WorksheetsExamen de Filosofia 10° 3 periodo
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La antropología filosófica toma al hombre en sus facultades, en sus habilidades, en su conducta, etc., es decir, lo considera como totalidad, razón por la cual se puede pensar que ella es el saber último del hombre, la que posee la respuesta verdadera sobre este interrogante. Sin embargo, esta es una apreciación muy apresurada y nos damos cuenta de ello al recordar que la antropología filosófica
necesita de saberes como la sociología, la metafísica, la psicología, etc., para realizar su tarea
carece de métodos científicos para lograr abarcar al hombre en su totalidad
parte del principio que el hombre es inalcanzable e indescifrable por naturaleza
es una disciplina condicionada por la historia y por la cultura, lo que le impide postular principios.
Para Platón, el hombre está compuesto por alma y cuerpo, pero en su teoría le da más importancia a la primera por considerar que el cuerpo es mortal y perecedero, mientras que el alma es inmortal y a medida que va cambiando de cuerpos en sucesivas reencarnaciones, va conociendo más y se hace más sabia. De acuerdo con lo anterior, podría afirmarse que
mientras que el alma tiene funciones intelectuales, el cuerpo no
como el hombre tiene cuerpo, el cuerpo piensa y el alma lo sigue
el alma es perecedera y le sucede todo lo que le sucede al cuerpo
el hombre está compuesto por elementos materiales.
San Agustín dice que los seres humanos son seres dotados de razón, la cual dirige al cuerpo físico. La razón es una función del alma, ésta es la que acerca al hombre al conocimiento de Dios. Por su parte, el cuerpo es víctima de los placeres y aleja al hombre del conocimiento. De esta forma, San Agustín afirma que el alma debe controlar al cuerpo y no al contrario, porque si
el alma controla al cuerpo puede ceder fácilmente a las tentaciones de la carne
el hombre desea conocer a Dios, debe controlar los apetitos que se le imponen al cuerpo
Dios desea controlar al hombre, el alma debe dejarse controlar por el cuerpo
el hombre aspira al conocimiento, debe conocer los placeres y dejar de lado a Dios.
Para Descartes el hombre es un compuesto de cuerpo y alma, de pensamiento y extensión que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios a pesar de encontrarse en la duda y el error. Por lo tanto, la idea de Dios ha llegado a la mente humana a pesar de su finitud, porque
ha sido impresa en su alma como un sello indeleble
el hombre participa del pensamiento y la existencia de Dios, porque ha sido creado por él
Dios es el principio y fundamento último de la esencia y existencia del hombre y el mundo
el hombre no reconoce a Dios en la medida en que reconoce su existencia
La antropología filosófica se distingue de la antropología científica en que no toma al hombre solamente como ser natural, sino además como ser espiritual. Por lo tanto se puede decir que la antropología filosófica y la antropología científica
a antropología científica se diferencia de la filosófica en que se guía exclusivamente por el método científico
la antropología filosófica se basa en la pregunta del hombre como ser físico y biológico
aunque se preocupan por el hombre tienen diferencias considerables respecto de la pregunta que les da origen
la antropología filosófica supera a la antropología científica porque ofrece respuestas exactas al problema de la existencia.
Si bien para Santo Tomás el hombre es una creación de Dios, quien además del ser le da el sentido a su existencia, para Descartes el hombre es una res cogitans o cosa pensante. El pensamiento es el que le da el sentido a la vida del hombre y le hace consciente de existir, porque
a través del pensamiento el hombre alcanza su felicidad.
a través del pensamiento se reconoce como creación de Dios.
a través del pensamiento se percibe a sí mismo como existente.
a través del pensamiento saca a la luz la duda
Frente a la teoría de Platón que dice que el hombre es un compuesto de cuerpo y alma la cual está encarcelada dentro del cuerpo, Aristóteles dice que el cuerpo y el alma constituyen una unidad donde se plantea una correlación constante entre ellos. Por lo tanto, la separación entre Platón y Aristóteles se da, porque:
Para Platón el cuerpo tiene un sentido benévolo, mientras que para Aristóteles el cuerpo es una fuente de movimiento.
El compuesto de cuerpo y alma en Platón diferencia estos dos elementos que pertenecen a naturalezas distintas.
Para Platón cuerpo y alma son dos entidades diferentes, en tanto para Aristóteles éstas están en continua relación.
Para Platón el conocimiento se da sólo a través del alma, para Aristóteles se necesita el cuerpo y el alma para acceder al conocimiento.
En el concepto de Aristóteles el hombre es un compuesto de materia y forma, donde el cuerpo funciona como materia prima y el alma como forma fundamental. La unión existente entre el alma y cuerpo es sustancial, en ella cuerpo y alma van juntos en una unidad de operación, forman un único ser. Este concepto de hombre, como unión, significa que
primero se constituye el cuerpo antes de ser unión sustancial con el alma
primero se constituye el alma antes de ser unión sustancial con el cuerpo
se constituyen por separado cuerpo y alma antes de ser unión sustancial
se constituyen juntos, alma y cuerpo sólo al momento de ser unión sustancial.
Santo Tomás de Aquino asume la teoría hilemórfica de Aristóteles que plantea que el hombre está formado por cuerpo y por alma, y su relación es substancial, es decir, ambos son necesarios para constituir la substancia humana. El alma humana creada por Dios es inmortal y está destinada a permanecer unida al cuerpo. Sin embargo, esta unión con la materia no constituye ninguna cárcel. No es una relación accidental sino substancial. Ahora bien, estos dos componentes esenciales del ser vivo no son absolutamente separables para Santo Tomás, ya que este argumenta que
el cuerpo depende del alma para ser
el alma necesita del cuerpo para poder realizar todas las funciones de la actividad intelectiva
alma y cuerpo son creados por la omnipotencia de Dios y su función es constituir la esencia humana
el cuerpo posee al alma y no le permite gozar de su libertad para realizar los designios de Dios en la tierra.
Según Platón, son los deseos y las pasiones del cuerpo los que ocasionan estados de desorden y de inquietud en el alma de los hombres. En consecuencia, sólo mediante una continua disciplina espiritual puede el hombre sabio dominar sus apetitos carnales y alcanzar la serena contemplación de las ideas puras. Esto se explica porque según Platón sólo el sabio
tiene en su poder las herramientas teóricas para la felicidad
es capaz de someter sus impulsos corporales al dominio de la razón
tiene la fortaleza anímica necesaria para sujetar sus instintos
es capaz de persuadir a sus semejantes de construir la armonía social
