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EXAMEN MENSUAL DE COMPRENSIÓN LECTORA 1RO SEC

Total questions: 10

Worksheet time: 50mins

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1.

El camino del inca

Hay muchos caminos que conducen a Machu Picchu, pero ninguno como el Camino Inca, el más popular entre los viajeros y la vía peatonal más famosa del continente americano. Desde Cusco, 43 kilómetros de una ruta entre bosques y densas nieblas, escalones de piedra milenarios y vistas majestuosas.

Al final está la recompensa: la famosa Puerta del Sol y sus impresionantes vistas de las ruinas de Machu Picchu.

Hacer el Camino Inca es un rito para el viajero y una aventura única. El trayecto más largo se inicia en Piscacucho (km 82 de la línea férrea hacia Machu Picchu). Atraviesa diferentes ecosistemas, colosales sitios arqueológicos y parajes ricos en flora y fauna, hasta llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

Es importante escoger la mejor época. Se organizan grupos todo el año (excepto en febrero, cuando llueve a cántaros y el Camino Inca se cierra por mantenimiento), pero los mejores meses (más fríos y secos) son junio, julio y agosto.

Para realizar la excursión, es indispensable contactar con una agencia de turismo especializada o con un guía oficial de turismo.

SEGÚN EL TEXTO Y EL ORGANIZADOR VISUAL: ¿Por qué la mejor época del año para recorrer el Camino Inca es entre los meses de junio a agosto?

a)

Porque hay fiestas nativas y nacionales.

b)

Porque las agencias de turismo tienen ofertas.

c)

Porque los guías especializados están libres.

d)

Porque hay pocas posibilidades de lluvias.

2.

El camino del inca

Hay muchos caminos que conducen a Machu Picchu, pero ninguno como el Camino Inca, el más popular entre los viajeros y la vía peatonal más famosa del continente americano. Desde Cusco, 43 kilómetros de una ruta entre bosques y densas nieblas, escalones de piedra milenarios y vistas majestuosas.

Al final está la recompensa: la famosa Puerta del Sol y sus impresionantes vistas de las ruinas de Machu Picchu.

Hacer el Camino Inca es un rito para el viajero y una aventura única. El trayecto más largo se inicia en Piscacucho (km 82 de la línea férrea hacia Machu Picchu). Atraviesa diferentes ecosistemas, colosales sitios arqueológicos y parajes ricos en flora y fauna, hasta llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

Es importante escoger la mejor época. Se organizan grupos todo el año (excepto en febrero, cuando llueve a cántaros y el Camino Inca se cierra por mantenimiento), pero los mejores meses (más fríos y secos) son junio, julio y agosto.

Para realizar la excursión, es indispensable contactar con una agencia de turismo especializada o con un guía oficial de turismo.

SEGÚN EL TEXTO Y EL ORGANIZADOR VISUAL: ¿Cuál es el propósito del artículo sobre el Camino Inca?

a)

Advertir a los turistas de que la peor época del año para viajar es el mes de febrero.

b)

Explicar a los turistas la importancia de contratar guías especializados.

c)

Incentivar a los turistas a caminar por una vía incaica ancestral.

d)

Informar a los turistas que la mejor época del año para visitar Machu Picchu es de junio a agosto.

3.

El camino del inca

Hay muchos caminos que conducen a Machu Picchu, pero ninguno como el Camino Inca, el más popular entre los viajeros y la vía peatonal más famosa del continente americano. Desde Cusco, 43 kilómetros de una ruta entre bosques y densas nieblas, escalones de piedra milenarios y vistas majestuosas.

Al final está la recompensa: la famosa Puerta del Sol y sus impresionantes vistas de las ruinas de Machu Picchu.

Hacer el Camino Inca es un rito para el viajero y una aventura única. El trayecto más largo se inicia en Piscacucho (km 82 de la línea férrea hacia Machu Picchu). Atraviesa diferentes ecosistemas, colosales sitios arqueológicos y parajes ricos en flora y fauna, hasta llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

Es importante escoger la mejor época. Se organizan grupos todo el año (excepto en febrero, cuando llueve a cántaros y el Camino Inca se cierra por mantenimiento), pero los mejores meses (más fríos y secos) son junio, julio y agosto.

Para realizar la excursión, es indispensable contactar con una agencia de turismo especializada o con un guía oficial de turismo.


SEGÚN EL TEXTO Y EL ORGANIZADOR VISUAL LEÍDO: ¿Para qué los turistas deben contactarse con agencias o guías especializados?

a)

Para evitar ser secuestrados.

b)

Para evitar perderse en el camino.

c)

Para evitar que les dé mal de altura.

d)

Para evitar cansarse en exceso.

4.

SEGÚN LA INFOGRAFÍA LEIDA: Empareja el camino con el modo de dificultad con el que es clasificado.

I. Camino Inca Sagrado

II. Camino Inca Clásico

III. Camino Inca Salkantay

( ) difícil

( ) fácil

( ) moderado

a)

II - I - III

b)

III - I - II

c)

I - II - III

d)

III - II - I

5.

Después de observar el texto de la INFOGRAFIA: Se deduce que su propósito comunicativo es describir:

a)

Los tres diferentes recorridos a pie que pueden hacer los turistas para llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

b)

El tiempo de duración y las características geográficas e históricas del recorrido a pie, con relación al punto de partida, para llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

c)

Todos los lugares arqueológicos incaicos y paisajes naturales que se pueden visitar, si el turista decide hacer el recorrido a pie para llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

d)

La altitud y tiempo que toma el recorrido a pie, con relación al punto de partida, para llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

6.

SEGÚN LA INFORMACIÓN DE LA INFOGRAFÍA: Esteban llega a Cusco el martes y debe regresar a Lima el viernes. Si él quiere ir a Machu Picchu por el Camino Inca, ¿Qué ruta debe tomar?

a)

Clásico.

b)

Salkantay.

c)

Mellopata.

d)

Sagrado

7.

Leyenda del súpay, el diablo andino

El súpay, conocido también como zupay o diablo andino, es un genio del mal, un dios-demonio originario de las mitologías aimara e inca de la cultura andina. Su morada era denominada supaihuasin, lo que en lengua quechua alude a los infiernos. El súpay se relaciona con las brujas y la Salamanca, guarida que comparte el nombre con una prestigiosa universidad española.

Sus adeptos asisten a esta cueva subterránea para aprender toda clase de encantamientos maléficos con los cuales arruinar la vida del prójimo.

Según los mitos andinos, el súpay surgió de la esencia del caos, por ello, es rebelde e instigador por naturaleza. Es muy temido debido a su capacidad metamórfica. Se le ve comúnmente como un jinete muy bien vestido: sus finas ropas negras están adornadas con oro y plata.

Deambula por las zonas del centro y norte de Argentina. Se aparece a los viajeros en las noches de martes y viernes, días predilectos de las brujas y los que se dedican a la hechicería. Después los lleva de juerga. Tras unas horas de sabrosa comida y bebida, el súpay propone a su homenajeado un pacto “difícil de resistir”: ofrece honores y riquezas por un tiempo definido a cambio de un alma.

También puede aparecerse como un viento llamado huayra muyoj, que al chocar con otra corriente provoca un remolino, el cual se origina en medio del monte y se lleva todo lo que le sale al paso.

Por esta razón, cuando el viento sopla fuerte, las personas temerosas dicen: “¡Cruz! ¡Cruz! ¡Cruz!” y piden a Dios que el maléfico remolino cambie de rumbo.

También los nativos hablan del pequeño súpay, un travieso enano que deambula por zonas rurales buscando niños que raptar para preparar con ellos pócimas de hechicería.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Cuáles son las formas más conocidas del súpay?

a)

Brujo, huayra muyoj y pequeño súpay.

b)

Jinete, remolino y niño súpay

c)

Brujo, remolino y niño súpay.

d)

Jinete, viento huayra muyoj y pequeño súpay.

8.

Leyenda del súpay, el diablo andino

El súpay, conocido también como zupay o diablo andino, es un genio del mal, un dios-demonio originario de las mitologías aimara e inca de la cultura andina. Su morada era denominada supaihuasin, lo que en lengua quechua alude a los infiernos. El súpay se relaciona con las brujas y la Salamanca, guarida que comparte el nombre con una prestigiosa universidad española.

Sus adeptos asisten a esta cueva subterránea para aprender toda clase de encantamientos maléficos con los cuales arruinar la vida del prójimo.

Según los mitos andinos, el súpay surgió de la esencia del caos, por ello, es rebelde e instigador por naturaleza. Es muy temido debido a su capacidad metamórfica. Se le ve comúnmente como un jinete muy bien vestido: sus finas ropas negras están adornadas con oro y plata.

Deambula por las zonas del centro y norte de Argentina. Se aparece a los viajeros en las noches de martes y viernes, días predilectos de las brujas y los que se dedican a la hechicería. Después los lleva de juerga. Tras unas horas de sabrosa comida y bebida, el súpay propone a su homenajeado un pacto “difícil de resistir”: ofrece honores y riquezas por un tiempo definido a cambio de un alma.

También puede aparecerse como un viento llamado huayra muyoj, que al chocar con otra corriente provoca un remolino, el cual se origina en medio del monte y se lleva todo lo que le sale al paso.

Por esta razón, cuando el viento sopla fuerte, las personas temerosas dicen: “¡Cruz! ¡Cruz! ¡Cruz!” y piden a Dios que el maléfico remolino cambie de rumbo.

También los nativos hablan del pequeño súpay, un travieso enano que deambula por zonas rurales buscando niños que raptar para preparar con ellos pócimas de hechicería.

SEGÚN EL TEXTO LEIDO: Señala la alternativa que contenga la síntesis del relato leído.

a)

El súpay o diablo andino vive en el supaihuasin y tiene seguidores. Puede modificar su forma entre un jinete bien vestido, un viento (huayra muyoj) y el pequeño súpay para hacer daño a las personas.

b)

El súpay vestido de jinete propone a sus víctimas un pacto, ofreciendo honor y riquezas por un tiempo a cambio de sus almas. También aparece como viento para raptar a los niños y preparar pócimas de hechicería.

c)

La leyenda del súpay o diablo andino es originaria de la mitología aimara e inca; se relaciona con las brujas y los hechiceros, quienes aprenden encantamientos para hacer el mal a sus víctimas los martes y jueves.

d)

El súpay apareció del Caos, es rebelde e incitador para hacer el mal. Tiene la capacidad de generar viento y volver ricas a las personas.

9.

Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas

Hacia 1840, Ignaz Semmelweis (1818-1865), estudiante húngaro de medicina, trabajaba en la clínica ginecológica más importante de Viena. Allí observó que casi una de cada tres madres moría al dar a luz, víctima de unas extrañas fiebres llamadas “fiebres puerperales”

Por aquel entonces, las damas de buena posición alumbraban en sus hogares y el porcentaje de afectadas por dichas fiebre era prácticamente nulo. En consecuencia, solo las mujeres más humildes (aquellas que acudían a dar a luz a los hospitales) las padecían. Descubrir la causa de las fiebres se convirtió en una obsesión para él.

Semmelweis se dio cuenta de que estas fiebres eran transmitidas por los propios médicos, que atendían a las parturientas justo después de haber estado en la sala de cadáveres (asistiendo a clases de disección) sin siquiera lavarse las manos. De esta forma, los médicos portaban algún tipo de infección de una sala a otra.

En 1857 escribió sus conclusiones, que no fueron publicadas hasta 1861, y solicitó un permiso en el hospital para que, simplemente, se instalaran unos lavabos y todos los profesionales que atendieran a las parturientas se lavaran antes las manos con agua y jabón o en una solución con agua de cloro y desinfectante. Algo tan sencillo evitaría la muerte de muchas madres.

Pero su descubrimiento chocó con los prejuicios de la sociedad médica de la época. Sus recomendaciones son ignoradas deliberadamente e incluso se adoptan medidas contrarias por parte de algunos médicos enemistados con él. Los médicos estaban ofendidos e indignados: “¡quién era él para decirles que debían lavarse las manos!

¡Menuda idea digna de un loco!”. El desprecio de sus colegas y su impotencia para hacerles comprender el beneficio de sus simples medidas sanitarias le afectó tanto que su mente se fue trastornando poco a poco.

No obstante, durante sus periodos de lucidez, volvió a Hungría e instaló allí su propia clínica, donde aplicó con gran éxito las medidas higiénicas: ninguna mujer contrajo la temida enfermedad.

Semmelweis quiso demostrar hasta su muerte que su tesis era cierta. Y a fe que lo hizo: un día, tras practicar una autopsia, se cortó adrede en un dedo con el bisturí. Poco después, murió víctima de la enfermedad contra la que había luchado toda su vida, pero con la esperanza de que ello convencería definitivamente a la comunidad médica de la necesidad de adoptar medidas higiénicas en las intervenciones quirúrgicas.

Finalmente, años después, tras publicarse los estudios de Louis Pasteur sobre los microbios, sus tesis fueron aceptadas, así como el concepto de limpieza y asepsia como remedio para evitar las infecciones, que causaban más muertes que las propias enfermedades y heridas.

Así, aunque parezca increíble, medidas higiénicas contra las infecciones (que hoy en día nos resultan tan cotidianas en cualquier hospital), tales como lavarse las manos, usar batas blancas (en las que es posible detectar enseguida cualquier tipo de suciedad), hervir los instrumentos quirúrgicos, usar gasas escrupulosamente limpias, no fueron formalmente adoptadas hasta la segunda mitad del siglo XIX. Y gran parte del mérito se lo debemos a la sabia intuición, estudio, obstinación y sacrificio del buen doctor Ignaz Philipp Semmelweis.


El lavado de las manos

El lavado de manos con jabón es una de las maneras más efectivas y económicas de prevenir enfermedades diarreicas y respiratorias (como la gripe, la neumonía, la bronquitis, etc.). Además, este procedimiento puede evitar la parasitosis (infección por parásitos) y algunas infecciones en la piel y los ojos (como la conjuntivitis y el orzuelo). Si nuestras manos están sucias y nos tocamos los ojos, la nariz o la boca, podemos contagiarnos de enfermedades tan frecuentes como la gripe.


SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: Considerando la totalidad de la información, ¿Qué se puede concluir del texto?

a)

El lavado de manos es imprescindible en la labor médica.

b)

Semmelweis fue vengativo y nunca tuvo la aceptación de sus colegas.

c)

El sacrificio de Semmelweis no fue reconocido con el tiempo.

d)

El lavado de manos es importante solo si se ha tocado antes un cadáver.

10.

Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas

Hacia 1840, Ignaz Semmelweis (1818-1865), estudiante húngaro de medicina, trabajaba en la clínica ginecológica más importante de Viena. Allí observó que casi una de cada tres madres moría al dar a luz, víctima de unas extrañas fiebres llamadas “fiebres puerperales”

Por aquel entonces, las damas de buena posición alumbraban en sus hogares y el porcentaje de afectadas por dichas fiebre era prácticamente nulo. En consecuencia, solo las mujeres más humildes (aquellas que acudían a dar a luz a los hospitales) las padecían. Descubrir la causa de las fiebres se convirtió en una obsesión para él.

Semmelweis se dio cuenta de que estas fiebres eran transmitidas por los propios médicos, que atendían a las parturientas justo después de haber estado en la sala de cadáveres (asistiendo a clases de disección) sin siquiera lavarse las manos. De esta forma, los médicos portaban algún tipo de infección de una sala a otra.

En 1857 escribió sus conclusiones, que no fueron publicadas hasta 1861, y solicitó un permiso en el hospital para que, simplemente, se instalaran unos lavabos y todos los profesionales que atendieran a las parturientas se lavaran antes las manos con agua y jabón o en una solución con agua de cloro y desinfectante. Algo tan sencillo evitaría la muerte de muchas madres.

Pero su descubrimiento chocó con los prejuicios de la sociedad médica de la época. Sus recomendaciones son ignoradas deliberadamente e incluso se adoptan medidas contrarias por parte de algunos médicos enemistados con él. Los médicos estaban ofendidos e indignados: “¡quién era él para decirles que debían lavarse las manos!

¡Menuda idea digna de un loco!”. El desprecio de sus colegas y su impotencia para hacerles comprender el beneficio de sus simples medidas sanitarias le afectó tanto que su mente se fue trastornando poco a poco.

No obstante, durante sus periodos de lucidez, volvió a Hungría e instaló allí su propia clínica, donde aplicó con gran éxito las medidas higiénicas: ninguna mujer contrajo la temida enfermedad.

Semmelweis quiso demostrar hasta su muerte que su tesis era cierta. Y a fe que lo hizo: un día, tras practicar una autopsia, se cortó adrede en un dedo con el bisturí. Poco después, murió víctima de la enfermedad contra la que había luchado toda su vida, pero con la esperanza de que ello convencería definitivamente a la comunidad médica de la necesidad de adoptar medidas higiénicas en las intervenciones quirúrgicas.

Finalmente, años después, tras publicarse los estudios de Louis Pasteur sobre los microbios, sus tesis fueron aceptadas, así como el concepto de limpieza y asepsia como remedio para evitar las infecciones, que causaban más muertes que las propias enfermedades y heridas.

Así, aunque parezca increíble, medidas higiénicas contra las infecciones (que hoy en día nos resultan tan cotidianas en cualquier hospital), tales como lavarse las manos, usar batas blancas (en las que es posible detectar enseguida cualquier tipo de suciedad), hervir los instrumentos quirúrgicos, usar gasas escrupulosamente limpias, no fueron formalmente adoptadas hasta la segunda mitad del siglo XIX. Y gran parte del mérito se lo debemos a la sabia intuición, estudio, obstinación y sacrificio del buen doctor Ignaz Philipp Semmelweis.


El lavado de las manos

El lavado de manos con jabón es una de las maneras más efectivas y económicas de prevenir enfermedades diarreicas y respiratorias (como la gripe, la neumonía, la bronquitis, etc.). Además, este procedimiento puede evitar la parasitosis (infección por parásitos) y algunas infecciones en la piel y los ojos (como la conjuntivitis y el orzuelo). Si nuestras manos están sucias y nos tocamos los ojos, la nariz o la boca, podemos contagiarnos de enfermedades tan frecuentes como la gripe.


SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Qué relación existe entre las lecturas “Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas” y “El lavado de las manos”?

a)

El texto “Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas” es un ejemplo de la lectura “El lavado de las manos”

b)

Los textos “Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas” y “El lavado de las manos” se oponen.

c)

El texto “Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas” demuestra la importancia de la lectura “El lavado de las manos”

d)

El texto “El lavado de las manos” es el origen de la lectura “Lavarse las manos, una obstinación que salvó muchas vidas”