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WorksheetsLC 3º PR TERCER TRIM
Total questions: 130
Worksheet time: 1hrs 5mins
El sapo Eduardo trabajaba como equilibrista para el avestruz Raquel, la dueña del circo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Raquel era muy ambiciosa, y un día, para atraer a más público, le exigió a Eduardo que actuara sin red.
Texto correcto
Texto incorrecto
Él se negó.
Texto correcto
Texto incorrecto
El avestruz sonrió a su capataz, el gato montés, y le dijo:
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿No te dije que no se animaría?
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Que no? –reaccionó el sapo orgulloso al escucharla–.
Texto correcto
Texto incorrecto
¡Te apuesto lo que quieras!
Texto correcto
Texto incorrecto
–Haremos una carrera. Si ganas, te regalo el circo. Si gano
yo, trabajarás un año gratis de equilibrista.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Acepto –dijo Eduardo imprudentemente.
Texto correcto
Texto incorrecto
Esa noche, viendo el partido en el bar con unos amigos,
el sapo comprendió que era imposible ganar esa carrera.
Texto correcto
Texto incorrecto
Había desafiado a una de las bestias más veloces del mundo y tenía las leyes de la naturaleza en su contra.
Texto correcto
Texto incorrecto
–He cometido un error, pero no puedo echarme atrás.
Texto correcto
Texto incorrecto
De pronto oyó a un sapito comentando el partido:
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Esos chicos no piensan! Se creen que jugar a la pelota
es correr. Y para ganar... ¡hay que pensar!
Texto correcto
Texto incorrecto
Entonces Eduardo tuvo una idea y convenció a sus amigos
para que lo ayudaran.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los sapos se fueron al lugar de la carrera. Se pasaron allí la noche, haciendo hoyitos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego se escondieron en ellos, mientras Eduardo los iba cubriendo con hojitas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al dia siguiente, muy temprano, los jueces recorrieron la pista sin ver nada raro.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los animales se reunieron para ver aquella increible carrera.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Ni me vas a ver, sapito –le decía el abestruz.
Texto correcto
Texto incorrecto
Dieron la señal de salida y Eduardo arancó primero.
Texto correcto
Texto incorrecto
Saltaba y saltaba, rebentado del esfuerzo, mientras Raquel iba como de paseo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Segura de ganar, ensegüida lo dejó atrás y lo perdió
de vista.
Texto correcto
Texto incorrecto
De pronto, Raquel vió que el sapo saltaba delante
de ella.
Texto correcto
Texto incorrecto
Eso la extrañó y apuró el trote. Pero apenas volvió
a pasarlo, vio que el sapo botaba otra vez mas lejos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Aunque Raquel corria como loca para alcanzarlo, no lo lograba.
Texto correcto
Texto incorrecto
A pesar de la fuerza de sus patas, el sapo saltaba sienpre más adelante.
Texto correcto
Texto incorrecto
Mui cerca de la meta, Raquel hizo un esfuerzo para llegar primera y dio las últimas zancadas a toda velocidad.
Texto correcto
Texto incorrecto
Crelléndose ganadora por los gritos del público, abrió los ojos y vio que, levantando hojitas del salto, el sapo llegaba primero.
Texto correcto
Texto incorrecto
Feliz como un principe, el sapo subió al podio de los ganadores.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando Eduardo alzó sus bracitos cubiertos de manchas verdosas, la multitud auyó.
Texto correcto
Texto incorrecto
A su lado, Raquel estava perpleja, derrotada.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los sapitos más reboltosos llevaron en andas a Eduardo, lo montaron sobre el avestruz e hicieron que diera otra vuelta a la pista con el sapo a caballito.
Texto correcto
Texto incorrecto
Hasta el gato montes le ofreció sus servicios como capataz.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Gracias! Pero lla he formado mi equipo –dijo Eduardo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y al ver que les giñaba un ojo, todos los sapitos se partieron de risa.
Texto correcto
Texto incorrecto
Era un huevito muy extraño. Dos lados rojos, dos azules, dos verdes: un huevito cúbico.
Texto correcto
Texto incorrecto
Lo encontraron las hormigas al amanecer.
Texto correcto
Texto incorrecto
Enseguida el huevito cúbico estuvo rodeado de curiosos:
Texto correcto
Texto incorrecto
Y, por supuesto, las trescientas mil noventa y ocho hormigas.
Texto correcto
Texto incorrecto
De pronto, el huevito empezó a romperse.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Mammma mía! –gritó entusiasmado el Avispón Mobuto.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Qué sale? –preguntó nervioso Ciempiés.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Es un pájaro de la Patagonia –opinó un gusano.
Texto correcto
Texto incorrecto
–No. Es una ranita distinta a todas las ranitas –dijo
una pulga.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Eso es un pichón de ovni –gritó Ciempiés.
Texto correcto
Texto incorrecto
La señora Abeja interrumpió:
Texto correcto
Texto incorrecto
–Yo no sé qué es –dijo–, pero seguro que tiene hambre.
Texto correcto
Texto incorrecto
Enseguida vuelvo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al ratito vino con un dedal de miel.
Texto correcto
Texto incorrecto
El bicho la devoró.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego le trajeron otro dedal de gaseosa.
Texto correcto
Texto incorrecto
Finalmente dijo:
–¡Oink, oink!
Todos rieron.
Texto correcto
Texto incorrecto
Por la noche, le habían conseguido una casita en el gajo 14 de la planta de Limón, y un nombre difícil pero simpático: Eulato.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al día siguiente, Eulato comió siete dedales de miel y tres
tapitas. Al tercer día comió el doble.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al dia siguiente, Eulato comió siete dedales de miel y tres
tapitas. Al tercer día comió el doble.
Texto correcto
Texto incorrecto
A la semana siguiente, Eulato había crecido varios centimetros.
Texto correcto
Texto incorrecto
Lulo Grillo anunció que le enseñaria a cantar. Se sentó ante su atril y entonó:
–Grrrlll...
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Oinnnnk...! –repitió Eulato, poniendose colorado.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después de varias oras, Lulo Grillo se marchó furioso.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al día siguiente, enterada del fracaso del Grillo, la Araña
Francisca quiso enseñar a teger a Eulato.
Texto correcto
Texto incorrecto
Francisca iba y venía con los hilos, los subía y bajaba, los entrecruzaba y anudava.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando Eulato tuvo que repetir el ejercicio, no hizo más que enredarse y cortar ilos. Francisca lo sacó del enredo y se alejó protestando.
Texto correcto
Texto incorrecto
Eulato seguia creciendo. En la planta de Limón estaban preocupados.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después de un mes, Eulato había crecido tanto que a cada paso sullo el barrio se sacudía; si quería jugar,
las ramas se doblaban y todo el mundo temblaba de miedo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Un día organizaron una reunión para ver qué se hacia con Eulato.
Texto correcto
Texto incorrecto
Las opiniones coincidian en que debía irse.
Texto correcto
Texto incorrecto
Claro que a nadie le gustaba tener que hecharlo de la planta.
Texto correcto
Texto incorrecto
De pronto, en la reunión, algien gritó:
–¡Mirad eso!
Texto correcto
Texto incorrecto
Un vicho igual a Eulato se había parado sobre una tapia
Texto correcto
Texto incorrecto
–Hoink... hoink... –como Eulato pero con «h».
–Oink... oink –le contestava Eulato.
Texto correcto
Texto incorrecto
Enseguida Eulato salió volando. Dio tres vueltas alrededor
del bicho igual a el, y juntos se fueron volando hasta que parecían dos pequeñísimas manchas del cielo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Francisco era un niño soñador.
Texto correcto
Texto incorrecto
Llegaba siempre tarde y siempre se perdía.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cada vez que íbamos de compras con mamá, él desaparecía.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego, las dos solíamos encontrarlo delante
del último escaparate por el que habíamos pasado.
Texto correcto
Texto incorrecto
Un día se perdió de verdad y pensé que no volvería a verlo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Fue en una excursión con el colegio a Londres.
Texto correcto
Texto incorrecto
Mamá nos dio dinero para comprar un refresco y postales, y nos preparó bocadillos para la comida.
Texto correcto
Texto incorrecto
Yo me senté en el autobús detrás de Francisco. Él iba con su amigo Luis y yo, con Margarita.
Texto correcto
Texto incorrecto
Francisco se volvió y me dijo:
–Es mejor que yo guarde tu dinero, ya sabes que siempre pierdes todo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Así que le di mi dinero y se lo guardó.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después de un rato, llegamos a Londres, a una plaza con una iglesia.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los niños nos pusimos en fila mientras una profesora nos contaba.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego entramos a visitar la iglesia. Yo quería comprarme una postal, pero no encontré a Francisco.
Texto correcto
Texto incorrecto
Margarita se compró una y me dijo que podía mirarla cuando quisiera.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al salir, nos pusimos en fila otra vez para que volvieran
a contarnos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Estábamos todos menos Francisco. Se había perdido.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los profesores nos mandaron sentar en unos escalones
de la iglesia, mientras entraban a vuscarlo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Tanpoco estaba dentro. Los niños seguíamos sentados en los escalones.
Texto correcto
Texto incorrecto
La señorita Campos se fue a la policía a denunciar la pérdida de un niño.
Texto correcto
Texto incorrecto
El sol caia a plomo sobre nosotros.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después de un rato, el director nos dijo que podiamos comer los bocadillos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando terminamos, la señorita Campos nos llebó en grupos de seis a comprar refrescos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Ívamos de seis en seis porque tenían miedo de perder a otro niño.
Texto correcto
Texto incorrecto
Yo no fui porque mi dinero seguia con Francisco.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando los autobuses estaban a punto de arrancar para volver a casa, apareció un coche de policia
Texto correcto
Texto incorrecto
Francisco salió de el, se despidió de los policías y subió al autobús.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Lo habeis pasado bien? –preguntó.
Texto correcto
Texto incorrecto
Todos nos quedamos mirandolo.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Hemos estado en las escaleras de la iglesia esperando
a que aparecieras –gruñó Luís.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Para mi ha sido divertidísimo –dijo Francisco–.
Texto correcto
Texto incorrecto
No entré
en la iglesia porque vi un ormiguero en las escaleras.–
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego pensé que os habríais ido a otro sitio, así que andube calle abajo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después me encontré con un policía y le dige que os habíais perdido.
Texto correcto
Texto incorrecto
Fuímos a la comisaría y me dieron galletas de chocolate, un paquete de patatas fritas, una chocolatina y dos botellas de gaseosa.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luego fuimos a vuscaros en un coche de policía. Creo que de mayor seré policía.
Texto correcto
Texto incorrecto
Ya no volvimos a hacer mas excursiones con el colegio.
Texto correcto
Texto incorrecto
A lo mejor los profesores tenian miedo de perder a algún niño.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuenta una leyenda que, hace muchísimos años, los indios tobas vivían felices en las tierras del Gran Chaco.
Texto correcto
Texto incorrecto
El clima era suave y no existía el contraste de las estaciones, pues reinaba una perpetua primavera.
Texto correcto
Texto incorrecto
Pero Nahuet, el temible dios de las tinieblas, decidió castigar a los indios por sus generosas ofrendas a Naktanoon, señor de la luz.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y un día, súbitamente, hizo llegar a aquellas tierras el silencioso invierno.
Texto correcto
Texto incorrecto
La escarcha se extendió como una alfombra blanca sobre los pastos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Las ramas de los árboles se quedaron sin hojas, como si se hubieran secado.
Texto correcto
Texto incorrecto
En los bosques no había frutos. No se veían animales.
Texto correcto
Texto incorrecto
Por primera vez en su vida, los indios experimentaron el frío.
Texto correcto
Texto incorrecto
Ateridos y desconcertados por aquella extraña sensación, apenas salían de sus cabañas.
Texto correcto
Texto incorrecto
La situación se volvió tan grave que el gran hechicero de los tobas convocó en asamblea a todos los seres vivos que habitaban aquel territorio.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Hemos de encontrar una solución. ¡Tenemos que protegernos del frío! –habló el hechicero.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Sí, pero... ¿cómo? –preguntó sabiamente el búho.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Que cada uno proponga una idea –apuntó el jazmín.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y así, tras mucho deliberar, solo se les ocurrió acudir
a la morada de Naktanoon para suplicarle ayuda.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando Naktanoon los vio llegar, sintió lastima.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Se que ahora pasáis mucho frío.
Texto correcto
Texto incorrecto
Nahuet tiene su poder y yo soy incapaz de anularlo, pero... ¡tengo una idea!
Tras permanecer en silencio unos minutos, Naktanoon siguió ablando:
Texto correcto
Texto incorrecto
–Crearé para vosotros una planta muy especial. Con sus frutos podréis tejer tunicas que os protegerán mientras dure el invierno.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y el dios creó la flor del algodón. Poseía los bellos reflejos del picaflor, la suabidad de las plumas de la viudita, la blancura de los capullos del palo borracho y el calor de la planta del patito.
Texto correcto
Texto incorrecto
Unos días después de aquella visita, brotaron en las tierras del Gran Chaco centenares de plantas con una especie de flores blancas, como nuves diminutas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los indios recolectaron aquellas fibras blancas y comenzaron a usarlas en sus telares. En poco tiempo consiguieron tejer túnicas para todos los miembros de la tríbu.
Texto correcto
Texto incorrecto
