WorksheetsPRUEBA SABER TEXTOS LÍRICOS 11
Total questions: 10
Worksheet time: 30mins
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
En el texto anterior, los acontecimientos principales ocurren en el siguiente orden:
partida del héroe, llegada al Hades.
encuentro con la diosa, partida del héroe.
llegada al Hades, encuentro con Tiresias.
anuncio del viaje, lamento del héroe.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
En el texto anterior se
representa una situación.
define un concepto.
narra una situación.
sustenta un argumento.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
Los puntos suspensivos que aparecen al inicio del texto anterior, indican que
hay información que se ha venido diciendo.
hay información que no fue posible traducir.
quien habla le ha cedido la palabra a otro.
ha quedado incompleto el sentido del texto.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
De la expresión "Odiseo de mil trucos", es posible decir que es
una figura estilística propia de la literatura universal.
un juego de palabras creado por el poeta.
una alteración del nombre del personaje principal.
un recurso narrativo para caracterizar un nombre.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
En la expresión: “que los demás se mueven como sombras”, que aparece al final del primer párrafo, la palabra subrayada alude a
otras almas que están en el Hades.
otros adivinos ciegos.
otras mansiones de Hades.
Hades y Perséfone.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
Del enunciado: “Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar a las mansiones de Hades y la venerada
Perséfone” se puede deducir que Perséfone es, en la mitología griega,
la reina de los muertos.
la poetisa del Olimpo.
la diosa de los mares.
la profetisa de ultratumba.
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: págs. 487-502)
A partir de algunas marcas presentes en el texto anterior se puede afirmar que éste es
un fragmento de la Odisea.
uno de los cantos de la Odisea.
un verso de la Odisea.
una estrofa de la Odisea.
ARTE POÉTICA
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Ítaca
verde y humilde. El arte es esa Ítaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Tomado de: García Maffla, Jaime. Antología de poesía colombiana e hispanoamericana. Jorge Luis Borges.
Bogotá, Colombia: Editorial Panamericana. pp. 240-241.
A partir de lo expresado en la segunda estrofa y en relación con el sentido global del poema, se
puede inferir que, para el autor, el temor de la muerte es
infundado, porque el ser humano permanentemente vive sumido en un sueño ilusorio.
real, ya que la vida para el ser humano es tan corta como el recorrido de un río.
idealista, pues tanto el cuerpo como el alma se necesitan mutuamente.
inevitable, ya que todos los seres humanos viven en un estado de vigilia permanente.
ARTE POÉTICA
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Ítaca
verde y humilde. El arte es esa Ítaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Tomado de: García Maffla, Jaime. Antología de poesía colombiana e hispanoamericana. Jorge Luis Borges.
Bogotá, Colombia: Editorial Panamericana. pp. 240-241.
De los siguientes fragmentos, el que guarda mayor relación con la concepción del tiempo en
la vida, manifestada en la primera estrofa, es:
“Yo no sé mañana, yo no sé mañana / si estaremos juntos si se acaba el mundo / yo no sé
si soy para ti, si serás para mí / si lleguemos amarnos o a odiarnos…”(Luis Enrique).
“Sueño contigo / no me conformo con seguir siendo tu amigo / andar a solas preguntándole
a mi soledad …”(Alejandro Fernández).
“Vida, devuélveme mis fantasías / mis ganas de vivir la vida / devuélveme el aire…”
(Sin Bandera).
“Todo aquel que piense / que la vida es desigual / tiene que saber que no es así / que la
vida es una hermosura / hay que vivirla…”(Celia Cruz).
ARTE POÉTICA
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Ítaca
verde y humilde. El arte es esa Ítaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Tomado de: García Maffla, Jaime. Antología de poesía colombiana e hispanoamericana. Jorge Luis Borges.
Bogotá, Colombia: Editorial Panamericana. pp. 240-241.
Dentro del texto, las palabras que se pueden asociar con la noción de tiempo que se desarrolla
en el poema, son:
río, sueño, eternidad.
años, prodigios, cristal.
rostro, Ítaca, rumor.
agua, música, humildad.
