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lenguaje 9° 3

Authored by MANUEL BARRERA

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1.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

El misterioso caso de Styles

Mary Cavendish despertó toda mi admiración y simpatía. Se puso apasionadamente de parte de su marido, rechazando la idea de su culpabilidad, y luchó por él con uñas y dientes. Le manifesté a Poirot mi admiración y asintió, pensativo. —Sí, es una de esas mujeres que se crecen en la adversidad. Entonces sale a relucir lo más dulce y auténtico que hay en ellas. Su orgullo y sus celos han… —¿Celos? —indagué. —Sí. ¿No se ha dado usted cuenta de que es una mujer extraordinariamente celosa? Como le iba diciendo, ha dejado a un lado su orgullo y sus celos. Solo piensa en su marido y en el terrible peligro que le amenaza. Hablaba con mucho sentimiento y le miré gravemente, recordando la tarde en que había estado dudando entre hablar o no. Conociendo su debilidad «por la felicidad de una mujer», me alegré de que no tuviera que decidir. —Aun ahora —dije— casi no puedo creerlo. ¡hasta el último minuto creí que había sido Lawrence! Poirot hizo una mueca. —Sabía que usted lo creía. —¡Pero John, mi viejo amigo John! —Todo asesino es, posiblemente, el viejo amigo de alguien —observó Poirot filosóficamente—. No puede usted mezclar los sentimientos y la razón. —Debiera usted haberme insinuado algo. —Quizá, mon ami, y no lo hice, precisamente porque era su viejo amigo John. Me quedé confundido, recordando con cuánto afán le había transmitido a John lo que yo creía era la opinión de Poirot con respecto a Bauerstein. Por cierto, el doctor había sido liberado del cargo contra él. Sin embargo, aunque por esta vez había sido más listo que ellos y no pudo probarse la acusación de espionaje, le habían cortado las alas para el futuro. Le pregunté a Poirot si creía que John sería condenado. Con gran sorpresa por mi parte, me contestó que, por el contrario, era sumamente probable que lo absolvieran. —Pero Poirot… —protesté. —Amigo mío, ¿no le he dicho siempre que no tengo pruebas? Una cosa es saber que un hombre es culpable y otra completamente distinta es probarlo. Y en este caso hay muy pocas pruebas. Ese es el problema.

Yo, Hércules Poirot, lo sé todo, pero me falta el último eslabón de la cadena. Y a menos que encuentre ese eslabón perdido… Movió la cabeza, pensativo. —¿Cuándo empezó usted a sospechar de John Cavendish? —pregunté. —¿Usted no sospechó nada? —Desde luego que no. —¿Ni siquiera después de las palabras que usted oyó entre la señora Cavendish y su madre política y la falta de sinceridad de la primera pesquisa? —No. —Cuando Alfred Inglethorp negó tan insistentemente que hubiera peleado con su esposa, ¿no ató usted cabos y pensó que si no había sido él, tenían que haber sido Lawrence o John? Pero si hubiera sido Lawrence, la conducta de Mary Cavendish hubiera sido inexplicable. Sí, por el contrario, se trataba de John, todo quedaba explicado con sencillez. —¿Así que fue John el que disputó con su madre aquella tarde? —exclamé, haciéndose de pronto la luz en mi cerebro. —Exactamente. —¿Y lo ha sabido usted todo el tiempo? —Desde luego. Solo de este modo podía explicarse la conducta de la señora Cavendish. —Y, sin embargo, ¿dice usted que fácilmente puede ser absuelto? Poirot se encogió de hombros

. ¿Cuál es el sentido de la expresión: «luchó por él con uñas y dientes»?

Luchó como un animal.

. Luchó arañando y mordiendo.

. Luchó salvajemente

Luchó de todas las formas posibles

2.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

El misterioso caso de Styles

Mary Cavendish despertó toda mi admiración y simpatía. Se puso apasionadamente de parte de su marido, rechazando la idea de su culpabilidad, y luchó por él con uñas y dientes. Le manifesté a Poirot mi admiración y asintió, pensativo. —Sí, es una de esas mujeres que se crecen en la adversidad. Entonces sale a relucir lo más dulce y auténtico que hay en ellas. Su orgullo y sus celos han… —¿Celos? —indagué. —Sí. ¿No se ha dado usted cuenta de que es una mujer extraordinariamente celosa? Como le iba diciendo, ha dejado a un lado su orgullo y sus celos. Solo piensa en su marido y en el terrible peligro que le amenaza. Hablaba con mucho sentimiento y le miré gravemente, recordando la tarde en que había estado dudando entre hablar o no. Conociendo su debilidad «por la felicidad de una mujer», me alegré de que no tuviera que decidir. —Aun ahora —dije— casi no puedo creerlo. ¡hasta el último minuto creí que había sido Lawrence! Poirot hizo una mueca. —Sabía que usted lo creía. —¡Pero John, mi viejo amigo John! —Todo asesino es, posiblemente, el viejo amigo de alguien —observó Poirot filosóficamente—. No puede usted mezclar los sentimientos y la razón. —Debiera usted haberme insinuado algo. —Quizá, mon ami, y no lo hice, precisamente porque era su viejo amigo John. Me quedé confundido, recordando con cuánto afán le había transmitido a John lo que yo creía era la opinión de Poirot con respecto a Bauerstein. Por cierto, el doctor había sido liberado del cargo contra él. Sin embargo, aunque por esta vez había sido más listo que ellos y no pudo probarse la acusación de espionaje, le habían cortado las alas para el futuro. Le pregunté a Poirot si creía que John sería condenado. Con gran sorpresa por mi parte, me contestó que, por el contrario, era sumamente probable que lo absolvieran. —Pero Poirot… —protesté. —Amigo mío, ¿no le he dicho siempre que no tengo pruebas? Una cosa es saber que un hombre es culpable y otra completamente distinta es probarlo. Y en este caso hay muy pocas pruebas. Ese es el problema.

Yo, Hércules Poirot, lo sé todo, pero me falta el último eslabón de la cadena. Y a menos que encuentre ese eslabón perdido… Movió la cabeza, pensativo. —¿Cuándo empezó usted a sospechar de John Cavendish? —pregunté. —¿Usted no sospechó nada? —Desde luego que no. —¿Ni siquiera después de las palabras que usted oyó entre la señora Cavendish y su madre política y la falta de sinceridad de la primera pesquisa? —No. —Cuando Alfred Inglethorp negó tan insistentemente que hubiera peleado con su esposa, ¿no ató usted cabos y pensó que si no había sido él, tenían que haber sido Lawrence o John? Pero si hubiera sido Lawrence, la conducta de Mary Cavendish hubiera sido inexplicable. Sí, por el contrario, se trataba de John, todo quedaba explicado con sencillez. —¿Así que fue John el que disputó con su madre aquella tarde? —exclamé, haciéndose de pronto la luz en mi cerebro. —Exactamente. —¿Y lo ha sabido usted todo el tiempo? —Desde luego. Solo de este modo podía explicarse la conducta de la señora Cavendish. —Y, sin embargo, ¿dice usted que fácilmente puede ser absuelto? Poirot

se encogió de hombros.

¿Quién es la persona sospechosa de cometer el crimen?

Alfred Inglethorp

John Cavendish

Hércules Poirot

. Mary Cavendish

3.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

El misterioso caso de Styles

Mary Cavendish despertó toda mi admiración y simpatía. Se puso apasionadamente de parte de su marido, rechazando la idea de su culpabilidad, y luchó por él con uñas y dientes. Le manifesté a Poirot mi admiración y asintió, pensativo. —Sí, es una de esas mujeres que se crecen en la adversidad. Entonces sale a relucir lo más dulce y auténtico que hay en ellas. Su orgullo y sus celos han… —¿Celos? —indagué. —Sí. ¿No se ha dado usted cuenta de que es una mujer extraordinariamente celosa? Como le iba diciendo, ha dejado a un lado su orgullo y sus celos. Solo piensa en su marido y en el terrible peligro que le amenaza. Hablaba con mucho sentimiento y le miré gravemente, recordando la tarde en que había estado dudando entre hablar o no. Conociendo su debilidad «por la felicidad de una mujer», me alegré de que no tuviera que decidir. —Aun ahora —dije— casi no puedo creerlo. ¡hasta el último minuto creí que había sido Lawrence! Poirot hizo una mueca. —Sabía que usted lo creía. —¡Pero John, mi viejo amigo John! —Todo asesino es, posiblemente, el viejo amigo de alguien —observó Poirot filosóficamente—. No puede usted mezclar los sentimientos y la razón. —Debiera usted haberme insinuado algo. —Quizá, mon ami, y no lo hice, precisamente porque era su viejo amigo John. Me quedé confundido, recordando con cuánto afán le había transmitido a John lo que yo creía era la opinión de Poirot con respecto a Bauerstein. Por cierto, el doctor había sido liberado del cargo contra él. Sin embargo, aunque por esta vez había sido más listo que ellos y no pudo probarse la acusación de espionaje, le habían cortado las alas para el futuro. Le pregunté a Poirot si creía que John sería condenado. Con gran sorpresa por mi parte, me contestó que, por el contrario, era sumamente probable que lo absolvieran. —Pero Poirot… —protesté. —Amigo mío, ¿no le he dicho siempre que no tengo pruebas? Una cosa es saber que un hombre es culpable y otra completamente distinta es probarlo. Y en este caso hay muy pocas pruebas. Ese es el problema.

Yo, Hércules Poirot, lo sé todo, pero me falta el último eslabón de la cadena. Y a menos que encuentre ese eslabón perdido… Movió la cabeza, pensativo. —¿Cuándo empezó usted a sospechar de John Cavendish? —pregunté. —¿Usted no sospechó nada? —Desde luego que no. —¿Ni siquiera después de las palabras que usted oyó entre la señora Cavendish y su madre política y la falta de sinceridad de la primera pesquisa? —No. —Cuando Alfred Inglethorp negó tan insistentemente que hubiera peleado con su esposa, ¿no ató usted cabos y pensó que si no había sido él, tenían que haber sido Lawrence o John? Pero si hubiera sido Lawrence, la conducta de Mary Cavendish hubiera sido inexplicable. Sí, por el contrario, se trataba de John, todo quedaba explicado con sencillez. —¿Así que fue John el que disputó con su madre aquella tarde? —exclamé, haciéndose de pronto la luz en mi cerebro. —Exactamente. —¿Y lo ha sabido usted todo el tiempo? —Desde luego. Solo de este modo podía explicarse la conducta de la señora Cavendish. —Y, sin embargo, ¿dice usted que fácilmente puede ser absuelto? Poirot se encogió de hombros

¿Qué caracteriza a Hércules Poirot?

Hércules Poirot se caracteriza por ser una persona que analiza todo; le presta mucha atención a la conducta de las personas que están implicadas en una situación específica

Hércules Poirot se caracteriza por ser una persona egoísta, prepotente con las demás personas

Hércules Poirot se caracteriza por ser una persona amable y generosa con las demás personas, siempre esta dispuesto a ayudar

4.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

Qué significado tiene la expresión: «Una cosa es saber que un hombre es culpable y otra completamente distinta es proba

Una persona solo puede ser acusada de haber hecho algo si se tienen las pruebas necesarias que demuestren su culpabilidad.

Una persona solo puede ser acusada de haber hecho algo que se considere sospechoso

Una persona puede ser acusada de haber algo, aunque no se tengan pruebas

5.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

Coloca en el espacio la palabra que corresponda.

Ahí, Hay, Ay, Ha, A

Abogado. —Pero sí encontraron huellas de zapatos en el lugar. Al oír al abogado, la persona acusada expresó en su mente «____, me descubrieron».

Ahí

Hay

ay

Ha

A

6.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

Coloca en el espacio la palabra que corresponda

Ahí, Hay, Ay , Ha, A

Doctor. —Sí, el cuerpo de la víctima tiene residuos de droga. Y efectivamente, el detective encontró el frasco ____.

Ahí

hay

ay

ha

A

7.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

30 sec • 1 pt

Coloca en el espacio la palabra que corresponda.

ahí , hay , Ay , Ha, A

Abogado. —Ese es el detalle clave. ¿____ usted no le parece sospechoso que el acusado estuvo en esa casa el día de los hechos?

Ahí

Hay

Ay

Ha

A

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