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WorksheetsSIMULACRO - 3er Periodo
Total questions: 8
Worksheet time: 24mins
Podemos afirmar que el racionalismo y el empirismo son
expresiones del conocimiento científico.
opciones filosóficas para aprender.
teorías modernas de la filosofía científica.
maneras de teorizar el conocimiento humano.
Con base en el cuadro, podemos inferir que el elemento que identifica y relaciona dichas
corrientes de la modernidad es
el objeto conocido.
el método empleado.
el sujeto que conoce.
la relación sujeto-objeto.
En el contexto de la filosofía tradicional es normal referirse a varios tipos de conocimiento, entre ellos: al vulgar o sentido común, al artístico, al filosófico, al teológico o al científico. Desde esta perspectiva, la esencia del verdadero conocimiento radica en
la reflexión.
la comprobación.
la religión.
la experiencia.
Las investigaciones sobre el conocimiento (de cualquier forma que se entiendan estas: científica y filosófica) tienen que enfrentarse desde el principio con opciones de carácter estrictamente filosófico. Sin embargo, el modelo válido por las ciencias es el conocimiento científico. De esto, se deduce que lo que caracteriza dichos conocimientos
es la experiencia y la razón.
es la investigación científica.
son las percepciones y representaciones.
son las verdades absolutas comprobadas.
Cantar de Roldán
(Texto épico - Anónimo francés)
I
El rey Carlos, nuestro emperador, el Grande, siete años enteros permaneció en España: hasta el mar conquistó la altiva tierra. Ni un solo castillo le resiste ya, ni queda por forzar muralla, ni ciudad, salvo Zaragoza, que está en una montaña. La tiene el rey Marsil, que a Dios no quiere. Sirve a Mahoma y le reza a Apolo. No podrá remediarlo: lo alcanzará el infortunio.
II
El rey Marsil se encuentra en Zaragoza. En una terraza de mármoles azules se reclina; son más de veinte mil en torno a él. Llama a sus condes y a sus duques:
-Oíd, señores, qué azote nos abruma. El emperador Carlos, de Francia, a nuestro país viene, a confundirnos. No tengo ejército que pueda darle batalla; para vencer a su gente, no es de talla la mía. Aconsejadme, pues, hombres juiciosos, ¡ guardadme de la muerte y la deshonra ! No hay infiel que conteste una palabra, salvo Blancandrín.
III
Entre los infieles, Blancandrín es juicioso: por su valor, buen caballero; por su nobleza, buen consejero de su señor. Le dice al rey:
-¡Nada temáis! Enviad a Carlos, palabras de servicio fiel y de gran amistad. Le daréis osos, y leones y perros, cuatrocientas mulas, cargadas de oro y plata. Mandadle decir que combatió bastante en esta tierra; que a Aquisgrán, en Francia, debería volver, que allí lo seguiréis, que os convertiréis a la ley de los cristianos. ¿Quiere rehenes?, pues bien, mandémosle diez o veinte, para darle confianza. Enviemos a los hijos de nuestras esposas: así perezcan, yo le entregaré el mío. Más vale que caigan sus cabezas y no perdamos nosotros libertad y señorío, hasta vernos reducidos a mendigar.
Adaptado de: http://www.youtube.com/watch?v=aePWkeDxRjE
La expresión “texto épico” se refiere a
los tipos de textos, cuyo contenido es de carácter legendario y se desarrolla en un espacio y tiempo determinado.
la producción textual de épocas recientes, donde se recurre a los dioses para justificar todo lo que acontece.
la narración de hechos, cuyo contenido es esencialmente bélico, haciendo énfasis en escenas violentas.
la tradición literaria de la antigua Grecia, donde el hombre pone a prueba sus habilidades para la guerra.
Cantar de Roldán
(Texto épico - Anónimo francés)
I
El rey Carlos, nuestro emperador, el Grande, siete años enteros permaneció en España: hasta el mar conquistó la altiva tierra. Ni un solo castillo le resiste ya, ni queda por forzar muralla, ni ciudad, salvo Zaragoza, que está en una montaña. La tiene el rey Marsil, que a Dios no quiere. Sirve a Mahoma y le reza a Apolo. No podrá remediarlo: lo alcanzará el infortunio.
II
El rey Marsil se encuentra en Zaragoza. En una terraza de mármoles azules se reclina; son más de veinte mil en torno a él. Llama a sus condes y a sus duques:
-Oíd, señores, qué azote nos abruma. El emperador Carlos, de Francia, a nuestro país viene, a confundirnos. No tengo ejército que pueda darle batalla; para vencer a su gente, no es de talla la mía. Aconsejadme, pues, hombres juiciosos, ¡ guardadme de la muerte y la deshonra ! No hay infiel que conteste una palabra, salvo Blancandrín.
III
Entre los infieles, Blancandrín es juicioso: por su valor, buen caballero; por su nobleza, buen consejero de su señor. Le dice al rey:
-¡Nada temáis! Enviad a Carlos, palabras de servicio fiel y de gran amistad. Le daréis osos, y leones y perros, cuatrocientas mulas, cargadas de oro y plata. Mandadle decir que combatió bastante en esta tierra; que a Aquisgrán, en Francia, debería volver, que allí lo seguiréis, que os convertiréis a la ley de los cristianos. ¿Quiere rehenes?, pues bien, mandémosle diez o veinte, para darle confianza. Enviemos a los hijos de nuestras esposas: así perezcan, yo le entregaré el mío. Más vale que caigan sus cabezas y no perdamos nosotros libertad y señorío, hasta vernos reducidos a mendigar.
Adaptado de: http://www.youtube.com/watch?v=aePWkeDxRjE
Es posible inferir que el título hace referencia a
una narración en la que el canto es la forma digna de expresar el dolor.
una composición musical en la que se exaltan las cualidades de la ciudad de Roldán.
una narración religiosa en la que los personajes cantan sus parlamentos.
una composición poética que exalta las acciones de un personaje llamado Roldán.
Cantar de Roldán
(Texto épico - Anónimo francés)
I
El rey Carlos, nuestro emperador, el Grande, siete años enteros permaneció en España: hasta el mar conquistó la altiva tierra. Ni un solo castillo le resiste ya, ni queda por forzar muralla, ni ciudad, salvo Zaragoza, que está en una montaña. La tiene el rey Marsil, que a Dios no quiere. Sirve a Mahoma y le reza a Apolo. No podrá remediarlo: lo alcanzará el infortunio.
II
El rey Marsil se encuentra en Zaragoza. En una terraza de mármoles azules se reclina; son más de veinte mil en torno a él. Llama a sus condes y a sus duques:
-Oíd, señores, qué azote nos abruma. El emperador Carlos, de Francia, a nuestro país viene, a confundirnos. No tengo ejército que pueda darle batalla; para vencer a su gente, no es de talla la mía. Aconsejadme, pues, hombres juiciosos, ¡ guardadme de la muerte y la deshonra ! No hay infiel que conteste una palabra, salvo Blancandrín.
III
Entre los infieles, Blancandrín es juicioso: por su valor, buen caballero; por su nobleza, buen consejero de su señor. Le dice al rey:
-¡Nada temáis! Enviad a Carlos, palabras de servicio fiel y de gran amistad. Le daréis osos, y leones y perros, cuatrocientas mulas, cargadas de oro y plata. Mandadle decir que combatió bastante en esta tierra; que a Aquisgrán, en Francia, debería volver, que allí lo seguiréis, que os convertiréis a la ley de los cristianos. ¿Quiere rehenes?, pues bien, mandémosle diez o veinte, para darle confianza. Enviemos a los hijos de nuestras esposas: así perezcan, yo le entregaré el mío. Más vale que caigan sus cabezas y no perdamos nosotros libertad y señorío, hasta vernos reducidos a mendigar.
Adaptadode:http://www.youtube.com/watch?v=aePWkeDxRjE
Es posible inferir que el texto envía un mensaje negativo, con respecto a
las tácticas o estrategias de guerra que se evidenciaron en Europa y, en las cuales, primaba el maltrato infantil.
la fragilidad de la familia y los vínculos entre padres e hijos que son más débiles que la lealtad a un gobierno.
la ética de los gobernantes, la cual se ha visto debilitada a lo largo de la historia gracias a los sobornos de sus colegas.
la supremacía que ejerce el honor sobre la acumulación de bienes y las riquezas de un gobernador.
Cantar de Roldán
(Texto épico - Anónimo francés)
I
El rey Carlos, nuestro emperador, el Grande, siete años enteros permaneció en España: hasta el mar conquistó la altiva tierra. Ni un solo castillo le resiste ya, ni queda por forzar muralla, ni ciudad, salvo Zaragoza, que está en una montaña. La tiene el rey Marsil, que a Dios no quiere. Sirve a Mahoma y le reza a Apolo. No podrá remediarlo: lo alcanzará el infortunio.
II
El rey Marsil se encuentra en Zaragoza. En una terraza de mármoles azules se reclina; son más de veinte mil en torno a él. Llama a sus condes y a sus duques:
-Oíd, señores, qué azote nos abruma. El emperador Carlos, de Francia, a nuestro país viene, a confundirnos. No tengo ejército que pueda darle batalla; para vencer a su gente, no es de talla la mía. Aconsejadme, pues, hombres juiciosos, ¡ guardadme de la muerte y la deshonra ! No hay infiel que conteste una palabra, salvo Blancandrín.
III
Entre los infieles, Blancandrín es juicioso: por su valor, buen caballero; por su nobleza, buen consejero de su señor. Le dice al rey:
-¡Nada temáis! Enviad a Carlos, palabras de servicio fiel y de gran amistad. Le daréis osos, y leones y perros, cuatrocientas mulas, cargadas de oro y plata. Mandadle decir que combatió bastante en esta tierra; que a Aquisgrán, en Francia, debería volver, que allí lo seguiréis, que os convertiréis a la ley de los cristianos. ¿Quiere rehenes?, pues bien, mandémosle diez o veinte, para darle confianza. Enviemos a los hijos de nuestras esposas: así perezcan, yo le entregaré el mío. Más vale que caigan sus cabezas y no perdamos nosotros libertad y señorío, hasta vernos reducidos a mendigar.
Adaptado de: http://www.youtube.com/watch?v=aePWkeDxRjE
Otro texto que puede relacionarse temáticamente con El cantar de Roldán es:
Don Quijote de la Mancha.
Cien años de soledad.
El poema del Mío Cid.
El verso Alejandrino.
