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Elementos de

Total questions: 20

Worksheet time: 47mins

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1.

¿Falso a o verdadero?

La trama clásica consta de tres partes: introducción, nudo o conflicto y desenlace o final.

a)

FALSO

b)

VERDADERO

2.

Señala el que sea un elemento de la narración:

a)

Personajes

b)

Tiempo

c)

Sujeto

d)

Espacio

3.

En él, transcurre la acción.

a)

Narrador

b)

Espacio

c)

Personajes

d)

Tiempo

4.

El elemento de la narración denominado "Tiempo" responde a la pregunta:

a)

¿CUÁNDO?

b)

¿DÓNDE?

c)

¿POR QUÉ?

d)

¿QUÉ?

5.

El elemento de la narración denominado "Tiempo" responde a la pregunta:

JUSTIFICACIÓN:

4 lines
6.

Realiza la siguiente lectura y responde:

La gamita ciega

Había una vez un venado -una gama- que tuvo dos hijos mellizos, cosa rara entre los venados. Un gato montés se comió a uno de ellos, y quedó solo la hembra. Las otras gamas, que la querían mucho, le hacían siempre cosquillas en los costados. Su madre le hacía repetir todas las mañanas, al rayar el día, la oración de los venados. Y dice así:

I

Hay que oler bien primero las hojas antes de comerlas, porque algunas son venenosas.

II

Hay que mirar bien el río y quedarse quieto antes de bajar a beber, para estar seguro de que no hay yacarés.

III

Cada media hora hay que levantar bien alta la cabeza y oler el viento, para sentir el olor del tigre.

IV

Cuando se come pasto del suelo, hay que mirar siempre antes los yuyos para ver si hay víboras.

Este es el padrenuestro de los venados chicos. Cuando la gamita lo hubo aprendido bien, su madre la dejó andar sola.

Una tarde, sin embargo, mientras la gamita recorría el monte comiendo las hojitas tiernas, vio de pronto ante ella, en el hueco de un árbol que estaba podrido, muchas bolitas juntas que colgaban. Tenían un color oscuro, como el de las pizarras.

¿Qué sería? Ella tenía también un poco de miedo pero como era muy traviesa, dio un cabezazo a aquellas cosas, y disparó.

Vio entonces que las bolitas se habían rajado, y que caían gotas. Habían salido también muchas mosquitas rubias de cintura muy fina, que caminaban apresuradas por encima.

La gama se acercó, y las mosquitas no la picaron. Despacito, entonces, muy despacito, probó una gota con la punta de la lengua, y se relamió con gran placer: aquellas gotas eran miel, y miel riquísima, porque las bolas de color pizarra eran una colmena de abejitas que no picaban porque no tenían aguijón. Hay abejas así.

En dos minutos la gamita se tomó toda la miel, y loca de contenta fue a contarle a su mamá. Pero la mamá la reprendió seriamente.

-Ten mucho cuidado, mi hija -le dijo- con los nidos de abejas. La miel es una cosa muy rica, pero es muy peligroso ir a sacarla. Nunca te metas con los nidos que veas.

La gamita gritó contenta:

-¡Pero no pican, mamá! Los tábanos y las uras si pican; las abejas no.

-Estás equivocada, mi hija -continuó la madre-. Hoy has tenido suerte, nada más. Hay abejas y avispas muy malas. Cuidado, mi hija; porque me vas a dar un gran disgusto.

-¡Sí, mamá! !Sí, mamá! -respondió la gamita. Pero lo primero que hizo a la mañana siguiente fue seguir los senderos que habían abierto los hombres en el monte, para ver con más facilidad los nidos de abejas.

Hasta que al fin halló uno. Esta vez el nido tenía abejas oscuras, con una fajita amarilla en la cintura, que caminaban por encima del nido. El nido también era distinto; pero la gamita pensó que, puesto que estas abejas eran más grandes, la miel debía ser más rica.

Se acordó asimismo de la recomendación de su mamá; mas creyó que su mamá exageraba, como exageran siempre las madres de las gamitas. Entonces le dio un gran cabezazo al nido.

¡Ojalá nunca lo hubiera hecho! Salieron enseguida cientos de avispas, miles de avispas que la picaron en todo el cuerpo, le llenaron todo el cuerpo de picaduras, en la cabeza, en la barriga, en la cola; y lo que es mucho peor, en los mismos ojos. La picaron más de diez en los ojos.

La gamita, loca de dolor, corrió y corrió gritando, hasta que de repente tuvo que pararse porque no veía más; estaba ciega, ciega del todo. Los ojos se le habían hinchado enormemente, y no veía más. Se quedó quieta entonces, temblando de dolor y de miedo, y sólo podía llorar desesperadamente...


¿Qué tipo de narrador presenta el relato?

a)

En primera persona.

b)

En segunda persona.

c)

En tercera persona

7.

¿Qué tipo de narrador presenta el relato?

JUSTIFICACIÓN:

4 lines
8.

Lee y responde.

La gamita ciega

Había una vez un venado -una gama- que tuvo dos hijos mellizos, cosa rara entre los venados. Un gato montés se comió a uno de ellos, y quedó solo la hembra. Las otras gamas, que la querían mucho, le hacían siempre cosquillas en los costados. Su madre le hacía repetir todas las mañanas, al rayar el día, la oración de los venados. Y dice así:

I

Hay que oler bien primero las hojas antes de comerlas, porque algunas son venenosas.

II

Hay que mirar bien el río y quedarse quieto antes de bajar a beber, para estar seguro de que no hay yacarés.

III

Cada media hora hay que levantar bien alta la cabeza y oler el viento, para sentir el olor del tigre.

IV

Cuando se come pasto del suelo, hay que mirar siempre antes los yuyos para ver si hay víboras.

Este es el padrenuestro de los venados chicos. Cuando la gamita lo hubo aprendido bien, su madre la dejó andar sola.

Una tarde, sin embargo, mientras la gamita recorría el monte comiendo las hojitas tiernas, vio de pronto ante ella, en el hueco de un árbol que estaba podrido, muchas bolitas juntas que colgaban. Tenían un color oscuro, como el de las pizarras.

¿Qué sería? Ella tenía también un poco de miedo pero como era muy traviesa, dio un cabezazo a aquellas cosas, y disparó.

Vio entonces que las bolitas se habían rajado, y que caían gotas. Habían salido también muchas mosquitas rubias de cintura muy fina, que caminaban apresuradas por encima.

La gama se acercó, y las mosquitas no la picaron. Despacito, entonces, muy despacito, probó una gota con la punta de la lengua, y se relamió con gran placer: aquellas gotas eran miel, y miel riquísima, porque las bolas de color pizarra eran una colmena de abejitas que no picaban porque no tenían aguijón. Hay abejas así.

En dos minutos la gamita se tomó toda la miel, y loca de contenta fue a contarle a su mamá. Pero la mamá la reprendió seriamente.

-Ten mucho cuidado, mi hija -le dijo- con los nidos de abejas. La miel es una cosa muy rica, pero es muy peligroso ir a sacarla. Nunca te metas con los nidos que veas.

La gamita gritó contenta:

-¡Pero no pican, mamá! Los tábanos y las uras si pican; las abejas no.

-Estás equivocada, mi hija -continuó la madre-. Hoy has tenido suerte, nada más. Hay abejas y avispas muy malas. Cuidado, mi hija; porque me vas a dar un gran disgusto.

-¡Sí, mamá! !Sí, mamá! -respondió la gamita. Pero lo primero que hizo a la mañana siguiente fue seguir los senderos que habían abierto los hombres en el monte, para ver con más facilidad los nidos de abejas.

Hasta que al fin halló uno. Esta vez el nido tenía abejas oscuras, con una fajita amarilla en la cintura, que caminaban por encima del nido. El nido también era distinto; pero la gamita pensó que, puesto que estas abejas eran más grandes, la miel debía ser más rica.

Se acordó asimismo de la recomendación de su mamá; mas creyó que su mamá exageraba, como exageran siempre las madres de las gamitas. Entonces le dio un gran cabezazo al nido.

¡Ojalá nunca lo hubiera hecho! Salieron enseguida cientos de avispas, miles de avispas que la picaron en todo el cuerpo, le llenaron todo el cuerpo de picaduras, en la cabeza, en la barriga, en la cola; y lo que es mucho peor, en los mismos ojos. La picaron más de diez en los ojos.

La gamita, loca de dolor, corrió y corrió gritando, hasta que de repente tuvo que pararse porque no veía más; estaba ciega, ciega del todo. Los ojos se le habían hinchado enormemente, y no veía más. Se quedó quieta entonces, temblando de dolor y de miedo, y sólo podía llorar desesperadamente.


El protagonista fue desobediente porque

a)

No olió bien primero las hojas antes de comerlas.

b)

No miró bien el río y se quedó quieta antes de bajar a beber.

c)

Comió la miel de la colmena.

d)

Regresó por el sendero abierto por los hombres para ver a las abejas.

9.

El protagonista fue desobediente porque

JUSTIFICACIÓN:

4 lines
10.

¿La gamita aprendió alguna lección?

a)

No, porque siempre obtuvo lo que quería.

b)

Sí, porque al final pidió perdón a su madre por desobedecer.

c)

No, porque regresó al lugar donde se hallaba el peligro.

d)

Sí, porque vivió las consecuencias de no haber escuchado los consejos de su madre.

11.

¿Qué color, en la imagen, señala el fragmento que evidencia a algunos de los personajes del cuento?


El cuello de camisa

Érase una vez un caballero muy elegante, que por todo equipaje poseía un calzador y un peine; pero tenía un cuello de camisa que era el más notable del mundo entero; y la historia de este cuello es la que vamos a relatar. El cuello tenía ya la edad suficiente para pensar en casarse, y he aquí que en el cesto de la ropa coincidió con una liga.

Dijo el cuello:

-Jamás vi a nadie tan esbelto, distinguido y lindo. ¿Me permite que le pregunte su nombre?

-¡No se lo diré! -respondió la liga.

-¿Dónde vive, pues? -insistió el cuello.

Pero la liga era muy tímida, y pensó que la pregunta era algo extraña y que no debía contestarla.

-¿Es usted un cinturón, verdad? -dijo el cuello-, ¿una especie de cinturón interior?. Bien veo, mi simpática señorita, que es una prenda tanto de utilidad como de adorno.

-¡Haga el favor de no dirigirme la palabra! -dijo la liga-. No creo que le haya dado pie para hacerlo.

-Sí, me lo ha dado. Cuando se es tan bonita -replicó el cuello no hace falta más motivo.

a)

Morado

b)

Azul

c)

Amarillo

d)

Verde

12.

La acción no es un elemento de la narración.

a)

FALSO

b)

VERDADERO

13.

Nombra el elemento de la narración cuya característica es intervenir en las acciones y vivenciarlas.

(a)  

14.

¿Falso o verdadero? La trama es un orden cronológico, de diversos acontecimientos presentados por un autor o narrador a un lector.

a)

FALSO

b)

VERDADERO

15.

En el texto "A las puertas del Olimpo" podemos evidenciar la presencia de un narrador:

a)

En tercera persona.

b)

En segunda persona.

c)

Narrador múltiple.

d)

En primera persona.

16.

En el texto "A las puertas del Olimpo" un ejemplo de contrarios irreconciliables es la unión de Cielo y Tierra.

a)

FALSO

b)

VERDADERO

17.

En el texto "A las puertas del Olimpo" el espacio podría ser:

a)

El caos

b)

El Mar

c)

La Tierra

d)

El universo

18.

Los Dioses se irritaron con Prometeo porque

a)

modeló hombres con arcilla.

b)

liberó a los Titanes.

c)

regaló el fuego a los hombres.

d)

enamoró a Pandora.

19.

Podemos inferir que Prometeo es:

a)

Un dios.

b)

Un ser fantástico.

c)

Hijo de un mortal y un dios

d)

Un mortal.

20.

Podemos inferir que Prometeo es:

JUSTIFICACIÓN:

4 lines