NEW
Font size
WorksheetsEl padre Calancha
Total questions: 4
Worksheet time: 4mins
El padre Calancha quiso hacer una historia edificante, mostrar el prodigioso origen de la imagen que el pueblo venera en el santuario del Lago Titicaca y dar a este una prestancia digna de su fama. Cuenta, en efecto, el fraile que el indio Francisco de Tito Yupanqui, de quien no se tiene más referencias que las que él ha conservado, entró, por inspiración de Dios, en el deseo de hacer que la Virgen de la Merced, que había admirado en los altares de la ciudad de La Paz, fuera adorada también en su aldea. Y, con ese propósito, decidió modelar la imagen con sus propias manos. Empero, el indio, según Calancha, carecía de la capacidad para ello. No solo le faltaba la experiencia sino también la disposición natural. Las manos torpes no obedecían a la voluntad y lo que de ellas salían no eran sino imágenes informes, cuando no ridículas, de la Virgen. Pero no por ello el indio cejó en su propósito. Por el contrario, el deseo se hizo más fuerte cuanto mayor la insuficiencia. Trató de vencer esa insuficiencia por todos los medios a su alcance. Viajó a otras ciudades del país. Imitó a los artistas que encontró a su paso. Pero los resultados eran siempre negativos.
En las torturas que eso le producía, el indio pedía al cielo ayuda. "Lloraba su ineptitud, afligíale la dificultad -escribe Calancha-, animábale el deseo y a todo recurría, con las lágrimas, a la madre de Dios". Hasta que la apasionada persistencia y la torturada voluntad del indio consiguieron el prodigio. Dios hizo que la última de sus penosas creaciones se convirtiera en la graciosa y fina imagen que el pueblo venera aún en Copacabana y que los críticos consideran como una de las más bellas creaciones de escultura colonial boliviana.
Seleccione la opción correcta
¿Cuál de las siguientes alternativas refleja mejor la intención que el padre Calancha tenía al narrar la historia de Tito Yupanqui?
Demostrar que todo el que posea una vocación suficientemente fuerte, como Tito Yupanqui, alcanzará finalmente su objetivo.
Revelar que el arte no es una actividad de lujo o de la gente instruida, sino una actividad que surge como una necesidad humana básica.
Mostrar que la imagen de la Virgen de Copacabana fue producto no solo de la constancia humana sino también de la intervención divina.
Evidenciar la necesidad que sentía Tito Yupanqui por representar a la Virgen de la Merced a través de sus propias manos.
El padre Calancha quiso hacer una historia edificante, mostrar el prodigioso origen de la imagen que el pueblo venera en el santuario del Lago Titicaca y dar a este una prestancia digna de su fama. Cuenta, en efecto, el fraile que el indio Francisco de Tito Yupanqui, de quien no se tiene más referencias que las que él ha conservado, entró, por inspiración de Dios, en el deseo de hacer que la Virgen de la Merced, que había admirado en los altares de la ciudad de La Paz, fuera adorada también en su aldea. Y, con ese propósito, decidió modelar la imagen con sus propias manos. Empero, el indio, según Calancha, carecía de la capacidad para ello. No solo le faltaba la experiencia sino también la disposición natural. Las manos torpes no obedecían a la voluntad y lo que de ellas salían no eran sino imágenes informes, cuando no ridículas, de la Virgen. Pero no por ello el indio cejó en su propósito. Por el contrario, el deseo se hizo más fuerte cuanto mayor la insuficiencia. Trató de vencer esa insuficiencia por todos los medios a su alcance. Viajó a otras ciudades del país. Imitó a los artistas que encontró a su paso. Pero los resultados eran siempre negativos.
En las torturas que eso le producía, el indio pedía al cielo ayuda. "Lloraba su ineptitud, afligíale la dificultad -escribe Calancha-, animábale el deseo y a todo recurría, con las lágrimas, a la madre de Dios". Hasta que la apasionada persistencia y la torturada voluntad del indio consiguieron el prodigio. Dios hizo que la última de sus penosas creaciones se convirtiera en la graciosa y fina imagen que el pueblo venera aún en Copacabana y que los críticos consideran como una de las más bellas creaciones de escultura colonial boliviana.
Seleccione la opción correcta
¿En qué se basa Calancha centralmente para proponer la existencia de un prodigio en su relato?
En que Dios inspiró a Tito Yupanqui para que esculpiera una Virgen que fuera adorada en Copacabana.
En que el indio Tito Yupanqui tratara por todos los medios posibles de superar las insuficiencias de su obra a través de una travesía de aprendizaje.
En que, a pesar de la inexperiencia y falta de habilidad de Tito Yupanqui, logró esculpir milagrosamente, a una de las vírgenes más bellas.
En que, poco a poco, gracias a su notable constancia, Tito Yupanqui fuera capaz de desarrollar una virgen digna de ser venerada.
El padre Calancha quiso hacer una historia edificante, mostrar el prodigioso origen de la imagen que el pueblo venera en el santuario del Lago Titicaca y dar a este una prestancia digna de su fama. Cuenta, en efecto, el fraile que el indio Francisco de Tito Yupanqui, de quien no se tiene más referencias que las que él ha conservado, entró, por inspiración de Dios, en el deseo de hacer que la Virgen de la Merced, que había admirado en los altares de la ciudad de La Paz, fuera adorada también en su aldea. Y, con ese propósito, decidió modelar la imagen con sus propias manos. Empero, el indio, según Calancha, carecía de la capacidad para ello. No solo le faltaba la experiencia sino también la disposición natural. Las manos torpes no obedecían a la voluntad y lo que de ellas salían no eran sino imágenes informes, cuando no ridículas, de la Virgen. Pero no por ello el indio cejó en su propósito. Por el contrario, el deseo se hizo más fuerte cuanto mayor la insuficiencia. Trató de vencer esa insuficiencia por todos los medios a su alcance. Viajó a otras ciudades del país. Imitó a los artistas que encontró a su paso. Pero los resultados eran siempre negativos.
En las torturas que eso le producía, el indio pedía al cielo ayuda. "Lloraba su ineptitud, afligíale la dificultad -escribe Calancha-, animábale el deseo y a todo recurría, con las lágrimas, a la madre de Dios". Hasta que la apasionada persistencia y la torturada voluntad del indio consiguieron el prodigio. Dios hizo que la última de sus penosas creaciones se convirtiera en la graciosa y fina imagen que el pueblo venera aún en Copacabana y que los críticos consideran como una de las más bellas creaciones de escultura colonial boliviana.
Seleccione la opción correcta
¿Cuál(es) de las siguientes alternativas reforzaría(n) lo planteado por el texto acerca de la historia del Padre Calancha?
I. Se dice que posteriormente, Tito Yupanqui esculpió también a la Virgen de Pucarani, dada la majestuosidad de la Virgen de Copacabana.
II. Hay un testimonio del propio Calancha en que expone que contó esta historia milagrosa con la finalidad de mostrar el triunfo de la religión y el dios católicos, y atraer peregrinos hacia Copacabana.
III. En otras crónicas sobre la época, se evidencia que, realmente, muchos artistas indígenas habían creado magnificas obras de arte.
Solo I
B. Solo I y III
Solo II
Solo I y II
El padre Calancha quiso hacer una historia edificante, mostrar el prodigioso origen de la imagen que el pueblo venera en el santuario del Lago Titicaca y dar a este una prestancia digna de su fama. Cuenta, en efecto, el fraile que el indio Francisco de Tito Yupanqui, de quien no se tiene más referencias que las que él ha conservado, entró, por inspiración de Dios, en el deseo de hacer que la Virgen de la Merced, que había admirado en los altares de la ciudad de La Paz, fuera adorada también en su aldea. Y, con ese propósito, decidió modelar la imagen con sus propias manos. Empero, el indio, según Calancha, carecía de la capacidad para ello. No solo le faltaba la experiencia sino también la disposición natural. Las manos torpes no obedecían a la voluntad y lo que de ellas salían no eran sino imágenes informes, cuando no ridículas, de la Virgen. Pero no por ello el indio cejó en su propósito. Por el contrario, el deseo se hizo más fuerte cuanto mayor la insuficiencia. Trató de vencer esa insuficiencia por todos los medios a su alcance. Viajó a otras ciudades del país. Imitó a los artistas que encontró a su paso. Pero los resultados eran siempre negativos.
En las torturas que eso le producía, el indio pedía al cielo ayuda. "Lloraba su ineptitud, afligíale la dificultad -escribe Calancha-, animábale el deseo y a todo recurría, con las lágrimas, a la madre de Dios". Hasta que la apasionada persistencia y la torturada voluntad del indio consiguieron el prodigio. Dios hizo que la última de sus penosas creaciones se convirtiera en la graciosa y fina imagen que el pueblo venera aún en Copacabana y que los críticos consideran como una de las más bellas creaciones de escultura colonial boliviana.
Seleccione la opción correcta
Según lo que el texto propone, ¿cuál(es) de las siguientes alternativas debilitaría(n) lo planteado por el Padre Calancha en su relato?
I. Algunos estudiosos del arte han logrado demostrar qué la escultura de la Virgen de Copacabana no es producto de una intervención divina, sino solo fruto de la práctica constante.
II. Tito Yupanqui recibió una primera formación artística sobre la base de sus observaciones de templos, cerámicas y tejidos incaicos.
III. Las creaciones del indio Tito Yupanqui no agradaban a las personas debido a que él prefería más un estilo andino que uno europeo.
Solo I
Solo I y III
Solo II
Solo III
