WorksheetsArte y filosofía 11
Total questions: 10
Worksheet time: 8mins
El ensayo es considerado un género que ha asumido a la argumentación como el prototipo antropológico a abordar. Con base en lo anterior, la producción ensayística puede considerarse como:
la más humana de los géneros literarios
la más distanciada del pensamiento
una forma discursiva de la persuasión
todas las anteriores
En tanto la argumentación sea asumida como un proceso razonal y singular que consolida de manera temporal una verdad, podemos decir que con esta emerge:
la subjetividad
la objetividad
la razonabilidad
la mentalidad
Según Darío Sztajnszrajber, el concepto de posverdad es en realidad una verdad revestida con los ropajes de una época, es decir, de "la nuestra". De acuerdo con lo anterior, podríamos hablar de un tipo de:
abstracción histórica
verdad absoluta
singularidad epocal.
ninguna de las anteriores
La importancia de la "cotidianidad" desde el pensamiento de Sztajnszrajber se da por el cuestionamiento que se hace de la misma por sujetos pensantes y reflexivos. En este sentido, la cotidianidad puede relacionarse con, menos:
la invención
el cuestionamiento
la rutina
la actitud filosófica
Con base en el pensamiento de Sztajnszrajber, la democracia es, menos:
una forma de la política crítica e incluyente
la opción para visibilizar a los "que están fuera"
una forma de disenso, diferencia y encuentro
la ratificación de partidos políticos tradicionales
Según Sztajnszrajber, la actitud filosófica requiere que pensemos los conceptos desde otros lugares no comunes, contra hegemónicos, de modas o dominantes. Para ello, la reflexión en torno de los conceptos y su desnaturalización hace parte de una mirada arqueológica que Michel Foucault desarrolló en su "arqueología del saber", es decir, su manera de hacer filosofía. Con base en lo anterior, las influencias de pensadores de la filosofía contemporánea, de manera especial, del siglo XX, hacen parte del constructo discursivo que Sztajnszrajber propone y según lo propuesto en este párrafo, la mirada filosófica en Sztajnszrajber tiene que ver, de manera especial, con:
la deconstrucción
la persuasión
la explicación
la argumentación
¡Qué Viva la Música! (1977) del escritor Andrés Caicedo, se constituye desde las lógicas deconstructivas que señala Sztajnszrajber en una manera que desde el arte vincula a los "otros" o los que están en un estado de "anormalidad". Con base en lo anterior, para Sztajnszrajber es preciso que emerja una forma política incluyente que se materializa en:
la democracia
la política
el arte
la filosofía
La obra caicediana, que incluye cuentística, cine, novelística y teatro, se caracteriza por la presencia de personajes jóvenes. En relación a lo anterior, el filósofo Walter Benjamin, considera que la juventud, entendida más como una actitud que como una cuestión de edad, tiene la obligación de asumir una resistencia a los modos dominantes de imposición de verdad. Siguiendo esta línea, en la novela el pensamiento de Benjamin se expresa, menos, en:
la música y ritmos paisas y burgueses
la música y ritmos nativos
el lugar y deconstrucción de la mujer
la escritura y reflexión sobre sí misma de La Mona
La lectura que realiza Sztajnszrajber de Foucault pasa por la relación de los conceptos de SABER y PODER, lo cual, además, introduce la cuestión política. Según lo anterior, Maria del Carmen Huerta es un personaje "anormal" y micropolítico porque
se constituye en una resistencia de las formas de verdad pensadas sobre cómo ser mujer en la década de 1970
participa en campañas políticas para consolidar un movimiento burgués que continúa las políticas sociales de la década de 1970
valida y perpetua una relación con el arte y la literatura sin experimentar en sí misma el lugar de la producción de la palabra literaria.
Todas las anteriores
La literatura y la filosofía tienen una relación íntima, secreta y sospechosa. En este sentido, el escritor Enrique Serrano, señala en sus propias reflexiones que "todo encuentro con la literatura, es un encuentro con la filosofía". Con base en lo anterior, la presencia de la reflexión filosófica en la novela de Caicedo puede percibirse en toda la obra; sin embargo, podríamos decir que, de manera especial, la reflexión filosófica tiene mayor presencia en ¡Qué viva la Música! en:
el incipit
el epílogo
el intermedio
en la rumba
