pararon curiosas y se quedaron esperando a ver si aquel hombre decía o hacía algo más. Pero él se limitó a emprender de nuevo su camino sin añadir ni media palabra.
Y andando, andando, el hombre de la cachucha roja llegó a un gran edificio gris que estaba situado en una amplia avenida. Delante del edificio había muchos coches de policía aparcados. El hombrecillo se detuvo ante la puerta y gritó en tono decidido:
-¡Vaya, vaya!
Al instante salieron precipitadamente de aquel edificio algunos policías, arrestaron al hombre de la gorra roja y le introdujeron en la comisaría. Allí le cachearon para ver si llevaba armas y le interrogaron a fondo. Después de comprobar que el hombre de la gorra roja no pretendía nada malo, le sacaron de la comisaría y le dijeron:
-A nosotros no nos hace ninguna gracia que usted vaya gritando por todas partes "¡Vaya, vaya!". Pero como no hay ninguna ley escrita que prohíba decir por la calle "¡Vaya, vaya!", tenemos que dejarlo en libertad.
Y ¿sabéis lo que en aquel mismo momento respondió el hombre de la gorra roja?
Sí, exactamente eso.
Franz Hohler. El bloque de granito en el cine. (Adaptación)
Con que fin decía el personaje de la gorra roja la expresión vaya, vaya:
Esperaba que ocurriera algo
Hacer una broma fastidiosa.
Era su sello personal
Busca llamar la atención de la policia.
4.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
3 mins • 1 pt
EL HOMBRE DE LA CACHUCHA ROJA
No hace mucho tiempo paseaba por la ciudad un hombre que llevaba puesta sobre su cabeza una CACHUCHA de color roja. Al llegar a la estación de ferrocarril, el hombre se metió en el vestíbulo y se detuvo a contemplar a la gente que entraba y salía cargada con sus maletas, sus bolsas y sus carteras. En esas estaba cuando, de pronto, exclamó con voz alta:
-¡Vaya, vaya!
A continuación abandonó la estación precipitadamente y siguió paseando.
Poco después, el hombre de la cachucha roja llegó a un paso subterráneo. Observó detenidamente la entrada del túnel y se introdujo en él caminando por una acera estrecha, que estaba separada de la calzada por una pequeña valla. Y cuando se encontraba en medio del túnel, se detuvo a ver cómo los coches pasaban a toda velocidad en una y otra dirección. Poco después gritó:
-¡Vaya, vaya!
Inmediatamente el hombre continuó su camino mientras el eco de sus palabras se confundía con el rumor de los coches.
A la salida del túnel había un edificio muy alto con grandes ventanales oscuros. Tenía todas las ventanas cerradas y desde fuera no podía verse lo que la gente hacía en el interior puesto que los cristales hacían el efecto de un espejo en el que se reflejaban el cielo y las nubes. El hombre de la cachucha roja se detuvo frente al edificio y esperó a ver si alguien abría alguna de aquellas ventanas. Pasó el tiempo y las ventanas permanecían cerradas. Entonces nuestro hombre dijo casi gritando:
-¡Vaya, vaya!
Y volvió a esperar a que ocurriera algo.
Cuando vio que todas las ventanas continuaban carradas a cal y canto, gritó de nuevo, y esta vez con mucha más fuerza:
-¡Vaya, vaya!
Y tras esto, continuó satisfecho su camino.
Pasado un rato, el hombre de la cachucha roja llegó a un parque muy bonito en el que había un pequeño lago. La gente paseaba plácidamente por la orilla y se sentaba de vez en cuando en unos bancos pintados de rojo a contemplar cómo paseaban los demás. También había muchas madres y abuelos que empujaban sillitas de bebé, ancianas que echaban miguitas de pan a las palomas, niños que corrían hacia ellas para asustarlas y verlas salir volando, gente de todas las edades que corría, saltaba y hacía deporte... Y, a la orilla del lago, había un empedrado donde se habían sentado parejas de enamorados y grupos de jóvenes que tocaban la guitarra.
Justo en el centro de aquel parque se alzaba una escultura en la que se representaba a un joven desnudo y frente a él un ave de rapiña. El joven señalaba con su mano derecha al ave y elevaba la otra mano hacia el cielo.
El hombre de la cachucha roja se detuvo ante aquella estatua. Luego miró en derredor y estuvo contemplando un buen rato a la gente. Y, de repente, volvió a gritar a pleno pulmón:
-¡Vaya, vaya!
Algunas personas que paseaban por el parque se pararon curiosas y se quedaron esperando a ver si aquel hombre decía o hacía algo más. Pero él se limitó a emprender de nuevo su camino sin añadir ni media palabra.
Y andando, andando, el hombre de la cachucha roja llegó a un gran edificio gris que estaba situado en una amplia avenida. Delante del edificio había muchos coches de policía aparcados. El hombrecillo se detuvo ante la puerta y gritó en tono decidido:
-¡Vaya, vaya!
Al instante salieron precipitadamente de aquel edificio algunos policías, arrestaron al hombre de la gorra roja y le introdujeron en la comisaría. Allí le cachearon para ver si llevaba armas y le interrogaron a fondo. Después de comprobar que el hombre de la gorra roja no pretendía nada malo, le sacaron de la comisaría y le dijeron:
-A nosotros no nos hace ninguna gracia que usted vaya gritando por todas partes "¡Vaya, vaya!". Pero como no hay ninguna ley escrita que prohíba decir por la calle "¡Vaya, vaya!", tenemos que dejarlo en libertad.
Y ¿sabéis lo que en aquel mismo momento respondió el hombre de la gorra roja?
Sí, exactamente eso.
Franz Hohler. El bloque de granito en el cine. (Adaptación)
Cuál es el recorrido del personaje de gorra roja en orden cronológico:
Estación del ferrocarril
Vestíbulo
Subterráneo
Parque
Edificio Espejos
Comisaria
Orilla del lago
Libertad.
edificio Gris
Estación del ferrocarril
Subterráneo
Vestíbulo
Edificio Espejos
Libertad.
Comisaria
Orilla del lago
Edificio Gris
Parque de los novios
Estación del ferrocarril
Vestíbulo
Subterráneo
Edificio Espejos
Parque
Orilla del lago
Edificio Gris
Comisaria
Libertad.
Libertad.
Comisaria
Orilla del lago
Edificio Gris
Estación del ferrocarril
Vestíbulo
Subterráneo
Parque
Edificio Espejos
5.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
5 mins • 1 pt
¿JAGUAR O LEOPARDO? Los jaguares y los leopardos son tan parecidos que es difícil distinguirlos. Sin embargo, los jaguares son en general más grandes que los leopardos. Tienen cuerpo muscular robusto, cabeza ancha, piernas cortas y macizas, y grandes zarpas. Las manchas del jaguar forman anillos circulares con un punto en el centro. A estos patrones se les llama rosetas. Las manchas de los leopardos son más chicas y no tienen el punto central. Los jaguares son los terceros felinos del mundo, en tamaño. Sólo los leones y los tigres son más grandes que ellos. El jaguar macho pesa entre 120 y 200 libras (de 54 a 90 kg), mientras la hembra por lo común pesa entre 80 y 100 libras (de 36 a 45 kg). Su cuerpo puede llegar a medir más de 7 pies (2 metros) de la nariz a la cola. El leopardo es el miembro más pequeño de la familia de “grandes felinos”: gatos que rugen y no ronronean. Los leopardos pueden pesar entre 65 y 180 libras (de 29 a 82 kg). Su longitud varía entre 5 y 7 pies (de 1,5 a 2 metros). En general, los machos son dos veces más grandes que las hembras. Tanto los jaguares como los leopardos tienen cachorros que parecen negros al nacer. En vez de la piel amarilla de los adultos, la de ellos es café negruzca, con manchas negras. El pelaje de manchas doradas de los jaguares y leopardos adultos les ayuda a confundirse con su entorno. Cuando brilla el sol a través de pastizales y hojas, produce un patrón moteado de oscuridad y luz, semejante al que se ve en el pelaje de los grandes felinos. Esto ayuda a los gatos a ocultarse, tanto de depredadores como de su presa. El leopardo y el jaguar tienen largos bigotes que les permiten sentir su camino mientras andan al acecho de la presa en la oscuridad. El blando acojinado de sus patas y la piel que tienen entre los dedos de los pies les ayudan a caminar con agilidad entre ramitas y hojas. Pueden recoger sus garras mortales dentro de bolsitas especiales de las patas, para conservarlas afiladas. La cola, tanto del jaguar como del leopardo, es larga y gruesa, y esto les ayuda a conservar el equilibrio cuando se abalanzan sobre la presa. Estas prácticas colas son blancas por abajo, y eso ayuda a los cachorros pequeñitos a seguir a su madre a través de la espesura de la maleza.
cuál es el propósito fundamental del texto:
Definir los aspectos del hábitat natural de los felinos
Describir las diferencias y semejanzas entre el jaguar y el leopardo
Informar sobre el tiempo de apareamiento de los felinos
argumentar la razón por la cual se considera salvaje al leopardo
6.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
3 mins • 1 pt
¿JAGUAR O LEOPARDO? Los jaguares y los leopardos son tan parecidos que es difícil distinguirlos. Sin embargo, los jaguares son en general más grandes que los leopardos. Tienen cuerpo muscular robusto, cabeza ancha, piernas cortas y macizas, y grandes zarpas. Las manchas del jaguar forman anillos circulares con un punto en el centro. A estos patrones se les llama rosetas. Las manchas de los leopardos son más chicas y no tienen el punto central. Los jaguares son los terceros felinos del mundo, en tamaño. Sólo los leones y los tigres son más grandes que ellos. El jaguar macho pesa entre 120 y 200 libras (de 54 a 90 kg), mientras la hembra por lo común pesa entre 80 y 100 libras (de 36 a 45 kg). Su cuerpo puede llegar a medir más de 7 pies (2 metros) de la nariz a la cola. El leopardo es el miembro más pequeño de la familia de “grandes felinos”: gatos que rugen y no ronronean. Los leopardos pueden pesar entre 65 y 180 libras (de 29 a 82 kg). Su longitud varía entre 5 y 7 pies (de 1,5 a 2 metros). En general, los machos son dos veces más grandes que las hembras. Tanto los jaguares como los leopardos tienen cachorros que parecen negros al nacer. En vez de la piel amarilla de los adultos, la de ellos es café negruzca, con manchas negras. El pelaje de manchas doradas de los jaguares y leopardos adultos les ayuda a confundirse con su entorno. Cuando brilla el sol a través de pastizales y hojas, produce un patrón moteado de oscuridad y luz, semejante al que se ve en el pelaje de los grandes felinos. Esto ayuda a los gatos a ocultarse, tanto de depredadores como de su presa. El leopardo y el jaguar tienen largos bigotes que les permiten sentir su camino mientras andan al acecho de la presa en la oscuridad. El blando acojinado de sus patas y la piel que tienen entre los dedos de los pies les ayudan a caminar con agilidad entre ramitas y hojas. Pueden recoger sus garras mortales dentro de bolsitas especiales de las patas, para conservarlas afiladas. La cola, tanto del jaguar como del leopardo, es larga y gruesa, y esto les ayuda a conservar el equilibrio cuando se abalanzan sobre la presa. Estas prácticas colas son blancas por abajo, y eso ayuda a los cachorros pequeñitos a seguir a su madre a través de la espesura de la maleza.
Según el texto, los jaguares y los leopardos se pueden confundir con el entorno, gracias a su
peso y tamaño.
cuerpo grande y robusto.
piel y su cola larga.
pelaje de manchas doradas.
7.
MULTIPLE CHOICE QUESTION
2 mins • 1 pt
¿JAGUAR O LEOPARDO? Los jaguares y los leopardos son tan parecidos que es difícil distinguirlos. Sin embargo, los jaguares son en general más grandes que los leopardos. Tienen cuerpo muscular robusto, cabeza ancha, piernas cortas y macizas, y grandes zarpas. Las manchas del jaguar forman anillos circulares con un punto en el centro. A estos patrones se les llama rosetas. Las manchas de los leopardos son más chicas y no tienen el punto central. Los jaguares son los terceros felinos del mundo, en tamaño. Sólo los leones y los tigres son más grandes que ellos. El jaguar macho pesa entre 120 y 200 libras (de 54 a 90 kg), mientras la hembra por lo común pesa entre 80 y 100 libras (de 36 a 45 kg). Su cuerpo puede llegar a medir más de 7 pies (2 metros) de la nariz a la cola. El leopardo es el miembro más pequeño de la familia de “grandes felinos”: gatos que rugen y no ronronean. Los leopardos pueden pesar entre 65 y 180 libras (de 29 a 82 kg). Su longitud varía entre 5 y 7 pies (de 1,5 a 2 metros). En general, los machos son dos veces más grandes que las hembras. Tanto los jaguares como los leopardos tienen cachorros que parecen negros al nacer. En vez de la piel amarilla de los adultos, la de ellos es café negruzca, con manchas negras. El pelaje de manchas doradas de los jaguares y leopardos adultos les ayuda a confundirse con su entorno. Cuando brilla el sol a través de pastizales y hojas, produce un patrón moteado de oscuridad y luz, semejante al que se ve en el pelaje de los grandes felinos. Esto ayuda a los gatos a ocultarse, tanto de depredadores como de su presa. El leopardo y el jaguar tienen largos bigotes que les permiten sentir su camino mientras andan al acecho de la presa en la oscuridad. El blando acojinado de sus patas y la piel que tienen entre los dedos de los pies les ayudan a caminar con agilidad entre ramitas y hojas. Pueden recoger sus garras mortales dentro de bolsitas especiales de las patas, para conservarlas afiladas. La cola, tanto del jaguar como del leopardo, es larga y gruesa, y esto les ayuda a conservar el equilibrio cuando se abalanzan sobre la presa. Estas prácticas colas son blancas por abajo, y eso ayuda a los cachorros pequeñitos a seguir a su madre a través de la espesura de la maleza.
Según el texto, el jaguar y el leopardo se diferencian en
El peso y tamaño de sus cuerpos.
La extensión de sus bigotes.
La longitud de sus colas
El color de sus cachorros.
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