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Prueba Diagnóstica de Lectura_5to sec_NSR

Authored by Maria Helen Huahuacondo Amaru

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Prueba Diagnóstica de Lectura_5to sec_NSR
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1.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

10 mins • 1 pt

El profesor de Comunicación solicitó a los estudiantes de quinto grado de secundaria que busquen textos interesantes para compartirlos en clase. Tania encontró el siguiente cuento.

Baby H. P.

Juan José Arreola

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora, y para siempre, los hogares.

De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando que es fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H. P., en unos útiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.

Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.

El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.

Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.

Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian con cada aparato.

El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J.P. Mansfield & Sons, de Atlanta, III.

¿Cuándo se debe usar el depósito especial del Baby H. P.?

Cuando el niño supere su récord de movimientos.

Cuando el niño realice movimientos.

Cuando la botella de Leyden esté vacía.

Cuando la botella de Leyden esté llena.

2.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

El profesor de Comunicación solicitó a los estudiantes de quinto grado de secundaria que busquen textos interesantes para compartirlos en clase. Tania encontró el siguiente cuento.

Baby H. P.

Juan José Arreola

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora, y para siempre, los hogares.

De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando que es fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H. P., en unos útiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.

Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.

El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.

Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.

Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian con cada aparato.

El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J.P. Mansfield & Sons, de Atlanta, III.

¿Cuál es la utilidad de la botella de Leyden?

Activar los artefactos electrodomésticos.

Descargar la electricidad de manera automática.

Almacenar la electricidad generada por los niños.

Transformar los movimientos de los niños en electricidad.

3.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

El profesor de Comunicación solicitó a los estudiantes de quinto grado de secundaria que busquen textos interesantes para compartirlos en clase. Tania encontró el siguiente cuento.

Baby H. P.

Juan José Arreola

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora, y para siempre, los hogares.

De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando que es fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H. P., en unos útiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.

Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.

El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.

Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.

Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian con cada aparato.

El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J.P. Mansfield & Sons, de Atlanta, III.

¿Cuál es la principal ventaja del Baby H. P.?

Despierta la ambición individual de los niños.

Permite a las familias ahorrar en energía eléctrica.

Ayuda al desarrollo armonioso del cuerpo de los niños.

Soluciona la falta de servicio eléctrico en las grandes ciudades.

4.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

El profesor de Comunicación solicitó a los estudiantes de quinto grado de secundaria que busquen textos interesantes para compartirlos en clase. Tania encontró el siguiente cuento.

Baby H. P.

Juan José Arreola

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora, y para siempre, los hogares.

De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando que es fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H. P., en unos útiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.

Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.

El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.

Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.

Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian con cada aparato.

El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J.P. Mansfield & Sons, de Atlanta, III.

¿Qué función cumple el último párrafo en el texto?

Recomienda la compra del Baby H. P.

Señala el origen de fabricación del Baby H. P.

Explica qué función tiene el Baby H. P.

Indica cómo se usa el Baby H. P.

5.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

El profesor de Comunicación solicitó a los estudiantes de quinto grado de secundaria que busquen textos interesantes para compartirlos en clase. Tania encontró el siguiente cuento.

Baby H. P.

Juan José Arreola

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora, y para siempre, los hogares.

De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando que es fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H. P., en unos útiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.

Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.

El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.

Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.

Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian con cada aparato.

El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J.P. Mansfield & Sons, de Atlanta, III.

Un contraargumento es una idea que el autor de un texto menciona para refutar las posibles criticas de los lectores. ¿Cuál de los siguientes fragmentos del texto es un contraargumento elaborado por el autor?

“Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños”.

“De hoy en adelante, usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos”.

“En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares”.

“Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables”.

6.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

Valeria continuó indagando en internet sobre el descubrimiento de América. Ella encontró este texto y lo compartió con Lucas.

Cristóbal Colón no descubrió América

Noelia Robles2

Ya es hora de llamar las cosas por su nombre. El “descubrimiento de América” debe considerarse como el inicio del genocidio de los pueblos americanos. Descubrir es manifestar lo que estaba oculto o hallar lo que estaba ignorado. El continente americano no estaba ignorado u oculto. Incluso, hay evidencias de que, varios siglos atrás, algunos pueblos del norte de América habrían tenido intercambios comerciales con navegantes vikingos.

En América, había millones de personas y civilizaciones avanzadas, como los incas o los mayas. Hay evidencias de que América estaba poblada hace 12 500 años. Es cierto que sabemos poco de nuestra historia. Sin embargo, eso se debe a que los invasores del siglo XV (españoles, portugueses, ingleses y franceses) destruyeron todo lo que encontraron: personas, culturas y ciudades, y se llevaron lo que les gustó. Las pruebas de esta rapiña se exhiben en diferentes museos de Europa.

Colón no fue un navegante genovés, sino portugués. Además, su viaje por el Atlántico nunca tuvo la intención de encontrar una nueva ruta hacia las Indias, sino que desde el principio supo que se dirigía hacia América. Para conseguir su objetivo no se lanzó a la aventura, sino que utilizó la ruta que otro navegante ya había explorado: Alonso Sánchez, natural de Huelva (Andalucía), lugar donde Colón inició su viaje. Varios cronistas (Garcilaso de la Vega, López de Gómara, Bartolomé de las Casas, entre otros) concuerdan en que Sánchez falleció a pocos días de su regreso en casa de Cristóbal Colón, en cuyo poder habrían quedado las escrituras y los mapas de aquel viaje. Además, en las embarcaciones, Colón no llevaba productos textiles para un trueque normal con los habitantes de las Indias, sino objetos de hierro, cuchillos, navajas y armas.

En los tiempos en que se produjo la invasión, los europeos habían desarrollado tecnologías superiores de guerra. Esta superioridad se generalizó sobre los demás aspectos culturales. De esta forma, se autodenominaron como “cultura superior”. En cambio, los pueblos maya, inca, azteca o mapuche estaban adaptados a su entorno natural, habían desarrollado medicinas naturales y estudiaban el cosmos. Eran pueblos que cuidaban la naturaleza porque sabían que era su fuente de vida, conceptos que en la cultura occidental solo se han empezado a manejar desde los últimos años del siglo XX.

Adaptado de Rosen, M. (2005). Cristóbal Colón no descubrió America. Escáner Cultural, 78.

2 Noelia Robles es bloguera y activista social

Según Robles, ¿quién o quiénes habrían llegado primero a América?

Los vikingos.

Cristóbal Colón.

Los portugueses.

Alonso Sánchez.

7.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

Valeria continuó indagando en internet sobre el descubrimiento de América. Ella encontró este texto y lo compartió con Lucas.

Cristóbal Colón no descubrió América

Noelia Robles2

Ya es hora de llamar las cosas por su nombre. El “descubrimiento de América” debe considerarse como el inicio del genocidio de los pueblos americanos. Descubrir es manifestar lo que estaba oculto o hallar lo que estaba ignorado. El continente americano no estaba ignorado u oculto. Incluso, hay evidencias de que, varios siglos atrás, algunos pueblos del norte de América habrían tenido intercambios comerciales con navegantes vikingos.

En América, había millones de personas y civilizaciones avanzadas, como los incas o los mayas. Hay evidencias de que América estaba poblada hace 12 500 años. Es cierto que sabemos poco de nuestra historia. Sin embargo, eso se debe a que los invasores del siglo XV (españoles, portugueses, ingleses y franceses) destruyeron todo lo que encontraron: personas, culturas y ciudades, y se llevaron lo que les gustó. Las pruebas de esta rapiña se exhiben en diferentes museos de Europa.

Colón no fue un navegante genovés, sino portugués. Además, su viaje por el Atlántico nunca tuvo la intención de encontrar una nueva ruta hacia las Indias, sino que desde el principio supo que se dirigía hacia América. Para conseguir su objetivo no se lanzó a la aventura, sino que utilizó la ruta que otro navegante ya había explorado: Alonso Sánchez, natural de Huelva (Andalucía), lugar donde Colón inició su viaje. Varios cronistas (Garcilaso de la Vega, López de Gómara, Bartolomé de las Casas, entre otros) concuerdan en que Sánchez falleció a pocos días de su regreso en casa de Cristóbal Colón, en cuyo poder habrían quedado las escrituras y los mapas de aquel viaje. Además, en las embarcaciones, Colón no llevaba productos textiles para un trueque normal con los habitantes de las Indias, sino objetos de hierro, cuchillos, navajas y armas.

En los tiempos en que se produjo la invasión, los europeos habían desarrollado tecnologías superiores de guerra. Esta superioridad se generalizó sobre los demás aspectos culturales. De esta forma, se autodenominaron como “cultura superior”. En cambio, los pueblos maya, inca, azteca o mapuche estaban adaptados a su entorno natural, habían desarrollado medicinas naturales y estudiaban el cosmos. Eran pueblos que cuidaban la naturaleza porque sabían que era su fuente de vida, conceptos que en la cultura occidental solo se han empezado a manejar desde los últimos años del siglo XX.

Adaptado de Rosen, M. (2005). Cristóbal Colón no descubrió America. Escáner Cultural, 78.

2 Noelia Robles es bloguera y activista social

Del texto de Robles, se puede deducir que Cristobal Colón fue...

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