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WorksheetsLectura Comprensiva 2
Total questions: 11
Worksheet time: 6mins
Cifuentes era un hombre feo, muy feo, feísimo… Pero era el mejor detective de la ciudad. Era muy meticuloso en su trabajo. Lo que mejor hacía era descubrir a los culpables. Era tan insistente que perseguía a los sospechosos hasta que estos acababan confesando su delito.
¿Quién era Cifuentes?
Un perro vagabundo
Un hombre mayor
un hombre muy feo
un hombre muy guapo
Cifuentes era un hombre feo, muy feo, feísimo… Pero era el mejor detective de la ciudad. Era muy meticuloso en su trabajo. Lo que mejor hacía era descubrir a los culpables. Era tan insistente que perseguía a los sospechosos hasta que estos acababan confesando su delito.
¿En qué trabajaba?
Era carnicero
Era abogado
Era detective
Era policía
Cifuentes era un hombre feo, muy feo, feísimo… Pero era el mejor detective de la ciudad. Era muy meticuloso en su trabajo. Lo que mejor hacía era descubrir a los culpables. Era tan insistente que perseguía a los sospechosos hasta que estos acababan confesando su delito.
¿Qué era lo mejor que hacía?
Comer salchichas
Atrapar los perros de la ciudad
Descubrir a los culpables
Perseguir a los sospechosos
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LEER?
Porque permite visitar otros países.
Porque permite memorizar.
Porque permite prepararse para lo desconocido.
Porque permite razonar y solucionar problemas de la sociedad.
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
¿CUÁL ES EL TÍTULO DE LA LECTURA?
La Asamblea
El carpintero y las herramientas
Asamblea en la carpintería
Las herramientas
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
MARCA TODAS LAS HERRAMIENTAS QUE SE MENCIONAN EN LA LECTURA.
CUÁL ERA EL DEFECTO DEL TORNILLO?
Daba vueltas y vueltas al responder.
Hacia demasiado ruido y golpeaba.
Se lo pasaba midiendo a los demás.
Hablaba y hablaba demasiado.
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
¿CUÁL ERA LA CUALIDAD DE LA LIJA?
Daba muchas vueltas para que sirviera para algo.
Era muy áspera en su trato y tenia fricciones con los demás.
Era especial para afinar y limar asperezas.
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
¿QUÉ CUALIDADES TIENE EL METRO?
El metro discute y hace demasiado ruido.
El metro es preciso y exacto.
El metro une y da firmeza a los muebles.
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
¿QUÉ DEFECTOS TIENE EL TORNILLO SEGÚN LA LECTURA?
El tornillo unía y da firmeza y solidez.
Al tornillo había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
El tornillo era especial para afinar y limar asperezas.
El tornillo hacia demasiado ruido y golpeaba
LEE ATENTAMENTE ANTES DE CONTESTAR.
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA.
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con las demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que siempre se lo pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En esto entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuado tomó la palabra el serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, puesto que cada uno tiene también las suyas. Eso es lo que nos hace valiosos como herramientas. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentremos en la utilidad de nuestros puntos buenos.” La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba firmeza y solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto y ayudaba a que todo encajase bien. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
SEGÚN LA LECTURA ¿QUÉ VALORES NOS ENSEÑA QUE DEBEMOS PRACTICAR EN NUESTRO DIARIO VIVIR?
