wayground logo

Free Printable Worksheets

Font size

S
M
L
XL
Worksheets

LECTURA CRITICA

Total questions: 8

Worksheet time: 22mins

Name
Class
Date
1.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 1 Y 2 DE ACUERDO AL SIGUIENTE TEXTO


Es claro que los conflictos sudafricano y colombiano son muy distintos y que Colombia no cuenta con ningún líder como Mandela. Pero Sudáfrica conoció dilemas semejantes a Colombia pues allá también la transición fue fruto de una negociación, luego de décadas de atrocidades, cometidas por el Congreso Nacional Africano (el grupo de Mandela) y, especialmente, por el Estado. Surgió entonces la misma pregunta que en Colombia: ¿qué tanta justicia era posible y deseable exigir frente a esas terribles atrocidades, sin poner en riesgo la transición negociada y la reconciliación?

Algunos cercanos a Mandela exigieron una justicia punitiva plena, esto es, penas de cárcel, ojalá severas, para todos los agentes estatales responsables de atrocidades. Esto es comprensible pues los crímenes del apartheid fueron terribles: racismo legalizado, torturas, desapariciones, asesinatos, etc. Pero Mandela se opuso pues consideró que el régimen del apartheid nunca aceptaría esa exigencia y la transición negociada sería imposible, con lo cual la alternativa sería la guerra civil generalizada. Además, pensó que ese tipo de justicia puramente punitiva haría imposible la reconciliación posterior. Era entonces necesario, para salir en forma negociada del infierno del apartheid, buscar un mecanismo que posibilitara un acuerdo entre el Estado y el movimiento de Mandela, pero también honrara a las víctimas, lograra verdad y exigiera rendición de cuentas de parte de los victimarios.

Adoptaron su fórmula de justicia transicional, centrada en la idea africana de reconciliación o “unbuntu”, que consistió en una oferta de amnistía a cambio de verdad y asunción de responsabilidades. Todo victimario que acudiera ante la comisión de la verdad y confesara no tendría que pasar por ningún tribunal, pues sería amnistiado si su confesión había sido plena y sus crímenes habían sido políticamente motivados.

La fórmula respaldada por Mandela fue entonces menos punitiva que el acuerdo con las Farc, que prevé que los responsables de crímenes atroces tendrán que pasar por la justicia y tendrán sanciones, que son de cárcel para quienes no cumplan inmediatamente con sus deberes de verdad, desmovilización y reparación. Y si cumplen con todo, tendrán en todo caso una sanción significativa, que es la restricción efectiva de la libertad por varios años, acompañada de labores personales de reparación, como el desminado.

¿Por qué entonces para algunos colombianos Mandela es admirable y el acuerdo con las Farc es despreciable, si la fórmula colombiana es mucho más robusta en términos de justicia que la adoptada en Sudáfrica?


https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/colombia-y-sudafrica-column-606626/


1. Según el autor del texto, los colombianos deberían

a)

apoyar incondicionalmente el acuerdo con las FARC

b)

dejar el complejo de inferioridad ante todo lo extranjero

c)

valorar el proceso sudafricano y el colombiano con el mismo racero

d)

oponerse al acuerdo con las FRAC, si no se juzga a todos los victimarios

2.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 1 Y 2 DE ACUERDO AL SIGUIENTE TEXTO


Es claro que los conflictos sudafricano y colombiano son muy distintos y que Colombia no cuenta con ningún líder como Mandela. Pero Sudáfrica conoció dilemas semejantes a Colombia pues allá también la transición fue fruto de una negociación, luego de décadas de atrocidades, cometidas por el Congreso Nacional Africano (el grupo de Mandela) y, especialmente, por el Estado. Surgió entonces la misma pregunta que en Colombia: ¿qué tanta justicia era posible y deseable exigir frente a esas terribles atrocidades, sin poner en riesgo la transición negociada y la reconciliación?

Algunos cercanos a Mandela exigieron una justicia punitiva plena, esto es, penas de cárcel, ojalá severas, para todos los agentes estatales responsables de atrocidades. Esto es comprensible pues los crímenes del apartheid fueron terribles: racismo legalizado, torturas, desapariciones, asesinatos, etc. Pero Mandela se opuso pues consideró que el régimen del apartheid nunca aceptaría esa exigencia y la transición negociada sería imposible, con lo cual la alternativa sería la guerra civil generalizada. Además, pensó que ese tipo de justicia puramente punitiva haría imposible la reconciliación posterior. Era entonces necesario, para salir en forma negociada del infierno del apartheid, buscar un mecanismo que posibilitara un acuerdo entre el Estado y el movimiento de Mandela, pero también honrara a las víctimas, lograra verdad y exigiera rendición de cuentas de parte de los victimarios.

Adoptaron su fórmula de justicia transicional, centrada en la idea africana de reconciliación o “unbuntu”, que consistió en una oferta de amnistía a cambio de verdad y asunción de responsabilidades. Todo victimario que acudiera ante la comisión de la verdad y confesara no tendría que pasar por ningún tribunal, pues sería amnistiado si su confesión había sido plena y sus crímenes habían sido políticamente motivados.

La fórmula respaldada por Mandela fue entonces menos punitiva que el acuerdo con las Farc, que prevé que los responsables de crímenes atroces tendrán que pasar por la justicia y tendrán sanciones, que son de cárcel para quienes no cumplan inmediatamente con sus deberes de verdad, desmovilización y reparación. Y si cumplen con todo, tendrán en todo caso una sanción significativa, que es la restricción efectiva de la libertad por varios años, acompañada de labores personales de reparación, como el desminado.

¿Por qué entonces para algunos colombianos Mandela es admirable y el acuerdo con las Farc es despreciable, si la fórmula colombiana es mucho más robusta en términos de justicia que la adoptada en Sudáfrica?


https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/colombia-y-sudafrica-column-606626/


2. El anterior texto es

a)

Un artículo de opinión

b)

un panfleto subversivo

c)

una crónica periodística

d)

un extracto de un texto histórico

3.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 3 A 5 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Similä estaba desconcertada, en condiciones normales, las manadas de orcas de la región cazan solas, pero ese día también había jorobadas y rorcuales nadando y devorando arenques. Aletas dorsales de muchas formas y tonalidades rompían la superficie del agua. Las orcas veloces arreaban arenques mientras las jorobadas saltaban en el aire con las fauces abiertas, engullendo presas antes de que las ballenas asesinas pudieran comerlas, una a una; entre tanto, los rorcuales simplemente mostraban sus aletas dorsales curvadas al emerger para tomar aire y luego volvían a sumergirse para alimentarse en las profundidades. “Jamás he visto algo así -dijo la bióloga-. ¿Están trabajando juntas para capturar peces?” [...].

Similä me cuenta una historia acerca de orcas que demuestra lo poco que sabemos de esa especie. En 1996, el equipo detectó una cría con graves lesiones en la columna y aleta dorsal, tal vez causadas por una embarcación. “Lo llamamos Stumpy, por el daño en su aleta dorsal –explica-. No es como otras ballenas asesinas, porque no puede cazar y deben cuidarlo”. En vez de vivir con una sola manada, Stumpy nada con al menos cinco grupos distintos que lo alimentan.

“Stumpy es mi mayor misterio, porque no sé qué ocurrirá cuando alcance la madurez sexual -prosigue Similä-. Pero las otras orcas saben que necesita ayuda y se la proporcionan”. Algunos investigadores sugieren que una manada de orcas forja lazos sociales tan estrechos que sus miembros responden a otros animales y a su entorno como grupo unificado. Tal vez por eso, manadas enteras encallan cuando uno solo de sus miembros enfermo se dirige a la costa, y algunos machos mueren al fallecer sus madres. Quizá también esa sea la razón de que muchas orcas ayuden a Stumpy.

Cuando pasamos gran parte de la vida con seres que viven en sociedades cooperativas, recordando su pasado y cuidando de sus congéneres más débiles, nos abrimos al potencial de lo que son capaces de hacer. Por ello, Similä contempló la idea de que las orcas se habían unido a las jorobadas y los rorcuales para cazar peces.

Pero después cambió de opinión. “No estaban colaborando -me dijo en una conversación telefónica, cuando regresé a casa-. “Las jorobadas solo arruinaban todo lo que hacían las orcas. Cada vez que las orcas organizaban el banco de arenques, las jorobadas metían el desorden. Y los rorcuales se aprovechaban. A las orcas no pareció molestarles, pues no hicieron el menor esfuerzo por escapar, combatir o ahuyentar a los gorrones. Tal vez semejante ecuanimidad era prueba de que, aquel invierno, abundaban los arenques en el Andfjorden y había más que suficiente para todos.


MoreIl, V. (2015). Estrategias para un festín. National Geographic. Vol. 37/No. 1, julio.


3. De acuerdo con el texto, Similâ es una

a)

experta en la protección de la flora y fauna marinas de Andfjorden

b)

científica preocupada por la alimentación descontrolada de las ballenas

c)

ambientalista que estudia el desequilibrio de los ecosistemas marinos

d)

bióloga que estudia un inusual comportamiento de unas ballenas

4.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 3 A 5 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Similä estaba desconcertada, en condiciones normales, las manadas de orcas de la región cazan solas, pero ese día también había jorobadas y rorcuales nadando y devorando arenques. Aletas dorsales de muchas formas y tonalidades rompían la superficie del agua. Las orcas veloces arreaban arenques mientras las jorobadas saltaban en el aire con las fauces abiertas, engullendo presas antes de que las ballenas asesinas pudieran comerlas, una a una; entre tanto, los rorcuales simplemente mostraban sus aletas dorsales curvadas al emerger para tomar aire y luego volvían a sumergirse para alimentarse en las profundidades. “Jamás he visto algo así -dijo la bióloga-. ¿Están trabajando juntas para capturar peces?” [...].

Similä me cuenta una historia acerca de orcas que demuestra lo poco que sabemos de esa especie. En 1996, el equipo detectó una cría con graves lesiones en la columna y aleta dorsal, tal vez causadas por una embarcación. “Lo llamamos Stumpy, por el daño en su aleta dorsal –explica-. No es como otras ballenas asesinas, porque no puede cazar y deben cuidarlo”. En vez de vivir con una sola manada, Stumpy nada con al menos cinco grupos distintos que lo alimentan.

“Stumpy es mi mayor misterio, porque no sé qué ocurrirá cuando alcance la madurez sexual -prosigue Similä-. Pero las otras orcas saben que necesita ayuda y se la proporcionan”. Algunos investigadores sugieren que una manada de orcas forja lazos sociales tan estrechos que sus miembros responden a otros animales y a su entorno como grupo unificado. Tal vez por eso, manadas enteras encallan cuando uno solo de sus miembros enfermo se dirige a la costa, y algunos machos mueren al fallecer sus madres. Quizá también esa sea la razón de que muchas orcas ayuden a Stumpy.

Cuando pasamos gran parte de la vida con seres que viven en sociedades cooperativas, recordando su pasado y cuidando de sus congéneres más débiles, nos abrimos al potencial de lo que son capaces de hacer. Por ello, Similä contempló la idea de que las orcas se habían unido a las jorobadas y los rorcuales para cazar peces.

Pero después cambió de opinión. “No estaban colaborando -me dijo en una conversación telefónica, cuando regresé a casa-. “Las jorobadas solo arruinaban todo lo que hacían las orcas. Cada vez que las orcas organizaban el banco de arenques, las jorobadas metían el desorden. Y los rorcuales se aprovechaban. A las orcas no pareció molestarles, pues no hicieron el menor esfuerzo por escapar, combatir o ahuyentar a los gorrones. Tal vez semejante ecuanimidad era prueba de que, aquel invierno, abundaban los arenques en el Andfjorden y había más que suficiente para todos.


MoreIl, V. (2015). Estrategias para un festín. National Geographic. Vol. 37/No. 1, julio.


4. ¿Cuál de las siguientes citas presenta el problema central que discute el texto?

a)

“Jamás he visto algo así, […] ¿Están trabajando juntas para capturar peces?”.

b)

“No estaban colaborando […]. Las Jorobadas solo arruinaban todo lo que hacían las orcas”

c)

“Stumpy es mi mayor misterio, pues no sé qué ocurrirá cuando alcance la madurez sexual

d)

“[Stumpy] no es como otras ballenas asesinas, porque no puede cazar y deben cuidarlo”

5.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 3 A 5 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Similä estaba desconcertada, en condiciones normales, las manadas de orcas de la región cazan solas, pero ese día también había jorobadas y rorcuales nadando y devorando arenques. Aletas dorsales de muchas formas y tonalidades rompían la superficie del agua. Las orcas veloces arreaban arenques mientras las jorobadas saltaban en el aire con las fauces abiertas, engullendo presas antes de que las ballenas asesinas pudieran comerlas, una a una; entre tanto, los rorcuales simplemente mostraban sus aletas dorsales curvadas al emerger para tomar aire y luego volvían a sumergirse para alimentarse en las profundidades. “Jamás he visto algo así -dijo la bióloga-. ¿Están trabajando juntas para capturar peces?” [...].

Similä me cuenta una historia acerca de orcas que demuestra lo poco que sabemos de esa especie. En 1996, el equipo detectó una cría con graves lesiones en la columna y aleta dorsal, tal vez causadas por una embarcación. “Lo llamamos Stumpy, por el daño en su aleta dorsal –explica-. No es como otras ballenas asesinas, porque no puede cazar y deben cuidarlo”. En vez de vivir con una sola manada, Stumpy nada con al menos cinco grupos distintos que lo alimentan.

“Stumpy es mi mayor misterio, porque no sé qué ocurrirá cuando alcance la madurez sexual -prosigue Similä-. Pero las otras orcas saben que necesita ayuda y se la proporcionan”. Algunos investigadores sugieren que una manada de orcas forja lazos sociales tan estrechos que sus miembros responden a otros animales y a su entorno como grupo unificado. Tal vez por eso, manadas enteras encallan cuando uno solo de sus miembros enfermo se dirige a la costa, y algunos machos mueren al fallecer sus madres. Quizá también esa sea la razón de que muchas orcas ayuden a Stumpy.

Cuando pasamos gran parte de la vida con seres que viven en sociedades cooperativas, recordando su pasado y cuidando de sus congéneres más débiles, nos abrimos al potencial de lo que son capaces de hacer. Por ello, Similä contempló la idea de que las orcas se habían unido a las jorobadas y los rorcuales para cazar peces.

Pero después cambió de opinión. “No estaban colaborando -me dijo en una conversación telefónica, cuando regresé a casa-. “Las jorobadas solo arruinaban todo lo que hacían las orcas. Cada vez que las orcas organizaban el banco de arenques, las jorobadas metían el desorden. Y los rorcuales se aprovechaban. A las orcas no pareció molestarles, pues no hicieron el menor esfuerzo por escapar, combatir o ahuyentar a los gorrones. Tal vez semejante ecuanimidad era prueba de que, aquel invierno, abundaban los arenques en el Andfjorden y había más que suficiente para todos.


MoreIl, V. (2015). Estrategias para un festín. National Geographic. Vol. 37/No. 1, julio.


5. ¿Cuál de las siguientes opciones describe correctamente una relación entre diferentes voces que presenta el texto?

a)

Similä y la bióloga son expertas que complementan las ideas de la narradora.

b)

La narradora se apoya en Similä al tomarla como una autoridad en el tema.

c)

Similä y la narradora convergen al rechazar las teorías de la tradición científica.

d)

La narradora y Similä presentan enfoques opuestos que enriquecen el debate.

6.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 6 A 8 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Las leyes de la naturaleza determinan lo que ocurre necesariamente (o lo que ocurre con una alta probabilidad física). Si alguna ley deja de operar en una ocasión aislada (esto es, hay una instancia irrepetible en la que esa ley no se cumple) esto solo puede darse porque se suspende su operación. Pero si no hay Dios, las leyes de la naturaleza son las que determinan en última instancia lo que ocurre y el repentino fracaso de una ley de la naturaleza a causa del azar [...], es difícilmente esperable. La “necesidad” vinculada a las leyes naturales es un impulso físico que virtual e invariablemente fuerza a las cosas a conformarse con la ley.

Es poco probable que esas fallas ocurran, a no ser que sean milagros. Toda evidencia de que Dios no existe hace más fuerte la creencia de que en una determinada ocasión no hubo fallas en las leyes naturales. Se necesitaría una muy considerable cantidad de detallada evidencia histórica que soporte la conclusión de que una falla ocurrió. […]. (Pero si hubiera tal evidencia, esto mostraría que las leyes de la naturaleza no son las únicas determinantes de todo lo que ocurre y así se tendrían bases para creer que Dios existe).

Si Dios existe, entonces, por hipótesis, es Dios quien se encarga de mantener en operación las leyes de la naturaleza. Estas no serían las determinantes definitivas de lo que ocurre. Dios puede suspender su operación, es decir, quebrantarlas, e intervenir en el orden natural si él lo decide y cuando él lo decida. Toda evidencia de que Dios existe, y todo fundamento para pensar que se puede esperar que Dios intervenga en el orden natural de ciertas situaciones, tales como aquellas en las que alguna falta ocurriera, sería evidencia de que en efecto ocurrió. […] Si Dios existe, entonces por definición él tendría el poder de intervenir en el orden natural. ¿Pero es probable que Dios lo hiciera? después de todo, ¿por qué habría de intervenir en un orden de cosas que Ël mismo ha creado presumiblemente tal y como deseó crearlo?


Tomado de: Swinburne, R. (1989). Miracles. New York: Macmillan


6. En el primer párrafo, el autor concluye que, si Dios no existe, no habría fallas en las leyes de la naturaleza, con base en las siguientes premisas:

a)

Fracasan repentinamente a causa del azar.

b)

Solo pueden suspenderse si Dios existe.

c)

Solo dejan de operar en determinadas ocasiones aisladas.

d)

Dependen de Dios para forzar a las cosas a conformarse a las leyes.

7.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 6 A 8 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Las leyes de la naturaleza determinan lo que ocurre necesariamente (o lo que ocurre con una alta probabilidad física). Si alguna ley deja de operar en una ocasión aislada (esto es, hay una instancia irrepetible en la que esa ley no se cumple) esto solo puede darse porque se suspende su operación. Pero si no hay Dios, las leyes de la naturaleza son las que determinan en última instancia lo que ocurre y el repentino fracaso de una ley de la naturaleza a causa del azar [...], es difícilmente esperable. La “necesidad” vinculada a las leyes naturales es un impulso físico que virtual e invariablemente fuerza a las cosas a conformarse con la ley.

Es poco probable que esas fallas ocurran, a no ser que sean milagros. Toda evidencia de que Dios no existe hace más fuerte la creencia de que en una determinada ocasión no hubo fallas en las leyes naturales. Se necesitaría una muy considerable cantidad de detallada evidencia histórica que soporte la conclusión de que una falla ocurrió. […]. (Pero si hubiera tal evidencia, esto mostraría que las leyes de la naturaleza no son las únicas determinantes de todo lo que ocurre y así se tendrían bases para creer que Dios existe).

Si Dios existe, entonces, por hipótesis, es Dios quien se encarga de mantener en operación las leyes de la naturaleza. Estas no serían las determinantes definitivas de lo que ocurre. Dios puede suspender su operación, es decir, quebrantarlas, e intervenir en el orden natural si él lo decide y cuando él lo decida. Toda evidencia de que Dios existe, y todo fundamento para pensar que se puede esperar que Dios intervenga en el orden natural de ciertas situaciones, tales como aquellas en las que alguna falta ocurriera, sería evidencia de que en efecto ocurrió. […] Si Dios existe, entonces por definición él tendría el poder de intervenir en el orden natural. ¿Pero es probable que Dios lo hiciera? después de todo, ¿por qué habría de intervenir en un orden de cosas que Ël mismo ha creado presumiblemente tal y como deseó crearlo?


Tomado de: Swinburne, R. (1989). Miracles. New York: Macmillan


7. Considere la siguiente nota a pie de página:

a)

“Si Dios existe, entonces, por hipótesis, es Dios quien se encarga de mantener en operación las leyes de la naturaleza”.

b)

“Toda evidencia de que Dios existe, y todo fundamento para pensar que se puede esperar que Dios intervenga en el orden natural de ciertas situaciones, tales como aquellas en las que alguna falla E ocurriera, sería evidencia de que E en efecto ocurrió”.

c)

“Pero si no hay Dios, las leyes de la naturaleza son las que determinan en última instancia lo que ocurre y el repentino fracaso de una ley de la naturaleza a causa del azar […], es difícilmente esperable”.

d)

“Toda evidencia de que Dios no existe hace más fuerte la creencia de que en una determinada ocasión no hubo fallas en las leyes naturales”.

8.

RESPONDA LAS PREGUNTAS 6 A 8 DE ACUERDO CON LA SIGUIENTE INFORMACIÓN


Las leyes de la naturaleza determinan lo que ocurre necesariamente (o lo que ocurre con una alta probabilidad física). Si alguna ley deja de operar en una ocasión aislada (esto es, hay una instancia irrepetible en la que esa ley no se cumple) esto solo puede darse porque se suspende su operación. Pero si no hay Dios, las leyes de la naturaleza son las que determinan en última instancia lo que ocurre y el repentino fracaso de una ley de la naturaleza a causa del azar [...], es difícilmente esperable. La “necesidad” vinculada a las leyes naturales es un impulso físico que virtual e invariablemente fuerza a las cosas a conformarse con la ley.

Es poco probable que esas fallas ocurran, a no ser que sean milagros. Toda evidencia de que Dios no existe hace más fuerte la creencia de que en una determinada ocasión no hubo fallas en las leyes naturales. Se necesitaría una muy considerable cantidad de detallada evidencia histórica que soporte la conclusión de que una falla ocurrió. […]. (Pero si hubiera tal evidencia, esto mostraría que las leyes de la naturaleza no son las únicas determinantes de todo lo que ocurre y así se tendrían bases para creer que Dios existe).

Si Dios existe, entonces, por hipótesis, es Dios quien se encarga de mantener en operación las leyes de la naturaleza. Estas no serían las determinantes definitivas de lo que ocurre. Dios puede suspender su operación, es decir, quebrantarlas, e intervenir en el orden natural si él lo decide y cuando él lo decida. Toda evidencia de que Dios existe, y todo fundamento para pensar que se puede esperar que Dios intervenga en el orden natural de ciertas situaciones, tales como aquellas en las que alguna falta ocurriera, sería evidencia de que en efecto ocurrió. […] Si Dios existe, entonces por definición él tendría el poder de intervenir en el orden natural. ¿Pero es probable que Dios lo hiciera? después de todo, ¿por qué habría de intervenir en un orden de cosas que Ël mismo ha creado presumiblemente tal y como deseó crearlo?


Tomado de: Swinburne, R. (1989). Miracles. New York: Macmillan


8. De las siguientes afirmaciones, ¿Cuál es un supuesto implícito en los argumentos que el autor presenta en el texto?

a)

Una ley natural no puede alterar la operación normal de otra ley natural.

b)

Las leyes naturales imponen un orden natural opuesto a la voluntad de Dios.

c)

La bondad divina impide suspender y quebrantar las leyes naturales.

d)

Solo el azar puede ser causa de fallas en la operación de una ley natural.