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EXAMEN ANUAL DE COMPRENSIÓN LECTORA 5TO SEC

Total questions: 10

Worksheet time: 37mins

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1.

En 2016 fueron rescatadas 1134 víctimas de trata de personas

Del total de rescatadas, 281 son menores de edad. Durante los operativos se detuvo a 427 presuntos involucrados en este delito.

A través de 764 operativos realizados en todo el país durante el 2016, la Policía Nacional rescató a 1134 víctimas de trata de personas, entre las que se encuentran 281 menores de edad, así como mujeres y hombres adultos.

De este último grupo, 830 son mujeres víctimas de trata de personas y 23 hombres, de explotación laboral. Estas acciones, que también permitieron la captura de 427 presuntos tratantes, se realizaron en Lima, Iquitos, Madre de Dios, Puno, Tacna, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancayo, Piura, Tingo María, Ica, Trujillo y Chiclayo.

En cuanto a víctimas extranjeras, que ya están incluidas en el total de mujeres rescatadas, se registraron 38 entre colombianas, brasileñas, venezolanas, bolivianas y haitianas, quienes fueron puestas a disposición de la División de Extranjería de la Policía Nacional.

El director para la Seguridad Democrática del Ministerio del Interior, Miguel Huerta Barrón, explicó que los operativos policiales contra la trata de personas se realizaron después de rigurosas investigaciones y diversas alianzas con otros países. Informó que, de agosto a diciembre, en Lima, la Policía Nacional intensificó los operativos preventivos en establecimientos nocturnos.

Estas acciones fueron ejecutadas por la policía de la Dirección de Investigación de Delitos de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (DIRINTRAP) y los Departamentos Desconcentrados de Investigación de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (DEPINTRAP) a nivel nacional.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto?

a)

Plantear alternativas para frenar la trata de personas.

b)

Denunciar que no se logra revertir aún este problema social.

c)

Proponer alternativas con apoyo internacional para eliminar este problema social.

d)

Destacar que la intervención policial contrarresta este problema social.

2.

Cuando pienses en volver

Recuerdo que siempre todo me resultó fácil. Aprendí piano solo, sin profesor. Sacaba melodías de mi cabeza o las que escuchaba por la radio. Mis hermanos sufrieron mucho con el colegio, mis amigos repetían de año; yo jamás. Aprendí la guitarra a los doce, también solo, y fui el primero de mis amigos que usaba afinaciones distintas. Era la única manera de sacar covers de Rolling Stones, Led Zepellin o B-52’s, porque el sonido del rock anglo con la afinación normal sonaba flaco. Con la afinación estándar solo tocaban los que hacían covers de Sui Generis, y era un error tocar rock con esa afinación.

Recuerdo que mi primera banda, Paranoia, fue un éxito desde el comienzo, llenábamos todas las kermeses. Salí del colegio y entré a la universidad, pero no a estudiar música. El primer disco que saqué con Arena Hash fue el más vendido de todos los tiempos en el Perú. Cuando ocurrió ese éxito intempestivo y aplastante, la verdad me preocupé. Manuel Garrido Lecca, nuestro productor, nos dijo: “Hemos empezado por el final. Este tipo de éxito llega luego de muchos años y ustedes lo han tenido debutando”. Me asusté.

Luego de la corta pero fructífera y exitosa carrera de Arena Hash, pensé que ya me tocaban las vacas flacas. Sobre todo, cuando mi enamorada, hoy mi amada esposa, quedó embarazada; aunque, según mi ideología, los embarazados fuimos los dos. No había compañías discográficas, el Perú estaba prácticamente en ruinas y acababa de ocurrir el paquetazo del 92, antecedido por el primer gobierno de Alan. No existía mercado alguno. Sin embargo, mi primer disco como solista pegó muchísimo y desde ahí todos mis discos tuvieron, sorprendentemente, igual suerte. Nunca he lanzado una canción que no haya gozado de popularidad y, realmente, no lo entendía. Por eso, cuando apareció mi problema neuromuscular, lo asumí como que ya me tocaba un bajón.

Todos tenemos que enfrentar pequeñas dificultades, siempre. La vida es así, nos cuestiona, nos asombra, nos preocupa. Siempre hay pequeñas piedras, pero esta noticia fue realmente desconcertante. Yo estaba preparado para todo, menos para un problema muscular que se manifestaba en el habla; jamás lo imaginé. Tomé seguros para todo: accidentes, infecciones, muerte; pero no para esto. No estaba preparado, pero asumí el reto y tomé la decisión de no darle ni media vuelta más. Nunca me dio lástima, nunca derramé una sola lágrima. Simplemente me lo eché al hombro y me dispuse a que nada inmutara mi felicidad de tantos años.

SEGÚN EL TEXTO LEIDO: ¿Cuál de las siguientes ideas se puede extraer del último párrafo del texto?

a)

La condición de salud de Pedro Suárez no afectará su deseo de vivir.

b)

La condición de salud de Pedro Suárez es solo un altibajo físico.

c)

Pedro Suárez Vértiz ya no tiene futuro artístico.

d)

Los mejores acontecimientos de Pedro Suárez son parte de su pasado.

3.

Científicas a pesar de todo

Eres investigadora y te han dado una estancia de unos meses en una universidad extranjera de prestigio, pero tienes hijos pequeños, ¿qué haces con ellos? A este tipo de preguntas y a otras mucho más complejas se enfrentan todos los días mujeres que han optado por compatibilizar familia y carrera investigadora. Su presencia en las universidades es cada vez mayor; sin embargo, el crecimiento no ha sido exponencial en todas las áreas científicas ni en todos los niveles del escalafón académico. Esta falta de progresión tiene sus porqués.

“Hasta que el mundo sea más igualitario, menos machista y estructuralmente menos desigual no hay más remedio que ‘poner parches’ para paliar lo injusto que es que más de la mitad de la población mundial no tenga las mismas oportunidades para desarrollar sus capacidades y facultades”, exclama Leire Gartzia, investigadora y profesora adjunta en la Universidad de Deusto.

Gartzia ha publicado recientemente un estudio en la revista Sex Roles, en el que aborda algunas de las razones por las que se mantienen las desigualdades de género y hace un análisis respecto al marco europeo e internacional. “Vemos que se ha avanzado mucho y muy rápido en las últimas décadas a pesar del estancamiento más reciente por las políticas de recortes tras la crisis. Sin embargo, las formas de discriminación son muchas y muy sutiles, y van desde la perpetuación de los estereotipos en los medios de comunicación, la escuela y el lenguaje, hasta la discriminación directa e indirecta en el ámbito laboral, político y legislativo”, declara a Sinc la científica.

Sus conclusiones indican que, a pesar de los esfuerzos que han hecho tanto la Comisión Europea como los gobiernos de los miembros de la UE para promover la igualdad de género y la investigación en este campo, continúa siendo un problema social en el que se necesitan más avances.

Un informe de la Comisión, publicado en 2014, sobre conciliación laboral y familiar exponía que existe una variación sustancial en el tiempo que se tarda en encontrar un primer empleo en todos los países de la

Unión Europea al concluir la formación. En los países del sur y el este, la velocidad de transición es sustancialmente más lenta que en el resto, sobre todo para las mujeres. En Italia, Alemania, España y Portugal los hombres encuentran su primer empleo con mayor rapidez que ellas.

En el mundo de la ciencia, las investigadoras también afrontan problemas distintos a los de sus compañeros por el hecho de ser mujeres. Mary Frank Fox, codirectora del Centro de Estudios de Mujer, Ciencia y Tecnología en el Instituto de Tecnología de Georgia (EE. UU.), apuntaba en el libro Higher Education la necesidad de que las instituciones se transformen como estrategia para el desarrollo de la mujer en las ciencias académicas y la ingeniería.

Una de las grandes batallas que quedan aún por librar en el lento avance de las mujeres científicas en disciplinas masculinizadas es la escasez de apoyo para el desarrollo de una carrera que tenga en cuenta la necesidad de conciliación del trabajo con una vida personal.

“Por ejemplo, ahora mismo yo me voy cinco meses de estancia a Berkeley y, aunque necesariamente tengo que viajar con mi familia para poder desempeñar mi trabajo, tengo muchísimos obstáculos para cuestiones básicas, como hacerles un seguro de salud. Tampoco está cubierto nada que tenga que ver con gastos de guardería durante la estancia, lo cual no favorece en absoluto que las mujeres podamos movernos fácilmente y mejorar nuestro potencial de desarrollo investigador”, enfatiza Gartzia.

Lo que cuenta esta investigadora no es solo una experiencia personal anecdótica. Su testimonio coincide con las conclusiones del texto El libro blanco de la situación de las mujeres en la ciencia española, editado en 2010 por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Según este documento, tener hijos afecta mucho más negativamente a la mujer científica, sobre todo al llegar a altos niveles: un hombre con hijos tiene una probabilidad cuatro veces mayor de ser promocionado a catedrático que una mujer con hijos. Al estudiar este factor se han comparado hombres y mujeres con las mismas características personales, profesionales y de productividad académica.

“Se ha conseguido que los estudios de género, las investigaciones de la mujer y el feminismo estén un poco más aceptados en el ámbito académico, aunque sigue siendo una lucha constante hacer ver a una gran mayoría que (estos) son campos de estudio vitales para comprender mejor el mundo, sin miopía”, afirma Gartzia.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: Al comparar las responsabilidades del hombre con las de la mujer, se puede deducir que:

a)

El campo científico solo admite hombres.

b)

Existe un sesgo hacia la mujer profesional que es madre.

c)

Las mujeres asumen más responsabilidades que los hombres.

d)

Los hombres inconscientemente discriminan a la mujer.

4.

Los problemas de los otros peruanos

Las encuestas dicen que la inseguridad ciudadana es el tema que más preocupa a los peruanos (un problema tan agudo que incluso ha generado una campaña ligada con el fujimorismo y que consiste, para variar, en naturalizar la violencia como antídoto contra la violencia). Cuando esas encuestas hablan de inseguridad ciudadana, se refieren a la multiplicación de los asaltos callejeros, los atracos en establecimientos públicos, las modalidades de robo en domicilios y locales comerciales, y al hecho de que incluso los delitos más anodinos se cometen hoy a mano armada.


Ese concepto de inseguridad ciudadana está asociado con nuestra idea de que ciudadanos son quienes viven en las ciudades, sujetos a su violencia. El problema, entonces, es el crecimiento de la criminalidad en Lima, donde vive un tercio de los peruanos, y cinco o seis otras ciudades populosas, y la aparición de bandas criminales en urbes medianas donde hasta hace poco la delincuencia no era organizada o era menos violenta. Eso significa que, como lo entendemos, el problema de la inseguridad ciudadana es el más preocupante en un universo que agrupa a la mitad de los peruanos.


No es el que más angustia a la otra mitad, que vive en ciudades pequeñas o en pueblos o en caseríos, incluyendo al 23 % que vive en zonas rurales. Por tanto, además de combatir el problema, que es real, tenemos dos tareas más por delante. La primera es dejar de usar el término inseguridad ciudadana, que parece implicar que los únicos ciudadanos son los de las urbes mayores. La segunda es enterarnos de cuáles son los problemas más angustiantes para la otra mitad de los peruanos, esos a quienes la prensa llama “pobladores” o “habitantes”, como si pertenecieran a otra categoría, una tan secundaria que ni siquiera sabemos, los demás, qué cosas entienden ellos como sus peores problemas. Por cierto, algo más que ignoramos es cómo perciben esos peruanos su propia seguridad, porque no solo en las urbes se tiene derecho a vivir seguro.


SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Cuál es el problema de la inseguridad ciudadana?

a)

La multiplicación de los asaltos callejeros

b)

El incremento de la criminalidad

c)

La delincuencia menos organizada o violenta

d)

Los delitos que se cometen a mano armada

5.

República

Introducción

A comienzos del siglo XXI, escribir una historia del Perú republicano es una tarea que implica dificultades: inmersos como estamos en momentos críticos, las angustias y contradicciones del presente se extienden necesariamente a la revisión que hacemos del pasado, marcando el camino de las reflexiones que surgen en la labor de intentar explicar qué es lo que ha sucedido en los 180 años de vida independiente que tenemos.

Hemos terminado golpeados el siglo pasado, saliendo recién de la explosión del fenómeno terrorista que tantas muertes y pérdidas ocasionó al país, y con nuestras instituciones de gobierno atravesadas por la corrupción, lastre que —como el terrorismo— ha causado graves daños económicos y morales a la nación. Actualmente, nuestra precaria democracia evidencia las mismas taras de épocas pasadas: incapacidad de los políticos de turno, desorden generalizado, demandas postergadas de grandes sectores de la población, urgencia de cambios y falta de una política definida que otorgue un rumbo certero a la nave del Estado. Esa es la perspectiva presente de la que estamos partiendo en este ejercicio de recorrer los avatares de nuestra vida como República independiente.

Más si se revisa la historia de nuestra República, veremos que en muchas ocasiones los peruanos hemos chocado contra los mismos obstáculos que entorpecen la marcha nacional en la actualidad. Una y otra vez —cambiando solamente fechas, nombres propios y algunas circunstancias— se han presentado insensateces políticas, intereses particulares, estallidos revolucionarios, caudillos mesiánicos, masas desconcertadas y otras constantes que han impedido nuestro desarrollo como una República fuerte.

Por fortuna para nuestro país, al lado de tantos vicios, también han sabido iluminar el camino decenas de peruanos ilustres, muchos de ellos tratados mezquinamente por la historia, que, sin embargo, cargó de elogios a otros tantos que debieran merecer una evaluación menos indulgente. Ha habido en el Perú voces notables que en determinados momentos se alzaron sobre la confusión y las miserias cotidianas de nuestra vida republicana. En este volumen hemos pretendido rescatar esas figuras para darles el reconocimiento que cicateramente se les ha negado, pues el mejor homenaje que se les puede rendir es recoger sus enseñanzas para no repetir los errores del pasado. Y lo más importante: la República del Perú es una obra colectiva en la que han participado millones de peruanos anónimos desde la década de 1820. Ignorados por las páginas oficiales, entre ellos tenemos multitudes de hombres y mujeres que forjaron lo mejor de nuestra República, con su trabajo, su dedicación, su talento, su abnegación por defender esta patria. Allí estuvieron en la lucha emancipadora; en la organización de un nuevo Estado; trabajando en las islas guaneras, en las haciendas del norte y en la selva inhóspita; construyendo caminos que atravesaran desiertos y nevados; resistiendo heroicamente a los ejércitos invasores; sublevándose contra las autoridades ilegítimas; protestando para alcanzar mejores condiciones laborales; emigrando a las ciudades en busca de nuevas oportunidades; agrupándose en organizaciones democráticas; luchando desde el olvido y la indiferencia contra el terrorismo…

Después de 180 años, el Perú sigue siendo una República en formación, que tiene pendiente la tarea de otorgarle óptimas condiciones de vida y desarrollo a millones de compatriotas. Cuando nos acercamos al segundo centenario de nuestra vida republicana, sigue vigente el reto de lograr que el Perú sea un mejor lugar para vivir.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Cuál es la intención del autor al redactar esta introducción?

a)

Presentar los sucesos más representativos de la historia de la República del Perú, desde sus inicios hasta la actualidad.

b)

Reconocer a peruanos ilustres, muchos de ellos tratados mezquinamente por la historia, recogiendo sus enseñanzas para no seguir errando.

c)

Homenajear a los peruanos anónimos para compensar lo que se les ha negado, detallando su talento y sus aportes en adelante.

d)

Exponer los problemas vigentes desde el inicio de la República, destacando el aporte de los peruanos anónimos en los avances logrados.

6.

Las vacunas deben ser obligatorias

La muerte del niño de Olot —el primer caso de difteria detectado en España desde 1986— vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de imponer por ley la vacunación en un país donde muchos progenitores se niegan a inmunizar a sus hijos por creencias que carecen de bases científicas. Una decisión que supone un peligro para el menor y para la sociedad, y que en casos extremos ocasiona tragedias como esta, provocada por la desinformación de unos padres que, creyendo que hacían lo mejor para su hijo, lamentan hoy una pérdida irreparable.

El niño fallecido ayer en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona llevaba ingresado desde el 30 de mayo. Tenía seis años. Pese a que la vacuna contra la difteria está recomendada por las autoridades sanitarias en el calendario voluntario de vacunación infantil, sus padres optaron por no suministrársela, aunque sí lo hicieron al resto de sus hijos tras el contagio de su hermano. Cabe resaltar, a modo de ejemplo, que ocho compañeros del niño infectado eran portadores de la bacteria, pero no han desarrollado la enfermedad al estar inmunizados.

Esta fatalidad innecesaria ha suscitado el lógico debate sobre si son los padres o Sanidad quien debe decidir sobre la vacunación infantil. La ley únicamente regula la posibilidad de forzar a una familia a vacunar a sus hijos en caso de un grave riesgo concreto para la salud pública. […] Hay que dejar claro que las únicas vacunas que pueden tener efectos adversos graves son aquellas que están en fase de estudio. Y aun así, se trata de incidentes excepcionales. En cambio, no vacunar a los niños afecta a la salud pública y, como ha alertado la Real Academia de Farmacia de Cataluña, aumenta el riesgo de despertar enfermedades en extinción: véase la difteria.

La prevención de enfermedades mediante vacunas es uno de los grandes hitos de la medicina y ha logrado erradicar la mortalidad infantil. Por ello, resulta irresponsable que, mientras cada año las vacunas salvan 3 000 000 de vidas (las mismas que se pierden por falta de acceso a ellas), en los países desarrollados se le impida a un niño estar inmunizado. La vacunación de los menores no puede depender de una decisión arbitraria de los padres: nadie puede creerse con el derecho de poner en peligro la vida de sus hijos.


SEGÚN EL TEXTO LEIDO: Las únicas vacunas que pueden tener efectos adversos graves son aquellas que:

a)

Están en mal estado de conservación.

b)

Están en fase de estudio.

c)

No son indicadas por los médicos.

d)

Se aplican fuera de fecha.

7.

Edipo Rey

(Fragmento)

Edipo, rey de Tebas, se entrevista con Tiresias, famoso vidente ciego, para pedirle que le ayude a identificar al asesino del rey anterior, Layo, cuya muerte debe ser vengada según la exigencia del dios Febo Apolo. Solo de esta forma, se acabará con la plaga que afecta al pueblo.

(Entra Tiresias con los enviados por Edipo. Un niño lo acompaña.)

CORIFEO. Pero ahí está el que lo dejará al descubierto. Estos traen ya aquí al sagrado adivino, al único de los mortales en quien la verdad es innata.

EDIPO. ¡Oh Tiresias, que todo lo manejas, lo que debe ser enseñado y lo que es secreto, los asuntos del cielo y los terrenales! Aunque no ves, comprendes, sin embargo, de qué mal es víctima nuestra ciudad. A ti te reconocemos como único defensor y salvador de ella, señor. Porque Febo, si es que no lo has oído a los mensajeros, contestó a nuestros embajadores que la única liberación de esta plaga nos llegaría si, después de averiguarlo correctamente, dábamos muerte a los asesinos de Layo o les hacíamos salir desterrados del país. Tú, sin rehusar ni el sonido de las aves ni ningún otro medio de adivinación, sálvate a ti mismo y a la ciudad y sálvame a mí, y líbranos de toda impureza originada por el muerto. Estamos en tus manos. Que un hombre preste servicio con los medios de que dispone y es capaz, es la más bella de las tareas.

TIRESIAS. ¡Ay, ay! ¡Qué terrible es tener clarividencia cuando no aprovecha al que la tiene! Yo lo sabía bien, pero lo he olvidado, de lo contrario no hubiera venido aquí.

EDIPO. ¿Qué pasa? ¡Qué abatido te has presentado!

TIRESIAS. Déjame ir a casa. Más fácilmente soportaremos tú lo tuyo y yo lo mío si me haces caso.

EDIPO. No hablas con justicia ni con benevolencia para la ciudad que te alimentó, si la privas de tu augurio.

TIRESIAS. Porque veo que tus palabras no son oportunas para ti. ¡No vaya a ser que a mí me pase lo mismo...!

(Hace ademán de retirarse.)

EDIPO. No te des la vuelta, ¡por los dioses!, si sabes algo, ya que te lo pedimos todos los que estamos aquí como suplicantes.

TIRESIAS. Todos han perdido el juicio. Yo nunca revelaré mis desgracias, por no decir las tuyas.

EDIPO. ¿Qué dices? ¿Sabiéndolo no hablarás, sino que piensas traicionarnos y destruir a la ciudad?

TIRESIAS. Yo no quiero afligirme a mí mismo ni a ti. ¿Por qué me interrogas inútilmente? No te enterarás por mí.

EDIPO. ¡Oh el más malvado de los malvados, pues tú llegarías a irritar, incluso, a una roca! ¿No hablarás de una vez, sino que te vas a mostrar así de duro e inflexible?

TIRESIAS. Me has reprochado mi obstinación, y no ves la que igualmente hay en ti, y me censuras.

EDIPO. ¿Quién no se irritaría al oír razones de esta clase con las que tú estás perjudicando a nuestra ciudad?

TIRESIAS. Llegarán por sí mismas, aunque yo las proteja con el silencio.

EDIPO. Pues bien, debes manifestarme incluso lo que está por llegar.

TIRESIAS. No puedo hablar más. Ante esto, si quieres irrítate de la manera más violenta.

EDIPO. Nada de lo que estoy advirtiendo dejaré de decir, según estoy de encolerizado. Has de saber que parece que tú has ayudado a maquinar el crimen y lo has llevado a cabo en lo que no ha sido darle muerte con tus manos. Y si tuvieras vista, diría que, incluso, este acto hubiera sido obra de ti solo.

TIRESIAS. ¿De verdad? Y yo te insto a que permanezcas leal al edicto que has proclamado antes y a que no nos dirijas la palabra ni a estos ni a mí desde el día de hoy, en la idea de que tú eres el azote impuro de esta tierra.

EDIPO. ¿Con tanta desvergüenza haces esta aseveración? ¿De qué manera crees poderte escapar a ella?

TIRESIAS. Ya lo he hecho. Pues tengo la verdad como fuerza.

EDIPO. ¿Por quién has sido enseñado? Pues, desde luego, de tu arte no procede.

TIRESIAS. Por ti, porque me impulsaste a hablar en contra de mi voluntad.

EDIPO. ¿Qué palabras? Dilo, de nuevo, para que aprenda mejor.

TIRESIAS. ¿No has escuchado antes? ¿O es que tratas de que hable?

EDIPO. No como para decir que me es comprensible. Dilo de nuevo.

TIRESIAS. Afirmo que tú eres el asesino del hombre acerca del cual están investigando.

EDIPO. No dirás impunemente dos veces estos insultos.

TIRESIAS. En ese caso, ¿digo también otras cosas para que te irrites aún más?

EDIPO. Di cuanto gustes, que en vano será dicho.

TIRESIAS. Afirmo que tú has estado conviviendo muy vergonzosamente, sin advertirlo, con los que te son más queridos y que no te das cuenta en qué punto de desgracia estás.

EDIPO. ¿Crees tú, en verdad, que vas a seguir diciendo alegremente esto?

TIRESIAS. Sí, si es que existe alguna fuerza en la verdad.

EDIPO. Existe, salvo para ti. Tú no la tienes, ya que estás ciego de los oídos, de la mente y de la vista.

TIRESIAS. Eres digno de lástima por echarme en cara cosas que a ti no habrá nadie que no te reproche pronto. […]

EDIPO. ¿Esta invención es de Creonte o tuya?

TIRESIAS. Creonte no es ningún dolor para ti, sino tú mismo.

EDIPO. ¡Oh riqueza, poder y saber que aventajas a cualquier otro saber en una vida llena de encontrados intereses! ¡Cuánta envidia acecha en ustedes, si, a causa de este mando que la ciudad me confió como un don —sin que yo lo pidiera—, Creonte, el que era leal, el amigo desde el principio, desea expulsarme deslizándose a escondidas, tras sobornar a semejante hechicero, maquinador y charlatán engañoso, que solo ve en las ganancias y es ciego en su arte! […] A mí es a quien tú intentas echar, creyendo que estarás más cerca del trono de Creonte. Me parece que tú y el que ha urdido esto tendrán que lograr la purificación entre lamentos. Y si no te hubieses hecho valer por ser un anciano, hubieras conocido con sufrimientos qué tipo de sabiduría tienes.

SEGÚN EL TEXTO LEIDO: ¿Por qué Edipo mandó llamar a Tiresias?

a)

Porque fue defensor del dios Febo, quien le encomendó hacer justicia por el crimen cometido.

b)

Porque Tiresias es un famoso vidente ciego, un hombre muy especial con el don de tener premoniciones.

c)

Porque Tiresias, a través de sus predicciones, ayudará a identificar al asesino del rey anterior.

d)

Porque, a través de sus premoniciones, puede ayudar a Edipo a reinar con justicia a su pueblo.

8.

Para que tú me oigas

mis palabras se adelgazan a veces

como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio para

tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.

Más que mías son tuyas.

Van trepando en mi viejo dolor como las hiedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.

Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.

Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,

y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte

para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.

Huracanes de sueños aún a veces las tumban.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.

Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.

Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.

Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.

Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito

para tus blancas manos, suaves como las uvas.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Cuál de las siguientes frases corresponde a una comparación?

a)

Tus manos suaves como las uvas.

b)

Eres tú la culpable de este juego sangriento.

c)

Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

9.

La envidia en el Perú

Las declaraciones de un conocido futbolista sobre la envidia han despertado controversia entre la gente. Este ha afirmado que en el Perú no se soporta a quien sobresale. Por el contrario, siempre se trata de restarle méritos a cualquiera, aunque sus logros se hayan obtenido con esfuerzo. En sus propias palabras emitidas en las redes sociales, estas críticas vienen de “reptiles que no alcanzan las alturas, que solo pueden arrastrarse”.

Estoy en parte de acuerdo con lo que afirma el deportista. La envidia de los peruanos es un recordatorio de la rigidez de nuestra sociedad. En el Perú, pareciera que “bajarse” a quienes han ascendido socialmente es la única forma que encontramos para mejorar nuestra situación. Exageramos lo malo y hasta inventamos historias con tal de sacar del camino, aunque sea imaginariamente, a quien parece obstruir nuestro progreso. Así también, el llamado “raje”, la costumbre de reírnos de la desgracia de los demás, forma parte de nuestro humor nacional. Bajo esas condiciones, cualquiera que salga a la luz pública tiene que saber que se hablará mal de él o ella y se dirán miles de calumnias. Este es el precio de ascender en una sociedad tan difícil como la nuestra.

Pero los comentarios del futbolista también expresan nuestra incapacidad para poder distinguir entre las calumnias y las críticas legítimas. Por el contrario, preferimos la sobonería. Una vez que hemos ascendido demandamos a nuestros inferiores que nos provean de una exagerada aceptación, y hasta toleramos que rajen de nosotros a nuestras espaldas, siempre y cuando no dejen de declarar oficialmente su sumisión. En más de una empresa pública o privada esta ley de llevarse bien con el jefe es la única ciencia que fundamenta la carrera profesional. No impera el mérito, sino la vara.

No sorprende, incluso, que, en ocasiones, el sobón y el rajón sean la misma persona. Son dos caras de la misma medalla: adular al de arriba y maltratar al que cae en desgracia. Por eso, es probable que quien haya disfrutado de la adulación y la fama durante un tiempo encuentre muy desleal la malicia con la que luego se hace escarnio de él. Pero nada justifica tratar de reptiles a quienes emiten alguna crítica.

“Humilde con los poderosos y abusivo con los débiles”. Esta terrible sentencia circula en todos lados caracterizando el ser nacional. Los exitosos saben que son sujetos de constantes ataques inmisericordes. Esto los desgasta y empiezan a acostumbrarse a no oír a nadie y a odiar a sus subordinados. Y los humildes, despreciados por los de arriba, miran el mundo con pesimismo y casi con temor, toda forma de iniciativa o realización personal.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO, La idea del autor es, que casi siempre en el Perú los exitosos…

a)

son odiados por sus subordinados.

b)

sacan del camino a quien se les cruce.

c)

saben reconocer críticas legítimas.

d)

están sujetos a ataques inmisericordes

10.

La envidia en el Perú

Las declaraciones de un conocido futbolista sobre la envidia han despertado controversia entre la gente. Este ha afirmado que en el Perú no se soporta a quien sobresale. Por el contrario, siempre se trata de restarle méritos a cualquiera, aunque sus logros se hayan obtenido con esfuerzo. En sus propias palabras emitidas en las redes sociales, estas críticas vienen de “reptiles que no alcanzan las alturas, que solo pueden arrastrarse”.

Estoy en parte de acuerdo con lo que afirma el deportista. La envidia de los peruanos es un recordatorio de la rigidez de nuestra sociedad. En el Perú, pareciera que “bajarse” a quienes han ascendido socialmente es la única forma que encontramos para mejorar nuestra situación. Exageramos lo malo y hasta inventamos historias con tal de sacar del camino, aunque sea imaginariamente, a quien parece obstruir nuestro progreso. Así también, el llamado “raje”, la costumbre de reírnos de la desgracia de los demás, forma parte de nuestro humor nacional. Bajo esas condiciones, cualquiera que salga a la luz pública tiene que saber que se hablará mal de él o ella y se dirán miles de calumnias. Este es el precio de ascender en una sociedad tan difícil como la nuestra.

Pero los comentarios del futbolista también expresan nuestra incapacidad para poder distinguir entre las calumnias y las críticas legítimas. Por el contrario, preferimos la sobonería. Una vez que hemos ascendido demandamos a nuestros inferiores que nos provean de una exagerada aceptación, y hasta toleramos que rajen de nosotros a nuestras espaldas, siempre y cuando no dejen de declarar oficialmente su sumisión. En más de una empresa pública o privada esta ley de llevarse bien con el jefe es la única ciencia que fundamenta la carrera profesional. No impera el mérito, sino la vara.

No sorprende, incluso, que, en ocasiones, el sobón y el rajón sean la misma persona. Son dos caras de la misma medalla: adular al de arriba y maltratar al que cae en desgracia. Por eso, es probable que quien haya disfrutado de la adulación y la fama durante un tiempo encuentre muy desleal la malicia con la que luego se hace escarnio de él. Pero nada justifica tratar de reptiles a quienes emiten alguna crítica.

“Humilde con los poderosos y abusivo con los débiles”. Esta terrible sentencia circula en todos lados caracterizando el ser nacional. Los exitosos saben que son sujetos de constantes ataques inmisericordes. Esto los desgasta y empiezan a acostumbrarse a no oír a nadie y a odiar a sus subordinados. Y los humildes, despreciados por los de arriba, miran el mundo con pesimismo y casi con temor, toda forma de iniciativa o realización personal.

SEGÚN EL TEXTO LEÍDO: ¿Con cuál de los siguientes enunciados el autor está en desacuerdo?

a)

El raje es común y aceptado en nuestra sociedad.

b)

Los sobones podrán ascender profesionalmente.

c)

Muchos no diferencian las críticas justificadas del raje.

d)

El futbolista tiene toda la razón en sus opiniones