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Worksheetslectura critica 7
Total questions: 14
Worksheet time: 20mins
Está Lola -mi madre- frente a un escaparate
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo.
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte y está
enamorada de Joaquín Pablo -mi viejo-
No sabe que en su vientre me oculto para cuando
necesite su fuerte vida la fuerza de la mía.
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara de su
dolor inmenso como una puñalada está Lola -la muerta-
aún vibrante y viva sentada en un balcón mirando los
luceros cuando la brisa de la ciénaga le desarregla el pelo y ella
se lo vuelve a peinar con algo de pereza y placer concertados.
Más allá de este instante que pasó y que no vuelve estoy
oculto yo en el fluir de un tiempo que me lleva muy
lejos y que ahora presiento.
Más allá de este verso que me mata en secreto está la
vejez -la muerte- el tiempo inacabable cuando los dos
recuerdos: el de mi madre y el mío sean
sólo un recuerdo solo: este verso.
Gómez Jattin
Lola Jattin se caracteriza como una mujer:
Maternal, perezosa y entusiasta.
Depresiva, sensible y solitaria.
Hermosa, vibrante y fuerte.
Enamoradiza, frivola y vanidosa.
Cuando el poeta dice que su madre se arregla al pelo con
"pereza y placer concertados", la palabra concertados
indica que el gesto es:
Modesto.
Impreciso.
Armonioso.
Contradictorio.
ESTADO PATERNALISTA
El Estado paternalista tiene cada vez más promotores. Unos lo defienden en nombre de las buenas costumbres y los valores éticos; otros en nombre de la salud pública y del bienestar general. Los primeros quieren controlar las mentes de los jóvenes; los segundos aspiran a proteger sus cuerpos. Pero más allá de estas diferencias, unos y otros pretenden regular el comportamiento privado, sustituir a los padres de familia y en últimas usar el poder estatal para promover una forma de vicia particular: la suya. Como ha informado la prensa nacional, el gobernador de Antioquia decidió hace unos días prohibir los concursos de belleza y los desfiles de moda en los colegios públicos del departamento, pues, en su opinión, "nada aportan a la formación ética... y constituyen una actividad discriminatoria, humillante y atentatoria de la dignidad femenina". El procurador respaldó la decisión del gobernador con argumentos similares. "Me gusta la idea", dijo. "La cultura hedonista, la vida fácil, es una de las causas del progresivo deterioro de las ideas y de los valores", enfatizó. "Ipsedixistas" llamaba el filósofo Jeremías Bentham a los reformadores sociales que pretenden convertir sus prejuicios personales en imperativos categóricos, en decretos, leyes o mandatos. La palabreja ya se olvidó (con razón). Pero el concepto es ahora más relevante que nunca. El Estado paternalista no solo es promovido en nombre de la moral o la ética. Muchas veces se justifica con base en fines más concretos, la salud pública por ejemplo. En Nueva York se prohibió recientemente la venta de gaseosas de más de medio litro con el fin de proteger la salud de jóvenes y niños. En Francia, los cigarrillos de chocolate fueron prohibidos hace unos años con el mismo objetivo. Esta semana, en un ' debate sobre el consumo de drogas que tuvo lugar en la Universidad de los Andes, un funcionario del gobierno colombiano mencionó una estadística, producida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la cual la mitad de las muertes en el mundo tienen como causa probada algún tipo de adicción. Si buena parte de la población es adicta o enferma, dirán algunos apoyados en la ciencia médica, el Estado debería, entonces, regular la dieta y las formas de vida de todo el mundo. Hacia allá vamos aparentemente. No es fácil definir los límites del Estado paternalista. Su lógica es expansiva, un paso lleva al siguiente, al otro, al próximo, etc. "¿Será entonces que se prohibirá ahora la gimnasia con sus uniformes ceñidos al cuerpo o el uso de falditas? ¿Se prohibirán también ciertos bailes y danzas donde las niñas dejan ver sus piernas y brazos? ¿Se promoverá el vestido largo o la camiseta cuello tortuga?", preguntaba esta semana el abogado David Suárez. Otras preguntas vienen al caso: ¿por qué no prohibir también las papas fritas? ¿O las hamburguesas? ¿O los dulces? Al fin y al cabo la obesidad es un problema creciente y muchos estudios señalan, sin dejar lugar a dudas, que los jóvenes deberían comer más frutas y vegetales. Un mundo de jóvenes bien vestidos y bien nutridos, que se dedican a cultivar las virtudes duraderas de la sabiduría y la solidaridad parece un ideal atractivo. Pero puede ser también una gran pesadilla. Sea lo que sea, no justifica la expansión del Estado paternalista y el consecuente menoscabo de las libertades individuales. Gaviria, A. (2012, agosto 18). Estado paternalista. El Espectador. Tomado de: http://www.elespeciador.com/opinion/columna-368445- estado-paternalista.
Según el autor, el Estado NO debe regular el
comportamiento privado porque:
El rescate de las buenas costumbres y los valores éticos
no son responsabilidad estatal.
Los recursos de salud pública deben gastarse de
manera más eficiente.
La prohibición vuelve más llamativo el comportamiento
que se quiere prohibir.
Los intentos por legislar sobre la esfera privada llevan a
imponer prejuicios personales.
Con los ejemplos de Nueva York y Francia, el autor pretende que el lector.
Valore positivamente la intervención estatal en asuntos
privados.
Aprecie la importancia de que el Estado regule la dieta
de los ciudadanos.
Comprenda que la regulación del Estado en asuntos
privados ya ocurre en el mundo.
Apruebe el control que el Estado tiene sobre la dieta de
los ciudadanos en esos dos lugares.
En el fragmento "Unos lo defienden en nombre de las
buenas costumbres y los valores éticos; otros en nombre de la salud pública y el bienestar general. Los primeros quieren controlar las mentes de los jóvenes; los segundos aspiran a proteger sus cuerpos", con la expresión "los segundos", el autor se refiere a quienes están:
En contra del paternalismo por las buenas costumbres.
A favor del paternalismo por las buenas costumbres.
A favor del paternalismo por el bienestar general.
En contra del paternalismo por el bienestar general.
En el cuarto párrafo, la cita "¿Será entonces que se
prohibirá ahora la gimnasia con sus uniformes ceñidos al
cuerpo o el uso de falditas? ¿Se prohibirán también ciertos
bailes y danzas donde las niñas dejan ver sus piernas y
brazos? ¿Se promoverá el vestido largo o la camiseta cuello
tortuga?", del abogado David Suárez, pretende:
Promover la intervención del Estado en asuntos
privados.
Alertar sobre el tipo de regulaciones a las que puede
llegar un Estado paternalista.
Mostrar asuntos privados que el Estado actualmente
regula.
Explicar la intervención del Estado en la vida cotidiana.
PRIMERA MEDITACIÓN
(...) Con todo, debo considerar aquí que soy hombre y, por consiguiente, que tengo costumbre de dormir y de representarme en sueños las mismas cosas, y a veces cosas menos verosímiles, que esos insensatos cuando están despiertos. ¡Cuántas veces no me habrá ocurrido soñar, por la noche, que estaba aquí mismo, vestido, junto al fuego, estando en realidad desnudo y en la cama! En este momento, estoy seguro de que yo miro este papel con los ojos de la vigilia, de que esta cabeza que muevo no está soñolienta, de que alargo esta mano y la siento de propósito y con plena conciencia: lo que acaece en sueños no me resulta tan claro y distinto como todo esto. Pero, pensándolo mejor, recuerdo haber sido engañado, mientras dormía, por ilusiones semejantes. Y fijándome en este pensamiento, veo de un modo tan manifiesto que no hay indicios concluyentes ni señales que basten a distinguir con claridad el sueño de la vigilia, que acabo atónito, y mi estupor es tal que casi puede persuadirme de que estoy durmiendo. Tomado de: Descartes, R. (1982). Meditaciones filosóficas. Anagrama, Madrid.
Si suponemos que Descartes tiene razón, se podría concluir
que:
Es fácil distinguir con certeza qué es real y qué no lo es.
No hay un criterio definitivo para saber qué es real y
qué es fantasía.
Cuando se cree estar despierto se enfrenta la realidad
y no la fantasía.
Hay que asegurarse de estar dormido para conocer la
realidad.
Según el texto, Descartes está consternado, pues:
Siempre ha creído estar despierto mientras sueña.
Tiene la misma confianza en lo que cree durante la
vigilia y durante el sueño.
No puede estar seguro de que cuando cree estar
despierto no está durmiendo.
Las percepciones que tiene en la vigilia no son más que
ilusiones.
¿Cuál es el propósito principal de Descartes en este texto?
Asegurarles a los demas y a sí mismo que está
despierto y no soñando.
Dar cuenta de su incapacidad de distinguir con certeza
la vigilia de un sueño.
Recordar cómo fue engañado en su sueño mientras
estaba junto al fuego.
Describir sus pensamientos claros y distintos respecto
al sueño.
¿Cuál es la premisa principal que usa Descartes para
concluir que la vigilia no puede distinguirse con certeza del
sueño?
Muchas veces soñamos despiertos y despiertos
creemos que soñamos.
Podemos saber cuándo estamos despiertos y cuándo
estamos dormidos.
Pocas veces reflexionamos sobre las vivencias reales y
las soñadas.
Las vivencias del sueño y la vigilia son muy parecidas.
Teniendo en cuenta el contenido y el título del texto, se
puede inferir que su subtítulo es "Primera meditación"
porque:
Es la primera vez que Descartes reflexiona acerca del
sueño y la vigilia.
Es la reflexión más importante de Descartes sobre sus
meditaciones.
Presenta las reflexiones de Descartes sobre el tema
primero de la filosofía.
Descartes presenta una primera reflexión acerca de la
certeza de algunas creencias.
