WorksheetsEVALUACIÓN FINAL TERCER PERIODO 2024 GRADO 10
Total questions: 25
Worksheet time: 13mins
El Romanticismo español
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
.¿En qué época se da el Romanticismo?
En el siglo XVIII
En la primera mitad del s XIX
Entre 1780 y 1800
En el siglo XVII
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
El Romanticismo proclama...
A. La recuperación del equilibrio frente a los excesos barrocos
B. La importancia de la sociedad por encima del individuo
C. La importancia del amor entre hombre y mujer.
D. El predominio de la pasión sobre la razón.
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
Indica tres aspectos que son fruto del individualismo propio del Romanticismo:
La exaltación de la propia personalidad, la defensa de la libertad individual, el desprecio de las normas sociales, la incapacidad de ser fiel en el amor
El gusto por temas infrecuentes, extraordinarios, raros.
La preocupación por triunfar socialmente, la exaltación del Yo, superar lo excesos.
La vinculación de la crítica literaria, escribir la realidad social, superar los movimientos artísticos anteriores.
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
La literatura romántica se caracteriza por…
Seguir unas normas de creación clásicas
Despreciar las normas clásicas y defender la libertad creadora.
Mostrar el tema del amor de manera personal
Imitar las formas literarias que han tenido éxito anteriormente.
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
¿Cuáles son los temas principales de la literatura romántica?
La religión
La naturaleza que refleja el estado de ánimo, con ambientes nocturnos, misteriosos, los sentimientos, como el amor, el deseo de libertad y de justicia, la melancolía...
Temas históricos y legendarios, sobre todo medievales permitendo el crecimiento de la poesía y novela romántica
Las relaciones personales, los rasgos nacionales, con sus costumbres y folclore.
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
¿Cuáles son los géneros más cultivados en el Romanticismo?
La poesía y el teatro y la novela
El cuento, el ensayo, la crítica social
El artículo periodístico, la tragedia y la crónica social.
El teatro, la novela sentimental y el ensayo
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
. La estética del Romanticismo en España se caracteriza por…
El gusto por lo complejo y muy elaborado
El gusto por el equilibrio y el orden
La defensa de la libertad y el rechazo de las normas
El gusto por imitar a los autores clásicos.
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
¿Cuál es el género literario que vive un mayor esplendor en España durante el Realismo ?
La poesía lírica, pues es la adecuada para expresar sentimientos.
La novela
El teatro comercial
El cuento breve
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
La poesía romántica española busca la originalidad ,lo que conlleva
La ausencia de grandes escritores
El desconocimiento de la literatura anterior
Una profunda renovación
La creación de muchos modelos que hay que imitar
El romanticismo es un movimiento artístico e intelectual que tuvo lugar hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, Alemania y Francia, para luego extenderse a todo el mundo.
El romántico es un individuo que es ciudadano y vive la exaltación de su propio sentir como individuo y lo traslada trasporta hacia la exterioridad en la convivencia con el otro; comparte con sus allegados sus más profundas emociones.
El movimiento romántico se caracterizó por la sensibilidad emocional y la subjetividad de sus obras. Fue una corriente que rechazó los preceptos de orden, calma y racionalidad dela época clásica y neoclásica de fines del siglo XVIII.
El romántico exaltaba la belleza y los ideales, dando libertad a los sentimientos. El espíritu creativo resultaba más importante que la estricta adhesión a las reglas de la sociedad. El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Es un exaltado. La persona estaría condicionada por los propios significados de su época.El Romanticismo para empezar fue y es muy contradictorio, podía ir desde el individualismo hasta el nacionalismo, desdelo conservador a lo liberal, o desde la voluntad y libertad total a cierto determinismo aún cristiano. El romanticismo se caracterizó por: La subjetividad. El movimiento exaltaba los sentimientos y los estados de ánimo sobre el racionalismo. El miedo, la pasión, la locura y la soledad fueron algunos de los temas más presentes en las obras románticas. La naturaleza. El movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, no un mero contexto en la escena. Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, una montaña nevada podría simbolizar la soledad y melancolía.
Si por algo se caracteriza el Romanticismo en España es por la búsqueda (incluso hasta el delirio) de una libertad difícil de disfrutar debido a los órdenes, legislaciones. En la literatura española, la literatura de la posguerra, una literatura cuyo máximo esplendor fue el género narrativo, que en la actualidad es el género de mayor auge: la publicación de novelas y cuentos en la mayoría relacionados con la fantasía, relatos y biografías. La originalidad conlleva una renovación, algo que viene de adentro que no se ha creado, que no es plagio, sino quizás subjetivo u objetivo; la originalidad puede marcar a otros artistas o individuos y dejar un rastro en la historia El artista romántico buscaba escapar de la realidad inmediata que lo abrumaba y lo angustiaba. Por eso, las obras suelen representar épocas pasadas o lugares lejanos. El artista se refugiaba en sí mismo y se aislaba de la sociedad. En La naturaleza el movimiento aportó un nuevo carácter del paisaje, en el que la naturaleza resultaba una metáfora del mundo interior del individuo, Por ejemplo, un volcán podría simbolizar la pasión, la rabia o rencor en los lugares más recónditos del alma.
¿Cuáles son los temas más frecuentes en la poesía romántica española?
El destino, hay un destino preestablecido, y que somos libres para elegir nuestros caminos, así como crear nuestro propio significado en la vida
El amor apasionado, como un estado intenso de anhelo y deseo de unión con el otro y un estado salvajemente emocional, una confusión de sentimientos, ternura y sexualidad, alegría y pena, ansiedad y alivio, altruismo y celos
La muerte
El rechazo de la realidad y la sociedad, una naturaleza indomable y desbordada que refleja los sentimientos del poeta.
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
El modernismo literario asume las normas:
Solo del período naturalista.
Rompe las normas
De la época moderna y período naturalista
Con preferencia de la época moderna.
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
El modernismo literario admite la coexistencia de varias tendencias, menos el:
Romanticismo
Criollismo
Barroquismo
Neoclasicismo
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
Del texto se infiere que el modernismo:
Del texto se infiere que el modernismo:
Busca lo americano a traves de la realidad americana
Prefiere sólo la cultura americana.
Prefirió la cultura oriental como raíz de los principios poéticos
Abarca una época restringida
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
El modernismo, en las obras narrativas presenta:
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
El modernismo en cuanto al lenguaje:
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
Entre los tropos más usados por los escritores modernistas no se mencionan:
Alegoría
Personificación
Símil
Metáfora
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
Para admitir la coexistencia con otros movimientos literarios, al modernismo le interesa:
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
El lenguaje poético del modernismo es:
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
Según el texto anterior el mundonovismo se caracteriza por
"El modernismo asume las normas de la época moderna y del período naturalista en que se inscribe de un modo diferenciado por el énfasis que pone en la representación del misterio y de lo fantástico al lado de y sin contradicción aparente con el racionalismo y el casualismo de la tradición moderna. Admite la coexistencia de varias tendencias junto al naturalismo. No admite limitaciones en la gama de sus preferencias y acoge por igual, bajo la condición de la universalidad de lo bello, el naturalismo apegado a la observación inmediata, el parnaso pictórico, el misticismo, la visión poética, mítica y mágica de la realidad; pero también la universalidad del mundo político y de las expectativas sociales. El modernismo busca lo americano a través de lo universal y se abre a la más diversas culturas de variadas épocas y lugares. Con estas notas, impuso a los géneros literarios tradicionales, una característica generacional inconfundible, que permite hablar de una novela y cuento modernistas, de una lírica modernista entre sus géneros más destacados.
Históricamente, el modernismo aparece trabado, con polémico ardor, con las dos generaciones que lo flanquean: criollismo y mundonovismo. Estas últimas se caracterizan por un fuerte nacionalismo exclusivo que ha contribuido poderosamente a dar una visión unilateral e incomprensiva del modernismo.
Pero la tónica general del modernismo, fue antagónica a lo más medular de los escritos naturalistas. En narraciones de asunto histórico o contemporáneo, exótico o local, el modernismo presenta una visión temporal (una aguda conciencia de cambio) y una dramática tensión entre lo viejo y lo nuevo. El mundo se interioriza vivamente dando lugar a un notable impresionismo literario. La poesía lírica se hace personal y profunda. El lenguaje es revolucionario, modificando después de siglos, la sintaxis clásica. El modernismo innovó en el léxico creadoramente; acogió con una lengua poética especial de relieve musical y popularismo. Enfatizó la voluntad de estilo con una lengua poética especial de relieve musical y eufónico y con un uso variado de tropos. Pues imágenes, metáforas, símbolos, sinestesias, transposiciones de arte, se convierten en recursos sorprendentes y expresivos.
La poesía modernista es
DE LAS MARCAS QUE DEJA LA VIDA EN LA PIEL
—¿Y esa cicatriz?
—La batalla de las Termópilas, una flecha persa. Una de las miles que oscurecían el cielo. Nosotros, espartanos, luchábamos como demonios a la sombra.
—¡Yaaaa, tío! Dime la verdad — dije mientras pasaba el índice por esa especie de protuberancia blanquecina que sobresalía de su hombro izquierdo.
—La verdad siempre es mucho menos heroica que los sueños.
¿Para qué quieres la verdad?
Resulta poco atractiva, hasta ramplona, gris, no tiene lustre.
—Da igual, quiero saber… — insistí, mientras él se subía la camiseta para ocultar la vieja herida.
—De acuerdo. Fue un garrotazo de la policía de Alabama. Por defender el derecho de Rosa Parks a sentarse en los asientos reservados a los blancos en los autobuses. Primero de diciembre de
1955. — ¡Eso es falso! —grité, mientras rápidamente hacía cuentas con los dedos de las manos. ¡Tenías quince años!
—¿Y qué, a los quince años no se puede defender lo que consideras justo? La cicatriz fue hecha por una bayoneta en 1871, cuando todavía no nacía, mientras defendíamos a la Comuna de París. Fue la Semana Sangrienta en que nos derrotaron a los justos. Sí, sí se puede. Se puede ser justo, heroico, honorable desde que uno tiene uso de razón. Incluso antes. Pero, de todas maneras yo no estaba convencido, la verdad es como una especie de droga. Te dan un poco y quieres más y más y más. Y yo quería saber de dónde venía la cicatriz, la verdad verdadera, nada de ensoñaciones sacadas de la literatura o de pasajes históricos donde, por más que quisiera, mi tío nunca había estado. Volví al ataque.
—Si tú me dices las verdad, yo te digo de qué es esta cicatriz — propuse mientras me bajaba un poco el pantalón, por arriba de la ingle.
—Malas noticias. Te conozco desde que naciste y ésa es de una apendicitis de hace cuatro años.
¿Otra?
Lo pensé. Tenía una nueva, en la rodilla izquierda, producto de mi primer intento de hacer loop con la patineta de Mauricio. Ésa no la conocía. Se la mostré, arremangándome el pantalón.
—¿Qué dices de ésta?
—Mejor. Pero, a ver, cuenta tú primero. Y cuando estaba a punto de desgranar una historia bastante corriente acerca de una caída sobre el cemento del patio de la escuela, decidí jugar con su misma baraja, el mismo juego.
—Mordida de pterodáctilo. No se me infectó de milagro. Me agarró en el aire mientras saltaba de la Cascada de Plata. Fue huyendo de una tribu de antropófagos. Y me quedé muy campante esperando su respuesta. Tardó segundos interminables en llegar.
—¿Los antropófagos echaban verduras en la olla donde cocinaban gente? — ¿Ehhh? ¡Sí!, zanahorias y coles y margaritas y otra planta que no conozco. Y sal y pimienta.
—Así que esos personajes eran omnívoros, ¿no? Recordada vagamente el término. Por fuerza lo tuve que haber visto en alguna clase de biología. Pero en ese instante, una niebla blanquecina tapaba la puerta del lugar donde debía tenerlo dentro de la cabeza. —¡Omnívoros de toda la vida! Y, ¡cabrones, muy cabrones!
Entre el tío y yo ya no estaba vedado el uso de las «malas» palabras cuando eran aplicadas con corrección y estilo. Este era uno de esos momentos. Sonrió.
—Va. Me convenciste. Cuando tus padres comenzaron a salir, más o menos seriamente, yo no estaba seguro que tu papá fuera lo mejor para mi hermana menor. Es más, lo consideraba demasiado apegado a los bienes materiales, al dinero. Nosotros, por el contrario, venimos de una familia donde no es tan importante, sólo sirve para comprar cosas. No significa nada —hizo una pausa.
—¿Y? —lo apremié.
—Y tu mamá creía que había encontrado al amor de su vida. Lo cual a la larga fue cierto. El amor funciona de maneras curiosas e insospechadas. Y tu papá resultó mejor persona de lo que parecía.
—¿La cicatriz? ¿De dónde salió la cicatriz? —grité.
—Una noche los descubrí besándose, a oscuras, que es como se besan los enamorados, en el sillón de la sala de la casa de mis padres. Yo estaba un poco alterado
y le grité tres tonterías a tu progenitora. Ella, con el mejor estilo de pitcher de ligas mayores, me tiró un florero. De allí viene la cicatriz. Pero déjame decirte que las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.
Era eso. Un vulgar florero. Recogí mis cuadernos de la mesa y muy digno me encaminé hacia la habitación.
—Mejor sigue diciendo lo de la batalla de las Termópilas. Es más lucidor —y cerré la puerta de golpe pensando en los floreros que me tirarían y en todas las cicatrices que tendría que acumular a lo largo de la vida…
Según la lectura anterior podemos entender que las Termópilas es:
Una alianza entre la polis griegas y espartanas para frenar el asedio persa.
Una historia de ficción
Una batalla que duró veinte años entre los griegos y los troyanos
La empresa liderada por Alejandro Magno para conquistar al imperio persa.
DE LAS MARCAS QUE DEJA LA VIDA EN LA PIEL
—¿Y esa cicatriz?
—La batalla de las Termópilas, una flecha persa. Una de las miles que oscurecían el cielo. Nosotros, espartanos, luchábamos como demonios a la sombra.
—¡Yaaaa, tío! Dime la verdad — dije mientras pasaba el índice por esa especie de protuberancia blanquecina que sobresalía de su hombro izquierdo.
—La verdad siempre es mucho menos heroica que los sueños.
¿Para qué quieres la verdad?
Resulta poco atractiva, hasta ramplona, gris, no tiene lustre.
—Da igual, quiero saber… — insistí, mientras él se subía la camiseta para ocultar la vieja herida.
—De acuerdo. Fue un garrotazo de la policía de Alabama. Por defender el derecho de Rosa Parks a sentarse en los asientos reservados a los blancos en los autobuses. Primero de diciembre de
1955. — ¡Eso es falso! —grité, mientras rápidamente hacía cuentas con los dedos de las manos. ¡Tenías quince años!
—¿Y qué, a los quince años no se puede defender lo que consideras justo? La cicatriz fue hecha por una bayoneta en 1871, cuando todavía no nacía, mientras defendíamos a la Comuna de París. Fue la Semana Sangrienta en que nos derrotaron a los justos. Sí, sí se puede. Se puede ser justo, heroico, honorable desde que uno tiene uso de razón. Incluso antes. Pero, de todas maneras yo no estaba convencido, la verdad es como una especie de droga. Te dan un poco y quieres más y más y más. Y yo quería saber de dónde venía la cicatriz, la verdad verdadera, nada de ensoñaciones sacadas de la literatura o de pasajes históricos donde, por más que quisiera, mi tío nunca había estado. Volví al ataque.
—Si tú me dices las verdad, yo te digo de qué es esta cicatriz — propuse mientras me bajaba un poco el pantalón, por arriba de la ingle.
—Malas noticias. Te conozco desde que naciste y ésa es de una apendicitis de hace cuatro años.
¿Otra?
Lo pensé. Tenía una nueva, en la rodilla izquierda, producto de mi primer intento de hacer loop con la patineta de Mauricio. Ésa no la conocía. Se la mostré, arremangándome el pantalón.
—¿Qué dices de ésta?
—Mejor. Pero, a ver, cuenta tú primero. Y cuando estaba a punto de desgranar una historia bastante corriente acerca de una caída sobre el cemento del patio de la escuela, decidí jugar con su misma baraja, el mismo juego.
—Mordida de pterodáctilo. No se me infectó de milagro. Me agarró en el aire mientras saltaba de la Cascada de Plata. Fue huyendo de una tribu de antropófagos. Y me quedé muy campante esperando su respuesta. Tardó segundos interminables en llegar.
—¿Los antropófagos echaban verduras en la olla donde cocinaban gente? — ¿Ehhh? ¡Sí!, zanahorias y coles y margaritas y otra planta que no conozco. Y sal y pimienta.
—Así que esos personajes eran omnívoros, ¿no? Recordada vagamente el término. Por fuerza lo tuve que haber visto en alguna clase de biología. Pero en ese instante, una niebla blanquecina tapaba la puerta del lugar donde debía tenerlo dentro de la cabeza. —¡Omnívoros de toda la vida! Y, ¡cabrones, muy cabrones!
Entre el tío y yo ya no estaba vedado el uso de las «malas» palabras cuando eran aplicadas con corrección y estilo. Este era uno de esos momentos. Sonrió.
—Va. Me convenciste. Cuando tus padres comenzaron a salir, más o menos seriamente, yo no estaba seguro que tu papá fuera lo mejor para mi hermana menor. Es más, lo consideraba demasiado apegado a los bienes materiales, al dinero. Nosotros, por el contrario, venimos de una familia donde no es tan importante, sólo sirve para comprar cosas. No significa nada —hizo una pausa.
—¿Y? —lo apremié.
—Y tu mamá creía que había encontrado al amor de su vida. Lo cual a la larga fue cierto. El amor funciona de maneras curiosas e insospechadas. Y tu papá resultó mejor persona de lo que parecía.
—¿La cicatriz? ¿De dónde salió la cicatriz? —grité.
—Una noche los descubrí besándose, a oscuras, que es como se besan los enamorados, en el sillón de la sala de la casa de mis padres. Yo estaba un poco alterado
y le grité tres tonterías a tu progenitora. Ella, con el mejor estilo de pitcher de ligas mayores, me tiró un florero. De allí viene la cicatriz. Pero déjame decirte que las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.
Era eso. Un vulgar florero. Recogí mis cuadernos de la mesa y muy digno me encaminé hacia la habitación.
—Mejor sigue diciendo lo de la batalla de las Termópilas. Es más lucidor —y cerré la puerta de golpe pensando en los floreros que me tirarían y en todas las cicatrices que tendría que acumular a lo largo de la vida…
Gracias a la lectura anterior y su conocimiento previo de los índices de lectura, podemos señalar que Rosa Parks fue:
DE LAS MARCAS QUE DEJA LA VIDA EN LA PIEL
—¿Y esa cicatriz?
—La batalla de las Termópilas, una flecha persa. Una de las miles que oscurecían el cielo. Nosotros, espartanos, luchábamos como demonios a la sombra.
—¡Yaaaa, tío! Dime la verdad — dije mientras pasaba el índice por esa especie de protuberancia blanquecina que sobresalía de su hombro izquierdo.
—La verdad siempre es mucho menos heroica que los sueños.
¿Para qué quieres la verdad?
Resulta poco atractiva, hasta ramplona, gris, no tiene lustre.
—Da igual, quiero saber… — insistí, mientras él se subía la camiseta para ocultar la vieja herida.
—De acuerdo. Fue un garrotazo de la policía de Alabama. Por defender el derecho de Rosa Parks a sentarse en los asientos reservados a los blancos en los autobuses. Primero de diciembre de
1955. — ¡Eso es falso! —grité, mientras rápidamente hacía cuentas con los dedos de las manos. ¡Tenías quince años!
—¿Y qué, a los quince años no se puede defender lo que consideras justo? La cicatriz fue hecha por una bayoneta en 1871, cuando todavía no nacía, mientras defendíamos a la Comuna de París. Fue la Semana Sangrienta en que nos derrotaron a los justos. Sí, sí se puede. Se puede ser justo, heroico, honorable desde que uno tiene uso de razón. Incluso antes. Pero, de todas maneras yo no estaba convencido, la verdad es como una especie de droga. Te dan un poco y quieres más y más y más. Y yo quería saber de dónde venía la cicatriz, la verdad verdadera, nada de ensoñaciones sacadas de la literatura o de pasajes históricos donde, por más que quisiera, mi tío nunca había estado. Volví al ataque.
—Si tú me dices las verdad, yo te digo de qué es esta cicatriz — propuse mientras me bajaba un poco el pantalón, por arriba de la ingle.
—Malas noticias. Te conozco desde que naciste y ésa es de una apendicitis de hace cuatro años.
¿Otra?
Lo pensé. Tenía una nueva, en la rodilla izquierda, producto de mi primer intento de hacer loop con la patineta de Mauricio. Ésa no la conocía. Se la mostré, arremangándome el pantalón.
—¿Qué dices de ésta?
—Mejor. Pero, a ver, cuenta tú primero. Y cuando estaba a punto de desgranar una historia bastante corriente acerca de una caída sobre el cemento del patio de la escuela, decidí jugar con su misma baraja, el mismo juego.
—Mordida de pterodáctilo. No se me infectó de milagro. Me agarró en el aire mientras saltaba de la Cascada de Plata. Fue huyendo de una tribu de antropófagos. Y me quedé muy campante esperando su respuesta. Tardó segundos interminables en llegar.
—¿Los antropófagos echaban verduras en la olla donde cocinaban gente? — ¿Ehhh? ¡Sí!, zanahorias y coles y margaritas y otra planta que no conozco. Y sal y pimienta.
—Así que esos personajes eran omnívoros, ¿no? Recordada vagamente el término. Por fuerza lo tuve que haber visto en alguna clase de biología. Pero en ese instante, una niebla blanquecina tapaba la puerta del lugar donde debía tenerlo dentro de la cabeza. —¡Omnívoros de toda la vida! Y, ¡cabrones, muy cabrones!
Entre el tío y yo ya no estaba vedado el uso de las «malas» palabras cuando eran aplicadas con corrección y estilo. Este era uno de esos momentos. Sonrió.
—Va. Me convenciste. Cuando tus padres comenzaron a salir, más o menos seriamente, yo no estaba seguro que tu papá fuera lo mejor para mi hermana menor. Es más, lo consideraba demasiado apegado a los bienes materiales, al dinero. Nosotros, por el contrario, venimos de una familia donde no es tan importante, sólo sirve para comprar cosas. No significa nada —hizo una pausa.
—¿Y? —lo apremié.
—Y tu mamá creía que había encontrado al amor de su vida. Lo cual a la larga fue cierto. El amor funciona de maneras curiosas e insospechadas. Y tu papá resultó mejor persona de lo que parecía.
—¿La cicatriz? ¿De dónde salió la cicatriz? —grité.
—Una noche los descubrí besándose, a oscuras, que es como se besan los enamorados, en el sillón de la sala de la casa de mis padres. Yo estaba un poco alterado
y le grité tres tonterías a tu progenitora. Ella, con el mejor estilo de pitcher de ligas mayores, me tiró un florero. De allí viene la cicatriz. Pero déjame decirte que las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.
Era eso. Un vulgar florero. Recogí mis cuadernos de la mesa y muy digno me encaminé hacia la habitación.
—Mejor sigue diciendo lo de la batalla de las Termópilas. Es más lucidor —y cerré la puerta de golpe pensando en los floreros que me tirarían y en todas las cicatrices que tendría que acumular a lo largo de la vida…
Según la lectura anterior “La Comuna de Paris” fue:
DE LAS MARCAS QUE DEJA LA VIDA EN LA PIEL
—¿Y esa cicatriz?
—La batalla de las Termópilas, una flecha persa. Una de las miles que oscurecían el cielo. Nosotros, espartanos, luchábamos como demonios a la sombra.
—¡Yaaaa, tío! Dime la verdad — dije mientras pasaba el índice por esa especie de protuberancia blanquecina que sobresalía de su hombro izquierdo.
—La verdad siempre es mucho menos heroica que los sueños.
¿Para qué quieres la verdad?
Resulta poco atractiva, hasta ramplona, gris, no tiene lustre.
—Da igual, quiero saber… — insistí, mientras él se subía la camiseta para ocultar la vieja herida.
—De acuerdo. Fue un garrotazo de la policía de Alabama. Por defender el derecho de Rosa Parks a sentarse en los asientos reservados a los blancos en los autobuses. Primero de diciembre de
1955. — ¡Eso es falso! —grité, mientras rápidamente hacía cuentas con los dedos de las manos. ¡Tenías quince años!
—¿Y qué, a los quince años no se puede defender lo que consideras justo? La cicatriz fue hecha por una bayoneta en 1871, cuando todavía no nacía, mientras defendíamos a la Comuna de París. Fue la Semana Sangrienta en que nos derrotaron a los justos. Sí, sí se puede. Se puede ser justo, heroico, honorable desde que uno tiene uso de razón. Incluso antes. Pero, de todas maneras yo no estaba convencido, la verdad es como una especie de droga. Te dan un poco y quieres más y más y más. Y yo quería saber de dónde venía la cicatriz, la verdad verdadera, nada de ensoñaciones sacadas de la literatura o de pasajes históricos donde, por más que quisiera, mi tío nunca había estado. Volví al ataque.
—Si tú me dices las verdad, yo te digo de qué es esta cicatriz — propuse mientras me bajaba un poco el pantalón, por arriba de la ingle.
—Malas noticias. Te conozco desde que naciste y ésa es de una apendicitis de hace cuatro años.
¿Otra?
Lo pensé. Tenía una nueva, en la rodilla izquierda, producto de mi primer intento de hacer loop con la patineta de Mauricio. Ésa no la conocía. Se la mostré, arremangándome el pantalón.
—¿Qué dices de ésta?
—Mejor. Pero, a ver, cuenta tú primero. Y cuando estaba a punto de desgranar una historia bastante corriente acerca de una caída sobre el cemento del patio de la escuela, decidí jugar con su misma baraja, el mismo juego.
—Mordida de pterodáctilo. No se me infectó de milagro. Me agarró en el aire mientras saltaba de la Cascada de Plata. Fue huyendo de una tribu de antropófagos. Y me quedé muy campante esperando su respuesta. Tardó segundos interminables en llegar.
—¿Los antropófagos echaban verduras en la olla donde cocinaban gente? — ¿Ehhh? ¡Sí!, zanahorias y coles y margaritas y otra planta que no conozco. Y sal y pimienta.
—Así que esos personajes eran omnívoros, ¿no? Recordada vagamente el término. Por fuerza lo tuve que haber visto en alguna clase de biología. Pero en ese instante, una niebla blanquecina tapaba la puerta del lugar donde debía tenerlo dentro de la cabeza. —¡Omnívoros de toda la vida! Y, ¡cabrones, muy cabrones!
Entre el tío y yo ya no estaba vedado el uso de las «malas» palabras cuando eran aplicadas con corrección y estilo. Este era uno de esos momentos. Sonrió.
—Va. Me convenciste. Cuando tus padres comenzaron a salir, más o menos seriamente, yo no estaba seguro que tu papá fuera lo mejor para mi hermana menor. Es más, lo consideraba demasiado apegado a los bienes materiales, al dinero. Nosotros, por el contrario, venimos de una familia donde no es tan importante, sólo sirve para comprar cosas. No significa nada —hizo una pausa.
—¿Y? —lo apremié.
—Y tu mamá creía que había encontrado al amor de su vida. Lo cual a la larga fue cierto. El amor funciona de maneras curiosas e insospechadas. Y tu papá resultó mejor persona de lo que parecía.
—¿La cicatriz? ¿De dónde salió la cicatriz? —grité.
—Una noche los descubrí besándose, a oscuras, que es como se besan los enamorados, en el sillón de la sala de la casa de mis padres. Yo estaba un poco alterado
y le grité tres tonterías a tu progenitora. Ella, con el mejor estilo de pitcher de ligas mayores, me tiró un florero. De allí viene la cicatriz. Pero déjame decirte que las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.
Era eso. Un vulgar florero. Recogí mis cuadernos de la mesa y muy digno me encaminé hacia la habitación.
—Mejor sigue diciendo lo de la batalla de las Termópilas. Es más lucidor —y cerré la puerta de golpe pensando en los floreros que me tirarían y en todas las cicatrices que tendría que acumular a lo largo de la vida…
La cicatriz del tío Paco fue provocada por:
DE LAS MARCAS QUE DEJA LA VIDA EN LA PIEL
—¿Y esa cicatriz?
—La batalla de las Termópilas, una flecha persa. Una de las miles que oscurecían el cielo. Nosotros, espartanos, luchábamos como demonios a la sombra.
—¡Yaaaa, tío! Dime la verdad — dije mientras pasaba el índice por esa especie de protuberancia blanquecina que sobresalía de su hombro izquierdo.
—La verdad siempre es mucho menos heroica que los sueños.
¿Para qué quieres la verdad?
Resulta poco atractiva, hasta ramplona, gris, no tiene lustre.
—Da igual, quiero saber… — insistí, mientras él se subía la camiseta para ocultar la vieja herida.
—De acuerdo. Fue un garrotazo de la policía de Alabama. Por defender el derecho de Rosa Parks a sentarse en los asientos reservados a los blancos en los autobuses. Primero de diciembre de
1955. — ¡Eso es falso! —grité, mientras rápidamente hacía cuentas con los dedos de las manos. ¡Tenías quince años!
—¿Y qué, a los quince años no se puede defender lo que consideras justo? La cicatriz fue hecha por una bayoneta en 1871, cuando todavía no nacía, mientras defendíamos a la Comuna de París. Fue la Semana Sangrienta en que nos derrotaron a los justos. Sí, sí se puede. Se puede ser justo, heroico, honorable desde que uno tiene uso de razón. Incluso antes. Pero, de todas maneras yo no estaba convencido, la verdad es como una especie de droga. Te dan un poco y quieres más y más y más. Y yo quería saber de dónde venía la cicatriz, la verdad verdadera, nada de ensoñaciones sacadas de la literatura o de pasajes históricos donde, por más que quisiera, mi tío nunca había estado. Volví al ataque.
—Si tú me dices las verdad, yo te digo de qué es esta cicatriz — propuse mientras me bajaba un poco el pantalón, por arriba de la ingle.
—Malas noticias. Te conozco desde que naciste y ésa es de una apendicitis de hace cuatro años.
¿Otra?
Lo pensé. Tenía una nueva, en la rodilla izquierda, producto de mi primer intento de hacer loop con la patineta de Mauricio. Ésa no la conocía. Se la mostré, arremangándome el pantalón.
—¿Qué dices de ésta?
—Mejor. Pero, a ver, cuenta tú primero. Y cuando estaba a punto de desgranar una historia bastante corriente acerca de una caída sobre el cemento del patio de la escuela, decidí jugar con su misma baraja, el mismo juego.
—Mordida de pterodáctilo. No se me infectó de milagro. Me agarró en el aire mientras saltaba de la Cascada de Plata. Fue huyendo de una tribu de antropófagos. Y me quedé muy campante esperando su respuesta. Tardó segundos interminables en llegar.
—¿Los antropófagos echaban verduras en la olla donde cocinaban gente? — ¿Ehhh? ¡Sí!, zanahorias y coles y margaritas y otra planta que no conozco. Y sal y pimienta.
—Así que esos personajes eran omnívoros, ¿no? Recordada vagamente el término. Por fuerza lo tuve que haber visto en alguna clase de biología. Pero en ese instante, una niebla blanquecina tapaba la puerta del lugar donde debía tenerlo dentro de la cabeza. —¡Omnívoros de toda la vida! Y, ¡cabrones, muy cabrones!
Entre el tío y yo ya no estaba vedado el uso de las «malas» palabras cuando eran aplicadas con corrección y estilo. Este era uno de esos momentos. Sonrió.
—Va. Me convenciste. Cuando tus padres comenzaron a salir, más o menos seriamente, yo no estaba seguro que tu papá fuera lo mejor para mi hermana menor. Es más, lo consideraba demasiado apegado a los bienes materiales, al dinero. Nosotros, por el contrario, venimos de una familia donde no es tan importante, sólo sirve para comprar cosas. No significa nada —hizo una pausa.
—¿Y? —lo apremié.
—Y tu mamá creía que había encontrado al amor de su vida. Lo cual a la larga fue cierto. El amor funciona de maneras curiosas e insospechadas. Y tu papá resultó mejor persona de lo que parecía.
—¿La cicatriz? ¿De dónde salió la cicatriz? —grité.
—Una noche los descubrí besándose, a oscuras, que es como se besan los enamorados, en el sillón de la sala de la casa de mis padres. Yo estaba un poco alterado
y le grité tres tonterías a tu progenitora. Ella, con el mejor estilo de pitcher de ligas mayores, me tiró un florero. De allí viene la cicatriz. Pero déjame decirte que las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.
Era eso. Un vulgar florero. Recogí mis cuadernos de la mesa y muy digno me encaminé hacia la habitación.
—Mejor sigue diciendo lo de la batalla de las Termópilas. Es más lucidor —y cerré la puerta de golpe pensando en los floreros que me tirarían y en todas las cicatrices que tendría que acumular a lo largo de la vida…
Sebastián porta una nueva cicatriz producto de:
