WorksheetsEVALUACIÓN FORMATIVA SUMATIVA III PERIODO LENGUA CASTELLANA
Total questions: 13
Worksheet time: 8mins
El viaje del tren fantasma
(Adaptación)
Competencias en el manejo de la información
¡O lá lá!
Era lo que siempre exclamaba monsieur Fantóme cuando festejaba una broma.
Y a él le encantaba más que nada en el mundo jugarles bromas a sus amigos. Así que una buena parte de su vida se la pasó exclamando: “¡O lá lá! ¡O lá lá! ¡O lá lá!”.
Lo único malo era que sus bromas eran más pesadas que hacer las tareas escolares todos los días de vacaciones. Entonces el pobre Monsieur Fantóme se fue quedando sin amigos. Y eso que había tenido millones de amigos. Como viajaba por todos los países y era multimillonario y ya estaba viejito, ¿quién no lo conocía?
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. Bogotá : Norma, 2002.
1. De acuerdo con el título del texto, puede inferirse que es
un mito.
una historia de fantasía.
una adivinanza.
un relato de misterio
El viaje del tren fantasma
(Adaptación)
Competencias en el manejo de la información
¡O lá lá!
Era lo que siempre exclamaba monsieur Fantóme cuando festejaba una broma.
Y a él le encantaba más que nada en el mundo jugarles bromas a sus amigos. Así que una buena parte de su vida se la pasó exclamando: “¡O lá lá! ¡O lá lá! ¡O lá lá!”.
Lo único malo era que sus bromas eran más pesadas que hacer las tareas escolares todos los días de vacaciones. Entonces el pobre Monsieur Fantóme se fue quedando sin amigos. Y eso que había tenido millones de amigos. Como viajaba por todos los países y era multimillonario y ya estaba viejito, ¿quién no lo conocía?
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. Bogotá : Norma, 2002.
2.El personaje principal del texto es
un fantasma.
un anciano bromista.
un tren.
los amigos de un anciano.
El viaje del tren fantasma
(Adaptación)
Competencias en el manejo de la información
¡O lá lá!
Era lo que siempre exclamaba monsieur Fantóme cuando festejaba una broma.
Y a él le encantaba más que nada en el mundo jugarles bromas a sus amigos. Así que una buena parte de su vida se la pasó exclamando: “¡O lá lá! ¡O lá lá! ¡O lá lá!”.
Lo único malo era que sus bromas eran más pesadas que hacer las tareas escolares todos los días de vacaciones. Entonces el pobre Monsieur Fantóme se fue quedando sin amigos. Y eso que había tenido millones de amigos. Como viajaba por todos los países y era multimillonario y ya estaba viejito, ¿quién no lo conocía?
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. Bogotá : Norma, 2002.
3.Subraya la afirmación verdadera.
La palabra “siempre” es un adjetivo.
La palabra “había” es un adverbio de modo.
La palabra “más” es un adverbio de cantidad.
La palabra “quien” es un adverbio de modo.
En el antiguo reino de Nápoles había un cerro púrpura con una boca extraña. Decían que era la entrada a la caverna del ogro. Que por eso no se veía una casa ni un árbol a miles de kilómetros a la redonda. Que nadie pasaba por ahí ni de casualidad. Que los pocos animales que corrían entre las piedras eran lagartijas y alacranes.
También decían que dentro del cerro vivía el signore Ogro y que no hacía otra cosa que escuchar música y cocinar unas inmundas coles y hierbas asquientas.
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. (Adaptación) Bogotá : Norma, 2002
4. Selecciona la opción que presenta al personaje principal del texto.
El ogro
Las lagartijas
El reino de Nápoles
Los alacranes
En el antiguo reino de Nápoles había un cerro púrpura con una boca extraña. Decían que era la entrada a la caverna del ogro. Que por eso no se veía una casa ni un árbol a miles de kilómetros a la redonda. Que nadie pasaba por ahí ni de casualidad. Que los pocos animales que corrían entre las piedras eran lagartijas y alacranes.
También decían que dentro del cerro vivía el signore Ogro y que no hacía otra cosa que escuchar música y cocinar unas inmundas coles y hierbas asquientas.
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. (Adaptación) Bogotá : Norma, 2002
5. El reino de Nápoles hace parte de
el tiempo del cuento.
el ambiente.
los personajes que participan.
el lugar.
El viaje del tren fantasma
(Adaptación)
Competencias en el manejo de la información
¡O lá lá!
Era lo que siempre exclamaba monsieur Fantóme cuando festejaba una broma.
Y a él le encantaba más que nada en el mundo jugarles bromas a sus amigos. Así que una buena parte de su vida se la pasó exclamando: “¡O lá lá! ¡O lá lá! ¡O lá lá!”.
Lo único malo era que sus bromas eran más pesadas que hacer las tareas escolares todos los días de vacaciones. Entonces el pobre Monsieur Fantóme se fue quedando sin amigos. Y eso que había tenido millones de amigos. Como viajaba por todos los países y era multimillonario y ya estaba viejito, ¿Quién no lo conocía?
ESLAVA, Jorge. Cuentos horribles. Bogotá : Norma, 2002.
6.Una característica que hace que un texto sea un cuento de misterio es
la descripción del ambiente.
que el personaje sea un animal.
la actividad del protagonista.
los hechos cotidianos
Había una vez un hombre anciano y una anciana mujer que no tenían hijos. Un día, el anciano se fue al campo a labrar y la esposa se quedó en la casa preparando unas tortillas. Cuando terminó, se dijo: “Si tuviéramos un hijo, él llevaría las tortillas a su padre; pero ahora, ¿a quién pediré que lo haga?”.
De pronto, un muchachito diminuto salió del algodón y dijo:
—¡Buenos días, mamá!
La anciana preguntó:
—¿De dónde vienes, hijo? ¿Y cómo te llamas?
TOLSTOY, León. La ratoncita niña y otros cuentos. Bogotá : Norma, 1991.
7. El texto tiene las características de
un poema.
una obra de teatro.
una narración.
una adivinanza.
Había una vez un hombre anciano y una anciana mujer que no tenían hijos. Un día, el anciano se fue al campo a labrar y la esposa se quedó en la casa preparando unas tortillas. Cuando terminó, se dijo: “Si tuviéramos un hijo, él llevaría las tortillas a su padre; pero ahora, ¿a quién pediré que lo haga?”.
De pronto, un muchachito diminuto salió del algodón y dijo:
—¡Buenos días, mamá!
La anciana preguntó:
—¿De dónde vienes, hijo? ¿Y cómo te llamas?
TOLSTOY, León. La ratoncita niña y otros cuentos. Bogotá : Norma, 1991.
8.Los personajes del texto son
una anciana y un anciano.
una anciana y su hijo.
una anciana, un anciano y su hijo.
una anciana, un anciano y las tortillas.
Había una vez un hombre anciano y una anciana mujer que no tenían hijos. Un día, el anciano se fue al campo a labrar y la esposa se quedó en la casa preparando unas tortillas. Cuando terminó, se dijo: “Si tuviéramos un hijo, él llevaría las tortillas a su padre; pero ahora, ¿a quién pediré que lo haga?”.
De pronto, un muchachito diminuto salió del algodón y dijo:
—¡Buenos días, mamá!
La anciana preguntó:
—¿De dónde vienes, hijo? ¿Y cómo te llamas?
TOLSTOY, León. La ratoncita niña y otros cuentos. Bogotá : Norma, 1991.
9.A partir de la aparición de un niño diminuto, el texto narra un hecho
. real.
fantástico.
cotidiano.
histórico.
Daisy Clark había estado en coma durante más de un mes cuando el médico dijo que finalmente había muerto. Fue enterrada en un fresco día de verano en un pequeño cementerio a un kilómetro y medio de su casa.
“Que descanse siempre en paz”, dijo su marido. Pero no lo hizo. A última hora de la noche, un ladrón de tumbas con una pala y una linterna comenzó a desenterrarla. Como la tierra seguía estando suelda, llegó rápidamente al ataúd y lo abrió. Su presentimiento era cierto. Daisy había sido enterrada portando dos valiosos anillos: un anillo de bodas con un diamante y un anillo con un rubí que brillaba como si estuviera vivo.
El ladrón se arrodilló y extendió sus manos dentro del ataúd para arrebatar los anillos, pero estaban totalmente adheridos a sus dedos. Así que decidió que la única manera de hacerse con ellos era cortando los dedos con un cuchillo. Pero cuando cuando cortó el dedo con la alianza, este comenzó a sangrar, y Daisy Clark comenzó a moverse. ¡De repente, ella se sentó! Aterrorizado, el ladrón se puso en pie. Golpeó accidentalmente la linterna y la luz se apagó.
Podía oír a Daisy salir de su tumba. Al pasar junto a él en la oscuridad, el ladrón se quedó allí congelado de miedo, aferrando el cuchillo con la mano. Cuando Daisy lo vio, se cubrió con su sudario y le preguntó: ¿”Quién eres?”. A escuchar hablar al “cadáver”, el ladrón de tumbas corrió. Daisy se encogió de hombros y siguió caminando, y no miró hacia atrás ni una sola vez.
Pero llevado por su temor y confusión, el ladrón huyó en la dirección equivocada. Se lanzó de cabeza en la tumba aún abierta, cayó sobre el cuchillo que llevaba en su mano y él mismo se apuñaló. Mientras Daisy caminaba hacia su hogar, el ladrón se desangró hasta morir.
10.¿Cuántos párrafos tiene el fragmento?
a. 5
b. 9
c. 6
d. 21
Daisy Clark había estado en coma durante más de un mes cuando el médico dijo que finalmente había muerto. Fue enterrada en un fresco día de verano en un pequeño cementerio a un kilómetro y medio de su casa.
“Que descanse siempre en paz”, dijo su marido. Pero no lo hizo. A última hora de la noche, un ladrón de tumbas con una pala y una linterna comenzó a desenterrarla. Como la tierra seguía estando suelda, llegó rápidamente al ataúd y lo abrió. Su presentimiento era cierto. Daisy había sido enterrada portando dos valiosos anillos: un anillo de bodas con un diamante y un anillo con un rubí que brillaba como si estuviera vivo.
El ladrón se arrodilló y extendió sus manos dentro del ataúd para arrebatar los anillos, pero estaban totalmente adheridos a sus dedos. Así que decidió que la única manera de hacerse con ellos era cortando los dedos con un cuchillo. Pero cuando cuando cortó el dedo con la alianza, este comenzó a sangrar, y Daisy Clark comenzó a moverse. ¡De repente, ella se sentó! Aterrorizado, el ladrón se puso en pie. Golpeó accidentalmente la linterna y la luz se apagó.
Podía oír a Daisy salir de su tumba. Al pasar junto a él en la oscuridad, el ladrón se quedó allí congelado de miedo, aferrando el cuchillo con la mano. Cuando Daisy lo vio, se cubrió con su sudario y le preguntó: ¿”Quién eres?”. A escuchar hablar al “cadáver”, el ladrón de tumbas corrió. Daisy se encogió de hombros y siguió caminando, y no miró hacia atrás ni una sola vez.
Pero llevado por su temor y confusión, el ladrón huyó en la dirección equivocada. Se lanzó de cabeza en la tumba aún abierta, cayó sobre el cuchillo que llevaba en su mano y él mismo se apuñaló. Mientras Daisy caminaba hacia su hogar, el ladrón se desangró hasta morir
11Al escuchar hablar al “cadáver” un antónimo para la palabra subrayada podría ser.
Difunto
Vivo
Muerto
Inerte
Daisy Clark había estado en coma durante más de un mes cuando el médico dijo que finalmente había muerto. Fue enterrada en un fresco día de verano en un pequeño cementerio a un kilómetro y medio de su casa.
“Que descanse siempre en paz”, dijo su marido. Pero no lo hizo. A última hora de la noche, un ladrón de tumbas con una pala y una linterna comenzó a desenterrarla. Como la tierra seguía estando suelda, llegó rápidamente al ataúd y lo abrió. Su presentimiento era cierto. Daisy había sido enterrada portando dos valiosos anillos: un anillo de bodas con un diamante y un anillo con un rubí que brillaba como si estuviera vivo.
El ladrón se arrodilló y extendió sus manos dentro del ataúd para arrebatar los anillos, pero estaban totalmente adheridos a sus dedos. Así que decidió que la única manera de hacerse con ellos era cortando los dedos con un cuchillo. Pero cuando cuando cortó el dedo con la alianza, este comenzó a sangrar, y Daisy Clark comenzó a moverse. ¡De repente, ella se sentó! Aterrorizado, el ladrón se puso en pie. Golpeó accidentalmente la linterna y la luz se apagó.
Podía oír a Daisy salir de su tumba. Al pasar junto a él en la oscuridad, el ladrón se quedó allí congelado de miedo, aferrando el cuchillo con la mano. Cuando Daisy lo vio, se cubrió con su sudario y le preguntó: ¿”Quién eres?”. A escuchar hablar al “cadáver”, el ladrón de tumbas corrió. Daisy se encogió de hombros y siguió caminando, y no miró hacia atrás ni una sola vez.
Pero llevado por su temor y confusión, el ladrón huyó en la dirección equivocada. Se lanzó de cabeza en la tumba aún abierta, cayó sobre el cuchillo que llevaba en su mano y él mismo se apuñaló. Mientras Daisy caminaba hacia su hogar, el ladrón se desangró hasta morir.
12. Cayó sobre el cuchillo que llevaba en su mano . Las palabra “SOBRE” es un adverbio de
a. Modo
b. Lugar
c. Cantidad
d. Afirmación.
Daisy Clark había estado en coma durante más de un mes cuando el médico dijo que finalmente había muerto. Fue enterrada en un fresco día de verano en un pequeño cementerio a un kilómetro y medio de su casa.
“Que descanse siempre en paz”, dijo su marido. Pero no lo hizo. A última hora de la noche, un ladrón de tumbas con una pala y una linterna comenzó a desenterrarla. Como la tierra seguía estando suelda, llegó rápidamente al ataúd y lo abrió. Su presentimiento era cierto. Daisy había sido enterrada portando dos valiosos anillos: un anillo de bodas con un diamante y un anillo con un rubí que brillaba como si estuviera vivo.
El ladrón se arrodilló y extendió sus manos dentro del ataúd para arrebatar los anillos, pero estaban totalmente adheridos a sus dedos. Así que decidió que la única manera de hacerse con ellos era cortando los dedos con un cuchillo. Pero cuando cuando cortó el dedo con la alianza, este comenzó a sangrar, y Daisy Clark comenzó a moverse. ¡De repente, ella se sentó! Aterrorizado, el ladrón se puso en pie. Golpeó accidentalmente la linterna y la luz se apagó.
Podía oír a Daisy salir de su tumba. Al pasar junto a él en la oscuridad, el ladrón se quedó allí congelado de miedo, aferrando el cuchillo con la mano. Cuando Daisy lo vio, se cubrió con su sudario y le preguntó: ¿”Quién eres?”. A escuchar hablar al “cadáver”, el ladrón de tumbas corrió. Daisy se encogió de hombros y siguió caminando, y no miró hacia atrás ni una sola vez.
Pero llevado por su temor y confusión, el ladrón huyó en la dirección equivocada. Se lanzó de cabeza en la tumba aún abierta, cayó sobre el cuchillo que llevaba en su mano y él mismo se apuñaló. Mientras Daisy caminaba hacia su hogar, el ladrón se desangró hasta morir.
13. Un título correcto para este fragmento podría ser.
a. Anillos y rosas
b. El ladrón de tumbas
c. Anillos en sus dedos
d. Un final feliz.
