WorksheetsEnsayo Comprensión lectora PDT
Total questions: 14
Worksheet time: 4hrs 30mins
Texto 1 (preguntas de 1 a 8)
1. Doña Angela, Carmen y Marito adoraban al Tordo. Yo le tenía miedo. Tenía una manera de mirarme, siempre de lejos, que parecía decirme que en su mundo no había lugar para mí. Sabía por Marito que el Tordo contaba unos cuentos maravillosos y que cuando se ponía triste se iba solo a remar y cantaba canciones llenas de nostalgia en un idioma que ellos no entendían, pero a mí nunca me contó un cuento ni me habló más de dos o tres palabras. Sin embargo, de lo mucho que lo querían mis amigos, yo también lo quise un poco, y años más tarde entendí lo que había detrás de sus humores violentos y su desconfianza, y le di la razón.
2. Mamá decía que era un resentido. Resentido y taimado, decía, y le echaba la culpa a la húngara que había aparecido por la isla veinte años antes, cuando el Tordo cumplió los dieciocho. Todos decían que era la mujer más bella que habían visto por ahí desde que Doña Angela había dejado de ser joven aunque yo nunca pude imaginarme a doña Ángela joven, mis padres hablaban mucho de lo bella que había sido. La húngara había atracado en el muelle un sábado a la mañana y había desembarcado como una vikinga en tierra virgen- así me la describió papá después-, alta, orgullosa, con su pelo dorado, sus ojos azules y sus casi cuarenta años que, según papá, eran la edad de oro de la mujer y, según mamá, era la edad de la húngara y de nadie más. Sin explicar nada, ella había pasado frente a doña Ángela con una inclinación de cabeza y había avanzado directamente a buscar al Tordo en el galpón donde se secaban los juncos.
3. Nadie sabía dónde lo había visto antes, pero esa misma mañana el Tordo se subió al barco detrás de ella y desapareció por todo el fin de semana, como haría después cada vez que ella viniera a buscarlo.
4. Papá decía que la húngara no era húngara sino alemana y que su casa estaba llena de libros que ella le había dado a leer al Tordo y que por eso él se había vuelto resentido. Y decía que mis amigos iban a terminar como él, porque saber leer estaba muy bien, pero leer tanto, con una realidad como la de ellos, era un veneno. Yo no conseguía que me explicara esta idea, pero era algo en lo que mamá y papá estaban de total acuerdo- ella asentía y parecía genuinamente preocupada por el destino de mis amigos- hasta que Papá seguía con que lo peor era que la húngara le leyera al Tordo entre besos, porque esa combinación era mortal. Mamá pensaba que esas cosas no eran cosas para decirme a mí, se ponía a hacerle caras de disgusto y le lanzaba miradas fulminantes que a papá lo divertían bastante. A mí, la imagen del Tordo y la húngara besándose en una cama llena de libros encuadernados en cuero rojo y negro como los que había en la biblioteca de casa, sumergidos en el olor de las páginas y la sal de los besos- porque un verano yo había escuchado a un chico de la carpa de al lado decir que los besos eran salados- me llenó de sensaciones confusas los años previos a mi adolescencia.
5. El Tordo no te odia, Alma- me dijo Carmen una tarde cuando me atreví a confesarle el miedo que le tenía a su tío- trata de cuidarnos a nosotros. Nos habíamos escondido entre los juncos recién cortados. Nos gustaba escondernos ahí porque nos lo habían prohibido y era como andar en un juego gigante de palitos chinos, separando los juncos que se habían caído de las pilas con la punta del pie para encontrar tierra firme sin aplastarlos. Estábamos sentadas frente a frente, entre dos montañas de juncos. El aire picante nos envolvía como un agua fría con olor a barro. Debo de haber mirado a mi amiga con desconcierto.
6. Él dice que, cuando vos vengas con tus amigos, vas a hacer como la húngara, que nunca lo busca cuando viene con gente.
- Vos sos mi mejor amiga-dije yo-, nunca te haría una cosa así.
Me hice una cruz sobre los labios para jurarlo y quise hacer un pacto de sangre que
Carmen no aceptó.
7. Pero el Tordo iba a tener razón y años más tarde yo rompería mi juramento. No sé si Carmen me perdonó –nunca llegué a preguntárselo-, pero tuve que reconocer que yo era capaz de hacer algo que me parecía imperdonable, algo que siempre había condenado en los demás. Todavía siento vergüenza cuando lo recuerdo. La tarde entre los juncos decidí que el tiempo le iba a demostrar al Tordo que yo no era como la húngara. Por otra parte, saber el motivo de su hostilidad me hizo perderle el miedo. De ahí en más, cuando la húngara pasaba con el barco lleno de amigos y él se encerraba en casa, yo compartía con Carmen el odio y la pena, y me sentía del mismo bando que el Tordo, contra la húngara y sus amigos y sus aires de superioridad.
Inés Garland, Piedra, papel o tijera.
1. HUMORES
A) costumbres
B) temperamentos
C) gracias
D) ingenios
E) ocurrencias
2. GENUINAMENTE
A) instintivamente
B) amablemente
C) exageradamente
D) auténticamente
E) gentilmente
3. ¿Cuál es el sentido de la palabra DESCONCIERTO en el contexto del quinto párrafo del texto leído?
A) Incredulidad, ya que la manera de mirar a su amiga expresaba lo imposible que le parecía que el Tordo no la odiara.
B) Desorientación, ya que la manera de mirar a su amiga expresaba lo difusa que era la situación sobre cómo la miraba el Tordo.
C) Desánimo, ya que la manera de mirar a su amiga expresaba lo triste que la ponía el hecho de que el Tordo la odiara.
D) Confusión, ya que la manera de mirar a su amiga expresaba la perplejidad que sentía frente a que el Tordo quisiera cuidarlos de ella.
E) Desgano, ya que la manera de mirar a su amiga expresaba lo desmotivante que era la situación de lejanía entre ella y el Tordo.
4. ¿Cuál es la actitud de los padres de la narradora en relación a la húngara y su relación con el Tordo?
Consideraban que ella era
A) Inmoral, ya que su relación se basaba en un intercambio de saberes políticos mezclados con aprovechamiento hacia el Tordo.
B) Culpable, ya que en ella recaía la responsabilidad del resentimiento engendrado en el Tordo.
C) Irrespetuosa, ya que con sus aires de superioridad menospreciaba a la comunidad.
D) Farsante, ya que nunca quiso revelar cuál era su verdadera nacionalidad.
E) Ingeniosa, ya que con su avidez en la lectura había captado interés en el Tordo.
5. Del fragmento leído, ¿Qué caracterizaba mayormente al Tordo? Era:
A) Solitario, pues prefería estar leyendo o remando.
B) Malhumorado, pues la mayoría del tiempo estaba refunfuñando.
C) Desconfiado, pues una experiencia amorosa lo hizo receloso de ciertas personas.
D) Protector, pues adoraba a su familia y todo lo que hacía era por su bien.
E) Iluso, pues se enamoró perdidamente de una húngara que lo traicionó.
6. En el párrafo cuarto, ¿Cuál es la preocupación del padre de Alma en relación a sus amigos?
A) Temía por su estado emocional, ya que al leer novelas se volverían igual de tristes y melancólicos que El Tordo.
B) Le preocupaba que su educación no fuera lo suficientemente buena y les terminara haciendo un daño terrible.
C) Creía que lo mejor era que no se relacionaran más con el Tordo y la húngara, ya que ellos les mostraban un mundo de resentimiento social.
D) Consideraba que el exceso de conocimiento podía hacerles comprender situaciones de su contexto que los volvería resentidos.
E) Temía que su hija se juntara con personas que, al leer mucho, se volverían en contra de ellos.
7. Del séptimo párrafo es válido inferir que:
A)El Tordo sufría cada vez que la húngara paseaba en el barco con otros amigos.
B) El Tordo ya sabía que Alma rompería su juramento.
C) El actuar de Alma provocó una ruptura futura en su relación de amistad con Carmen.
D) Los amigos de la húngara eran personas de un alto estatus económico.
E) La vergüenza que siente Alma es por no querer pertenecer al bando de la húngara.
8. Según el fragmento, ¿Cuál es la actitud que toma Alma finalmente frente al Tordo?
A) De miedo, ya que su figura oscura y lúgubre la hacían sentir incómoda.
B) De ternura, ya que el amor que éste le profería a la húngara era incondicional.
C) De admiración, ya que su fortaleza frente a la adversidad la conmovían.
D) De empatía, ya que al conocer su historia pudo comprender su actuar.
E) De vergüenza, ya que ella actuó de la misma manera que la húngara.
Texto 2 (preguntas 9 a 16)
Un sitio baldío en los extramuros de la ciudad. Piedras, maleza, algunos papeles, etc. En un extremo —izquierda— se ve el bulto de una persona (Marta) que duerme, tapada con un viejo sobretodo. A su lado, sentado sobre una piedra, un hombre calienta agua en una pequeña fogata. Cerca de ellos, de un cordel improvisado en dos estacas, cuelgan una blusa, una falda, una chomba y un par de medias; también se ven dos sacos, un quintalero y un papero, ambos a medio llenar. Es una tarde fría, gris. La mujer se revuelve inquieta, murmura cosas; el hombre se levanta, se inclina hacia ella, vivamente interesado. Escucha un instante, de pronto se tensa, coma si hubiese escuchado o percibido algo en torno suyo. Se levanta sobresaltado, escudriña. Camina unos pasos tratando de tener una mejor visión. La mujer despierta sobresaltada, se queda mirándolo sin comprender. Busca con la mirada.
MARTA : ¿Y .. y el Mario?
EMILIO : (Sin mirarla) Menos mal que despertaste, ya me teníai preocupao.
MARTA : ¿Qué pasó?
EMILIO : Parece que había sentío pasos (escudriña); pero no se ve a nadie.
MARTA : No, yo digo que fue lo que pasó: que dónde está el Mario.
EMILIO : ¿Qué Mario? Tabai sola. (Vuelve a sentarse)
MARTA : (Después de una pausa) Verdá po. (Sonríe, disculpándose) Estaba soñando. (Pausa) ¿Y voh?
EMILIO : No, yo ya no sueño.
MARTA : Te pregunto quién soy, de donde saliste.
EMILIO : (Vago gesto de señal) De porai.
MARTA : (Mirando en rededor) ¿Qué parte es esta?
EMILIO : (Indiferente) No sé. Por aquí no hay letreros
MARTA : (Mirando) ¿Quiora será?
EMILIO : La tarde. Quizás de qué día.
MARTA : Chis, cómo no vai a saber ni eso.
EMILIO : No sabiendo.
MARTA : ¿Tai enojao?
EMILIO : No. Lo que pasa es que no me gusta hablar.
MARTA : ¿Y por qué no te gusta hablar? ¿Qué otra cosa podís hacer?... (Señala, excitada un punto hacia enfrente) ¡Oye, mira, mira la cachá de gente que va por ahí!... ¿Quiénes son? ¿Pa ónde van? (Emilio mira sin contestar) ¿Voh vai con ellos?
EMILIO : (Sonriendo) ¿Cómo voy a ir con ellos si estoy sentao aquí?
MARTA : No po; te quiero decir si ibai con ellos y te sentaste a descansar.
EMILIO : No, no tengo idea de quiénes son ni pa dónde van.
MARTA : No me gustan, me dan miedo... A lo mejor ha pasao algo.
EMILIO : ¿Qué no sabís lo que pasó?
MARTA : Yo digo ahora.
EMILIO : No he oído na (mirando); pero no se ven asustaos.
MARTA : Ni felices tampoco
EMILIO : No le pidai peras al olmo. Si anduviera alguien feliz por ahí lo llevarían preso por loco. (Saca cigarrillos) ¿Voh fumai?
MARTA : No, en veces nomá. (Arropándose con el sobretodo) Pucha que hace frío.
EMILIO : (Prende el cigarro ) Helao ta po.
MARTA : ¿Vivís por aquí cerca?
EMILIO : No.
MARTA : ¿Qué te echai en la cara pa que no te duela?
EMILIO : ¿En la cara?
MARTA : Claro po, se te tienen que llevar zafando las carretillas de tanto que hablai. EMILIO : (Ríe) ¿Y qué querís que hable?
MARTA : Quiero saber qué hago aquí po.
EMILIO : Tai sentá preguntando leseras.
MARTA : ¡Pero cómo vine a dar aquí! No me acuerdo.
EMILIO : Te estabai ahogando, te saqué del canal; después te quedaste dormía. (Pausa) ¿Te tiraste o te caíste? (Marta guarda silencio. Se encoge de hombros) Ah, te tiraste. (Le pasa una chomba) Toma, abrígate más.
MARTA : (Para sí) Claro, me embolé porque la cuntión fue en la noche... ¿Decís que ahora es la tarde? (Pausa). ¿Entonces cuánto tiempo dormí?
EMILIO : Te encontré como a la una de la mañana, y recién venís despertando: saca la cuenta.
MARTA : ¿Y e’tuviste cuidándome todo ese tiempo?
EMILIO : (Parándose) Qué iba hacer po. Menos mal que no se puso a llover; la noche estaba re fea.
MARTA : (Mirando) Pero ahora ta lindo, ah?
EMILIO : ¿Lindo? ¿No estai viendo qu’es una porquería de día? Parece que te entró agua a los sesos.
MARTA : No te hago caso; ya te caché que soy amargao. (Mirando) Ta lindo. EMILIO:(Abruptamente) ¿Qué viste? ¿Qué alcanzaste a ver?
MARTA :(Sorprendida, Recelosa) ¿Cuándo?
EMILIO : Antes que te sacara.
MARTA : (Acorralada) Na.
EMILIO : ¿Cómo que ná? Te faltó poco pa irte pal otro lao. Hace memoria: ¿sentiste mieo? MARTA : No.
EMILIO : ¿Conformidá?
MARTA : No
EMILIO : ¿Alegría? ¿Sentiste como que ibai a descansar?
MARTA : ¡No, no sentí na!
EMILIO : (Exaltado) ¡Tenís que haber sentío algo! ¡Tenís que haber visto algo!
MARTA :¡Anda a preguntarles a ellos po!
EMILIO : (Extrañado) ¿A quién?
MARTA : (Sorprendida) ¿Por qué me estai preguntando?
EMILIO : Porque te asomaste a una parte donde todos tenimos que ir. ¿A quién decís que le pregunte?
MARTA : (Evasiva) No, na.
EMILIO : Parece que estamos hablando de otra cosa.
MARTA : (Animosa) No, de lo mismo; tamos hablando de lo mismo. Es que no vi na; es cierto, no vi ni sentí na. ¿Queríai que me pusiera a pensar aentro del agua?
EMILIO : Dicen que se ve; dicen que primero pasan por los ojos todos los momentos que uno ha vivío, y que después se ve algo.
MARTA : (Dueña de sí) Yo ya te dije. Si te interesa tanto tírate voh al agua.
EMILIO : Ojalá existiera esa posibilidá... Pero es tan rara la cuestión, que cuando no hay na por qué vivir, tampoco hay ná por qué morir. (Pausa) Y también está lo otro: si les molestamos tanto, que terminen ellos con lo que empezaron.
Juan Radrigán, Hechos consumados.
9. SOBRESALTADA
A) sospechosa
B) ensimismada
C) alarmada
D) acontecida
E) deslumbrada
10. ESCUDRIÑA
A) mira
B) cuida
C) rastrea
D) indaga
E) reflexiona
11. ¿Qué información relevante para el fragmento presenta la acotación del principio?
A) Introduce históricamente, añadiendo datos del origen social de los personajes.
B) Contextualiza el entorno físico y socioeconómico en el que habitan la escena los personajes.
C) Recrea una situación de extrema pobreza en la que el ambiente es deprimente.
D) Analiza críticamente la extrema pobreza en la que viven los personajes.
E) Cuestiona la crudeza de la situación en la que se encuentran los personajes.
12. ¿Cuál es la actitud de Emilio frente al espacio en el que se encuentran?
A) de desinterés, ya que no investiga ni quiere saber más de dónde se encuentran.
B) de ignorancia, ya que no sabe específicamente dónde se encuentran.
C) de resentimiento, ya que es un lugar pobre e inseguro que lo ha tratado mal.
D) de miedo, ya que existen pasos y señales de que es un lugar poco seguro para estar.
E) de indiferencia, ya que le resulta irrelevante para su vida el saber dónde están.
13. ¿Qué característica principal tiene Marta en el fragmento?
A) Depresiva
B) Risueña
C) Interrogativa
D) Crédula
E) Soñadora
14. ¿Qué sentido tiene el siguiente parlamento?:
“EMILIO : No le pidai peras al olmo. Si anduviera alguien feliz por ahí lo llevarían preso por loco.”
A) No es apropiado exigir ciertas características a quienes naturalmente no la tienen.
B) El estado de felicidad es incompatible con la normalidad de la vida amarga.
C) Hay situaciones infelices en la vida que hay que afrontarlas con entereza.
D) Es necesario cuidarse de andar felices para no despertar sospechas.
E) La felicidad es riesgosa para algunos, incluso pudiendo pagarse con la cárcel.
