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Worksheetsfund repaso T1-10
Total questions: 26
Worksheet time: 13mins
En una primera entrevista, una paciente pregunta si en tu consulta privada puedes “evaluar y tratar” sus problemas de ansiedad y hábitos de sueño, y cuándo derivarías a otro profesional. Según la regulación del Psicólogo General Sanitario, ¿qué respuesta sería más adecuada?
No puedo evaluar ni diagnosticar; mi labor se limita a promoción de la salud y psicoeducación.
Puedo realizar investigaciones, evaluaciones e intervenciones sobre aspectos psicológicos que influyen en su salud general, y derivaría si requiere atención especializada de otro profesional sanitario.
Puedo asumir cualquier trastorno severo en cualquier ámbito, incluido el hospital público, sin restricciones.
La directora de una clínica privada quiere saber a quién puede contratar legalmente para prestar actividad sanitaria en psicología fuera del SNS. ¿Qué opción refleja mejor la normativa descrita en el tema?
Solo a un Psicólogo Especialista en Psicología Clínica.
Únicamente a un Psicólogo General Sanitario y a los psicólogos habilitados para actividad sanitaria.
Tanto a un Psicólogo Especialista en Psicología Clínica como a un Psicólogo General Sanitario y a psicólogos habilitados para actividad sanitaria.
Durante la sesión, un usuario solicita la referencia exacta de la norma que define las funciones del Psicólogo General Sanitario para contrastarla. ¿Qué disposición citarías como referente principal?
Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.
Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, que detalla las funciones del PGS.
Real Decreto 1277/2003, sobre autorización de centros, que regula las funciones del PGS.
Un hospital público convoca una plaza para trabajar en su unidad de salud mental del SNS. Un candidato con Máster en Psicología General Sanitaria pregunta si cumple el requisito habilitante. Según el recorrido formativo y ámbitos de actuación descritos, ¿qué exigencia es la correcta para esa plaza?
Título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica (vía PIR) para ejercicio en el ámbito público del SNS.
Basta con Máster en Psicología General Sanitaria, al ser un título sanitario oficial.
Colegicación y 400 horas de posgrado práctico acreditado son suficientes para el SNS.
Una psicóloga sanitaria evalúa a Lucía, 15 años, por ansiedad académica. La madre (titular de la patria potestad) solicita por email “toda la historia clínica y resultados de tests”. Lucía había pedido que ciertos detalles íntimos (consumo ocasional de cannabis y autolesiones pasadas sin riesgo actual) no se comuniquen a su madre. ¿Cuál sería la actuación más ajustada a derecho?
Entregar a la madre copia íntegra de toda la historia clínica por su condición de representante legal, sin más.
Informar a la madre de forma adecuada a sus necesidades y rol, valorando la madurez de la menor y los límites de confidencialidad, documentando la decisión y oyendo a la menor.
Negarse a facilitar cualquier información a la madre por ser confidencial y solo del titular del derecho.
Un psicólogo sanitario que ejerce por cuenta propia (consulta unipersonal) va a implantar un nuevo software de historia clínica y se pregunta por sus obligaciones en protección de datos. En concreto, duda si debe designar formalmente un Delegado de Protección de Datos (DPD). ¿Qué es correcto para su situación?
Es obligatorio nombrar DPD externo siempre que se traten datos de salud.
En ejercicio individual no es necesaria la figura del DPD, aunque sí cumplir el resto de obligaciones (registro de actividades, medidas de seguridad, información y consentimiento, etc.).
La figura del DPD solo es obligatoria en centros públicos (sistema nacional de salud).
Tras finalizar una terapia breve, un paciente adulto solicita por escrito “borrar toda mi historia clínica ya, por derecho de supresión”. La consulta conserva las historias en soporte digital y papel. ¿Cómo debería proceder el psicólogo responsable del tratamiento?
Suprimir sin demora toda la documentación clínica, puesto que el derecho de supresión es absoluto.
Eliminar los datos clínicos a los tres años y conservar solo datos identificativos mínimos.
Informar de que la historia clínica debe conservarse al menos cinco años por obligación legal, pudiendo ejercer otros derechos (acceso, rectificación, limitación, etc.).
Un juzgado de instrucción solicita por oficio la historia clínica completa de A., varón de 40 años al que llevas tratando diez meses por ansiedad. Le llamas para informarle de la petición y te dice con firmeza que “bajo ningún concepto” autoriza a que nadie acceda a su información. La historia incluye episodios de ideación autolítica pasada, ya resueltos. ¿Cuál sería la actuación más adecuada desde la ética profesional en este contexto?
Rehusar la remisión invocando el secreto profesional en todos los supuestos y comunicar al juzgado que la historia es inviolable sin consentimiento del paciente.
Explicar al paciente los límites de la confidencialidad y la obligación legal de colaborar con la justicia, documentar la deliberación y remitir lo requerido por el juzgado conforme al principio de mínima revelación pertinente.
Remitir solo los resultados de pruebas psicométricas, excluyendo toda anotación clínica y juicios profesionales.
Una clínica privada te pide redactar una entrada de blog sobre su “programa estrella” para ansiedad, basada en un estudio interno con 25 pacientes. Te solicitan gráficos vistosos, lenguaje sencillo, omitir limitaciones “para no confundir” y no citar literatura previa. El post se dirige a población general y será difundido en redes. ¿Qué planteamiento es éticamente más sólido según el tema?
Aceptarlo tal cual: al ser divulgación para legos, la integridad científica estricta puede relajarse si el mensaje motiva a buscar ayuda.
Rechazar cualquier divulgación fuera de revistas científicas con revisión por pares, por ser intrínsecamente engañosa.
Publicar solo si presentas resultados de forma precisa, comprensible y veraz, contextualizar con hallazgos contrarios, explicitar límites del estudio y adaptar el mensaje y su formato al público y medio para evitar distorsiones.
Diseñas una campaña publicitaria para tu consulta que cumple el Código Deontológico (no promete curas, informa honorarios, etc.). Sin embargo, la normativa autonómica de publicidad sanitaria prohíbe el “claim” elegido por considerarlo comparativo. La dirección te pregunta qué norma debe prevalecer para decidir si seguir adelante. ¿Cuál es el criterio correcto?
Debe prevalecer el Código Deontológico por ser la norma específica de la profesión y reflejar buenas prácticas.
Debe prevalecer la ley aplicable; ante conflicto entre código y norma legal, la actuación ha de regirse por la legalidad vigente.
Debe prevalecer el acuerdo interno del colegio provincial, por proximidad y conocimiento del contexto local.
Te piden una pericial de idoneidad parental en un proceso contencioso. Elaboras un informe sobre la madre basándote en entrevistas con terceros y documentos del expediente, pero sin evaluarla directamente “por falta de tiempo”. Es la primera vez que haces algo así. Semanas después recibes un escrito del colegio profesional abriendo información reservada. ¿Cómo encaja esta conducta en el régimen disciplinario descrito?
Como falta leve, por tratarse de un único episodio sin daño probado.
Como falta grave (y pasaría a muy grave si se reiterara en un año), al emitir un informe psicológico sin evaluar a la persona objeto del dictamen.
Como falta muy grave desde el primer episodio, al equipararse a un delito doloso.
Eres PGS y vas a abrir una consulta unipersonal. Ya tienes: colegiación, seguro de RC, alta en Hacienda y RETA, exención de IVA tramitada, modelo de historia clínica, consentimiento informado y plan funcional del centro redactado. También has solicitado la licencia municipal de apertura. Te preguntas qué trámite sanitario/final te falta para poder empezar legalmente la actividad clínica. ¿Cuál sería el paso imprescindible pendiente?
Solicitar la autorización sanitaria de funcionamiento e inscripción en el registro autonómico de centros sanitarios.
Presentar la declaración responsable de protección de datos ante la AEPD.
Obtener el certificado de eficiencia energética del local.
Constituir una sociedad limitada para la actividad en lugar de operar como autónomo.
Atendiste a un paciente por insomnio hace un año y ahora vuelve por crisis de pánico. Deseas que en su historia clínica quede claramente separada la documentación de cada proceso asistencial para localizar rápido resúmenes, indicaciones y evolución. ¿Qué documento/epígrafe usarías como separador-inicio de cada episodio y para sintetizar su contenido clave?
Hoja clínico-estadística incorporada al inicio de cada episodio (datos del paciente, resumen, actividad prestada y recomendaciones).
Informe de alta, porque siempre se emite al finalizar cualquier episodio y sustituye al resto de apartados.
Plan funcional del centro, ya que detalla cartera de servicios, técnicas y recursos.
Un adolescente de 16 años en seguimiento por ansiedad pide que cierta información íntima no se comparta. A la semana, la madre solicita copia de “toda” la historia clínica. ¿Cuál es la respuesta más ajustada a la normativa sobre uso/acceso a la historia clínica y derechos del menor?
Solicitar autorización expresa del menor para el acceso materno y, en caso de facilitar copia, excluir anotaciones subjetivas del profesional y datos aportados por terceros.
Entregar copia completa a la madre por su condición de representante legal, incluyendo anotaciones subjetivas y datos de terceros.
Negar cualquier información a la madre porque desde los 16 años el acceso queda absolutamente prohibido a los progenitores.
Recibes un oficio judicial genérico pidiendo “información clínica relevante” sobre un paciente adulto a efectos de un procedimiento de incapacidad laboral. No se requiere expresamente la historia íntegra. ¿Qué envío resulta más acorde con el principio de mínima revelación y la finalidad procesal?
La historia clínica íntegra, incluida toda nota subjetiva y documentos aportados por terceros, porque el órgano judicial lo puede necesitar.
Un informe clínico asistencial que sintetice motivo, exploración, diagnóstico, plan terapéutico y evolución pertinentes al hecho juzgado.
Únicamente una certificación de asistencia con fechas de cita, sin contenido clínico alguno.
Vas a iniciar teleterapia con una paciente que reside en otra provincia. Revisas tu consentimiento informado general para adaptarlo. ¿Qué elementos adicionales deberían incorporarse de forma específica para ese formato?
Datos de contacto de apoyos/recursos locales para crisis, requisitos tecnológicos mínimos, tipo de plataforma y protocolo ante cortes de comunicación.
Descripción de técnicas presenciales, pero no datos de contacto alternativos, para no duplicar información
Solo una cláusula indicando que la intervención online equivale legalmente a la presencial, sin más aclaraciones técnicas.
PARTE CASO CLÍNICO: Marina, 43 años, docente, acude derivada desde atención primaria por crisis con palpitaciones, opresión torácica y miedo a “quedarme sin aire” desde hace 3 meses. Ha empezado a evitar el café y el ejercicio; además, dedica horas a pensar en la salud de sus padres y repite mentalmente palabras cuando imagina “microbios en pomos”, por lo que limita salir y toca poco en casa. Refiere bajo ánimo y pérdida de interés. Tiene diagnóstico reumatológico de fibromialgia con dolor diario que incrementa su ansiedad. El equipo del centro de salud mental (médico de familia, psiquiatra, PGS, enfermería, trabajadora social) acuerda una valoración y plan conjunto según el modelo comunitario y multiprofesional, con comunicación formal mediante interconsulta e informe clínico cuando proceda. Se sugiere un diagnóstico orientativo con manuales DSM-5-TR/CIE-11, evaluación basada en evidencia y un enfoque de tratamiento que combine intervenciones con apoyo empírico y abordaje de procesos comunes (p. ej., sensibilidad a la ansiedad, evitación experiencial, rumiación), valorando guías (NICE/GuíaSalud) y revisiones (Cochrane). Dado que Marina pasa temporadas fuera, se plantea teleterapia con consentimiento específico, requisitos técnicos y plan de contingencia. Pregunta: Para organizar la atención inicial de Marina según el SNS y el modelo comunitario, ¿qué decisión encaja mejor con la estructura y principios descritos?
Seguimiento exclusivo por PGS en consulta privada, sin coordinación
Derivación y coordinación en red entre atención primaria y unidad de salud mental (nivel especializado), con roles delimitados y comunicación interprofesional.
Ingreso programado en hospital de referencia como vía estándar para iniciar cualquier intervención psicológica.
PARTE CASO CLÍNICO: Marina, 43 años, docente, acude derivada desde atención primaria por crisis con palpitaciones, opresión torácica y miedo a “quedarme sin aire” desde hace 3 meses. Ha empezado a evitar el café y el ejercicio; además, dedica horas a pensar en la salud de sus padres y repite mentalmente palabras cuando imagina “microbios en pomos”, por lo que limita salir y toca poco en casa. Refiere bajo ánimo y pérdida de interés. Tiene diagnóstico reumatológico de fibromialgia con dolor diario que incrementa su ansiedad. El equipo del centro de salud mental (médico de familia, psiquiatra, PGS, enfermería, trabajadora social) acuerda una valoración y plan conjunto según el modelo comunitario y multiprofesional, con comunicación formal mediante interconsulta e informe clínico cuando proceda. Se sugiere un diagnóstico orientativo con manuales DSM-5-TR/CIE-11, evaluación basada en evidencia y un enfoque de tratamiento que combine intervenciones con apoyo empírico y abordaje de procesos comunes (p. ej., sensibilidad a la ansiedad, evitación experiencial, rumiación), valorando guías (NICE/GuíaSalud) y revisiones (Cochrane). Dado que Marina pasa temporadas fuera, se plantea teleterapia con consentimiento específico, requisitos técnicos y plan de contingencia. Pregunta: El equipo pide un documento que sintetice motivo, métodos (tests y versiones), resultados y conclusiones para remitir a otra unidad. ¿Qué pieza documental es la más pertinente y con garantías mínimas?
Un informe clínico/interconsulta con identificación, fechas, metodología (instrumentos y procedimiento), resultados y firma profesional.
Un correo interno con notas clínicas informales.
Un certificado de asistencia con fechas y hora de cita.
PARTE CASO CLÍNICO: Marina, 43 años, docente, acude derivada desde atención primaria por crisis con palpitaciones, opresión torácica y miedo a “quedarme sin aire” desde hace 3 meses. Ha empezado a evitar el café y el ejercicio; además, dedica horas a pensar en la salud de sus padres y repite mentalmente palabras cuando imagina “microbios en pomos”, por lo que limita salir y toca poco en casa. Refiere bajo ánimo y pérdida de interés. Tiene diagnóstico reumatológico de fibromialgia con dolor diario que incrementa su ansiedad. El equipo del centro de salud mental (médico de familia, psiquiatra, PGS, enfermería, trabajadora social) acuerda una valoración y plan conjunto según el modelo comunitario y multiprofesional, con comunicación formal mediante interconsulta e informe clínico cuando proceda. Se sugiere un diagnóstico orientativo con manuales DSM-5-TR/CIE-11, evaluación basada en evidencia y un enfoque de tratamiento que combine intervenciones con apoyo empírico y abordaje de procesos comunes (p. ej., sensibilidad a la ansiedad, evitación experiencial, rumiación), valorando guías (NICE/GuíaSalud) y revisiones (Cochrane). Dado que Marina pasa temporadas fuera, se plantea teleterapia con consentimiento específico, requisitos técnicos y plan de contingencia. Pregunta: Antes de buscar evidencia sobre Terapia de Aceptación y Compromiso en dolor crónico con ansiedad en fibromialgia, ¿qué formulación PICO es más adecuada?
P: adultos; I: psicoterapia; C: ninguna; O: mejoría.
P: mujeres con fibromialgia y ansiedad; I: ACT en formato individual online; C: tratamiento habitual/otra TCC; O: dolor, interferencia funcional y ansiedad.
P: cualquier dolor; I: mindfulness; C: placebo; O: satisfacción del terapeuta.
Tras la valoración de Marina y acordar intervención en el marco del modelo comunitario, el equipo baraja tres planes compatibles con sus viajes: • Opción X: Protocolo unificado transdiagnóstico en formato grupal online (10–12 sesiones) centrado en procesos como sensibilidad a la ansiedad, evitación experiencial y regulación emocional; coordinación con atención primaria y recursos comunitarios; consulta de guías/recursos de evidencia. • Opción Y: Secuencia de protocolos específicos por diagnóstico (primero pánico, luego depresión, luego rituales) en consultas aisladas. • Opción Z: Programa breve de mindfulness, elegido por popularidad en redes. ¿Qué opción se alinea mejor con el enfoque transdiagnóstico, la práctica basada en evidencia y la asistencia interprofesional del caso?
Opción X.
Opción Y.
Opción Z.
Considerando DSM-5-TR y CIE-11, ¿qué afirmación es correcta para el uso diagnóstico en este caso?
DSM-5-TR mantiene el sistema multiaxial de 5 ejes obligatorio.
CIE-11 y DSM-5-TR son sistemas actuales con diferencias; la codificación y correspondencia requieren formación específica.
La CIE solo sirve para fines administrativos y no aporta criterios clínicos.
Dudas terapéuticas: un protocolo A (25 sesiones, 4 ensayos aleatorizados del mismo grupo, requiere entrenamiento) y un protocolo B (8 sesiones, 3 de ensayos aleatorizados, grupos independientes) muestran superioridad vs placebo. ¿Qué inferencia favorece la decisión clínica?
A es superior por ser más largo.
B sugiere mejor robustez externa por replicación independiente y menor carga, si los efectos son comparables.
A y B son equivalentes siempre que tengan manual.
El equipo quiere decidir rápido una intervención para Marina y te pide “la fuente más útil para decisiones clínicas inmediatas”. ¿Qué consultarías primero?
Un ensayo aleatorizado individual reciente.
Una guía de práctica clínica actualizada (NICE/GuíaSalud) o un sumario tipo BMJ Best Practice.
Una revisión sistemática temática de hace 10 años.
Durante una sesión online, Marina comenta ideación autolítica pasiva (“a veces desearía no estar”) sin plan concreto. La conexión se corta dos veces y recuerdas que ahora está en otra ciudad donde tú no conoces recursos. En su consentimiento de teleterapia constan un contacto de apoyo y un centro de referencia local. ¿Qué actuación se alinea mejor con las recomendaciones de teleterapia y gestión de crisis?
Activar el protocolo: verificar ubicación actual, contactar apoyos/recursos locales previstos, valorar derivación a presencial/urgencias, documentar y replantear modalidad.
Continuar la sesión como siempre y anotar la ideación; si mejora el ánimo, no hacer nada más.
Cancelar toda intervención online indefinidamente
Si se opta por teleterapia durante los viajes de Marina, ¿qué debe añadirse al consentimiento específico?
Plataforma usada, requisitos técnicos, protocolo ante cortes y contactos locales de emergencia/recursos.
Únicamente una línea diciendo “equivale a presencial”.
Prohibición de hablar de síntomas graves para evitar “riesgos online”.
En la sesión 2, administras el C‑NIP (Cooper‑Norcross Inventory of Preferences) a Marina: prefiere formato online breve, estilo colaborativo poco directivo, trabajo con valores y tareas entre sesiones. Con el caso planteado (enfoque transdiagnóstico y coordinación con atención primaria), ¿qué encuadre terapéutico se alinea mejor con esas preferencias sin perder respaldo empírico?
Mantener un protocolo de 25 sesiones directivo y sin tareas domiciliarias, por ser más completo.
Iniciar tratamiento transdiagnóstico breve online (8–12 sesiones) con psicoeducación, exposición interoceptiva/situacional, trabajo con valores y seguimiento de resultados coordinado con atención primaria.
Sustituir la intervención por mindfulness no manualizado porque es más cómodo y prescindir de objetivos y monitorización.
