WorksheetsSIMULACRO LENGUAJE 8°
Total questions: 10
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El niño había esperado el bus en la acera marcada con la cinta amarilla y lo había tomado después de que lo hicieron todos los pasajeros. A diferencia de los otros, el niño llevaba un pavo debajo del brazo. Y quienquiera que haya visto un pavo debajo de un brazo, sabe que no hay animal más pacífico, más inofensivo y serio y que, ninguno como él representa con mayor propiedad su papel de víctima propiciatoria.
El niño se sentó en uno de los asientos laterales, contra la ventanilla. Llevaba el pavo para alguna parte. Tal vez a venderlo en el mercado. Tal vez a regalarlo. Tal vez para que algo fuera extraño simplemente lo llevaba a dar una vuelta por la ciudad, como llevan las damas su pekinés favorito. En todo caso, el niño iba allí tan pacífico, inofensivo y serio como el pavo.
De pronto, cuando ya parecía haber pasado el momento oportuno para protestar, la dama que ocupaba el asiento vecino empezó a incomodarse. Primero se incomodó con un gesto displicente. Luego, como en un proceso de reacciones internas, se llevó las manos a las narices, después se estiró, buscó al cobrador con la mirada llena de propósitos amenazantes y, finalmente, cuando el proceso interno llegó a su punto de ebullición, hizo la estridente protesta que pareció un verso fabricado para la literatura de tocador:
—¡Si no me quitan este pavo me desmayo!
Todos sabíamos, desde luego, que aquella saludable y peripuesta señora era capaz de todo, menos de desmayarse. Pero la protesta había sido formulada en un tono contundente, tan definitivo e irrevocable, que todos empezamos a temer que sucediera lo que sucede siempre. Es decir, que bajaran al niño con el pavo.
Y él iba allí, contra la ventanilla, pegada la frente al borde de madera, sin ninguna preocupación por lo que pudiera decir la señora. En sus brazos, el pavo tenía toda la distinción de un caballero venido a menos, de uno de esos mendigos a quienes todos respetan porque recuerdan que, diez años antes, era uno de los hombres más acaudalados de la ciudad.
Digno, intachable, el pavo parecía ser la única cosa lo suficientemente humana como para desmayarse frente a un mal olor.
Entonces alguien propuso, en voz alta, que se le aceptaran los diez centavos del pasaje, para que el pavo pudiera ocupar el puesto de la mujer. Otro, menos guasón, ofreció cambiar su asiento con el de la indispuesta dama. Pero ella no parecía dispuesta a transigir, sino que, rechazando todas las fórmulas propuestas, insistió con palabras que iban para discurso cívico, que no podía permitirse que en un vehículo de servicio público viajaran animales plumados, en confusión con los implumes. Y ante la rabiosa andanada de aquella viajera patriótica mente antipática el pavo permanecía digno, sereno, imperturbable. Nunca se vio pavo más insultado, pero tampoco animal más discreto y silenciosamente irónico.
La actitud de la dama, que ocupa en el bus el puesto vecino al niño que lleva al pavo, se puede calificar como:
Injusta
Imperturbable
Intolerante
Insoportable
En la expresión, “hizo la estridente protesta que pareció un verso fabricado para la literatura de tocador”. La palabra subrayada puede remplazarse sin cambiar el sentido por:
Dulce
Chillona
Firme
Abusiva
En el tercer párrafo del texto, lo que se dice de la dama permite:
Conocer como era la dama físicamente
Justificar el comportamiento del niño
Describir la intolerancia de la dama
Demostrar la incomodad de los pasajeros
El tipo de párrafo que predomina en el texto, es:
Descriptivo
Argumentativo
Narrativo
Dialogado
En el texto leído, tiene como protagonista:
El niño
La dama
Los pasajeros
El pavo
En la historia, los rasgos de los personajes están hechos para contraponer principalmente:
Las conductas humanas al comportamiento animal.
Las características del niño a las características del pavo
Los sentimientos de los animales a las emociones humanas
Las actuaciones de los hombres a las actuaciones de las mujeres
Las características que no corresponden a la crítica es
Tiene un estilo personal
Tiene un orden cronológico
Usan un lenguaje sencillo y claro
No pertenece al género narrativo
El nombre del protagonista de la obra ”Crónica de una muerte anunciada” es
Gabriel
Placido
Santiago
Bayardo
La afirmación que no es correcta es
La crónica y la novela pertenecen a la narrativa
Son dos tipos de crónica: La periodística y la literaria
La novela pertenece al género periodístico
La crónica y la novela están escritas en prosa
El nombre del autor de la obra “Crónica de una muerte anunciada” es
Federico García Lorca
Gabriel García Lorca
Gabriel García Márquez
Pablo Neruda García
