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WorksheetsTerminología literaria
Total questions: 25
Worksheet time: 15mins
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.
Sinestesia
Imagen surrealista
Polisíndeton
Símil
Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis dos abuelos.
Anáfora
Repetición
Paralelismo
Aliteración
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!
Epíteto
Apóstrofe
Encabalgamiento
Polisíndeton
Tú en ti misma no mandas;
a ti todos te mandan; en ti mandan tu esposo, tus
padres, tus parientes, el cura, el modista,
el teatro, el casino, el auto,
las alhajas, el banquete, el champán, el cielo
y el infierno, y el que dirán social.
Metonimia
Epíteto
Asíndeton
Enumeración
Tita sirvió el caldo y se lo subió a su madre en una hermosa charola de plata cubierta con una servilleta de algodón, bellamente deshilada y perfectamente blanqueada y almidonada.
Tita esperaba con ansiedad la reacción positiva de su madre en cuanto diera el primer sorbo, pero por el contrario Mamá Elena escupió el alimento sobre la colcha y a gritos le pidió a Tita que inmediatamente le retirara de su vista esa charola.
Aliteración
Imágenes sensoriales
Prosopopeya
Sinestesia
Los poderes mentales de Clara no molestaban a nadie y no producían mayor desorden; se manifestaban casi siempre en asuntos de poca importancia y en la estricta intimidad del hogar. Algunas veces, a la hora de la comida, cuando estaban todos reunidos en el gran comedor de la casa, sentados en estricto orden de dignidad y gobierno, el salero comenzaba a vibrar y de pronto se desplazaba por la mesa entre las copas y platos, sin que mediara ninguna fuente de energía conocida ni truco de ilusionista. Nívea daba un tirón a las trenzas de Clara y con ese sistema conseguía que su hija abandonara su distracción lunática y devolviera la normalidad al salero, que al punto recuperaba su inmovilidad.
Multiplicidad de narradores
Tiempo circular
Estilo indirecto libre
Realismo mágico
Aureliano saltó once páginas para no perder el tiempo en hechos demasiado conocidos, y empezó a descifrar el instante que estaba viviendo, descifrándolo a medida que lo vivía, profetizándose a sí mismo en el acto de descifrar la última página de los pergaminos, como si se estuviera viendo en un espejo hablado. Entonces dio otro salto para anticiparse a las predicciones y averiguar la fecha y las circunstancias de su muerte. Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o de los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.
Tiempo lineal
Tiempo no lineal
Tiempo interno
Tiempo externo
Era blanco. Blanco como el olvido.
Personificación
Antítesis
Sinestesia
Símil
Una noche de verano
—estaba abierto el balcón
y la puerta de mi casa—
la muerte en mi casa entró.
Se fue acercando a su lecho
—ni siquiera me miró—,
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompió.
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has hecho?
La muerte no respondió.
Mi niña quedó tranquila,
dolido mi corazón,
¡Ay, lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos!
Rima en los versos pares
Enumeración
Versos octosílabos
Prosopopeya
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.
Redondilla
Apostrofe
Anáfora
Hipérbole
Bastó con que le quitaran el pañuelo de la cara para darse cuenta de que estaba avergonzado, de que no tenía la culpa de ser tan grande, ni tan pesado ni tan hermoso, y si hubiera sabido que aquello iba a suceder habría buscado un lugar más discreto para ahogarse, en serio, me hubiera amarrado yo mismo un áncora de galón en el cuello y hubiera trastabillado como quien no quiere la cosa en los acantilados, para no andar ahora estorbando con este muerto de miércoles, como ustedes dicen, para no molestar a nadie con esta porquería de fiambre que no tiene nada que ver conmigo.
Estilo directo
Estilo indirecto libre
Estilo directo libre
Estilo indirecto
Las aventuras del personaje concentraban la atención de Leoncio en las páginas de la novela. El personaje huía de varios hombres armados que lo perseguían por callejuelas oscuras, saltando tapias, introduciéndose entre matorrales salvadores. Leoncio se aferraba al libro, excitado, haciendo suya la angustia del personaje. Los hombres acortaban a cada instante la distancia, con un tremendo esfuerzo, pues el personaje demostraba ser hábil, pero lograron por fin cercarlo contra una pared para concluir su propósito. Leoncio no pudo reprimir su ansiedad.
—¡Deténganse! –gritó.
La escena quedó inmóvil. El personaje miró a Leoncio y le dijo:
—Es la primera vez que alguien interviene, pero mejor cállese: así la cuestión no funciona.
Metonimia
Metátesis
Metaficción
Metalogía
Bernarda: El caballo garañón, que está encerrado y da coces contra el muro. (A voces) ¡Trabadlo y que salga la corral! (En voz baja) Debe tener calor.
Prosopopeyas
Apartes
Acotaciones
Símbolos
Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Sátira
Símil
Asíndeton
Personificación
La poesía se corta la melena zorrillesca y cuelga del árbol glorioso el chaleco colorado.
Antítesis
Alusión literaria
Comparación
Prosopopeya
Mis letras son puentes suficientes,
para abrir los puertos, las costas, las playas
Metáfora
Polisíndeton
Asíndeton
Símil
Antes que lo que hoy es rubio tesoro
Venza a la blanca nieve su blancura,
Goza, goza el color, la luz, el oro.
Derivación
Polisíndeton
Cromatismo
Retrúecano
Esta es la tierra donde padecí bocabajos y azotes.
Bogué a lo largo de todos o sus ríos.
Bajó su sol sembré, recolecté y las cosechas no comí.
Por casa tuve un barracón.
Yo misma traje piedras para edificarlo,
pero canté al natural compás de los pájaros nacionales.
Verso libre
Rima asonante
Alejandrinos
Encabalgamiento
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Hipérbole
Paralelismo
Hipérbaton
Alegoría
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
Aliteración
Asíndeton
Antítesis
Anáfora
Tú eres dama casera, resignada, sumisa,
atada a los prejuicios de los hombres; yo no;
Epíteto
Asíndeton
Oxímoron
Enumeración
Más allá de la vida
quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido
Gradación
Paralelismo
Soneto
Elipsis
Jorge Luis Borges sabe poco de tangos e ignora su ignorancia, actitud usual entre ignorantes.
Polisíndeton
Políptoton (derivación)
Paranomasia
Repetición
Ayer era rey de España,
hoy no lo soy de una villa;
ayer villas y castillos,
hoy ninguno poseía;
ayer tenía criados
y gente que me servía;
hoy no tengo una almena
que pueda decir que es mía.
Cromatismo
Paralelismo
Anáfora
Antítesis
—Si tú quisieras, Granada,
contigo me casaría;
daréte en arras y dote;
a Córdoba y a Sevilla.
—Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería.
Romance
Redondilla
Soneto
Silva
