WorksheetsEvaluación Diagnostica DPCC 4to
Total questions: 10
Worksheet time: 5mins
El Carnaval o Hatun Pukllay es una festividad ancestral que celebra la renovación de la vida, la fertilidad
de la tierra y la unidad comunitaria. Durante esta celebración, los jóvenes participan activamente en
comparsas y concursos organizados por los gobiernos locales y provinciales. Este año, el distrito de
Congalla en la provincia de Angaraes se está organizando un concurso de comparsas y coreografías
tradicionales, donde cada grupo debe representar una vivencia, historia o leyenda andina a través de la
danza.
Un grupo de jóvenes adolescentes de uno de los barrios del distrito, liderado por Luis y María, deciden
representar a su barrio con el tradicional “Carnaval de Congalla”. Durante los ensayos, Pedro, un
compañero recién llegado de la Pichari, se integra al grupo. Sin embargo, Luis insiste en excluirlo,
argumentando que "Pedro no entiende el significado del carnaval de Congalla ni la coreografía; además,
su acento selvático romperá la armonía de la danza". María, aunque quiere defender a Pedro, teme que
el grupo la margine si contradice a Luis.
Paralelamente, Pedro recibe mensajes anónimos en su perfil de TikTok burlándose de su forma de bailar
("pareces gallina de monte en el barro") y de su origen ("regresa a tu bosque, aquí no eres de los
nuestros"). Uno de los mensajes incluye una foto editada de Pedro donde se le aprecia la mitad con
vestuario del carnaval de Congalla y la otra mitad con atuendos de la selva, un símbolo de deshonra en
el Hatun Pukllay. A pesar de sentirse afectado, Pedro no comenta nada por miedo a empeorar la
situación, además se entera que en el grupo de WhatsApp del elenco circulan mensajes ofensivos,
donde se ridiculiza a Pedro con memes que distorsionan tradiciones locales. En el Hatun Pukllay, Luis muestra actitudes que excluyen a Pedro de de la festividad por su
origen selvático. ¿Qué opinión crítica refleja mejor el respeto a las prácticas culturales
andinas?
"Las tradiciones requieren ser conservadas sin alterarlas para mantener su autenticidad."
"Incluir diversas identidades enriquece las tradiciones culturales."
"La participación de los pobladores del lugar es fundamental para mantener la autenticidad
de las tradiciones."
El Carnaval o Hatun Pukllay es una festividad ancestral que celebra la renovación de la vida, la fertilidad
de la tierra y la unidad comunitaria. Durante esta celebración, los jóvenes participan activamente en
comparsas y concursos organizados por los gobiernos locales y provinciales. Este año, el distrito de
Congalla en la provincia de Angaraes se está organizando un concurso de comparsas y coreografías
tradicionales, donde cada grupo debe representar una vivencia, historia o leyenda andina a través de la
danza.
Un grupo de jóvenes adolescentes de uno de los barrios del distrito, liderado por Luis y María, deciden
representar a su barrio con el tradicional “Carnaval de Congalla”. Durante los ensayos, Pedro, un
compañero recién llegado de la Pichari, se integra al grupo. Sin embargo, Luis insiste en excluirlo,
argumentando que "Pedro no entiende el significado del carnaval de Congalla ni la coreografía; además,
su acento selvático romperá la armonía de la danza". María, aunque quiere defender a Pedro, teme que
el grupo la margine si contradice a Luis.
Paralelamente, Pedro recibe mensajes anónimos en su perfil de TikTok burlándose de su forma de bailar
("pareces gallina de monte en el barro") y de su origen ("regresa a tu bosque, aquí no eres de los
nuestros"). Uno de los mensajes incluye una foto editada de Pedro donde se le aprecia la mitad con
vestuario del carnaval de Congalla y la otra mitad con atuendos de la selva, un símbolo de deshonra en
el Hatun Pukllay. A pesar de sentirse afectado, Pedro no comenta nada por miedo a empeorar la
situación, además se entera que en el grupo de WhatsApp del elenco circulan mensajes ofensivos,
donde se ridiculiza a Pedro con memes que distorsionan tradiciones locales. Pedro recibe mensajes ofensivos en sus redes sociales, lo cual le genera frustración y malestar. ¿Qué estrategia de autorregulación le ayudaría a Pedro a manejar su frustración?
Ignorar la situación y evitar hablar del tema, porque los insultos vienen de personas que le tienen envidia
Bloquear a los agresores y buscar apoyo en un adulto de confianza.
Dejar de utilizar las redes sociales, hasta que los agresores dejen de acosarlo.
El Carnaval o Hatun Pukllay es una festividad ancestral que celebra la renovación de la vida, la fertilidad
de la tierra y la unidad comunitaria. Durante esta celebración, los jóvenes participan activamente en
comparsas y concursos organizados por los gobiernos locales y provinciales. Este año, el distrito de
Congalla en la provincia de Angaraes se está organizando un concurso de comparsas y coreografías
tradicionales, donde cada grupo debe representar una vivencia, historia o leyenda andina a través de la
danza.
Un grupo de jóvenes adolescentes de uno de los barrios del distrito, liderado por Luis y María, deciden
representar a su barrio con el tradicional “Carnaval de Congalla”. Durante los ensayos, Pedro, un
compañero recién llegado de la Pichari, se integra al grupo. Sin embargo, Luis insiste en excluirlo,
argumentando que "Pedro no entiende el significado del carnaval de Congalla ni la coreografía; además,
su acento selvático romperá la armonía de la danza". María, aunque quiere defender a Pedro, teme que
el grupo la margine si contradice a Luis.
Paralelamente, Pedro recibe mensajes anónimos en su perfil de TikTok burlándose de su forma de bailar
("pareces gallina de monte en el barro") y de su origen ("regresa a tu bosque, aquí no eres de los
nuestros"). Uno de los mensajes incluye una foto editada de Pedro donde se le aprecia la mitad con
vestuario del carnaval de Congalla y la otra mitad con atuendos de la selva, un símbolo de deshonra en
el Hatun Pukllay. A pesar de sentirse afectado, Pedro no comenta nada por miedo a empeorar la
situación, además se entera que en el grupo de WhatsApp del elenco circulan mensajes ofensivos,
donde se ridiculiza a Pedro con memes que distorsionan tradiciones locales. María teme que, al defender a Pedro, el grupo la margine. ¿Qué argumento ético justifica su defensa?
Todos merecen oportunidades, sin importar su origen.
La identidad cultural y unidad del grupo tienen prevalencia, sobre todo.
Los desacuerdos se solucionarían con facilidad cuando Pedro se adapte a las normas y costumbres.
El Carnaval o Hatun Pukllay es una festividad ancestral que celebra la renovación de la vida, la fertilidad
de la tierra y la unidad comunitaria. Durante esta celebración, los jóvenes participan activamente en
comparsas y concursos organizados por los gobiernos locales y provinciales. Este año, el distrito de
Congalla en la provincia de Angaraes se está organizando un concurso de comparsas y coreografías
tradicionales, donde cada grupo debe representar una vivencia, historia o leyenda andina a través de la
danza.
Un grupo de jóvenes adolescentes de uno de los barrios del distrito, liderado por Luis y María, deciden
representar a su barrio con el tradicional “Carnaval de Congalla”. Durante los ensayos, Pedro, un
compañero recién llegado de la Pichari, se integra al grupo. Sin embargo, Luis insiste en excluirlo,
argumentando que "Pedro no entiende el significado del carnaval de Congalla ni la coreografía; además,
su acento selvático romperá la armonía de la danza". María, aunque quiere defender a Pedro, teme que
el grupo la margine si contradice a Luis.
Paralelamente, Pedro recibe mensajes anónimos en su perfil de TikTok burlándose de su forma de bailar
("pareces gallina de monte en el barro") y de su origen ("regresa a tu bosque, aquí no eres de los
nuestros"). Uno de los mensajes incluye una foto editada de Pedro donde se le aprecia la mitad con
vestuario del carnaval de Congalla y la otra mitad con atuendos de la selva, un símbolo de deshonra en
el Hatun Pukllay. A pesar de sentirse afectado, Pedro no comenta nada por miedo a empeorar la
situación, además se entera que en el grupo de WhatsApp del elenco circulan mensajes ofensivos,
donde se ridiculiza a Pedro con memes que distorsionan tradiciones locales.. ¿Por qué es importante que María apoye a Pedro en esta situación?
Porque mejorar la empatía en el grupo ayuda a tener un liderazgo positivo.
Porque Pedro podría ayudarla en futuras iniciativas.
Porque los vínculos afectivos se fortalecen con el respeto mutuo
El Carnaval o Hatun Pukllay es una festividad ancestral que celebra la renovación de la vida, la fertilidad
de la tierra y la unidad comunitaria. Durante esta celebración, los jóvenes participan activamente en
comparsas y concursos organizados por los gobiernos locales y provinciales. Este año, el distrito de
Congalla en la provincia de Angaraes se está organizando un concurso de comparsas y coreografías
tradicionales, donde cada grupo debe representar una vivencia, historia o leyenda andina a través de la
danza.
Un grupo de jóvenes adolescentes de uno de los barrios del distrito, liderado por Luis y María, deciden
representar a su barrio con el tradicional “Carnaval de Congalla”. Durante los ensayos, Pedro, un
compañero recién llegado de la Pichari, se integra al grupo. Sin embargo, Luis insiste en excluirlo,
argumentando que "Pedro no entiende el significado del carnaval de Congalla ni la coreografía; además,
su acento selvático romperá la armonía de la danza". María, aunque quiere defender a Pedro, teme que
el grupo la margine si contradice a Luis.
Paralelamente, Pedro recibe mensajes anónimos en su perfil de TikTok burlándose de su forma de bailar
("pareces gallina de monte en el barro") y de su origen ("regresa a tu bosque, aquí no eres de los
nuestros"). Uno de los mensajes incluye una foto editada de Pedro donde se le aprecia la mitad con
vestuario del carnaval de Congalla y la otra mitad con atuendos de la selva, un símbolo de deshonra en
el Hatun Pukllay. A pesar de sentirse afectado, Pedro no comenta nada por miedo a empeorar la
situación, además se entera que en el grupo de WhatsApp del elenco circulan mensajes ofensivos,
donde se ridiculiza a Pedro con memes que distorsionan tradiciones locales. Ante la foto editada de Pedro en redes sociales, ¿qué medida previene futuros ataques?
Analizar los riesgos de utilizar TikTok y moderar su uso.
Reportar el contenido como ofensivo y configurar la privacidad de sus cuentas.
Pedir a sus amigos que le ayuden a difundir el perfil de los agresores para crear conciencia.
“El agua que nos une”
Las zonas intermedias del distrito de Salcabamba en la provincia de Tayacaja alberga a
comunidades quechuahablantes que por generaciones han cultivado papa y maíz junto a un río
que discurre por este territorio y es su fuente de vida. Sin embargo, desde que una empresa
minera comenzó a desviar el agua para sus operaciones, el caudal disminuyó, secando parcelas
y dejando a algunas familias sin sustento. Los más afectados son los adultos mayores, quienes
dependen del riego para sus pequeñas chacras, y las personas con discapacidad, que ahora
recorren mayor distancia para obtener agua limpia. La tensión escaló: algunos pobladores
bloquearon caminos con piedras, otros optaron por aislar a los trabajadores de la empresa
minera, y las intenciones de diálogo fueron perdiéndose entre el enojo de la población.
Frente a esto, los integrantes del municipio escolar del colegio de la localidad decidieron actuar.
Primero, investigaron leyes como la Ley de Recursos Hídricos y convenios internacionales que
protegen a los pueblos originarios. Con esa base, redactaron una propuesta de reglamento
comunitario para distribuir el agua de forma justa, respetando tanto los derechos de las
comunidades como las obligaciones de la empresa. Organizaron asambleas en su colegio y en la
municipalidad distrital, donde invitaron a agricultores, representantes de la minera y
autoridades locales. En esos espacios, debatieron abiertamente: unos defendían los empleos
que genera la minería; otros, el derecho a un ambiente sano. Los jóvenes moderaron,
preguntaron y anotaron cada argumento.
Finalmente, lideraron una marcha pacífica con carteles hechos de material reciclado. En ellos,
destacaban frases en quechua y español: “El agua no se vende, se defiende” o “Todos
merecemos justicia”. Entregaron su propuesta al alcalde, exigiendo que se implementen mesas
de diálogo con participación de todos, incluyendo a los más vulnerables. Así, no solo
aprendieron sobre democracia y derechos, sino que sembraron esperanza en su tierra. Un grupo de trabajadores de la empresa minera han comenzado a tratar con desprecio a los pobladores que protestan por la falta de agua, refiriéndose a ellos con términos despectivos debido a su lengua materna y origen indígena. Algunos integrantes del municipio escolar han observado esta situación y desean tomar acción. ¿Cuál sería la mejor justificación para rechazar este tipo de conductas?
Es natural que existan diferencias en el trato entre pobladores y trabajadores de la empresa, pero esas actitudes no benefician la convivencia.
La discriminación es grave si se usa violencia física, sobre todo en las personas de pueblos originarios.
La violencia verbal y la marginación atentan contra la dignidad humana y vulneran el derecho de las personas a ser tratadas con respeto.
Las zonas intermedias del distrito de Salcabamba en la provincia de Tayacaja alberga a
comunidades quechuahablantes que por generaciones han cultivado papa y maíz junto a un río
que discurre por este territorio y es su fuente de vida. Sin embargo, desde que una empresa
minera comenzó a desviar el agua para sus operaciones, el caudal disminuyó, secando parcelas
y dejando a algunas familias sin sustento. Los más afectados son los adultos mayores, quienes
dependen del riego para sus pequeñas chacras, y las personas con discapacidad, que ahora
recorren mayor distancia para obtener agua limpia. La tensión escaló: algunos pobladores
bloquearon caminos con piedras, otros optaron por aislar a los trabajadores de la empresa
minera, y las intenciones de diálogo fueron perdiéndose entre el enojo de la población.
Frente a esto, los integrantes del municipio escolar del colegio de la localidad decidieron actuar.
Primero, investigaron leyes como la Ley de Recursos Hídricos y convenios internacionales que
protegen a los pueblos originarios. Con esa base, redactaron una propuesta de reglamento
comunitario para distribuir el agua de forma justa, respetando tanto los derechos de las
comunidades como las obligaciones de la empresa. Organizaron asambleas en su colegio y en la
municipalidad distrital, donde invitaron a agricultores, representantes de la minera y
autoridades locales. En esos espacios, debatieron abiertamente: unos defendían los empleos
que genera la minería; otros, el derecho a un ambiente sano. Los jóvenes moderaron,
preguntaron y anotaron cada argumento.
Finalmente, lideraron una marcha pacífica con carteles hechos de material reciclado. En ellos,
destacaban frases en quechua y español: “El agua no se vende, se defiende” o “Todos
merecemos justicia”. Entregaron su propuesta al alcalde, exigiendo que se implementen mesas
de diálogo con participación de todos, incluyendo a los más vulnerables. Así, no solo
aprendieron sobre democracia y derechos, sino que sembraron esperanza en su tierra. Después de analizar la situación que viene ocurriendo en Salcabamba, los estudiantes decidieron proponer una norma para prevenir la discriminación y promover la convivencia armónica entre los trabajadores de la minera y los pobladores. ¿Cuál de las siguientes opciones representa una norma efectiva y alineada con principios de respeto de los derechos?
Todo trabajador de la empresa debe recibir capacitación en derechos humanos y respeto intercultural, promoviendo el uso igualitario de espacios y servicios comunitarios.
La empresa debe establecer un código de conducta que impida a sus empleados interactuar innecesariamente con los pobladores para evitar conflictos innecesarios.
Se debe imponer una sanción
Las zonas intermedias del distrito de Salcabamba en la provincia de Tayacaja alberga a
comunidades quechuahablantes que por generaciones han cultivado papa y maíz junto a un río
que discurre por este territorio y es su fuente de vida. Sin embargo, desde que una empresa
minera comenzó a desviar el agua para sus operaciones, el caudal disminuyó, secando parcelas
y dejando a algunas familias sin sustento. Los más afectados son los adultos mayores, quienes
dependen del riego para sus pequeñas chacras, y las personas con discapacidad, que ahora
recorren mayor distancia para obtener agua limpia. La tensión escaló: algunos pobladores
bloquearon caminos con piedras, otros optaron por aislar a los trabajadores de la empresa
minera, y las intenciones de diálogo fueron perdiéndose entre el enojo de la población.
Frente a esto, los integrantes del municipio escolar del colegio de la localidad decidieron actuar.
Primero, investigaron leyes como la Ley de Recursos Hídricos y convenios internacionales que
protegen a los pueblos originarios. Con esa base, redactaron una propuesta de reglamento
comunitario para distribuir el agua de forma justa, respetando tanto los derechos de las
comunidades como las obligaciones de la empresa. Organizaron asambleas en su colegio y en la
municipalidad distrital, donde invitaron a agricultores, representantes de la minera y
autoridades locales. En esos espacios, debatieron abiertamente: unos defendían los empleos
que genera la minería; otros, el derecho a un ambiente sano. Los jóvenes moderaron,
preguntaron y anotaron cada argumento.
Finalmente, lideraron una marcha pacífica con carteles hechos de material reciclado. En ellos,
destacaban frases en quechua y español: “El agua no se vende, se defiende” o “Todos
merecemos justicia”. Entregaron su propuesta al alcalde, exigiendo que se implementen mesas
de diálogo con participación de todos, incluyendo a los más vulnerables. Así, no solo
aprendieron sobre democracia y derechos, sino que sembraron esperanza en su tierra. Durante una reunión con la municipalidad, la tensión entre los pobladores y los representantes de la minera aumenta, lo que genera un clima de confrontación. Ante esta situación, las autoridades y los estudiantes del municipio escolar deciden intervenir para ayudar a manejar el conflicto. ¿Cuál sería el procedimiento más adecuado para abordar esta situación?
Analizar la situación de los afectados y asumir una posición en defensa de ellos, pues ellos son los afectados y requieren respeto.
Escuchar a ambas partes, identificar los intereses en disputa, fomentar el diálogo y buscar soluciones equitativas para ambas partes.
Permitir que a través de la discusión se consiga mejores beneficios para los pobladores. La empresa a cambio de los daños que viene realizando podría compensar económicamente a los afectados.
En el debate organizado por los estudiantes, un representante de la minera argumenta que la empresa genera empleo y desarrollo económico para la zona, mientras que los pobladores sostienen que el daño ambiental afecta su derecho a la vida y la salud. ¿Cuál de las siguientes estrategias contribuiría mejor a una deliberación democrática sobre este tema?
Examinar el impacto ambiental y económico, contrastar argumentos y proponer soluciones viables que respeten los derechos de ambas partes.
Solicitar a ambas partes que presenten por escrito propuestas viables, considerando el respeto por la naturaleza y las costumbres.
Permitir que la empresa continúe operando sin restricciones, pero se comprometa a dar más empleo a la población y mejore las carreteras.
Los estudiantes del colegio han identificado que los adultos mayores y las personas con discapacidad son los más afectados por la reducción del caudal del río. ¿Cuál de las siguientes acciones sería la más efectiva para promover sus derechos y asegurar su bienestar?
Diseñar un reglamento interno en la comunidad para que por turnos se proporcione agua a los adultos mayores y personas con discapacidad.
Promover movilizaciones y bloqueo de accesos para los vehículos y trabajadores de la empresa minera hasta que solucionen el problema.
Organizar una campaña en la comunidad y en redes sociales, exigiendo a la municipalidad y a la empresa minera medidas concretas, para solucionar el problema generado.
