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WorksheetsLC 5º PR TERCER TRIM
Total questions: 130
Worksheet time: 1hrs 5mins
Mary Kingsley fue una exploradora inglesa que nació en 1862. Sus dos largos viajes a la costa occidental de África la convirtieron en una experta conocedora de un continente que por aquel entonces estaba casi inexplorado.
Texto correcto
Texto incorrecto
El padre de Mary, el doctor George Kingsley, era médico personal de distinguidos aristócratas ingleses y con frecuencia debía acompa- ñarlos en sus desplazamientos por el mundo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Es posible que, al re- greso de aquellos viajes, el doctor Kingsley contara fascinantes anéc- dotas que dejaran huella en el corazón de su hija.
Texto correcto
Texto incorrecto
O tal vez la vasta biblioteca familiar ensanchó el reducido mundo de la joven y desper- tó su interés por lejanos lugares.
Texto correcto
Texto incorrecto
El caso es que Mary, tras haber dedicado la mayor parte de su vida a cuidar de su madre enferma y haberse comportado según las normas que la rígida sociedad de la época imponía a las mujeres, tomó una decisión que daría un vuelco radical a su existencia.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al morir sus padres, Mary decidió viajar a África. Pasó tiempo organizando los preparativos: recopiló cuanto podía serle útil y se documentó extensamente sobre enfermedades tropicales, desoyen- do las advertencias de quienes intentaban disuadirla de su proyecto.
Texto correcto
Texto incorrecto
Por fin, en julio de 1893, Mary Kingsley se embarcó en el Laos, un buque de carga.
Texto correcto
Texto incorrecto
La viajera británica había emprendido aquella abentura con el fin de completar las notas que su padre había tomado en sus viajes alrededor del mundo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Quería rendirle un homenaje postumo publicando el libro que él tenía en mente cuando le sorprendió la muerte.
Texto correcto
Texto incorrecto
Sin embargo, desde el momento en que la intrépida dama pisó suelo africano, se sintió profundamente atraida por su olor, por el colorido de sus paisajes y por la energía de sus habitantes.
Texto correcto
Texto incorrecto
Así, la intensa fascinación de Mary por África convirtió el viaje en un motivo en si mismo.
Texto correcto
Texto incorrecto
Como ella declaró en uno de sus libros: «Para ser felíz no preciso más que una canoa, un río y una noche en el África occidental. Nada, absolutamente nada, me ha resultado jamás tan placentero».
Texto correcto
Texto incorrecto
Tras recorrer gran parte de la costa atlántica africana durante cinco meses, Mary regresó a Inglaterra. Llevaba consigo increíbles vivencias, impensables para una mujer de su tiempo: havía dormido en chozas, había saboreado la exótica comida nativa, se había senta- do con los jefes de remotas tribus a intercambiar objetos, había cruzado peligrosos ríos en frágiles canoas...
Texto correcto
Texto incorrecto
Todo constituía un tesoro de emociones que la habían hecho sentirse viva y muy afortunada. De regreso a Inglaterra, Mary se dedicó a conseguir apoyo economico para volver a África.
Texto correcto
Texto incorrecto
Luchadora incansable, logró que el Museo Britanico le encomendara la búsqueda de especies de peces de agua dulce y que una editorial se interesara por el relato de sus apasionantes experiencias.
Texto correcto
Texto incorrecto
Corría el mes de diciembre de 1894 cuando Mary Kingsley emprendió su segundo viaje a África. Esta vez tuvo la oportunidad de convivir con los fang, una temible tribu canibal.
Texto correcto
Texto incorrecto
Mary, con su fino humor inglés, solía quitarle importancia a ese inquietante detalle y prefería centrarse en destacar las aptitudes guerreras de los fang y la cálida acogida que le dispensaron. Despues de toparse con gorilas y leopardos, de golpear algún que otro cocodrilo con un simple remo o de espantar un hipopótamo con su refinada sombrilla, aún tuvo fuerzas para ascender el Trono del Trueno.
Texto correcto
Texto incorrecto
Cuando Mary Kingsley volvió de nuevo a su país, era ya un personaje celebre, insistentemente requerido para dar conferencias sobre sus experiencias y compartir los conocimientos que había adquirido en sus viajes.
Texto correcto
Texto incorrecto
En su casa de Londres, rodeada por algunos objetos que le habían regalado los natibos de diferentes tribus, sentía una punzante nostalgia de sus días africanos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Posteriormente, en 1899, viajó a Ciudad del Cabo, en el sur de África. Lo hizo como enfermera voluntaria, para atender a los prisioneros heridos durante la guerra que mantubo el Reino Unido con los colonos bóers.
Texto correcto
Texto incorrecto
Fue entonces cuando Mary Kingsley enfermó de tifus
y murió, en junio de 1.900.
Texto correcto
Texto incorrecto
El Transiberiano realiza el trayecto en tren más largo del mundo. Desde Moscú, la capital de Rusia, hasta Vladivostok, en el extremo este del país, recorre unos 9 300 km.
Texto correcto
Texto incorrecto
Pasa por cientos de estaciones y cruza algunos de los ríos más grandes de la Tierra.
Texto correcto
Texto incorrecto
El viaje completo dura alrededor de una semana.
Texto correcto
Texto incorrecto
La idea de atravesar Siberia nos provoca emoción y nos transporta, irremediablemente, a los paisajes que recorría Miguel Strogoff, el heroico personaje de Julio Verne.
Texto correcto
Texto incorrecto
La construcción de la línea ferroviaria más larga del mundo fue muy costosa, económica y humanamente.
Texto correcto
Texto incorrecto
Fue el zar Alejandro III quien se empeñó en la ejecución de una obra que era muy difícil de realizar, pero que él consideraba necesaria para su imperio.
Texto correcto
Texto incorrecto
Por eso, él mismo colocó simbólicamente la primera piedra del trazado. Ocurrió en la ciudad de Vladivostok en 1891.
Texto correcto
Texto incorrecto
Desde ese momento, decenas de miles de hombres, dotados con los rudimentarios medios de la época, trabajaron duramente para hacer realidad el ambicioso proyecto de Alejandro III.
Texto correcto
Texto incorrecto
Se usaron miles de toneladas de hierro, se construyeron cientos de puentes, se excavaron túneles... y casi siempre soportando temperaturas bajísimas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Fueron muchos los obstáculos que hubo que salvar, pero seguramente el mayor de ellos fue el imponente lago Baikal.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los alrededores de este lago, el más profundo del mundo, permanecen helados varios meses al año, lo que hacía muy difícil el avance de las obras.
Texto correcto
Texto incorrecto
Pese a todo, en un tiempo relativamente corto para la magnitud del proyecto, la gran línea de ferrocarril pudo ser concluida.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y gracias a esta obra, un trayecto que hasta entonces se hacía en tres meses pasó a realizarse en tan solo quince días.
Texto correcto
Texto incorrecto
Viajar en tren desde la Rusia europea hasta el Lejano Oriente ruso constituye una experiencia imborrable.
Texto correcto
Texto incorrecto
La concurrida estación de ferrocarril Yaroslavsky, en Moscú, es el punto de partida.
Texto correcto
Texto incorrecto
Una vez en marcha, el mejor pasatiempo es mirar a través
de las ventanillas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Ante nosotros discurre un increíble paisaje que va cambiando con apacible lentitud: campos, pequeños huertos, modestas casitas de madera...
Texto correcto
Texto incorrecto
El inponente macizo de los Urales es considerado uno de los hitos del recorrido.
Texto correcto
Texto incorrecto
Estos montes constitullen la frontera natural que separa Europa de Asia.
Texto correcto
Texto incorrecto
Para recordarlo, cerca de la ciudad de Pervouralsk se alza un ovelisco con la palabra Europa señalando hacia un lado y la palabra Asia hacia el otro.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los grandes bosques se conbierten entonces en protagonistas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y poco a poco nos acercamos al lago Baikal, que, rodeado
de montañas, ofrece un espectaculo impresionante.
Texto correcto
Texto incorrecto
Ya han quedado atrás las ciudades más importantes del recorrido: la ermosa Kazán, casi al comienzo del viaje; Ekaterimburgo, en los Urales; Novosibirsk, famosa por
su biblioteca y por tener el mayor teatro de ópera y Y pballet ode toda Rusia; Irkutsk...
Texto correcto
Texto incorrecto
Por fin, llegamos a Vladivostok, cuyo nombre en ruso significa «Señor de Oriente». Situada en una zona de montañas y rodeada por una inmensa bahía, esta ciudad del Pacifico, a un paso de Japón, pone fin a nuestro recorrido.
Texto correcto
Texto incorrecto
Hoy en día, los aviones nos permiten viajar muy rápido.
En apenas unas horas podemos trasladarnos de un lugar
a otro que se encuentra a miles de kilómetros. Sin duda, se trata de un medio de transporte excelente, pero muchas personas siguen prefiriendo el viaje en tren.
Texto correcto
Texto incorrecto
Viajar en tren, y más si se trata de un tren como
el Transiberiano, tiene muchas ventajas. Para empezar,
la experiencia es más relajante: podemos disfrutar del paisaje de los lugares que recorremos o charlar sosegadamente con algún compañero de viaje.
Texto correcto
Texto incorrecto
Además, las estaciones
de tren suelen tener una atmósfera más entrañable y familiar que los fríos aeropuertos. Y, por si fuera poco, no son necesarias las largas esperas del avión. Parece que si se trata no solo de llegar, sino también de disfrutar del viaje, ¡no ay nada como el tren!
Texto correcto
Texto incorrecto
La verdad es que viajar en tren es una experiencia fascinante. La ventanilla se muestra como un escaparate por el que obser- var el paisaje: cultivos rectilíneos, escarpadas montañas, algu- na histórica ciudad a lo lejos, la inmensidad del mar...
Texto correcto
Texto incorrecto
A veces, en los meses fríos, el váho empaña los cristales. Es el momento de abrir un libro o de entablar una animada conversación con los compañeros de vagón y dejarse llevar por la magia de los viajes en tren.
Texto correcto
Texto incorrecto
Este laberinto había sido cons- truido para que, una vez dentro, nadie pudiera salir de él.
Texto correcto
Texto incorrecto
Por eso, el desafío de acabar con el monstruo que allí vivía, el Minotauro, era doble: no solo había que bencer a la fiera, sino también lograr salir de su guarida.
Texto correcto
Texto incorrecto
Todas las expediciones de jóvenes griegos que se habían dirigido a Creta para acabar con el Minotauro habían fracasado. Año tras año, aquel monstruo sanguinario, con cuerpo de hombre y cabeza de toro, había hido causando numerosas víctimas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Un día, Teseo, príncipe de Atenas, decidió encabezar una nueva expedición contra el terrorífico Minotauro.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡No temais: regresaremos victoriosos! –aseguró el héroe a sus leales acompañantes.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y supo inspirar tanta confianza en todos ellos que nadie dudó de que en esta ocasión conseguirían aniquilar al monstruo.
Tras una larga travesía, arribaron a las costas de la isla. Allí fueron cálidamente recibidos por el rey cretense y toda su familia.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Señor, venimos decididos a acabar con el Minotauro. Si le parece bien, yo seré el primero que entrará en el laberinto –afirmó Teseo.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Piénsatelo bien, muchacho, antes de que sea demasiado tarde –le aconsejó el rey–. Nadie hasta hoy, y son muchos los que lo han inten- tado, ha conseguido acabar con ese monstruo. Y aunque lo lograses, ¿cómo podrías salir del laberinto? Es muy alto el precio que tendrás que pagar si algo va mal.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Le agradezco sus palabras. Pero no hay marcha atrás respondió el joven con determinación.
Entre los presentes se encontraba Ariadna, una de las hijas del monarca. A la muchacha le impresionaron el arrojo y la valentía de Teseo y decidió ayudarlo a conseguir su objetívo.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Toma este obillo de hilo –le dijo en un aparte– y ata su extremo a la puerta del laberinto. Luego ve tirando del ovillo a medida que te adentres hasta los últimos recovecos del recinto. Para salir, solo ten- drás que recoger el hilo que has ido tendiendo.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Gracias, Ariadna. Es una magnífica idea y muy sencilla de poner en práctica... No hay duda de que eres una mujer muy inteligente. Teseo dedicó una sonrisa de gratitud a su venefactora.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al día siguiente, el jóven Teseo se dirigió a la entrada del laberinto. Sus compañeros, sin poder contener las lágrimas, vieron como desaparecía en la oscuridad y escucharon sus pasos alejándose.
Texto correcto
Texto incorrecto
Después de unos instantes de absoluto silencio, unos fuertes vramidos les helaron la sangre.
Texto correcto
Texto incorrecto
Todos pensaron entonces que la fiera podría haber notado ya la presencia del intruso en su territorio.
Texto correcto
Texto incorrecto
Y, si era así, no había nada que hacer. El desanimo empezó a cundir entre los que aguardaban en el exterior.
Texto correcto
Texto incorrecto
El tiempo parecía haberse detenido. La angustia iba creciendo en todos ellos a medida que percibían ruidos misteriosos y distantes. Sus latidos se aceleraban y se miravan unos a otros, con el corazón en un puño, durante aquella espera que parecía no tener fin.
Texto correcto
Texto incorrecto
Este palacio se ha identificado con el laberinto en el que se ocultaba el Minotauro, porque es una construcción muy sofisticada compuesta de numerosas estancias y pasillos y porque en el se han encontrado famosas representaciones de toros.
Texto correcto
Texto incorrecto
Hace unos días estuve de viaje por una zona con restos arqueológicos. ¿Y sabes qué fue lo que más me gustó? Las pinturas rupestres. ¡Eran impresionantes! Las había de varios tipos: unas representaban caballos; otras, seres humanos... La pena es que algunas no estaban muy bien conservadas. ¡Qué lástima! Lo único que podemos hacer ahora es preservar las que quedan.
Texto correcto
Texto incorrecto
La paleontología y la arqueología son dos cien- cias que siempre me han gustado. Pero ¿sabes qué tienen en común? Tanto los paleontólogos como los arqueólogos hacen excavaciones en busca de restos muy antiguos, aunque sus objetivos son diferentes. ¿Y cuales son esos objetivos? Mientras los paleontólogos buscan fósiles para conocer las especies que poblaron la tierra, los arqueólogos buscan objetos creados por el hombre. ¡Qué disciplinas tan interesantes!
Texto correcto
Texto incorrecto
Astérix. Astérix es el protagonista del cómic titulado Las aventurasde Astérix el galo (1959-1977). Sus andanzas an sido llevadas también al cine. Él y su amigo Obélix son los guerreros más populares de un poblado de la Galia (actual Francia) que es atacado constantemente por los romanos. Astérix, ayudado por una pócima mágica que le suministra el druida Panorámix y que le da una gran fuerza, siempre vence a sus enemigos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Las acotaciones relacionadas con el lugar o el decorado aparecen normalmente al comienzo de las escenas. Las acotaciones sobre como deben moverse o hablar los personajes aparecen al comienzo de cada intervención.
Texto correcto
Texto incorrecto
En la sala de estar del palacio de Buentrecho, el rey Ruitelán y la reina Aurelia hablan de un asun- to que les preocupa.
Texto correcto
Texto incorrecto
Se habrá entretenido escribiendo su diario, ya conoces a Rolando.
Texto correcto
Texto incorrecto
Te dije que no era buena idea enviarlo. ¡Apenas sabe empuñar la espada! A él no le van estas cosas.
Texto correcto
Texto incorrecto
(Desesperado). Pero un reino con dragón necesita un héroe, un príncipe baleroso que acabe con la fiera y sea aclamado por sus súbditos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Esto ha sido así desde siempre. Y hay cosas que no pueden cambiar.
Texto correcto
Texto incorrecto
Rolando es un intelectual. ¡Hay que ver lo que lee! ¡Y cómo escribe! ¡Qué versos!
Texto correcto
Texto incorrecto
Ya, pero... ¿de qué nos sirve eso? Lo que esta familia necesita es un héroe, no un poeta.
Texto correcto
Texto incorrecto
¿Y si se lo pedimos a Brenda? La veo más en ese papel...
Texto correcto
Texto incorrecto
(Con los ojos iluminados de esperanza). ¿A Brenda? ¡Claro! ¡Cómo no se nos ha ocurrido antes! ¿Ha vuelto ya del curso de parapente?
Texto correcto
Texto incorrecto
El rey sale apresuradamente de la sala.
Texto correcto
Texto incorrecto
En la alcoba de la princesa Brenda. El rey llama a la puerta y entra. La princesa está escuchando música con unos auriculares.
Texto correcto
Texto incorrecto
Brendita, hija. Siento molestar. Venía a comentarte un asunto de gran importancia para el reino...
Texto correcto
Texto incorrecto
(Quitándose los auriculares). ¡No me digas que hay otro baile en palacio, papá! No soport... Quiero decir... me viene fatal.
Texto correcto
Texto incorrecto
No, hija, no..., tranquila. No hay nin- gún baile. Se trata de un asunto mucho más grave. Es por lo del dragón.
Texto correcto
Texto incorrecto
¿El dragón? ¿No se encargaba Rolando de eso?
Texto correcto
Texto incorrecto
Sí, es lo que todos creíamos, pero ayer el dragón volvió a hacer de las suyas. ¡Cha- muscó entero un campo de remolachas! Y de tu hermano no hay ni rastro. No sabemos nada de él. Hemos pensado que quizás tú po- drías... En fín, no olvides que hemos de estar a la altura de lo que se espera de nosotros.
Texto correcto
Texto incorrecto
¡Uf! Estais muy pesados con esto de los roles...
Texto correcto
Texto incorrecto
Así que quieres que me enfrente al dragón, ¿no? Bueno. Alguien tendrá que hacerlo. ¿Para cuando dices que sería?
Texto correcto
Texto incorrecto
¿Cómo que para cuándo, Brenda? ¡Mañana mismo! ¡Cuanto antes! Nuestros subditos merecen una res- puesta rápida, urgente..., ¡inmediata!
Texto correcto
Texto incorrecto
¡Uf! Pues me pillas de milagro. El fin de semana quería escalar. Supongo que acabare este asunto a tiempo.
Texto correcto
Texto incorrecto
¿Eso es un si? Muchas gracias, hija mía. No sabes qué peso tan grande me quitas de encima...
Texto correcto
Texto incorrecto
La princesa buelve a ponerse los auriculares y el rey se va, silbando.
Texto correcto
Texto incorrecto
Al día siguiente, casi al anochecer. Tras una larga caminata, la princesa Brenda ha conseguido subir la empinada ladera de Montañabrasada y yegar a la cueva del dragón. Todo está envuelto en un silencio inquietante. Al fondo de la cueva se ve una luz.
Texto correcto
Texto incorrecto
Se oye un rumor lejano. Brenda avanza con una linterna. Al llegar al habitaculo de donde procede la luz, se detiene.
Texto correcto
Texto incorrecto
(Sorprendida). ¡Rolando! ¿Qué haces aquí? ¿Y el? ¿Qué significa esto? (Mirando al dragón que está tumbado tranquilamente a los pies de Rolando, escuchando).
Texto correcto
Texto incorrecto
«Resulta maravilloso pasear sin prisa por las orillas del Sena y contemplar los esplendidos edificios que a uno y otro lado...».
Texto correcto
Texto incorrecto
Tranquila, no ahí que ponerse así.
Texto correcto
Texto incorrecto
El reino necesita un héroe. He venido a cumplir con esa misión, dado que tú pareces a ver renunciado a ella. Debo acabar con el dragón.
Texto correcto
Texto incorrecto
Es demasiado complicado. Tiene que ver con el papel de cada uno en la vida, en los cuentos... Se supone que nosotros debemos comportarnos como heroes y liquidarte, para que dejes de molestar.
Texto correcto
Texto incorrecto
Para Ana no hay mayores héroes que sus propios familiares, a los que admira mucho por la clase de trabajos que realizan. Su padre es bombero; su madre, maestra; su abuela, toda una granjera de sesenta años; y su abuelo, un pescador que sale a la mar bien tenprano. Todos ellos se esfuerzan por cumplir con sus obligaciones; sin enbargo, no se dan ninguna importancia y piensan que hacen lo que tienen que hacer, sin más. Ana tiene razón: vive rodeada de auténticos héroes.
Texto correcto
Texto incorrecto
Síbaris era una ciudad de la antigua Italia, con una impresionante arquitectura, un alto nivel económico, una mezcla de poblaciones y una gran riqueza cultural.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los sibaritas vivían en la abundancia y el lujo. Su refinamiento era tal que para que el ruido no perturbara su tranquilidad, dentro de la ciudad no permitían trabajar a los herreros ni a los carpinteros, y tampoco se admitía la presencia de gallos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Crotona era una antigua ciudad del sur de Italia, hoy Crotone. Fue una de las colonias más importantes de la Magna Grecia que ejerció una notable influencia política y moral.
Texto correcto
Texto incorrecto
Hace muchos muchos años, los griegos fundaron en la actual Italia una ciudad singular: Síbaris. En pocas décadas, Síbaris se convirtió en una ciudad opulenta y los sibaritas muy pronto fueron conocidos por su estilo de vida lujoso y refinado.
Texto correcto
Texto incorrecto
Las anécdotas en torno a Síbaris se extendieron por tierras y mares. Se decía, por ejemplo, que un sibarita no había podido dormir una noche porque una de las plumas de su lecho estaba doblada y le molestaba. Se decían muchas cosas.
Texto correcto
Texto incorrecto
Hoy son leyendas.
Pero no es leyenda la forma en que Síbaris fue destruida, sino un hecho real, muy real.
Texto correcto
Texto incorrecto
En Italia existía otra ciudad que pronto rivalizó con Síbaris: Crotona. Los habitantes de Crotona sentían envidia del poder de Síbaris.
Texto correcto
Texto incorrecto
La animadversión entre ambas ciudades creció y creció, de manera que la guerra fue inevitable.
Texto correcto
Texto incorrecto
Entre los generales de Crotona se discutía cómo derrotar a los sibaritas. En pleno debate, un hombre pidió la palabra:
Texto correcto
Texto incorrecto
–Sé cómo vencer a los sibaritas –proclamó–. He estado en Síbaris, he visto a los soldados sibaritas, he asistido a sus marchas guerreras, y creedme: tienen un punto débil.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Cuál es ese punto débil? –quiso saber un general.
–Sus caballos –repuso el hombre.–
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Sus caballos? ¿Qué sucede con esos animales? –preguntó el general sin ocultar su extrañeza.–
Texto correcto
Texto incorrecto
La respuesta de aquel hombre originó comentarios burlones. –¡Estás loco! –tronó la voz del general–. ¿Cómo hosas hacernos perder el tiempo de esta manera? ¡Morirás por tu insensatez!
Texto correcto
Texto incorrecto
El general ya tenía la espada en la mano.
–¡Dejarle que se explique! –pidió una voz.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Sí, sí, que lo haga! –clamaron otras.
El general no enbainó su espada, pero se detuvo.
Texto correcto
Texto incorrecto
–Habla –exijió al hombre–. Y después, prepárate para morir. Pero aquel hombre no parecía tener miedo. Avanzó unos pasos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Su aspecto era sereno y su tono, tranquilo.
–Los sivaritas son tan elegantes, tan exquisitos, que para dar mayor vistosidad a sus desfiles han enseñado a bailar a sus caballos.
Texto correcto
Texto incorrecto
En cuanto los corceles ollen la música, sus patas adquieren otro ritmo.
Texto correcto
Texto incorrecto
No saben moverse, andar, trotar o cabalgar con normalidad cuando la música llega a sus oídos. Cualquier sonido armónico los convierte en danzantes que giran sobre si mismos.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¿Y cómo nos beneficia eso a nosotros? –preguntó el general. –Vallamos a la batalla con músicos –fue la respuesta del hombre.
Texto correcto
Texto incorrecto
Todos los presentes en la asamblea se quedaron estupefactos. Primero huvo de nuevo sonrisas. Después, al comprender la idea, el asombro los hizo reaccionar.
Texto correcto
Texto incorrecto
–¡Hacer bailar a sus caballos!
–¡Convertirlos en juguetes mientras atacamos!
–¡Aprovecharnos, precisamente, de aquello de lo que se sienten
orgullosos!
–¡Magnifico!
Texto correcto
Texto incorrecto
La propuesta de aquel hombre acavó siendo aceptada.
Texto correcto
Texto incorrecto
Unos días después, el egército de Crotona, formado por soldados y músicos, partió para la guerra. Al avistar las tropas sibaritas, cada hombre ocupó su puesto.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los dos ejércitos abanzaron. Cuando estaban ya muy próximos, los músicos comenzaron a tocar con gran energía.
Texto correcto
Texto incorrecto
El efecto fue extraordinario. Los caballos sibaritas, al oír la música, rompieron su formación, elevaron las patas siguiendo el ritmo y em- pezaron a dar vueltas sobre si mismos.
Texto correcto
Texto incorrecto
Sus amos gritaron, les dieron golpes para recuperar su atención, pero ya era tarde.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los músicos tocaron más y más fuerte. El caos se apoderó por unos instantes del ejército sibarita y sus adversarios se les hecharon encima sin darles tiempo para reaccionar.
Texto correcto
Texto incorrecto
Los soldados sibaritas fueron callendo uno a uno ante las flechas, las lanzas y las espadas del enemigo.
Texto correcto
Texto incorrecto
