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REPASO 30 PREGUNTAS RV

Total questions: 30

Worksheet time: 15mins

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1.

TEXTO 2


La anemia es una afección que consiste en la ausencia de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este mal también se diagnostica como bajo nivel de hemoglobina. Puede ser un malestar temporal o prolongado, y variar de leve a grave. Al principio, la anemia puede ser tan leve que el paciente no la nota, pero los síntomas empeoran a medida que la enfermedad se prolonga.

Por lo general, la anemia puede deberse a una afección presente al nacer (congénita) o a una afección que se desarrolla (adquirida). No obstante, contra el mito de que la falta de hierro es la clave que explica la aparición de la enfermedad, se sabe actualmente que es provocada por más de una causa, en la mayoría de los casos. Existen factores que exponen al paciente a un mayor riesgo de anemia. Uno de ellos, tal vez el más importante, es una dieta baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre. La ausencia de estos nutrientes en la alimentación incrementa el riesgo de contraer la enfermedad. Padecer un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también es un factor que puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia. Además, padecer afecciones crónicas puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. Por ejemplo, sufrir cáncer u otra afección crónica, puede aumentar el riesgo de desarrollar anemia. Ello se debe a que estas afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos. En el caso específico de las mujeres, no consumir un multivitamínico con ácido fólico y hierro durante el embarazo aumenta su riesgo de desarrollar anemia. De forma similar, la menstruación también puede ser un factor que debe considerarse por la pérdida de glóbulos rojos que genera cada mes.


De manera global, el texto aborda el tema de

a)

la falta de glóbulos rojos y de la aparición de la anemia.

b)

la anemia y la descripción de sus síntomas principales.

c)

la anemia, su definición, factores y síntomas comunes.

d)

los factores que originan el mal conocido como anemia.

2.

TEXTO 2


La anemia es una afección que consiste en la ausencia de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este mal también se diagnostica como bajo nivel de hemoglobina. Puede ser un malestar temporal o prolongado, y variar de leve a grave. Al principio, la anemia puede ser tan leve que el paciente no la nota, pero los síntomas empeoran a medida que la enfermedad se prolonga.

Por lo general, la anemia puede deberse a una afección presente al nacer (congénita) o a una afección que se desarrolla (adquirida). No obstante, contra el mito de que la falta de hierro es la clave que explica la aparición de la enfermedad, se sabe actualmente que es provocada por más de una causa, en la mayoría de los casos. Existen factores que exponen al paciente a un mayor riesgo de anemia. Uno de ellos, tal vez el más importante, es una dieta baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre. La ausencia de estos nutrientes en la alimentación incrementa el riesgo de contraer la enfermedad. Padecer un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también es un factor que puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia. Además, padecer afecciones crónicas puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. Por ejemplo, sufrir cáncer u otra afección crónica, puede aumentar el riesgo de desarrollar anemia. Ello se debe a que estas afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos. En el caso específico de las mujeres, no consumir un multivitamínico con ácido fólico y hierro durante el embarazo aumenta su riesgo de desarrollar anemia. De forma similar, la menstruación también puede ser un factor que debe considerarse por la pérdida de glóbulos rojos que genera cada mes.


El término __________ puede funcionar como antónimo contextual de AUSENCIA.

a)

carencia.

b)

déficit.

c)

intensidad.

d)

superávit.

3.

TEXTO 2


La anemia es una afección que consiste en la ausencia de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este mal también se diagnostica como bajo nivel de hemoglobina. Puede ser un malestar temporal o prolongado, y variar de leve a grave. Al principio, la anemia puede ser tan leve que el paciente no la nota, pero los síntomas empeoran a medida que la enfermedad se prolonga.

Por lo general, la anemia puede deberse a una afección presente al nacer (congénita) o a una afección que se desarrolla (adquirida). No obstante, contra el mito de que la falta de hierro es la clave que explica la aparición de la enfermedad, se sabe actualmente que es provocada por más de una causa, en la mayoría de los casos. Existen factores que exponen al paciente a un mayor riesgo de anemia. Uno de ellos, tal vez el más importante, es una dieta baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre. La ausencia de estos nutrientes en la alimentación incrementa el riesgo de contraer la enfermedad. Padecer un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también es un factor que puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia. Además, padecer afecciones crónicas puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. Por ejemplo, sufrir cáncer u otra afección crónica, puede aumentar el riesgo de desarrollar anemia. Ello se debe a que estas afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos. En el caso específico de las mujeres, no consumir un multivitamínico con ácido fólico y hierro durante el embarazo aumenta su riesgo de desarrollar anemia. De forma similar, la menstruación también puede ser un factor que debe considerarse por la pérdida de glóbulos rojos que genera cada mes.


Con respecto de la información del gráfico es consistente sostener que

a)

uno de sus síntomas es la frecuencia excesiva del ritmo cardiaco.

b)

favorece los procesos de inspiración y expiración de los pulmones.

c)

puede coadyuvar al fortalecimiento del tejido capilar y de las uñas.

d)

el cansancio, mas no la palidez, resulta común entre los anémicos.

4.

TEXTO 2


La anemia es una afección que consiste en la ausencia de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este mal también se diagnostica como bajo nivel de hemoglobina. Puede ser un malestar temporal o prolongado, y variar de leve a grave. Al principio, la anemia puede ser tan leve que el paciente no la nota, pero los síntomas empeoran a medida que la enfermedad se prolonga.

Por lo general, la anemia puede deberse a una afección presente al nacer (congénita) o a una afección que se desarrolla (adquirida). No obstante, contra el mito de que la falta de hierro es la clave que explica la aparición de la enfermedad, se sabe actualmente que es provocada por más de una causa, en la mayoría de los casos. Existen factores que exponen al paciente a un mayor riesgo de anemia. Uno de ellos, tal vez el más importante, es una dieta baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre. La ausencia de estos nutrientes en la alimentación incrementa el riesgo de contraer la enfermedad. Padecer un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también es un factor que puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia. Además, padecer afecciones crónicas puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. Por ejemplo, sufrir cáncer u otra afección crónica, puede aumentar el riesgo de desarrollar anemia. Ello se debe a que estas afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos. En el caso específico de las mujeres, no consumir un multivitamínico con ácido fólico y hierro durante el embarazo aumenta su riesgo de desarrollar anemia. De forma similar, la menstruación también puede ser un factor que debe considerarse por la pérdida de glóbulos rojos que genera cada mes.


Con respecto a los posibles factores que intervienen en la aparición de la anemia, no se condice afirmar que

a)

la menstruación y el embarazado disminuyen el número de hematíes.

b)

el déficit de hierro constituye un hecho consustancial definitivamente.

c)

el mal también se puede originar en diversos trastornos del intestino.

d)

una dieta sin vitamina B-12 y cobre puede producir esta enfermedad.

5.

TEXTO 2


La anemia es una afección que consiste en la ausencia de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este mal también se diagnostica como bajo nivel de hemoglobina. Puede ser un malestar temporal o prolongado, y variar de leve a grave. Al principio, la anemia puede ser tan leve que el paciente no la nota, pero los síntomas empeoran a medida que la enfermedad se prolonga.

Por lo general, la anemia puede deberse a una afección presente al nacer (congénita) o a una afección que se desarrolla (adquirida). No obstante, contra el mito de que la falta de hierro es la clave que explica la aparición de la enfermedad, se sabe actualmente que es provocada por más de una causa, en la mayoría de los casos. Existen factores que exponen al paciente a un mayor riesgo de anemia. Uno de ellos, tal vez el más importante, es una dieta baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre. La ausencia de estos nutrientes en la alimentación incrementa el riesgo de contraer la enfermedad. Padecer un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también es un factor que puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia. Además, padecer afecciones crónicas puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. Por ejemplo, sufrir cáncer u otra afección crónica, puede aumentar el riesgo de desarrollar anemia. Ello se debe a que estas afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos. En el caso específico de las mujeres, no consumir un multivitamínico con ácido fólico y hierro durante el embarazo aumenta su riesgo de desarrollar anemia. De forma similar, la menstruación también puede ser un factor que debe considerarse por la pérdida de glóbulos rojos que genera cada mes.


Si los síntomas de la anemia se expresaran de forma severa desde un inicio,

a)

las afecciones crónicas podrían causar variantes de esta enfermedad.

b)

este malestar podría estar vinculado solo con la enfermedad de Crohn.

c)

sería implausible que el paciente dejara de notar la presencia del mal.

d)

los afectados no considerarían solicitar el apoyo de algún especialista.

6.

TEXTO 1A


El fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables a consecuencia de determinados comentarios o acciones resulta contraproducente. En principio, las afirmaciones sobre ilicitud, nocividad u ofensa están abiertas al debate. Como Stuart Mill observó, «la utilidad de una opinión es en sí misma una cuestión de opinión: tan discutible, tan abierta a la discusión y que requiere tanta discusión como la opinión misma». Es obligado definir nociones como «bueno» y «malo, conceptos que cambian con el tiempo o según el criterio de cada persona. Los actos buenos o malos no se pueden aislar; forman parte y están engranados con las necesidades, deseos, carencias y concepciones de otras personas.

Por otro lado, escuchar opiniones diferentes y relacionarse con ellas puede ayudarnos a comprender sus puntos de vista y desarrollar versiones más informadas de las posiciones propias. Imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás, volver a las personas más tribales y reforzar una imagen dualista del mundo: nosotros contra ellos, fuente común de los conflictos entre grupos de personas. Además, estar constantemente indignado por puntos de vista opuestos proporciona una razón aparente para no considerarlos. Esto alimenta directamente el sesgo de confirmación y el pensamiento grupal; es decir, vuelve a las personas más intolerantes y reaccionarias, abono perfecto del totalitarismo.


Parra, S. (10 de julio de 2020). «Tres razones por las cuales la cultura de la cancelación es ineficaz (y tres que demuestran que es contraproducente)». Xataca Ciencia. Recuperado de https://bit.ly/3rtnaSO.


TEXTO 1B


Quienes se oponen a la cultura de la cancelación emplean argumentos reduccionistas y falaces. Muchos de ellos proponen que la libertad está amenazada por la disposición de una masa que censura. El recurso a la ‘cancelación’ representa así un exceso (intimida a los intelectuales ‘buenos’) y un riesgo a las libertades (condiciona su trabajo), y a la democracia misma (por aniquilar la diversidad de voces). Esta argumentación es falaz, porque proyecta la imagen de una élite privilegiada víctimas del vulgo, cuando la simetría de poder, medios para defenderse y capacidad de influencia claramente sigue en manos de unos cuantos, ‘cancelados’ o no.

En ningún caso, la cancelación ha representado una censura eficaz o la pérdida de medios de vida. Además, este reduccionismo elude la prueba de oro de la argumentación: los argumentos deben poder defenderse de la crítica, no son defendibles solo por haber sido expresados, ya que no se puede colocar en un mismo saco todo tipo de argumentos o premisas que niegan la validez de la interlocución o anulan derechos. En la lógica de estas personas, todos los argumentos valen por igual. En realidad, no son capaces de escudriñar las asimetrías de poder que convierten en necesaria y legítima la cancelación como forma de protesta, o su importancia para defender derechos o grupos especialmente vulnerables.


Romero, J. (31 de agosto de 2020). «Claves para entender la ‘cultura de la cancelación’, sus usos y abusos». Animal Político. Recuperado de https://bit.ly/3JFzVA8.


Tanto en el texto A como en el B, ambos autores discuten sobre

a)

las consecuencias de implementar la cultura de la cancelación.

b)

la cultura de la cancelación y su relevancia en el ámbito social.

c)

el uso de la cultura de la cancelación al interior de la sociedad.

d)

la cancelación como método para mitigar conductas negativas.

7.

TEXTO 1A


El fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables a consecuencia de determinados comentarios o acciones resulta contraproducente. En principio, las afirmaciones sobre ilicitud, nocividad u ofensa están abiertas al debate. Como Stuart Mill observó, «la utilidad de una opinión es en sí misma una cuestión de opinión: tan discutible, tan abierta a la discusión y que requiere tanta discusión como la opinión misma». Es obligado definir nociones como «bueno» y «malo, conceptos que cambian con el tiempo o según el criterio de cada persona. Los actos buenos o malos no se pueden aislar; forman parte y están engranados con las necesidades, deseos, carencias y concepciones de otras personas.

Por otro lado, escuchar opiniones diferentes y relacionarse con ellas puede ayudarnos a comprender sus puntos de vista y desarrollar versiones más informadas de las posiciones propias. Imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás, volver a las personas más tribales y reforzar una imagen dualista del mundo: nosotros contra ellos, fuente común de los conflictos entre grupos de personas. Además, estar constantemente indignado por puntos de vista opuestos proporciona una razón aparente para no considerarlos. Esto alimenta directamente el sesgo de confirmación y el pensamiento grupal; es decir, vuelve a las personas más intolerantes y reaccionarias, abono perfecto del totalitarismo.


Parra, S. (10 de julio de 2020). «Tres razones por las cuales la cultura de la cancelación es ineficaz (y tres que demuestran que es contraproducente)». Xataca Ciencia. Recuperado de https://bit.ly/3rtnaSO.


TEXTO 1B


Quienes se oponen a la cultura de la cancelación emplean argumentos reduccionistas y falaces. Muchos de ellos proponen que la libertad está amenazada por la disposición de una masa que censura. El recurso a la ‘cancelación’ representa así un exceso (intimida a los intelectuales ‘buenos’) y un riesgo a las libertades (condiciona su trabajo), y a la democracia misma (por aniquilar la diversidad de voces). Esta argumentación es falaz, porque proyecta la imagen de una élite privilegiada víctimas del vulgo, cuando la simetría de poder, medios para defenderse y capacidad de influencia claramente sigue en manos de unos cuantos, ‘cancelados’ o no.

En ningún caso, la cancelación ha representado una censura eficaz o la pérdida de medios de vida. Además, este reduccionismo elude la prueba de oro de la argumentación: los argumentos deben poder defenderse de la crítica, no son defendibles solo por haber sido expresados, ya que no se puede colocar en un mismo saco todo tipo de argumentos o premisas que niegan la validez de la interlocución o anulan derechos. En la lógica de estas personas, todos los argumentos valen por igual. En realidad, no son capaces de escudriñar las asimetrías de poder que convierten en necesaria y legítima la cancelación como forma de protesta, o su importancia para defender derechos o grupos especialmente vulnerables.


Romero, J. (31 de agosto de 2020). «Claves para entender la ‘cultura de la cancelación’, sus usos y abusos». Animal Político. Recuperado de https://bit.ly/3JFzVA8.


En el texto A, el término ABIERTO supone

a)

apertura.

b)

certidumbre.

c)

polémica.

d)

precisión.

8.

TEXTO 1A


El fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables a consecuencia de determinados comentarios o acciones resulta contraproducente. En principio, las afirmaciones sobre ilicitud, nocividad u ofensa están abiertas al debate. Como Stuart Mill observó, «la utilidad de una opinión es en sí misma una cuestión de opinión: tan discutible, tan abierta a la discusión y que requiere tanta discusión como la opinión misma». Es obligado definir nociones como «bueno» y «malo, conceptos que cambian con el tiempo o según el criterio de cada persona. Los actos buenos o malos no se pueden aislar; forman parte y están engranados con las necesidades, deseos, carencias y concepciones de otras personas.

Por otro lado, escuchar opiniones diferentes y relacionarse con ellas puede ayudarnos a comprender sus puntos de vista y desarrollar versiones más informadas de las posiciones propias. Imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás, volver a las personas más tribales y reforzar una imagen dualista del mundo: nosotros contra ellos, fuente común de los conflictos entre grupos de personas. Además, estar constantemente indignado por puntos de vista opuestos proporciona una razón aparente para no considerarlos. Esto alimenta directamente el sesgo de confirmación y el pensamiento grupal; es decir, vuelve a las personas más intolerantes y reaccionarias, abono perfecto del totalitarismo.


Parra, S. (10 de julio de 2020). «Tres razones por las cuales la cultura de la cancelación es ineficaz (y tres que demuestran que es contraproducente)». Xataca Ciencia. Recuperado de https://bit.ly/3rtnaSO.


TEXTO 1B


Quienes se oponen a la cultura de la cancelación emplean argumentos reduccionistas y falaces. Muchos de ellos proponen que la libertad está amenazada por la disposición de una masa que censura. El recurso a la ‘cancelación’ representa así un exceso (intimida a los intelectuales ‘buenos’) y un riesgo a las libertades (condiciona su trabajo), y a la democracia misma (por aniquilar la diversidad de voces). Esta argumentación es falaz, porque proyecta la imagen de una élite privilegiada víctimas del vulgo, cuando la simetría de poder, medios para defenderse y capacidad de influencia claramente sigue en manos de unos cuantos, ‘cancelados’ o no.

En ningún caso, la cancelación ha representado una censura eficaz o la pérdida de medios de vida. Además, este reduccionismo elude la prueba de oro de la argumentación: los argumentos deben poder defenderse de la crítica, no son defendibles solo por haber sido expresados, ya que no se puede colocar en un mismo saco todo tipo de argumentos o premisas que niegan la validez de la interlocución o anulan derechos. En la lógica de estas personas, todos los argumentos valen por igual. En realidad, no son capaces de escudriñar las asimetrías de poder que convierten en necesaria y legítima la cancelación como forma de protesta, o su importancia para defender derechos o grupos especialmente vulnerables.


Romero, J. (31 de agosto de 2020). «Claves para entender la ‘cultura de la cancelación’, sus usos y abusos». Animal Político. Recuperado de https://bit.ly/3JFzVA8.


En la primera parte de la contraargumentación propuesta en el texto B, el autor concluye que

a)

existe un manifiesto desprecio por las masas que intentan cancelar a las élites.

b)

los críticos de la cancelación soslayan de modo falaz la asimetría de poderes.

c)

la élite propone una imagen de sí como un grupo sin medios para defenderse.

d)

algunos intelectuales progresistas se conciben como víctimas de las mayorías.

9.

TEXTO 1A


El fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables a consecuencia de determinados comentarios o acciones resulta contraproducente. En principio, las afirmaciones sobre ilicitud, nocividad u ofensa están abiertas al debate. Como Stuart Mill observó, «la utilidad de una opinión es en sí misma una cuestión de opinión: tan discutible, tan abierta a la discusión y que requiere tanta discusión como la opinión misma». Es obligado definir nociones como «bueno» y «malo, conceptos que cambian con el tiempo o según el criterio de cada persona. Los actos buenos o malos no se pueden aislar; forman parte y están engranados con las necesidades, deseos, carencias y concepciones de otras personas.

Por otro lado, escuchar opiniones diferentes y relacionarse con ellas puede ayudarnos a comprender sus puntos de vista y desarrollar versiones más informadas de las posiciones propias. Imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás, volver a las personas más tribales y reforzar una imagen dualista del mundo: nosotros contra ellos, fuente común de los conflictos entre grupos de personas. Además, estar constantemente indignado por puntos de vista opuestos proporciona una razón aparente para no considerarlos. Esto alimenta directamente el sesgo de confirmación y el pensamiento grupal; es decir, vuelve a las personas más intolerantes y reaccionarias, abono perfecto del totalitarismo.


Parra, S. (10 de julio de 2020). «Tres razones por las cuales la cultura de la cancelación es ineficaz (y tres que demuestran que es contraproducente)». Xataca Ciencia. Recuperado de https://bit.ly/3rtnaSO.


TEXTO 1B


Quienes se oponen a la cultura de la cancelación emplean argumentos reduccionistas y falaces. Muchos de ellos proponen que la libertad está amenazada por la disposición de una masa que censura. El recurso a la ‘cancelación’ representa así un exceso (intimida a los intelectuales ‘buenos’) y un riesgo a las libertades (condiciona su trabajo), y a la democracia misma (por aniquilar la diversidad de voces). Esta argumentación es falaz, porque proyecta la imagen de una élite privilegiada víctimas del vulgo, cuando la simetría de poder, medios para defenderse y capacidad de influencia claramente sigue en manos de unos cuantos, ‘cancelados’ o no.

En ningún caso, la cancelación ha representado una censura eficaz o la pérdida de medios de vida. Además, este reduccionismo elude la prueba de oro de la argumentación: los argumentos deben poder defenderse de la crítica, no son defendibles solo por haber sido expresados, ya que no se puede colocar en un mismo saco todo tipo de argumentos o premisas que niegan la validez de la interlocución o anulan derechos. En la lógica de estas personas, todos los argumentos valen por igual. En realidad, no son capaces de escudriñar las asimetrías de poder que convierten en necesaria y legítima la cancelación como forma de protesta, o su importancia para defender derechos o grupos especialmente vulnerables.


Romero, J. (31 de agosto de 2020). «Claves para entender la ‘cultura de la cancelación’, sus usos y abusos». Animal Político. Recuperado de https://bit.ly/3JFzVA8.


Es falso sostener que el autor del texto A considera que la práctica de la cancelación contribuye a desarrollar una cultura democrática, ya que

a)

se refuerza una imagen dualista del mundo y se niega el valor de la polémica.

b)

imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás.

c)

cancelar a quienes no opinan lo mismo puede derivar en actitud totalitaristas.

d)

las personas con ideas contradictorias acabarán por exiliarse de la sociedad.

10.

TEXTO 1A


El fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables a consecuencia de determinados comentarios o acciones resulta contraproducente. En principio, las afirmaciones sobre ilicitud, nocividad u ofensa están abiertas al debate. Como Stuart Mill observó, «la utilidad de una opinión es en sí misma una cuestión de opinión: tan discutible, tan abierta a la discusión y que requiere tanta discusión como la opinión misma». Es obligado definir nociones como «bueno» y «malo, conceptos que cambian con el tiempo o según el criterio de cada persona. Los actos buenos o malos no se pueden aislar; forman parte y están engranados con las necesidades, deseos, carencias y concepciones de otras personas.

Por otro lado, escuchar opiniones diferentes y relacionarse con ellas puede ayudarnos a comprender sus puntos de vista y desarrollar versiones más informadas de las posiciones propias. Imponer una cultura de la cancelación supone negar la opinión de los demás, volver a las personas más tribales y reforzar una imagen dualista del mundo: nosotros contra ellos, fuente común de los conflictos entre grupos de personas. Además, estar constantemente indignado por puntos de vista opuestos proporciona una razón aparente para no considerarlos. Esto alimenta directamente el sesgo de confirmación y el pensamiento grupal; es decir, vuelve a las personas más intolerantes y reaccionarias, abono perfecto del totalitarismo.


Parra, S. (10 de julio de 2020). «Tres razones por las cuales la cultura de la cancelación es ineficaz (y tres que demuestran que es contraproducente)». Xataca Ciencia. Recuperado de https://bit.ly/3rtnaSO.


TEXTO 1B


Quienes se oponen a la cultura de la cancelación emplean argumentos reduccionistas y falaces. Muchos de ellos proponen que la libertad está amenazada por la disposición de una masa que censura. El recurso a la ‘cancelación’ representa así un exceso (intimida a los intelectuales ‘buenos’) y un riesgo a las libertades (condiciona su trabajo), y a la democracia misma (por aniquilar la diversidad de voces). Esta argumentación es falaz, porque proyecta la imagen de una élite privilegiada víctimas del vulgo, cuando la simetría de poder, medios para defenderse y capacidad de influencia claramente sigue en manos de unos cuantos, ‘cancelados’ o no.

En ningún caso, la cancelación ha representado una censura eficaz o la pérdida de medios de vida. Además, este reduccionismo elude la prueba de oro de la argumentación: los argumentos deben poder defenderse de la crítica, no son defendibles solo por haber sido expresados, ya que no se puede colocar en un mismo saco todo tipo de argumentos o premisas que niegan la validez de la interlocución o anulan derechos. En la lógica de estas personas, todos los argumentos valen por igual. En realidad, no son capaces de escudriñar las asimetrías de poder que convierten en necesaria y legítima la cancelación como forma de protesta, o su importancia para defender derechos o grupos especialmente vulnerables.


Romero, J. (31 de agosto de 2020). «Claves para entender la ‘cultura de la cancelación’, sus usos y abusos». Animal Político. Recuperado de https://bit.ly/3JFzVA8.


Si la humanidad pudiera establecer de forma taxativa valores como «bueno» o «malo»,

a)

la defensa de la cultura de la cancelación carecería de sustento.

b)

todos los argumentos poseerían un valor similar en los debates.

c)

las asimetrías del poder desaparecerían de la interacción social.

d)

la cultura de la cancelación podría aspirar a una censura eficaz.

11.

TEXTO 1

La epilepsia ha sido categorizada como “un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposición persistente a generar crisis convulsivas”. La definición también señala que la epilepsia presenta por lo menos un ataque en su desarrollo. Una crisis o ataque epiléptico se entiende como “una ocurrencia transitoria de señales y/o síntomas debidos a una actividad neuronal anormal excesiva o sincrónica en el cerebro”.

Además, la explicación reconoce que un diagnóstico de epilepsia implica la existencia de una anormalidad epileptogénica constante que está presente independientemente de que ocurran o no las convulsiones. Debido a que con frecuencia es difícil identificar definitivamente una predisposición persistente a generar crisis convulsivas, una definición funcional común de epilepsia es la ocurrencia de dos o más crisis no provocadas en un intervalo de más de 24 horas entre ellas. Las convulsiones febriles en lactantes y niños pequeños y las convulsiones por abstinencia en alcohólicos son ejemplos comunes de crisis provocadas que no justifican una definición o un caso de epilepsia.

Para poder descartar un cuadro de epilepsia, según la categorización dada, se debe analizar minuciosamente si las crisis convulsivas son provocadas, esto es, si hay causas determinantes que provocan las crisis.

OMS. (2006). Trastornos Neurológicos. [Texto editado]

¿Cuál es el tema central del texto?

a)

Las crisis no epilépticas.

b)

Los efectos de la epilepsia.

c)

Las causas de la epilepsia.

d)

La definición de epilepsia.

12.

TEXTO 1

La epilepsia ha sido categorizada como “un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposición persistente a generar crisis convulsivas”. La definición también señala que la epilepsia presenta por lo menos un ataque en su desarrollo. Una crisis o ataque epiléptico se entiende como “una ocurrencia transitoria de señales y/o síntomas debidos a una actividad neuronal anormal excesiva o sincrónica en el cerebro”.

Además, la explicación reconoce que un diagnóstico de epilepsia implica la existencia de una anormalidad epileptogénica constante que está presente independientemente de que ocurran o no las convulsiones. Debido a que con frecuencia es difícil identificar definitivamente una predisposición persistente a generar crisis convulsivas, una definición funcional común de epilepsia es la ocurrencia de dos o más crisis no provocadas en un intervalo de más de 24 horas entre ellas. Las convulsiones febriles en lactantes y niños pequeños y las convulsiones por abstinencia en alcohólicos son ejemplos comunes de crisis provocadas que no justifican una definición o un caso de epilepsia.

Para poder descartar un cuadro de epilepsia, según la categorización dada, se debe analizar minuciosamente si las crisis convulsivas son provocadas, esto es, si hay causas determinantes que provocan las crisis.

OMS. (2006). Trastornos Neurológicos. [Texto editado]

El sentido contextual del verbo RECONOCER es

a)

diagnosticar

b)

acuñar

c)

precisar

d)

musitar

13.

TEXTO 1

La epilepsia ha sido categorizada como “un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposición persistente a generar crisis convulsivas”. La definición también señala que la epilepsia presenta por lo menos un ataque en su desarrollo. Una crisis o ataque epiléptico se entiende como “una ocurrencia transitoria de señales y/o síntomas debidos a una actividad neuronal anormal excesiva o sincrónica en el cerebro”.

Además, la explicación reconoce que un diagnóstico de epilepsia implica la existencia de una anormalidad epileptogénica constante que está presente independientemente de que ocurran o no las convulsiones. Debido a que con frecuencia es difícil identificar definitivamente una predisposición persistente a generar crisis convulsivas, una definición funcional común de epilepsia es la ocurrencia de dos o más crisis no provocadas en un intervalo de más de 24 horas entre ellas. Las convulsiones febriles en lactantes y niños pequeños y las convulsiones por abstinencia en alcohólicos son ejemplos comunes de crisis provocadas que no justifican una definición o un caso de epilepsia.

Para poder descartar un cuadro de epilepsia, según la categorización dada, se debe analizar minuciosamente si las crisis convulsivas son provocadas, esto es, si hay causas determinantes que provocan las crisis.

Se puede inferir de la imagen que

a)

las crisis separadas sí fundamentan un cuadro de epilepsia crónica.

b)

las crisis aisladas ocurren de forma muy rápida y constantemente.

c)

las crisis separadas se presentan lentamente en personas diferentes.

d)

para diagnosticar la epilepsia se analiza el tipo de crisis presentado.

14.

TEXTO 1

La epilepsia ha sido categorizada como “un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposición persistente a generar crisis convulsivas”. La definición también señala que la epilepsia presenta por lo menos un ataque en su desarrollo. Una crisis o ataque epiléptico se entiende como “una ocurrencia transitoria de señales y/o síntomas debidos a una actividad neuronal anormal excesiva o sincrónica en el cerebro”.

Además, la explicación reconoce que un diagnóstico de epilepsia implica la existencia de una anormalidad epileptogénica constante que está presente independientemente de que ocurran o no las convulsiones. Debido a que con frecuencia es difícil identificar definitivamente una predisposición persistente a generar crisis convulsivas, una definición funcional común de epilepsia es la ocurrencia de dos o más crisis no provocadas en un intervalo de más de 24 horas entre ellas. Las convulsiones febriles en lactantes y niños pequeños y las convulsiones por abstinencia en alcohólicos son ejemplos comunes de crisis provocadas que no justifican una definición o un caso de epilepsia.

Para poder descartar un cuadro de epilepsia, según la categorización dada, se debe analizar minuciosamente si las crisis convulsivas son provocadas, esto es, si hay causas determinantes que provocan las crisis.

OMS. (2006). Trastornos Neurológicos. [Texto editado]

A partir del texto y la imagen podemos inferir que

a)

las crisis separadas son las provocadas por el alcoholismo.

b)

las crisis aisladas son las que tienen una causa determinante.

c)

las crisis separadas ocurren en un intervalo exacto de 24 horas.

d)

Las crisis aisladas afectan a menos personas que las separadas.

15.

TEXTO 1

La epilepsia ha sido categorizada como “un trastorno del cerebro caracterizado por una predisposición persistente a generar crisis convulsivas”. La definición también señala que la epilepsia presenta por lo menos un ataque en su desarrollo. Una crisis o ataque epiléptico se entiende como “una ocurrencia transitoria de señales y/o síntomas debidos a una actividad neuronal anormal excesiva o sincrónica en el cerebro”.

Además, la explicación reconoce que un diagnóstico de epilepsia implica la existencia de una anormalidad epileptogénica constante que está presente independientemente de que ocurran o no las convulsiones. Debido a que con frecuencia es difícil identificar definitivamente una predisposición persistente a generar crisis convulsivas, una definición funcional común de epilepsia es la ocurrencia de dos o más crisis no provocadas en un intervalo de más de 24 horas entre ellas. Las convulsiones febriles en lactantes y niños pequeños y las convulsiones por abstinencia en alcohólicos son ejemplos comunes de crisis provocadas que no justifican una definición o un caso de epilepsia.

Para poder descartar un cuadro de epilepsia, según la categorización dada, se debe analizar minuciosamente si las crisis convulsivas son provocadas, esto es, si hay causas determinantes que provocan las crisis.

OMS. (2006). Trastornos Neurológicos. [Texto editado]

Si un niño tuviera convulsiones seguidas sin que haya una condición febril

a)

posiblemente no inquietaría, pues sería una crisis aislada.

b)

probablemente tal niño podría tener un cuadro epiléptico.

c)

probablemente se gaste demasiado dinero en su curación.

d)

posiblemente aquel niño haya sufrido un accidente fuerte.

16.

TEXTO 2A

La gran mayoría de quienes deciden obtener legalmente un permiso de porte y/o tenencia de arma de fuego lo hacen bajo la premisa de que esta medida servirá como protección ante la posibilidad de ser objeto de un crimen están equivocados. Si recientemente has pensado tener un arma, te recomiendo que primero pienses en lo siguiente:

1. Muertes accidentales o incidentes de miembros de la familia. Algunos estudios han encontrado que es 12 veces más probable que un arma de fuego sea utilizada en contra de un miembro de la familia (accidental o voluntariamente) que en contra de un intruso que viene a cometer un crimen.

2. Quien posee un arma de fuego es legalmente responsable de su uso. En la mayoría de las legislaciones el propietario de un arma de fuego tiene serias responsabilidades por su uso, ya sea consentido o no. Si se te pierde tu arma o te la roban y luego dicha arma es usada para cometer un crimen, puedes pasar por momentos amargos.

3. Violencia doméstica. En los hogares en donde hay armas de fuego la mujer que es víctima de violencia doméstica tiene 7 veces más probabilidades de que el abuso termine en homicidio en comparación con otro tipo de hogares.

4. Depresión, alcoholismo y medicamentos. Algunas situaciones transitorias de depresión, uso de medicamentos controlados o alcoholismo se ven seriamente agravados cuando la persona tiene acceso a un arma de fuego en su vivienda. Situaciones de suicidio en este contexto podrían ser más comunes.

5. Entrenamiento y eficacia. La mayoría de las personas es capaz de «disparar» un arma. Pero una cosa es disparar y otra usarla eficazmente. El aprendizaje para manipular con destreza un arma requiere meses de entrenamiento. Sin ese entrenamiento, el arma pasa a ser un problema más que una solución.

TEXTO 2B

Lo primero que debemos hacer notar es cuál es la naturaleza del arma, que es doble. Desde luego es ofensiva, ya que ese es el propósito inmediato para el que son creadas. Su propio diseño les hace medios adecuados para hacer daño a un tercero, de las formas más diversas y en distintos alcances, según el arma de que se trate. Pero una de las características de los individuos es que son capaces de descubrir nuevos usos en los medios con los que cuenta, y muy pronto se descubrió que su propio carácter ofensivo le confiere otro defensivo, del que es inseparable. La simple amenaza del uso de un arma, o el hecho de dar a conocer que se posee, son medios perfectamente adecuados para defenderse, ya que los posibles invasores se dan cuenta del peligro en el que pueden incurrir si, finalmente, dan el paso de realizar una acción violenta contra quien está armado. Por tanto, las armas tienen un doble carácter, uno ofensivo y el otro defensivo. A ello hay que añadir que lo importante no son los medios, sino el uso que se haga de ellos. La posesión de un arma no predispone a un uso ofensivo de la misma. Además, su uso defensivo no necesita ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Un estudio afirma que en los Estados Unidos se hacen cerca de tres millones de usos defensivos de las armas de fuego sin necesidad de realizar un solo disparo. La otra cara de este razonamiento es la comprobación de que hay medios que no están especialmente destinados a un uso armamentístico o dañino y, sin embargo, se le confiere este fin. El gas no es esencialmente malo, pero su uso resultó letal en manos del gobierno nacional socialista en Alemania. En España, las muertes de mujeres a manos de sus esposos o compañeros se realizan con todo tipo de utensilios que podemos encontrar en cualquier hogar. Por tanto, su uso será siempre injusto, independientemente de la voluntad de quien lo ejerza. Las armas de uso discriminado son las propias de los individuos y las de destrucción masiva, de los estados.

Ambos textos tensionan medularmente en torno a

a)

la justificación del uso de armas de fuego.

b)

la pertinencia del uso de armas de fuego.

c)

la prohibición del uso de armas de fuego.

d)

la pertinencia del uso de armas disuasivas.

17.

TEXTO 2A

La gran mayoría de quienes deciden obtener legalmente un permiso de porte y/o tenencia de arma de fuego lo hacen bajo la premisa de que esta medida servirá como protección ante la posibilidad de ser objeto de un crimen están equivocados. Si recientemente has pensado tener un arma, te recomiendo que primero pienses en lo siguiente:

1. Muertes accidentales o incidentes de miembros de la familia. Algunos estudios han encontrado que es 12 veces más probable que un arma de fuego sea utilizada en contra de un miembro de la familia (accidental o voluntariamente) que en contra de un intruso que viene a cometer un crimen.

2. Quien posee un arma de fuego es legalmente responsable de su uso. En la mayoría de las legislaciones el propietario de un arma de fuego tiene serias responsabilidades por su uso, ya sea consentido o no. Si se te pierde tu arma o te la roban y luego dicha arma es usada para cometer un crimen, puedes pasar por momentos amargos.

3. Violencia doméstica. En los hogares en donde hay armas de fuego la mujer que es víctima de violencia doméstica tiene 7 veces más probabilidades de que el abuso termine en homicidio en comparación con otro tipo de hogares.

4. Depresión, alcoholismo y medicamentos. Algunas situaciones transitorias de depresión, uso de medicamentos controlados o alcoholismo se ven seriamente agravados cuando la persona tiene acceso a un arma de fuego en su vivienda. Situaciones de suicidio en este contexto podrían ser más comunes.

5. Entrenamiento y eficacia. La mayoría de las personas es capaz de «disparar» un arma. Pero una cosa es disparar y otra usarla eficazmente. El aprendizaje para manipular con destreza un arma requiere meses de entrenamiento. Sin ese entrenamiento, el arma pasa a ser un problema más que una solución.

TEXTO 2B

Lo primero que debemos hacer notar es cuál es la naturaleza del arma, que es doble. Desde luego es ofensiva, ya que ese es el propósito inmediato para el que son creadas. Su propio diseño les hace medios adecuados para hacer daño a un tercero, de las formas más diversas y en distintos alcances, según el arma de que se trate. Pero una de las características de los individuos es que son capaces de descubrir nuevos usos en los medios con los que cuenta, y muy pronto se descubrió que su propio carácter ofensivo le confiere otro defensivo, del que es inseparable. La simple amenaza del uso de un arma, o el hecho de dar a conocer que se posee, son medios perfectamente adecuados para defenderse, ya que los posibles invasores se dan cuenta del peligro en el que pueden incurrir si, finalmente, dan el paso de realizar una acción violenta contra quien está armado. Por tanto, las armas tienen un doble carácter, uno ofensivo y el otro defensivo. A ello hay que añadir que lo importante no son los medios, sino el uso que se haga de ellos. La posesión de un arma no predispone a un uso ofensivo de la misma. Además, su uso defensivo no necesita ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Un estudio afirma que en los Estados Unidos se hacen cerca de tres millones de usos defensivos de las armas de fuego sin necesidad de realizar un solo disparo. La otra cara de este razonamiento es la comprobación de que hay medios que no están especialmente destinados a un uso armamentístico o dañino y, sin embargo, se le confiere este fin. El gas no es esencialmente malo, pero su uso resultó letal en manos del gobierno nacional socialista en Alemania. En España, las muertes de mujeres a manos de sus esposos o compañeros se realizan con todo tipo de utensilios que podemos encontrar en cualquier hogar. Por tanto, su uso será siempre injusto, independientemente de la voluntad de quien lo ejerza. Las armas de uso discriminado son las propias de los individuos y las de destrucción masiva, de los estados.

En el texto A, el término ABUSO implica

a)

vehemencia.

b)

discreción.

c)

imprudencia.

d)

temeridad.

18.

TEXTO 2A

La gran mayoría de quienes deciden obtener legalmente un permiso de porte y/o tenencia de arma de fuego lo hacen bajo la premisa de que esta medida servirá como protección ante la posibilidad de ser objeto de un crimen están equivocados. Si recientemente has pensado tener un arma, te recomiendo que primero pienses en lo siguiente:

1. Muertes accidentales o incidentes de miembros de la familia. Algunos estudios han encontrado que es 12 veces más probable que un arma de fuego sea utilizada en contra de un miembro de la familia (accidental o voluntariamente) que en contra de un intruso que viene a cometer un crimen.

2. Quien posee un arma de fuego es legalmente responsable de su uso. En la mayoría de las legislaciones el propietario de un arma de fuego tiene serias responsabilidades por su uso, ya sea consentido o no. Si se te pierde tu arma o te la roban y luego dicha arma es usada para cometer un crimen, puedes pasar por momentos amargos.

3. Violencia doméstica. En los hogares en donde hay armas de fuego la mujer que es víctima de violencia doméstica tiene 7 veces más probabilidades de que el abuso termine en homicidio en comparación con otro tipo de hogares.

4. Depresión, alcoholismo y medicamentos. Algunas situaciones transitorias de depresión, uso de medicamentos controlados o alcoholismo se ven seriamente agravados cuando la persona tiene acceso a un arma de fuego en su vivienda. Situaciones de suicidio en este contexto podrían ser más comunes.

5. Entrenamiento y eficacia. La mayoría de las personas es capaz de «disparar» un arma. Pero una cosa es disparar y otra usarla eficazmente. El aprendizaje para manipular con destreza un arma requiere meses de entrenamiento. Sin ese entrenamiento, el arma pasa a ser un problema más que una solución.

TEXTO 2B

Lo primero que debemos hacer notar es cuál es la naturaleza del arma, que es doble. Desde luego es ofensiva, ya que ese es el propósito inmediato para el que son creadas. Su propio diseño les hace medios adecuados para hacer daño a un tercero, de las formas más diversas y en distintos alcances, según el arma de que se trate. Pero una de las características de los individuos es que son capaces de descubrir nuevos usos en los medios con los que cuenta, y muy pronto se descubrió que su propio carácter ofensivo le confiere otro defensivo, del que es inseparable. La simple amenaza del uso de un arma, o el hecho de dar a conocer que se posee, son medios perfectamente adecuados para defenderse, ya que los posibles invasores se dan cuenta del peligro en el que pueden incurrir si, finalmente, dan el paso de realizar una acción violenta contra quien está armado. Por tanto, las armas tienen un doble carácter, uno ofensivo y el otro defensivo. A ello hay que añadir que lo importante no son los medios, sino el uso que se haga de ellos. La posesión de un arma no predispone a un uso ofensivo de la misma. Además, su uso defensivo no necesita ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Un estudio afirma que en los Estados Unidos se hacen cerca de tres millones de usos defensivos de las armas de fuego sin necesidad de realizar un solo disparo. La otra cara de este razonamiento es la comprobación de que hay medios que no están especialmente destinados a un uso armamentístico o dañino y, sin embargo, se le confiere este fin. El gas no es esencialmente malo, pero su uso resultó letal en manos del gobierno nacional socialista en Alemania. En España, las muertes de mujeres a manos de sus esposos o compañeros se realizan con todo tipo de utensilios que podemos encontrar en cualquier hogar. Por tanto, su uso será siempre injusto, independientemente de la voluntad de quien lo ejerza. Las armas de uso discriminado son las propias de los individuos y las de destrucción masiva, de los estados.

Según el texto 1B, es incompatible afirmar sobre la posesión de armas,

a)

cumple una función persuasiva y de aniquilación.

b)

tiene por finalidad el aniquilamiento del atacante.

c)

no implica llegar hasta las últimas consecuencias.

d)

su simple uso supone una medida de protección.

19.

TEXTO 2A

La gran mayoría de quienes deciden obtener legalmente un permiso de porte y/o tenencia de arma de fuego lo hacen bajo la premisa de que esta medida servirá como protección ante la posibilidad de ser objeto de un crimen están equivocados. Si recientemente has pensado tener un arma, te recomiendo que primero pienses en lo siguiente:

1. Muertes accidentales o incidentes de miembros de la familia. Algunos estudios han encontrado que es 12 veces más probable que un arma de fuego sea utilizada en contra de un miembro de la familia (accidental o voluntariamente) que en contra de un intruso que viene a cometer un crimen.

2. Quien posee un arma de fuego es legalmente responsable de su uso. En la mayoría de las legislaciones el propietario de un arma de fuego tiene serias responsabilidades por su uso, ya sea consentido o no. Si se te pierde tu arma o te la roban y luego dicha arma es usada para cometer un crimen, puedes pasar por momentos amargos.

3. Violencia doméstica. En los hogares en donde hay armas de fuego la mujer que es víctima de violencia doméstica tiene 7 veces más probabilidades de que el abuso termine en homicidio en comparación con otro tipo de hogares.

4. Depresión, alcoholismo y medicamentos. Algunas situaciones transitorias de depresión, uso de medicamentos controlados o alcoholismo se ven seriamente agravados cuando la persona tiene acceso a un arma de fuego en su vivienda. Situaciones de suicidio en este contexto podrían ser más comunes.

5. Entrenamiento y eficacia. La mayoría de las personas es capaz de «disparar» un arma. Pero una cosa es disparar y otra usarla eficazmente. El aprendizaje para manipular con destreza un arma requiere meses de entrenamiento. Sin ese entrenamiento, el arma pasa a ser un problema más que una solución.

TEXTO 2B

Lo primero que debemos hacer notar es cuál es la naturaleza del arma, que es doble. Desde luego es ofensiva, ya que ese es el propósito inmediato para el que son creadas. Su propio diseño les hace medios adecuados para hacer daño a un tercero, de las formas más diversas y en distintos alcances, según el arma de que se trate. Pero una de las características de los individuos es que son capaces de descubrir nuevos usos en los medios con los que cuenta, y muy pronto se descubrió que su propio carácter ofensivo le confiere otro defensivo, del que es inseparable. La simple amenaza del uso de un arma, o el hecho de dar a conocer que se posee, son medios perfectamente adecuados para defenderse, ya que los posibles invasores se dan cuenta del peligro en el que pueden incurrir si, finalmente, dan el paso de realizar una acción violenta contra quien está armado. Por tanto, las armas tienen un doble carácter, uno ofensivo y el otro defensivo. A ello hay que añadir que lo importante no son los medios, sino el uso que se haga de ellos. La posesión de un arma no predispone a un uso ofensivo de la misma. Además, su uso defensivo no necesita ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Un estudio afirma que en los Estados Unidos se hacen cerca de tres millones de usos defensivos de las armas de fuego sin necesidad de realizar un solo disparo. La otra cara de este razonamiento es la comprobación de que hay medios que no están especialmente destinados a un uso armamentístico o dañino y, sin embargo, se le confiere este fin. El gas no es esencialmente malo, pero su uso resultó letal en manos del gobierno nacional socialista en Alemania. En España, las muertes de mujeres a manos de sus esposos o compañeros se realizan con todo tipo de utensilios que podemos encontrar en cualquier hogar. Por tanto, su uso será siempre injusto, independientemente de la voluntad de quien lo ejerza. Las armas de uso discriminado son las propias de los individuos y las de destrucción masiva, de los estados.

Se puede colegir del texto 1A, sobre las desventajas del uso de armas de fuego,

a)

puede empeorar en casos de violencia doméstica.

b)

puede agravarse con la impericia del sujeto.

c)

están condicionadas por una serie de variables.

d)

favorecen al delincuente más que a la víctima.

20.

TEXTO 2A

La gran mayoría de quienes deciden obtener legalmente un permiso de porte y/o tenencia de arma de fuego lo hacen bajo la premisa de que esta medida servirá como protección ante la posibilidad de ser objeto de un crimen están equivocados. Si recientemente has pensado tener un arma, te recomiendo que primero pienses en lo siguiente:

1. Muertes accidentales o incidentes de miembros de la familia. Algunos estudios han encontrado que es 12 veces más probable que un arma de fuego sea utilizada en contra de un miembro de la familia (accidental o voluntariamente) que en contra de un intruso que viene a cometer un crimen.

2. Quien posee un arma de fuego es legalmente responsable de su uso. En la mayoría de las legislaciones el propietario de un arma de fuego tiene serias responsabilidades por su uso, ya sea consentido o no. Si se te pierde tu arma o te la roban y luego dicha arma es usada para cometer un crimen, puedes pasar por momentos amargos.

3. Violencia doméstica. En los hogares en donde hay armas de fuego la mujer que es víctima de violencia doméstica tiene 7 veces más probabilidades de que el abuso termine en homicidio en comparación con otro tipo de hogares.

4. Depresión, alcoholismo y medicamentos. Algunas situaciones transitorias de depresión, uso de medicamentos controlados o alcoholismo se ven seriamente agravados cuando la persona tiene acceso a un arma de fuego en su vivienda. Situaciones de suicidio en este contexto podrían ser más comunes.

5. Entrenamiento y eficacia. La mayoría de las personas es capaz de «disparar» un arma. Pero una cosa es disparar y otra usarla eficazmente. El aprendizaje para manipular con destreza un arma requiere meses de entrenamiento. Sin ese entrenamiento, el arma pasa a ser un problema más que una solución.

TEXTO 2B

Lo primero que debemos hacer notar es cuál es la naturaleza del arma, que es doble. Desde luego es ofensiva, ya que ese es el propósito inmediato para el que son creadas. Su propio diseño les hace medios adecuados para hacer daño a un tercero, de las formas más diversas y en distintos alcances, según el arma de que se trate. Pero una de las características de los individuos es que son capaces de descubrir nuevos usos en los medios con los que cuenta, y muy pronto se descubrió que su propio carácter ofensivo le confiere otro defensivo, del que es inseparable. La simple amenaza del uso de un arma, o el hecho de dar a conocer que se posee, son medios perfectamente adecuados para defenderse, ya que los posibles invasores se dan cuenta del peligro en el que pueden incurrir si, finalmente, dan el paso de realizar una acción violenta contra quien está armado. Por tanto, las armas tienen un doble carácter, uno ofensivo y el otro defensivo. A ello hay que añadir que lo importante no son los medios, sino el uso que se haga de ellos. La posesión de un arma no predispone a un uso ofensivo de la misma. Además, su uso defensivo no necesita ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Un estudio afirma que en los Estados Unidos se hacen cerca de tres millones de usos defensivos de las armas de fuego sin necesidad de realizar un solo disparo. La otra cara de este razonamiento es la comprobación de que hay medios que no están especialmente destinados a un uso armamentístico o dañino y, sin embargo, se le confiere este fin. El gas no es esencialmente malo, pero su uso resultó letal en manos del gobierno nacional socialista en Alemania. En España, las muertes de mujeres a manos de sus esposos o compañeros se realizan con todo tipo de utensilios que podemos encontrar en cualquier hogar. Por tanto, su uso será siempre injusto, independientemente de la voluntad de quien lo ejerza. Las armas de uso discriminado son las propias de los individuos y las de destrucción masiva, de los estados.

Si se llegará a alcanzar un uso técnicamente adecuado de las armas de fuego, posiblemente

a)

podría frenarse el problema de la inseguridad ciudadana.

b)

quedarían por resolver factores sociales y conductuales.

c)

más personas podrían protegerse de la violencia social.

d)

los opositores estarían a favor de su uso y legalización.

21.

TEXTO 2 (EVALUACIÓN)

Una salud de hierro es uno de los principales beneficios de beber agua. De hecho, la hidratación de nuestro organismo es fundamental para que se desarrollen correctamente muchos procesos que tienen que ver con la salud, ya que el agua contribuye a que nuestro organismo realice eficientemente la mayor parte de sus funciones vitales porque transporta nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo. El agua, además, sirve de amortiguador a nuestros órganos, y muchos de ellos, como el corazón y el cerebro, están compuestos de este elemento. Si bien no hay una respuesta unívoca sobre cuántos litros de agua hay que beber al día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre un litro y medio y dos litros diariamente.

Entre los beneficios más importantes que podemos obtener gracias al agua, tenemos: 1) el aliviar la fatiga. Cuando el organismo está deshidratado, el rendimiento muscular disminuye provocando la sensación de cansancio. 2) Evitar el estreñimiento. Beber suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, ayuda a la descomposición de los alimentos, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. 3) Ayudar a hidratar la piel. En tanto recompone tejidos de la piel, el agua ayuda a la humectación de la piel. 4) Regular la temperatura corporal. Gracias a esto, se mantiene la temperatura del cuerpo de forma constante, independientemente del entorno o de la actividad metabólica que se esté realizando.

El texto mixto sostiene principalmente que

a)

el agua sirve de amortiguador a nuestros órganos.

b)

la OMS recomienda beber dos litros de agua diario.

c)

el cerebro y el corazón están compuestos de agua.

d)

la ingesta de agua es proficua para nuestra salud.

22.

TEXTO 2 (EVALUACIÓN)

Una salud de hierro es uno de los principales beneficios de beber agua. De hecho, la hidratación de nuestro organismo es fundamental para que se desarrollen correctamente muchos procesos que tienen que ver con la salud, ya que el agua contribuye a que nuestro organismo realice eficientemente la mayor parte de sus funciones vitales porque transporta nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo. El agua, además, sirve de amortiguador a nuestros órganos, y muchos de ellos, como el corazón y el cerebro, están compuestos de este elemento. Si bien no hay una respuesta unívoca sobre cuántos litros de agua hay que beber al día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre un litro y medio y dos litros diariamente.

Entre los beneficios más importantes que podemos obtener gracias al agua, tenemos: 1) el aliviar la fatiga. Cuando el organismo está deshidratado, el rendimiento muscular disminuye provocando la sensación de cansancio. 2) Evitar el estreñimiento. Beber suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, ayuda a la descomposición de los alimentos, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. 3) Ayudar a hidratar la piel. En tanto recompone tejidos de la piel, el agua ayuda a la humectación de la piel. 4) Regular la temperatura corporal. Gracias a esto, se mantiene la temperatura del cuerpo de forma constante, independientemente del entorno o de la actividad metabólica que se esté realizando.

En el texto, la expresión SALUD DE HIERRO alude a una salud

a)

óptima.

b)

compacta.

c)

sólida.

d)

buena.

23.

TEXTO 2 (EVALUACIÓN)

Una salud de hierro es uno de los principales beneficios de beber agua. De hecho, la hidratación de nuestro organismo es fundamental para que se desarrollen correctamente muchos procesos que tienen que ver con la salud, ya que el agua contribuye a que nuestro organismo realice eficientemente la mayor parte de sus funciones vitales porque transporta nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo. El agua, además, sirve de amortiguador a nuestros órganos, y muchos de ellos, como el corazón y el cerebro, están compuestos de este elemento. Si bien no hay una respuesta unívoca sobre cuántos litros de agua hay que beber al día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre un litro y medio y dos litros diariamente.

Entre los beneficios más importantes que podemos obtener gracias al agua, tenemos: 1) el aliviar la fatiga. Cuando el organismo está deshidratado, el rendimiento muscular disminuye provocando la sensación de cansancio. 2) Evitar el estreñimiento. Beber suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, ayuda a la descomposición de los alimentos, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. 3) Ayudar a hidratar la piel. En tanto recompone tejidos de la piel, el agua ayuda a la humectación de la piel. 4) Regular la temperatura corporal. Gracias a esto, se mantiene la temperatura del cuerpo de forma constante, independientemente del entorno o de la actividad metabólica que se esté realizando.

Teniendo en cuenta la información del texto y de la infografía sobre los beneficios de beber agua, podemos colegir que

a)

las personas que beben agua con frecuencia tendrían bajos niveles de colesterol.

b)

los bebedores de agua gozarían de una salud envidiable porque no enfermarían.

c)

quienes beben al menos dos litros de agua a diario podrían tener una piel lozana.

d)

el envejecimiento de aquellos que beben dos litros de agua a diario se ralentiza.

24.

TEXTO 2 (EVALUACIÓN)

Una salud de hierro es uno de los principales beneficios de beber agua. De hecho, la hidratación de nuestro organismo es fundamental para que se desarrollen correctamente muchos procesos que tienen que ver con la salud, ya que el agua contribuye a que nuestro organismo realice eficientemente la mayor parte de sus funciones vitales porque transporta nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo. El agua, además, sirve de amortiguador a nuestros órganos, y muchos de ellos, como el corazón y el cerebro, están compuestos de este elemento. Si bien no hay una respuesta unívoca sobre cuántos litros de agua hay que beber al día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre un litro y medio y dos litros diariamente.

Entre los beneficios más importantes que podemos obtener gracias al agua, tenemos: 1) el aliviar la fatiga. Cuando el organismo está deshidratado, el rendimiento muscular disminuye provocando la sensación de cansancio. 2) Evitar el estreñimiento. Beber suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, ayuda a la descomposición de los alimentos, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. 3) Ayudar a hidratar la piel. En tanto recompone tejidos de la piel, el agua ayuda a la humectación de la piel. 4) Regular la temperatura corporal. Gracias a esto, se mantiene la temperatura del cuerpo de forma constante, independientemente del entorno o de la actividad metabólica que se esté realizando.

Sobre la cantidad de litros de agua que debemos beber diario, es incompatible con el texto sostener que hay un consenso al respecto, porque

a)

todos los médicos recomiendan que se debe beber todos los días.

b)

diversos organismos internacionales han convenido que sea 1 litro.

c)

las Naciones Unidas ha establecido que debe ser de 1.5 a 2.0 litros.

d)

se carece de avenimiento sobre cuántos litros se debe beber al día.

25.

TEXTO 2 (EVALUACIÓN)

Una salud de hierro es uno de los principales beneficios de beber agua. De hecho, la hidratación de nuestro organismo es fundamental para que se desarrollen correctamente muchos procesos que tienen que ver con la salud, ya que el agua contribuye a que nuestro organismo realice eficientemente la mayor parte de sus funciones vitales porque transporta nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo. El agua, además, sirve de amortiguador a nuestros órganos, y muchos de ellos, como el corazón y el cerebro, están compuestos de este elemento. Si bien no hay una respuesta unívoca sobre cuántos litros de agua hay que beber al día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre un litro y medio y dos litros diariamente.

Entre los beneficios más importantes que podemos obtener gracias al agua, tenemos: 1) el aliviar la fatiga. Cuando el organismo está deshidratado, el rendimiento muscular disminuye provocando la sensación de cansancio. 2) Evitar el estreñimiento. Beber suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, ayuda a la descomposición de los alimentos, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. 3) Ayudar a hidratar la piel. En tanto recompone tejidos de la piel, el agua ayuda a la humectación de la piel. 4) Regular la temperatura corporal. Gracias a esto, se mantiene la temperatura del cuerpo de forma constante, independientemente del entorno o de la actividad metabólica que se esté realizando.

Si una persona bebiera solo tres litros de agua a la semana, es posible que

a)

desarrollaría una enfermedad cancerígena.

b)

sus órganos funcionarían con deficiencia.

c)

recibiría atención médica de emergencia.

d)

esa persona envejecería prematuramente.

26.

TEXTO 3 (EVALUACIÓN)

TEXTO A

Cualquier estudiante de medicina puede explicarlo. En los hospitales existen unidades diferenciadas para atenciones de emergencia. Ocurre igual con el orden interno y la inseguridad ciudadana.

El estado de emergencia, al igual que el estado de sitio, son reconocidos por la Constitución como los dos únicos regímenes de excepción para situaciones de guerra, catástrofes u otras graves circunstancias, que ameritan la suspensión de derechos civiles fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la detención sin mandato judicial. Son limitadas en el tiempo de aplicación y puede suponer que las FF.AA. se responsabilicen del orden interno en lugar de la Policía Nacional (PNP).

¿Cuándo puede ser útil decretar el estado de emergencia? En casos de emergencia y de inminente peligro que arriesgan la vida y la salud de la ciudadanía. Pero ¿para el control del raqueteo, los robos callejeros o el sicariato, se requiere decretar un estado de emergencia? No, esas son urgencias que no requieren conculcar derechos fundamentales. Se requiere trabajo policial, gestión institucional, inversión en tecnología y comunicaciones, investigación criminal, inteligencia e intervención focalizada y adecuada. Eso es todo.

¿Qué pueden hacer las FF. AA. en casos de robo o sicariato? ¿Bombardear por aire, mar y tierra las zonas de expendio de celulares robados? ¿Lanzar cohetes tierra-tierra a posibles sicarios motorizados? Se está jugando con las expectativas y el temor de la población ante la creciente violencia delincuencial y la inercia de los mandos policiales para enfrentarla. La policía, comprometida y profesional, sabe que es así.

No, no hay un problema de emergencia. Hay un urgente problema político e institucional. Un serio problema de autoridad que el presidente debe resolver. Mientras tanto, los ciudadanos continuaremos siendo víctimas de la inseguridad.

TEXTO B

La declaratoria del estado de emergencia parece una salida oportuna, ya que responde al clamor ciudadano frente a la inseguridad. El retorno a nuestras rutinas cotidianas estos meses ha significado el regreso de las oportunidades delictivas. La vía pública vuelve a ser escenario de asaltos y ajustes de cuentas, y los negocios barriales son nuevamente víctimas de los extorsionadores. Marca ahora una diferencia el creciente uso de armas de fuego en estos delitos con lamentables consecuencias letales. Luego del breve silencio criminal durante nuestro encierro pandémico, el crimen ha regresado a las calles junto a nosotros con el letal ruido de las armas.

Esta declaratoria es un nuevo llamado de alerta para tomar medidas que otorguen a la institución policial la capacidad de operar sin recurrir a instituciones destinadas a cautelar nuestra seguridad en otros frentes. Desde el sector Interior se ha adelantado que el estado de emergencia busca incrementar el número de policías en labores de inteligencia, operativas y de patrullaje, así como facilitar las intervenciones contra las organizaciones criminales. Estas acciones pueden ser efectivas si se concentran en los problemas que motivan esta declaratoria y no solo en sus síntomas. Esto implica enfrentar a las bandas y organizaciones criminales, pero también hacerle frente a la facilidad con la que acceden estos individuos a las armas con las que delinquen.

La situación amerita medidas urgentes contra la inseguridad, que esta declaratoria de estado de emergencia sea una oportunidad para que la ciudadanía tenga la esperanza de vivir tranquila y para evitar volver a recurrir en el futuro a salidas que deben conservar siempre su carácter excepcional.

El tema en debate en el texto A y el texto B es

a)

la pertinencia de declarar estado de emergencia en temporadas de crisis.

b)

la declaratoria de estado de emergencia ante el alto índice de criminalidad.

c)

el compromiso de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la delincuencia.

d)

la declaratoria de emergencia para combatir la criminalidad organizada.

27.

TEXTO 3 (EVALUACIÓN)

TEXTO A

Cualquier estudiante de medicina puede explicarlo. En los hospitales existen unidades diferenciadas para atenciones de emergencia. Ocurre igual con el orden interno y la inseguridad ciudadana.

El estado de emergencia, al igual que el estado de sitio, son reconocidos por la Constitución como los dos únicos regímenes de excepción para situaciones de guerra, catástrofes u otras graves circunstancias, que ameritan la suspensión de derechos civiles fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la detención sin mandato judicial. Son limitadas en el tiempo de aplicación y puede suponer que las FF.AA. se responsabilicen del orden interno en lugar de la Policía Nacional (PNP).

¿Cuándo puede ser útil decretar el estado de emergencia? En casos de emergencia y de inminente peligro que arriesgan la vida y la salud de la ciudadanía. Pero ¿para el control del raqueteo, los robos callejeros o el sicariato, se requiere decretar un estado de emergencia? No, esas son urgencias que no requieren conculcar derechos fundamentales. Se requiere trabajo policial, gestión institucional, inversión en tecnología y comunicaciones, investigación criminal, inteligencia e intervención focalizada y adecuada. Eso es todo.

¿Qué pueden hacer las FF. AA. en casos de robo o sicariato? ¿Bombardear por aire, mar y tierra las zonas de expendio de celulares robados? ¿Lanzar cohetes tierra-tierra a posibles sicarios motorizados? Se está jugando con las expectativas y el temor de la población ante la creciente violencia delincuencial y la inercia de los mandos policiales para enfrentarla. La policía, comprometida y profesional, sabe que es así.

No, no hay un problema de emergencia. Hay un urgente problema político e institucional. Un serio problema de autoridad que el presidente debe resolver. Mientras tanto, los ciudadanos continuaremos siendo víctimas de la inseguridad.

TEXTO B

La declaratoria del estado de emergencia parece una salida oportuna, ya que responde al clamor ciudadano frente a la inseguridad. El retorno a nuestras rutinas cotidianas estos meses ha significado el regreso de las oportunidades delictivas. La vía pública vuelve a ser escenario de asaltos y ajustes de cuentas, y los negocios barriales son nuevamente víctimas de los extorsionadores. Marca ahora una diferencia el creciente uso de armas de fuego en estos delitos con lamentables consecuencias letales. Luego del breve silencio criminal durante nuestro encierro pandémico, el crimen ha regresado a las calles junto a nosotros con el letal ruido de las armas.

Esta declaratoria es un nuevo llamado de alerta para tomar medidas que otorguen a la institución policial la capacidad de operar sin recurrir a instituciones destinadas a cautelar nuestra seguridad en otros frentes. Desde el sector Interior se ha adelantado que el estado de emergencia busca incrementar el número de policías en labores de inteligencia, operativas y de patrullaje, así como facilitar las intervenciones contra las organizaciones criminales. Estas acciones pueden ser efectivas si se concentran en los problemas que motivan esta declaratoria y no solo en sus síntomas. Esto implica enfrentar a las bandas y organizaciones criminales, pero también hacerle frente a la facilidad con la que acceden estos individuos a las armas con las que delinquen.

La situación amerita medidas urgentes contra la inseguridad, que esta declaratoria de estado de emergencia sea una oportunidad para que la ciudadanía tenga la esperanza de vivir tranquila y para evitar volver a recurrir en el futuro a salidas que deben conservar siempre su carácter excepcional.

En el texto B, la frase SILENCIO CRIMINAL connota

a)

carestía de delincuentes.

b)

desafío al crimen organizado.

c)

confinamiento seguro.

d)

imposibilidad para delinquir.

28.

TEXTO 3 (EVALUACIÓN)

TEXTO A

Cualquier estudiante de medicina puede explicarlo. En los hospitales existen unidades diferenciadas para atenciones de emergencia. Ocurre igual con el orden interno y la inseguridad ciudadana.

El estado de emergencia, al igual que el estado de sitio, son reconocidos por la Constitución como los dos únicos regímenes de excepción para situaciones de guerra, catástrofes u otras graves circunstancias, que ameritan la suspensión de derechos civiles fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la detención sin mandato judicial. Son limitadas en el tiempo de aplicación y puede suponer que las FF.AA. se responsabilicen del orden interno en lugar de la Policía Nacional (PNP).

¿Cuándo puede ser útil decretar el estado de emergencia? En casos de emergencia y de inminente peligro que arriesgan la vida y la salud de la ciudadanía. Pero ¿para el control del raqueteo, los robos callejeros o el sicariato, se requiere decretar un estado de emergencia? No, esas son urgencias que no requieren conculcar derechos fundamentales. Se requiere trabajo policial, gestión institucional, inversión en tecnología y comunicaciones, investigación criminal, inteligencia e intervención focalizada y adecuada. Eso es todo.

¿Qué pueden hacer las FF. AA. en casos de robo o sicariato? ¿Bombardear por aire, mar y tierra las zonas de expendio de celulares robados? ¿Lanzar cohetes tierra-tierra a posibles sicarios motorizados? Se está jugando con las expectativas y el temor de la población ante la creciente violencia delincuencial y la inercia de los mandos policiales para enfrentarla. La policía, comprometida y profesional, sabe que es así.

No, no hay un problema de emergencia. Hay un urgente problema político e institucional. Un serio problema de autoridad que el presidente debe resolver. Mientras tanto, los ciudadanos continuaremos siendo víctimas de la inseguridad.

TEXTO B

La declaratoria del estado de emergencia parece una salida oportuna, ya que responde al clamor ciudadano frente a la inseguridad. El retorno a nuestras rutinas cotidianas estos meses ha significado el regreso de las oportunidades delictivas. La vía pública vuelve a ser escenario de asaltos y ajustes de cuentas, y los negocios barriales son nuevamente víctimas de los extorsionadores. Marca ahora una diferencia el creciente uso de armas de fuego en estos delitos con lamentables consecuencias letales. Luego del breve silencio criminal durante nuestro encierro pandémico, el crimen ha regresado a las calles junto a nosotros con el letal ruido de las armas.

Esta declaratoria es un nuevo llamado de alerta para tomar medidas que otorguen a la institución policial la capacidad de operar sin recurrir a instituciones destinadas a cautelar nuestra seguridad en otros frentes. Desde el sector Interior se ha adelantado que el estado de emergencia busca incrementar el número de policías en labores de inteligencia, operativas y de patrullaje, así como facilitar las intervenciones contra las organizaciones criminales. Estas acciones pueden ser efectivas si se concentran en los problemas que motivan esta declaratoria y no solo en sus síntomas. Esto implica enfrentar a las bandas y organizaciones criminales, pero también hacerle frente a la facilidad con la que acceden estos individuos a las armas con las que delinquen.

La situación amerita medidas urgentes contra la inseguridad, que esta declaratoria de estado de emergencia sea una oportunidad para que la ciudadanía tenga la esperanza de vivir tranquila y para evitar volver a recurrir en el futuro a salidas que deben conservar siempre su carácter excepcional.

Se colige que, para el autor del texto A, la comparación entre la práctica médica y el manejo de un país resulta pertinente porque

a)

los centros de salud, al igual que en el Estado, requieren de la intervención urgente de los expertos.

b)

requieren una respuesta especializada inmediata para solucionar situaciones límite constantemente.

c)

es menester distinguir correctamente los estados de emergencia de las urgencias en ambos casos.

d)

dichas situaciones son igualmente complejas y demandan una gran cantidad de recursos técnicos.

29.

TEXTO 3 (EVALUACIÓN)

TEXTO A

Cualquier estudiante de medicina puede explicarlo. En los hospitales existen unidades diferenciadas para atenciones de emergencia. Ocurre igual con el orden interno y la inseguridad ciudadana.

El estado de emergencia, al igual que el estado de sitio, son reconocidos por la Constitución como los dos únicos regímenes de excepción para situaciones de guerra, catástrofes u otras graves circunstancias, que ameritan la suspensión de derechos civiles fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la detención sin mandato judicial. Son limitadas en el tiempo de aplicación y puede suponer que las FF.AA. se responsabilicen del orden interno en lugar de la Policía Nacional (PNP).

¿Cuándo puede ser útil decretar el estado de emergencia? En casos de emergencia y de inminente peligro que arriesgan la vida y la salud de la ciudadanía. Pero ¿para el control del raqueteo, los robos callejeros o el sicariato, se requiere decretar un estado de emergencia? No, esas son urgencias que no requieren conculcar derechos fundamentales. Se requiere trabajo policial, gestión institucional, inversión en tecnología y comunicaciones, investigación criminal, inteligencia e intervención focalizada y adecuada. Eso es todo.

¿Qué pueden hacer las FF. AA. en casos de robo o sicariato? ¿Bombardear por aire, mar y tierra las zonas de expendio de celulares robados? ¿Lanzar cohetes tierra-tierra a posibles sicarios motorizados? Se está jugando con las expectativas y el temor de la población ante la creciente violencia delincuencial y la inercia de los mandos policiales para enfrentarla. La policía, comprometida y profesional, sabe que es así.

No, no hay un problema de emergencia. Hay un urgente problema político e institucional. Un serio problema de autoridad que el presidente debe resolver. Mientras tanto, los ciudadanos continuaremos siendo víctimas de la inseguridad.

TEXTO B

La declaratoria del estado de emergencia parece una salida oportuna, ya que responde al clamor ciudadano frente a la inseguridad. El retorno a nuestras rutinas cotidianas estos meses ha significado el regreso de las oportunidades delictivas. La vía pública vuelve a ser escenario de asaltos y ajustes de cuentas, y los negocios barriales son nuevamente víctimas de los extorsionadores. Marca ahora una diferencia el creciente uso de armas de fuego en estos delitos con lamentables consecuencias letales. Luego del breve silencio criminal durante nuestro encierro pandémico, el crimen ha regresado a las calles junto a nosotros con el letal ruido de las armas.

Esta declaratoria es un nuevo llamado de alerta para tomar medidas que otorguen a la institución policial la capacidad de operar sin recurrir a instituciones destinadas a cautelar nuestra seguridad en otros frentes. Desde el sector Interior se ha adelantado que el estado de emergencia busca incrementar el número de policías en labores de inteligencia, operativas y de patrullaje, así como facilitar las intervenciones contra las organizaciones criminales. Estas acciones pueden ser efectivas si se concentran en los problemas que motivan esta declaratoria y no solo en sus síntomas. Esto implica enfrentar a las bandas y organizaciones criminales, pero también hacerle frente a la facilidad con la que acceden estos individuos a las armas con las que delinquen.

La situación amerita medidas urgentes contra la inseguridad, que esta declaratoria de estado de emergencia sea una oportunidad para que la ciudadanía tenga la esperanza de vivir tranquila y para evitar volver a recurrir en el futuro a salidas que deben conservar siempre su carácter excepcional.

Resulta incompatible afirmar que la declaración del estado de emergencia es una medida que el gobierno de un país puede imponer en cualquier momento porque

a)

este es un estado de excepción que se puede declarar únicamente ante situaciones de grave crisis.

b)

durante la aplicación esta medida se suspende el ejercicio de los derechos constitucionales.

c)

ralentiza la implementación de políticas macroeconómicas prudentes que fomenten el crecimiento.

d)

es una decisión que se encuentra condicionada por las normas de la comunidad internacional.

30.

TEXTO 3 (EVALUACIÓN)

TEXTO A

Cualquier estudiante de medicina puede explicarlo. En los hospitales existen unidades diferenciadas para atenciones de emergencia. Ocurre igual con el orden interno y la inseguridad ciudadana.

El estado de emergencia, al igual que el estado de sitio, son reconocidos por la Constitución como los dos únicos regímenes de excepción para situaciones de guerra, catástrofes u otras graves circunstancias, que ameritan la suspensión de derechos civiles fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la detención sin mandato judicial. Son limitadas en el tiempo de aplicación y puede suponer que las FF.AA. se responsabilicen del orden interno en lugar de la Policía Nacional (PNP).

¿Cuándo puede ser útil decretar el estado de emergencia? En casos de emergencia y de inminente peligro que arriesgan la vida y la salud de la ciudadanía. Pero ¿para el control del raqueteo, los robos callejeros o el sicariato, se requiere decretar un estado de emergencia? No, esas son urgencias que no requieren conculcar derechos fundamentales. Se requiere trabajo policial, gestión institucional, inversión en tecnología y comunicaciones, investigación criminal, inteligencia e intervención focalizada y adecuada. Eso es todo.

¿Qué pueden hacer las FF. AA. en casos de robo o sicariato? ¿Bombardear por aire, mar y tierra las zonas de expendio de celulares robados? ¿Lanzar cohetes tierra-tierra a posibles sicarios motorizados? Se está jugando con las expectativas y el temor de la población ante la creciente violencia delincuencial y la inercia de los mandos policiales para enfrentarla. La policía, comprometida y profesional, sabe que es así.

No, no hay un problema de emergencia. Hay un urgente problema político e institucional. Un serio problema de autoridad que el presidente debe resolver. Mientras tanto, los ciudadanos continuaremos siendo víctimas de la inseguridad.

TEXTO B

La declaratoria del estado de emergencia parece una salida oportuna, ya que responde al clamor ciudadano frente a la inseguridad. El retorno a nuestras rutinas cotidianas estos meses ha significado el regreso de las oportunidades delictivas. La vía pública vuelve a ser escenario de asaltos y ajustes de cuentas, y los negocios barriales son nuevamente víctimas de los extorsionadores. Marca ahora una diferencia el creciente uso de armas de fuego en estos delitos con lamentables consecuencias letales. Luego del breve silencio criminal durante nuestro encierro pandémico, el crimen ha regresado a las calles junto a nosotros con el letal ruido de las armas.

Esta declaratoria es un nuevo llamado de alerta para tomar medidas que otorguen a la institución policial la capacidad de operar sin recurrir a instituciones destinadas a cautelar nuestra seguridad en otros frentes. Desde el sector Interior se ha adelantado que el estado de emergencia busca incrementar el número de policías en labores de inteligencia, operativas y de patrullaje, así como facilitar las intervenciones contra las organizaciones criminales. Estas acciones pueden ser efectivas si se concentran en los problemas que motivan esta declaratoria y no solo en sus síntomas. Esto implica enfrentar a las bandas y organizaciones criminales, pero también hacerle frente a la facilidad con la que acceden estos individuos a las armas con las que delinquen.

La situación amerita medidas urgentes contra la inseguridad, que esta declaratoria de estado de emergencia sea una oportunidad para que la ciudadanía tenga la esperanza de vivir tranquila y para evitar volver a recurrir en el futuro a salidas que deben conservar siempre su carácter excepcional.

Si en la Constitución del Perú se especificara que únicamente se puede declarar estado de emergencia en casos de guerra o desastres naturales,

a)

los gobernantes ejecutarían acciones inmediatas y oportunas en caso de terremotos o inundaciones.

b)

el incremento en las estadísticas de la criminalidad y violencia debería abordarse como un problema urgente.

c)

la preparación de las Fuerzas Armadas en la defensa de la integridad territorial sería desaprovechada.

d)

sería prioridad reestructurar el aparato judicial del país para luchar contra la inseguridad ciudadana.