WorksheetsRepaso UT3 y UT4 PSP
Total questions: 30
Worksheet time: 15mins
El estrés se define como:
Una reacción exclusivamente física ante el peligro.
Una respuesta fisiológica y psicológica ante demandas del entorno.
Una alteración del sueño mantenida en el tiempo.
Una emoción negativa de carácter transitorio.
El eje hipotalámico-hipofisario-adrenal se activa para:
Regular el sueño.
Favorecer la digestión.
Preparar al organismo para la acción.
Reducir el nivel de alerta.
El cortisol tiene como función principal:
Aumentar el apetito.
Incrementar la glucosa en sangre para aportar energía.
Disminuir el ritmo cardíaco.
Favorecer la relajación muscular.
El eustrés se caracteriza por:
Ser una respuesta negativa al peligro.
Disminuir la motivación.
Ser un tipo de estrés positivo que impulsa el rendimiento.
Generar siempre ansiedad.
El distrés aparece cuando:
El estímulo desaparece.
Los recursos personales son suficientes.
Se superan las capacidades de afrontamiento.
Hay una sensación de bienestar constante.
El estrés agudo se distingue por:
Ser prolongado y de baja intensidad.
Manifestarse en situaciones puntuales y breves.
No generar cambios fisiológicos.
No afectar al rendimiento.
Un ejemplo de estrés agudo episódico es:
Dormir mal una noche.
Vivir bajo presión constante por trabajo o estudios.
Correr para alcanzar un autobús.
Cambiar de ciudad.
El estrés crónico se asocia a:
Mejoras cognitivas.
Incremento de la resiliencia.
Deterioro físico y psicológico continuado.
Adaptación rápida al entorno.
Los factores internos desencadenantes del estrés incluyen:
Conflictos laborales.
Pensamientos negativos y autoexigencia.
Cambios económicos.
Ruido ambiental.
Entre los fenómenos psicológicos asociados al estrés se encuentra:
Hipotensión.
Irritabilidad.
Fiebre.
Náuseas.
El estrés patológico se diferencia del adaptativo porque:
Mejora la concentración.
Desaparece rápidamente.
Persiste y afecta la salud.
Fortalece el sistema inmune.
Un paciente con estrés durante el tratamiento puede experimentar:
Mayor autonomía.
Ansiedad y malestar físico.
Menor conciencia de su enfermedad.
Falta total de emociones.
El estrés en cuidadores se caracteriza por:
Incrementar la empatía sin efectos negativos.
Deteriorar la salud física y emocional.
Mejorar la capacidad de atención.
No tener repercusión clínica.
Una estrategia eficaz para reducir el estrés en pacientes es:
Evitar hablar de la enfermedad.
Mantenerlos ocupados con tareas físicas.
Escuchar activamente sus preocupaciones.
Ignorar sus emociones para evitar que se alteren.
El mindfulness ayuda a:
Incrementar la tensión muscular.
Identificar pensamientos automáticos y reducir la ansiedad.
Aumentar la preocupación.
Evitar el contacto con las emociones.
Según la OMS, la salud es:
Ausencia total de dolor físico.
Un estado de completo bienestar físico, mental y social.
Capacidad de trabajar y ser productivo.
No presentar síntomas clínicos.
El nivel de salud depende de:
La situación económica.
El bienestar físico, psicológico y social.
La edad del individuo.
Los hábitos alimentarios exclusivamente.
El papel del TCAE en la promoción de la salud incluye:
Diagnosticar enfermedades.
Administrar medicación.
Favorecer la relajación y el bienestar del paciente.
Realizar intervenciones quirúrgicas menores.
La hospitalización puede generar:
Mayor autonomía.
Aislamiento y pérdida de roles habituales.
Mejora de la autoestima.
Incremento de la independencia.
El hospitalismo descrito por René Spitz se caracteriza por:
La mejora afectiva del niño internado.
El deterioro físico y psíquico por la falta de afecto familiar.
El exceso de estimulación sensorial.
La sobreprotección materna.
La reacción adaptativa ante la hospitalización implica:
Negarse al tratamiento.
Colaborar activamente para la recuperación.
Mostrar apatía y desinterés.
Culpar al personal sanitario.
En las fases de aceptación de la enfermedad, la frase “No puede ser, no es cierto” corresponde a:
Negación.
Ira.
Depresión.
Aceptación.
Entre las características psicológicas del paciente enfermo se incluye:
Alegría constante.
Ansiedad en distintos grados.
Indiferencia emocional.
Exceso de energía.
La focalización en el propio cuerpo se refiere a:
El interés por el bienestar ajeno.
La observación constante de los propios síntomas.
La distracción frente al dolor.
El aumento de la actividad física.
Un mecanismo de defensa como la proyección consiste en:
Rechazar la existencia de la enfermedad.
Atribuir a otros los propios sentimientos o pensamientos.
Justificar la enfermedad con argumentos lógicos.
Volverse dependiente o infantil.
Una actitud de huida del personal asistencial se manifiesta cuando:
Se implica emocionalmente en exceso.
Se aleja o evita al paciente que sufre.
Escucha activamente al enfermo.
Refuerza el apoyo emocional.
La frialdad excesiva del profesional puede generar:
Mayor confianza.
Distancia y despersonalización.
Cooperación del paciente.
Disminución del sufrimiento.
En el paciente crónico, la familia puede experimentar:
Estrés y agotamiento del cuidador.
Euforia y despreocupación.
Sensación de bienestar continuo.
Aumento de la independencia.
Si el paciente es un niño, los padres pueden desarrollar:
Actitudes sobreprotectoras por miedo y culpabilidad.
Desinterés y desapego.
Conductas agresivas hacia el niño.
Falta total de ansiedad.
En el caso de un paciente terminal, es frecuente que la familia viva:
Una negación permanente.
Un duelo anticipado y alternancia entre tristeza y aceptación.
Alegría por el proceso.
Ausencia total de emociones.
