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WorksheetsTRIMESTRAL COMUNICACIÓN - II TRIMESTRE - GRADO DÉCIMO - COLEGIO GERMÁN ARCINIEGAS IED
Total questions: 10
Worksheet time: 50mins
"A puerta cerrada" explota el concepto de la influencia de las miradas ajenas en la psique personal. Se parte de la idea de que la mirada del otro es aquello que desnuda, muestra al otro la realidad del ser. Y a partir de esta, el individuo es juzgado, condenado. Los protagonistas de A puerta cerrada son sus propios verdugos tienen la mirada fija y constante en sus compañeros; solidifican, eternizan la existencia. En el infierno no existe el tiempo, es el eterno presente, sin cambios, angustiante y sofocante. No poder pestañar, no poder dormir, es la vida sin corte, es el ser siempre y constantemente juzgado por la mirada del otro. La solución sería encerrarse en sí mismo, huyendo de la mirada del otro. Pero no los salva. Están condenados a escuchar los pensamientos del otro, cuya presencia se hace patente e insoportable.
CULPA Y VERDAD EN EL INFIERNO DE SARTRE
La apariencia nos muestra que la llegada de los tres personajes al infierno no es casual ni impensada. Garcin está allí por maltratar sádicamente a su mujer y ser traidor, con sus colegas y sus ideales. Inés es abiertamente mala. Indujo a la muerte, incluso no le importa su propia muerte, a su primo y a Florence su mujer. Estelle ha engañado a su esposo, ha a su hija, ha prostituido su vida. Pero esta apariencia no es la razón de la llegada de los tres personajes al infierno. La causa es más profunda, más real y definitiva. Garcin es un canalla, Inés es Sádica, Estelle es netamente egoísta. La soberbia, el reconocerse cada uno como único e imprescindible, los llevó a la muerte eterna. Muerte que se expresa en la absorción en la mirada de los otros.
¿SALVACION?
En su estancia en el infierno, cada personaje es lazo para el otro. No pueden abandonar el infierno sin el otro. La dependencia se ha hecho demoniaca (al modo de pensar de C S. Lewis, en las "Cartas del diablo a su sobrino"). Teniendo la posibilidad de Partir, no pueden. Se hayan condenados a Vivir en la mirada de sus compañeros, en el pensamiento de sus compañeros, y así existir, para el castigo que es la eternidad.
JEAN PAUL SARTRE Y LA MIRADA
Para Jean Paul Sartre, la mirada del otro es el infierno que Impide el ser, aunque es la única que permite manifestarse de algún modo en el mundo. Siendo así, la opinión del otro es importante. Es una crítica a la sociedad actual, que vive preocupada por los juicios externos. Hay miedo a mostrarse; la salida: un mundo apariencias. Ocultando el ser, se expresa el aparecer, pero vacío de sentido. El horror al vacío impone una máscara, es el infierno de ser que se pretende que al otro le importe que yo sea.
"A puerta cerrada" explota el concepto de la influencia de las miradas ajenas en la psique personal. Se parte de la idea de que la mirada del otro es aquello que desnuda, muestra al otro la realidad del ser. Y a partir de esta, el individuo es juzgado, condenado. Los protagonistas de A puerta cerrada son sus propios verdugos tienen la mirada fija y constante en sus compañeros; solidifican, eternizan la existencia. En el infierno no existe el tiempo, es el eterno presente, sin cambios, angustiante y sofocante. No poder pestañar, no poder dormir, es la vida sin corte, es el ser siempre y constantemente juzgado por la mirada del otro. La solución sería encerrarse en sí mismo, huyendo de la mirada del otro. Pero no los salva. Están condenados a escuchar los pensamientos del otro, cuya presencia se hace patente e insoportable.
"En el mismo momento en que vemos que la mentalidad positiva hace su aparición en Mileto, se desarrolla en Grecia una poderosa corriente mística". (P M. Schuhl).
Homero relegaba a los dioses y a las almas lejos de los hombres. Hesíodo invocaba Contra las injusticias sociales a la justicia de Zeus. Pero esto no sacaba al hombre de su miseria, el ritual, las fiestas, los oráculos de la religión oficial y las máximas de Apolo que, en el templo de Delfos predican la "mesura", el "nada de sobra", frustraban la de absoluto.
Estaba reservado a tres corrientes "místicas" el proponer al hombre miserable fórmulas de inmortalidad. "Místicas" no en el sentido de que preconicen la unión íntima con la divinidad (los dioses de los misterios solamente son modelos, y por ello, medios de salvación), sino en el sentido de que salvan de la desgracia por la inmortalización. Misterio no significa aquí "doctrina secreta que se revela", sino simplemente "ritual clandestino el que uno se hace iniciar".
Primera corriente El culto de Dioniso, Parece que tuvo su origen en la Tracia. Pero se relaciona, más allá de la religión Homérica, con la religión cretense; el dios niño Baco, hijo de la Gran Madre asiática, se identifica con el Dioniso Tracio. Se fundamenta en el mito agrario de la vegetación que muere y renace también en la vid que da la embriaguez liberadora. El rito es la orgía: desenfreno de las ménades que devoran la carne cruda de animales jóvenes. En recuerdo de Dioniso devorado por los titanes, el vino y las danzas les comunican el éxtasis y el entusiasmo, lo que significa que están fuera de sí mismas y el dios está en ellas. El fin es la liberación de instintos irracionales: así el espectador de los cortejos de Dioniso cura su miseria al reconocer que lo universal e inevitable es el nacimiento de la tragedia.
"En el mismo momento en que vemos que la mentalidad positiva hace su aparición en Mileto, se desarrolla en Grecia una poderosa corriente mística". (P M. Schuhl).
Homero relegaba a los dioses y a las almas lejos de los hombres. Hesíodo invocaba Contra las injusticias sociales a la justicia de Zeus. Pero esto no sacaba al hombre de su miseria, el ritual, las fiestas, los oráculos de la religión oficial y las máximas de Apolo que, en el templo de Delfos predican la "mesura", el "nada de sobra", frustraban la de absoluto.
Estaba reservado a tres corrientes "místicas" el proponer al hombre miserable fórmulas de inmortalidad. "Místicas" no en el sentido de que preconicen la unión íntima con la divinidad (los dioses de los misterios solamente son modelos, y por ello, medios de salvación), sino en el sentido de que salvan de la desgracia por la inmortalización. Misterio no significa aquí "doctrina secreta que se revela", sino simplemente "ritual clandestino el que uno se hace iniciar".
Primera corriente El culto de Dioniso, Parece que tuvo su origen en la Tracia. Pero se relaciona, más allá de la religión Homérica, con la religión cretense; el dios niño Baco, hijo de la Gran Madre asiática, se identifica con el Dioniso Tracio. Se fundamenta en el mito agrario de la vegetación que muere y renace también en la vid que da la embriaguez liberadora. El rito es la orgía: desenfreno de las ménades que devoran la carne cruda de animales jóvenes. En recuerdo de Dioniso devorado por los titanes, el vino y las danzas les comunican el éxtasis y el entusiasmo, lo que significa que están fuera de sí mismas y el dios está en ellas. El fin es la liberación de instintos irracionales: así el espectador de los cortejos de Dioniso cura su miseria al reconocer que lo universal e inevitable es el nacimiento de la tragedia.
El último párrafo, de acuerdo con la estructura lógica del contenido, es de tipo
"En el mismo momento en que vemos que la mentalidad positiva hace su aparición en Mileto, se desarrolla en Grecia una poderosa corriente mística". (P M. Schuhl).
Homero relegaba a los dioses y a las almas lejos de los hombres. Hesíodo invocaba Contra las injusticias sociales a la justicia de Zeus. Pero esto no sacaba al hombre de su miseria, el ritual, las fiestas, los oráculos de la religión oficial y las máximas de Apolo que, en el templo de Delfos predican la "mesura", el "nada de sobra", frustraban la de absoluto.
Estaba reservado a tres corrientes "místicas" el proponer al hombre miserable fórmulas de inmortalidad. "Místicas" no en el sentido de que preconicen la unión íntima con la divinidad (los dioses de los misterios solamente son modelos, y por ello, medios de salvación), sino en el sentido de que salvan de la desgracia por la inmortalización. Misterio no significa aquí "doctrina secreta que se revela", sino simplemente "ritual clandestino el que uno se hace iniciar".
Primera corriente El culto de Dioniso, Parece que tuvo su origen en la Tracia. Pero se relaciona, más allá de la religión Homérica, con la religión cretense; el dios niño Baco, hijo de la Gran Madre asiática, se identifica con el Dioniso Tracio. Se fundamenta en el mito agrario de la vegetación que muere y renace también en la vid que da la embriaguez liberadora. El rito es la orgía: desenfreno de las ménades que devoran la carne cruda de animales jóvenes. En recuerdo de Dioniso devorado por los titanes, el vino y las danzas les comunican el éxtasis y el entusiasmo, lo que significa que están fuera de sí mismas y el dios está en ellas. El fin es la liberación de instintos irracionales: así el espectador de los cortejos de Dioniso cura su miseria al reconocer que lo universal e inevitable es el nacimiento de la tragedia.
El primer párrafo, o párrafo de apertura, es de tipo:
"En el mismo momento en que vemos que la mentalidad positiva hace su aparición en Mileto, se desarrolla en Grecia una poderosa corriente mística". (P M. Schuhl).
Homero relegaba a los dioses y a las almas lejos de los hombres. Hesíodo invocaba Contra las injusticias sociales a la justicia de Zeus. Pero esto no sacaba al hombre de su miseria, el ritual, las fiestas, los oráculos de la religión oficial y las máximas de Apolo que, en el templo de Delfos predican la "mesura", el "nada de sobra", frustraban la de absoluto.
Estaba reservado a tres corrientes "místicas" el proponer al hombre miserable fórmulas de inmortalidad. "Místicas" no en el sentido de que preconicen la unión íntima con la divinidad (los dioses de los misterios solamente son modelos, y por ello, medios de salvación), sino en el sentido de que salvan de la desgracia por la inmortalización. Misterio no significa aquí "doctrina secreta que se revela", sino simplemente "ritual clandestino el que uno se hace iniciar".
Primera corriente El culto de Dioniso, Parece que tuvo su origen en la Tracia. Pero se relaciona, más allá de la religión Homérica, con la religión cretense; el dios niño Baco, hijo de la Gran Madre asiática, se identifica con el Dioniso Tracio. Se fundamenta en el mito agrario de la vegetación que muere y renace también en la vid que da la embriaguez liberadora. El rito es la orgía: desenfreno de las ménades que devoran la carne cruda de animales jóvenes. En recuerdo de Dioniso devorado por los titanes, el vino y las danzas les comunican el éxtasis y el entusiasmo, lo que significa que están fuera de sí mismas y el dios está en ellas. El fin es la liberación de instintos irracionales: así el espectador de los cortejos de Dioniso cura su miseria al reconocer que lo universal e inevitable es el nacimiento de la tragedia.
El segundo párrafo, de acuerdo con el contenido, es de tipo
PRUEBA DE LECTURA CRÍTICA
RESPONDA LAS PREGUNTAS 8, 9 Y 10 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN
A mucha gente le gusta ver en los cuadros lo que también le gustaría ver en la realidad. Se trata de una preferencia perfectamente comprensible. A todos nos atrae lo bello en la naturaleza y agradecemos a los artistas que lo recojan en sus obras. Esos mismos artistas no nos censurarían por nuestros gustos. Cuando el gran artista flamenco Rubens dibujó a su hijo, estaba orgulloso de sus agradables facciones y deseaba que también nosotros admiráramos al pequeño. Pero esta inclinación a los temas bonitos y atractivos puede convertirse en nociva si nos conduce a rechazar obras que representan asuntos menos agradables. El gran pintor alemán Alberto Durero seguramente dibujó a su madre con tanta devoción y cariño como Rubens a su hijo. Su verista estudio de la vejez y la decrepitud puede producirnos tan viva impresión que nos haga apartar los ojos de él y, sin embargo, si reaccionamos contra esta primera aversión, quedaremos recompensados con creces, pues el dibujo de Durero, en su tremenda sinceridad, es una gran obra. En efecto, de pronto descubrimos que la hermosura de un cuadro no reside realmente en la belleza de su tema. No sé si los golfillos que el pintor español Murillo se complacía en pintar eran estrictamente bellos o no, pero tal como fueron pintados por él, poseen desde luego gran encanto. Tomado de: Gombrich, E. H. (2003). La historia del arte. Madrid: Random House Mondadori
1.En el texto, el autor hace referencia a Rubens para mostrar que
A. a todos nos atrae lo bello y por fortuna el arte lo recoge en la pintura
B. el público siempre exige que el artista refleje la realidad en los cuadros.
C. el algunos artistas plasman en sus obras lo que nos gusta ver en la realidad.
D. la inclinación en el arte por los temas bonitos y atractivos es bastante nociva
¿Cuál de los siguientes enunciados expresa un juicio de valor presente en el texto?
A.Mientras Rubens dibujó la juventud, Durero dibujó la vejez.
B. Los golfillos del pintor español Murillo tienen gran encanto.
C. Rubens estaba orgulloso de su hijo y deseaba que lo admiráramos.
D. Para el público la hermosura de un cuadro reside en la belleza de su tema.
Cuál de los siguientes títulos sería el más adecuado para el texto anterior?
A. En defensa del mal gusto en el arte.
B. El arte como modelo de la realidad.
C. La representación de la belleza en el arte.
D. Rubens, Durero y Murillo: el arte de la pintura.
