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PRIMERA EVALUACIÓN COMUNICACIÓN

Total questions: 10

Worksheet time: 16mins

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1.

El enunciado “la transmisión de un mensaje de un emisor a un receptor, a través de un canal y usando un determinado código”, ¿se le conoce cómo?

a)

Un medio (Radio, Prensa, televisión, Internet)

b)

Leer un libro.

c)

Comunicación

d)

Ninguna de las anteriores.

2.

Cinco son los ______ mínimos que se requieren para que se pueda desarrollar el proceso comunicativo.

a)

Fundamentos.

b)

Elementos.

c)

Niveles

d)

Tipos.

3.

En un dialogo ya sea de manera directa o por cualquier otro medio, se presenta un proceso de comunicación llamado:

a)

Retroalimentación o Feedback

b)

Comunicación masiva.

c)

Comunicación directa

d)

Comunicación interterpersonal.

4.

A qué nivel de comunicación nos referimos cuando tres personas interactúan de manera directa, ya sea frente a frente o a través de un medio de comunicación:

a)

Intermedia

b)

Interpersonal

c)

Grupal

d)

Dialogo

5.

Cuando una persona llora al ver una publicación o escucha un relato, podemos decir que el propósito de la comunicación que influye es:

a)

Orientación.

b)

Informativo

c)

Emocional

d)

Ninguna de las anteriores

6.

Cuando una persona tiene la capacidad de fijar su punto de vista, sin agredir, ni dejarse agredir, podemos decir que aplica:

a)

Una buena comunicación.

b)

Un tipo de lenguaje.

c)

Los tipos de Comunicación.

d)

Comunicación Asertiva.

7.

Leer y analizar el siguiente texto y responder las preguntas de la 26 a la 35.


LAS MIL Y UNA NOCHES

Cuando reinaba el califa Al-Mahdi, se presentó un hombre llamado Isaac Saíd ante el portero del palacio y le dijo:

Anúnciame al emir de los creyentes.

Y Rebi, el portero, le preguntó:

Dime quién eres y qué es lo que pretendes.

Y Saíd le respondió:

Yo soy un hombre que ha tenido una visión relacionada con el emir de los creyentes y querría contársela.

Y el portero Rebi le replicó:

¡aya con éste! Si la gente no suele dar crédito a lo que ve, ¿cómo va a dárselo a lo que otros le cuentan? Discurre otra treta mejor que ésta.

Pero Saíd le dijo al portero:

Está bien; pero te prevengo que si no pasas a anunciarle mi presencia al califa, me valdré de otro que me haga llegar hasta él, y entonces le contaré que te rogué que me anunciases y te negaste.

Pasó luego Rebi a la cámara del califa y le dijo:

¡Oh, emir de los creyentes! A la puerta hay un hombre que pretende haber tenido una visión buena relacionada contigo y desea contártela.

Pues hazle pasar -díjole Al-Mahdi.

Pasó Saíd a la presencia del califa. Y dicen que era Saíd hombre de buena planta y buena cara, y tenía unas barbas muy largas y una lengua muy suelta. Y, al verlo, le preguntó el califa:

¿Qué visión fue esa que tuviste, así Alá te bendiga?

Vi a alguien que venía a mí en un sueño y me decía: "Anúnciale al emir de los creyentes que se sentará en el trono por espacio de treinta años y, en señal de eso, verá la próxima noche en su sueño un rubí y luego treinta rubíes más".

Al oír aquello exclamó Al-Mahdi:

¡Qué bello sueño! He de probar lo que dices en mi sueño esta noche, y si se confirma tu anuncio, te daré más de lo que pudieras ambicionar; y si no fuera así, no te he de castigar, pues los sueños dicen una veces la verdad y otras nos engañan.

Luego que acabó de hablar el califa, le dijo Saíd:

¡Oh, emir de los creyentes! Cuando yo vuelva a mi casa y le cuente a mi familia que tuve el honor de llegar hasta el califa (Alá le colme de mercedes) y me vean que vuelvo con las manos vacías, ¿qué dirán? ¡Creerán que es mentira!

¿Pues qué quieres que haga? -le dijo Al-Mahdi.

Y le contestó Saíd:

¡Oh, emir de los creyentes! Anticípame algo a cuenta de lo prometido. Mandó entonces el califa que le diesen diez mil monedas y le pidió un fiador de que había de volver al día siguiente.

Tomó Saíd el dinero y Al-Mahdi le preguntó:

Bueno; ¿quién es tu fiador?

Miró Saíd a su alrededor y se fijó en un mozo que allí estaba, y dijo al califa:

Este será mi fiador.

Al-Mahdi preguntó al muchacho:

¿Sales fiador por él?

Y el muchacho exclamó:

Sí, emir de los creyentes. Yo seré su faidor.

Fuese luego Saíd de allí con las diez mil monedas. Y sucedió que, llegada la noche de aquel día, tuvo el califa en su sueño la visión que Saíd le había anunciado, todo al pie de la letra, como él le había indicado.

Al amanecer, Saíd se levantó y se dirigió a la puerta del califa, y pidió que le anunciasen su venida. Dio luego Al-Mahdi orden de que lo introdujeran y, no bien posó en él su mirada, le dijo:

¿Dónde está la verdad de lo que me dijiste?

Y Saíd le replicó:

¿Pues qué fue lo que vio el emir de los creyentes?

Demoró el califa la respuesta y dijo:

En verdad tuve la visión que me dijiste, tal y como me la describiste.

Y en el acto mandó que le diesen tres mil dinares y diez arcas de ropas de todas clases y tres caballerías de las mejores que en sus cuadras había.

Cargó Saíd con todo aquello y se retiró muy contento. Y he aquí que, en la puerta, se tropezó con aquel muchacho que le había servido de fiador.

Y el mozo le comentó:

Por lo visto ese sueño tenía su fundamento.

Y Saíd le contestó:

¡Por Alá, que no!

Pero el chico le replicó:

¿Cómo es eso si el emir de los creyentes tuvo el sueño que le anunciaste con todos sus detalles?

Sí -dijo Saíd-; pero esos son delirios que no tienen padre. Pues todo se debe a que al decirle yo al califa esas palabras impresioné su espíritu y cautivé su corazón y ocupé su imaginación, y al echarse luego a dormir, seguía preocupado con aquello que tenía en su corazón y en su sueño lo vio.


Maravillado se quedó al oírlo el muchacho y Saíd le dijo:

Ya sabes el secreto; te lo he revelado en atención al favor que me hiciste saliendo mi fiador. Pero, por Alá, te ruego que no lo dejes salir de tu pecho.

Y es el caso que, a partir de aquel día, pasó Saíd a ser comensal del califa, el cual se encariñó con él y lo nombró juez y no le retiró su favor y atenciones mientras vivió. ¡Pero Alá es más sabio!


¿Cómo se llamaba el califa?

a)

Rebi.

b)

Isaac Saíd.

c)

Al-Mahdi.

d)

Rebi Said

8.

El lenguaje es:

a)

El medio que utilizamos para comunicarnos con otras personas.

b)

Un proceso fundamental en la comunicación.

c)

A y B son correctas.

d)

Un dialogo entre dos personas.

9.

Entre las subdivisiones del lenguaje, encontramos que el lenguaje artificial se subdivide en:

a)

Lenguaje formal y técnico.

b)

Lenguaje animal y humano.

c)

Lenguaje natural y artificial.

d)

Todas las respuestas son incorrectas

10.

Leer y analizar el siguiente texto y responder las preguntas


EL GATO NEGRO

(…) Una noche en que volvía a casa completamente embriagado, después de una de mis correrías por la ciudad, me pareció que el gato evitaba mi presencia. Lo agarré y, asustado por mi violencia, me mordió ligeramente en la mano. Al instante se apoderó de mí una furia demoníaca y ya no supe lo que hacía. Fue como si la raíz de mi alma se separara de golpe de mi cuerpo; una maldad más que diabólica, alimentada por la ginebra, estremeció cada fibra de mi ser. Sacando del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí mientras sujetaba al pobre animal por el pescuezo y, deliberadamente, le hice saltar un ojo. Enrojezco, me pongo más rojo que un tomate, siento vergüenza, tiemblo mientras escribo tan condenable atrocidad.

Cuando la razón retornó con la mañana, cuando hube disipado en el sueño los vapores de la orgía nocturna, sentí que el horror se mezclaba con el remordimiento ante el crimen cometido; pero mi sentimiento era débil y ambiguo, no alcanzaba a interesar al alma. Una vez más me hundí en los excesos y muy pronto ahogué en vino los recuerdos de lo sucedido.

El gato, entretanto, mejoraba poco a poco. Cierto que la órbita donde faltaba el ojo presentaba un horrible aspecto, pero el animal no parecía sufrir ya. Se paseaba, como de costumbre, por la casa, aunque, como es de imaginar, huía aterrorizado al verme. Me quedaba aún bastante de mi antigua manera de ser para sentirme agraviado por la evidente antipatía de un animal que alguna vez me había querido tanto. Pero ese sentimiento no tardó en ceder paso a la irritación. Y entonces, para mi caída final e irrevocable, se presentó el espíritu de la perversidad.

La filosofía no tiene en cuenta a este espíritu; y, sin embargo, tan seguro estoy que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano, una de las facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el carácter del hombre. ¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces en momentos en que cometía una acción tonta o malvada por la simple razón de que no debía cometerla? ¿No hay en nosotros una tendencia permanente, que enfrenta descaradamente al buen sentido, una tendencia a transgredir lo que constituye la Ley por el solo hecho de serlo? Este espíritu de perversidad se presentó, como he dicho, en mi caída final. Y el insondable anhelo que tenía mi alma de vejarse a sí misma, de violentar su propia naturaleza, de hacer mal por el mal mismo, me incitó a continuar y, finalmente, a consumar el suplicio que había infligido a la inocente bestia.

Una mañana, obrando a sangre fría, le pasé un lazo por el pescuezo y lo ahorqué en la rama de un árbol; lo ahorqué mientras las lágrimas manaban de mis ojos y el más amargo remordimiento me apretaba el corazón; lo ahorqué porque recordaba que me había querido y porque estaba seguro de que no me había dado motivo para matarlo; lo ahorqué porque sabía que, al hacerlo, cometía un pecado, un pecado mortal que comprometería mi alma hasta llevarla -si ello fuera posible- más allá del alcance de la infinita misericordia del Dios más misericordioso y más terrible. (…)


Tomado de: Poe, Edgar A. [Boston, 1843]. El gato negro. En: El gato negro y otros cuentos de horror.

Barcelona: Editorial Planeta, 1996.

En el primer párrafo del texto, el término deliberadamente

a)

Se usa para indicar que la acción fue realizada con premeditación y conciencia.

b)

Supone que la extracción del ojo del gato es un accidente de su dueño.

c)

Se usa para indicar cuándo una acción se realiza con calma, sosegadamente.

d)

Supone que el personaje pudo cometer la agresión con agresividad