WorksheetsTRIMESTRAL I 11°
Total questions: 37
Worksheet time: 19mins
1. Poeta que componía y cantaba poemas épicos en la antigua Grecia. Acompañaba su canto con un instrumento musical que, generalmente, era una lira o una cítara.
A. Juglar
B. Aedo
C. Rapsoda
D. Bárbaro
1. Recitador o pregonero ambulante que cantaba poemas homéricos y otras poesías épicas en la Antigua Grecia. No usaba acompañamiento musical y no podía improvisar.
A. Juglar
B. Aedo
C. Rapsoda
D. Bárbaro
1. Recopilación de himnos a los dioses de la nueva India Aria.
A. Mahabhárata
B. Panchatantra
C. Rig Veda
D. Ramayana
1. Proviene del sánscrito y significa “la gran humanidad”, que se refiere a la historia del pueblo de la India.
A. Mahabhárata
B. Panchatantra
C. Rig Veda
D. Ramayana
1. Término despectivo que los griegos usaban para referirse a los pueblos extranjeros que no hablaban griego ni latín.
Vernáculo
B. Bárbaro
C. Sánscrito
D. Romance
1. La música, el vino y las fiestas hacían parte del culto en las fiestas dionisíacas, aparecían grupos e personas que cantaban arengas e himnos en coro, llamados
Tragedia
B. Comedia
C. Ditirambo
Tragicomedia
1. Obra sagrada de la India, escrita en sánscrito que plantea las Normas teocráticas para llevar una vida justa y alcanzar la felicidad
A. Puranas
B. El código de Manú
C. Vedas
D. Sutras
1. Aforismos o reflexiones cortas que dan a conocer enseñanzas
A. Bráhmanas
B. Puranas
C. Vedas
D. Sutras
1. Obra india que ilustra a través de las fábulas, los cinco principios para la enseñanza moral, mediante personajes animales.
A. Mahabhárata
B. Panchatantra
C. Rig Veda
D. Ramayana
Pasión oculta que le daba fuerza al caballero para superar todos los obstáculos y alcanzar el amor de su enamorada y el favor de su señor
A. El arte de amar
B. Romance
C. Amor cortesano
D. Romancero
1. Relatos que están protagonizados por un caballero héroe que simboliza la valentía y los valores cristianos, que se suman a una gran sensibilidad y lealtad a su nación.
A. Mester de clerecía
B. Epopeyas
C. Épicas
D. Cantares de gesta
1. _________ precursor de ______ y autor de _____, obra en la que expresa el estremecimiento que le genera un amor ardiente e inalcanzable que va más allá de la muerte.
A. Francisco Petrarca – el Humanismo – El Cancionero
B. Francois Villón – la lírica francesa – El gran testamento
C. Homero – el Clasicismo – La Ilíada
D. Ovidio – la tragedia griega – Las Metamorfosis
1. __________ obra en la que su autor_______ toma como tema central un viaje por su propia vida transitando por tres etapas: el infierno, el purgatorio y el paraíso.
A. El Libro de las maravillas del mundo – Marco Polo
B. El Cantar de los nibelungos – Sigfrido
C. El señor de los anillos –Tolkien
D. La Divina comedia – Dante Alighieri
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
Competencia Interpretativa
1. El escrito que acabas de leer es:
A. Un editorial: el autor presenta un punto de vista donde se orienta al lector y, a través de él, se puede conocer la ideología del autor. Por lo general no se firma.
B. Una noticia: informa de un hecho de interés común, generalmente de actualidad, y se caracteriza por ser breve y objetivo.
C. Un texto informativo: expone con claridad, orden y objetividad algún hecho de interés.
D. Un artículo de opinión: el autor analiza desde su perspectiva algún hecho de actualidad. Puede tener carácter crítico o humanístico.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. Las relaciones de significado que se dan en el texto son:
A. De comparación: el autor, para explicar lo que quiere decir, compara hechos a través de ejemplos.
B. De definición: en el transcurso de la lectura se van definiendo significados sobre algunos conceptos.
C. Cronológicas: el autor nos va explicando los acontecimientos cronológicamente como si hicieran parte de una línea del tiempo.
D. Causa y efecto: se van explicando los hechos a partir de una causa histórica y relacionándolos con unas consecuencias.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1.2.El marcador textual que divide el primer párrafo en dos es: “sin embargo”; dicho marcador tiene en ese párrafo la siguiente función:
A. Marcar un orden entre lo que se viene diciendo y lo que se va a decir.
B. Continuar explicando lo que se venía diciendo.
C. Indicar lo que se va a explicar, es la consecuencia de lo que se venía diciendo.
D. Distinguir una oposición entre lo que se venía diciendo y lo que se va a decir.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. El autor del texto hace que el lector dude sobre si el verdadero autor de La Ilíada y La Odisea es el escritor griego Homero; ¿cuál es la razón más válida para esas dudas?
A. Muy poco se conoce sobre la vida de Homero, por eso es difícil aclarar en qué año escribió sus monumentales obras literarias.
B. Se dice que Homero era ciego y esto le traía grandes dificultades para escribir.
C. La autoría de La Ilíada y La Odisea no ha sido confirmada plenamente.
D. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea fueran contadas hasta el siglo II antes de Cristo; después fueron adaptadas por unos poetas quienes hicieron la obra que conocemos hoy.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. En la oración del texto: “se dice asimismo que Homero murió ciego”, las palabras subrayadas son:
A. Dos verbos que conforman una oración compuesta.
C. Dos adjetivos que hacen parte de una oración dubitativa.
B. Dos verbos que conforman una oración interrogativa.
D. Dos sustantivos que conforman una oración desiderativa.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. Podemos decir que el escrito anterior es:
A. Ecológico: Habla del medio ambiente.
D. Turístico: explica sobre una región geográfica.
B. De farándula: habla de personajes famosos de los medios de comunicación
C. Biográfico: cuenta sobre la vida de una persona.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. Uno de los ejes temáticos de la lectura gira en torno
A. La veracidad de los acontecimientos.
C. La duda sobre una variedad histórica.
B. La burla
D. El reconocimiento objetivo de un hecho histórico.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. En el escrito dice lo siguiente: “igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce”. Las palabras subrayadas se refieren a un modismo que utiliza el autor y que podrías reemplazar por palabras más apropiadas, como:
A. Igualmente se inmiscuyeron en la versión…
C. Igualmente se inmutaron en la versión…
D. Igualmente se tranquilizaron en la versión…
Igualmente se inmovilizaron en la versión…
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
1. Del texto se pueden hacer varias inferencias, sin embargo, hay una que se relaciona más con la realidad del escrito.
A. De todas las dudas que plantea el autor del artículo, ninguna demuestra que Homero sea el autor de La Ilíada y La Odisea.
B. El hecho de que Homero hubiera sido ciego no demuestra que él sea o no el autor de La Ilíada y La Odisea.
C. La historia reconoce a Homero como el autor de La Ilíada Y La Odisea y, por lo tanto, no hay motivo para seguir poniendo en duda de si es o no es el autor de tan prestigiosas obras literarias.
D. Heródoto habla de la vida de Homero, ésta es la prueba fidedigna de que el verdadero autor fue el poeta griego.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
10. Cuando el autor del texto dice al iniciar el primer párrafo que. “Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea”, el autor considera que La Ilíada y La Odisea son los libros más famosos de la historia y no de la literatura porque (¿cuál inferencia crees que sea la más válida):
A. Los libros cuentan hazañas de una serie de héroes que en la vida real existieron.
B. La mayoría de personas en el mundo ha oído hablar de La Ilíada y La Odisea, pero nunca los han leído.
C. La Ilíada y La Odisea son dos poemas que pertenecen a la historia de la literatura y, por consiguiente, no se pueden entender como documentos históricos.
D. Es posible que el autor del artículo se haya equivocado al aseverar lo que dice.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
Competencia Propositiva
11. Si tuvieras que investigar sobre la vida e Homero, ¿a qué fuente acudirías?:
A. Irías a la biblioteca y estudiarías la biografía que escribió Heródoto sobre Homero, e investigarías el período histórico en el que vivió el poeta griego.
B. No investigarías sobre Homero, porque si ya lo han hecho otros que son eruditos y no han descubierto nada nuevo, mucho menos lo lograrías tú.
C. Leerías La Ilíada y La Odisea para averiguarse hay alguna referencia sobre Homero.
D. Irías a Grecia y con un gran equipo de investigadores recorrerías las bibliotecas leyendo libros de la época. Además, aprenderías griego. Pero como todo esto es tan irreal, te darías por vencido e investigarías otro tema más posible.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
12. Imagina que tienes que dar una opinión o punto de vista al autor sobre la lectura anterior, ¿qué le dirías?:
A. Le diría que escribiera algo nuevo que demostrara las posibles hipótesis de las que nos informa, pues sobre ese tema ya se sabe bastante.
B. Le diría que valió la pena leer su artículo, pues hay personas quienes no saben sobre estos temas.
C. Le diría que su artículo es poco profundo, pues repite cosas que los historiadores ya han dicho; no asume ninguna opinión propia, se limita a informar, a crear incertidumbre y dudas en las personas que posiblemente admiren a Homero.
D. Le diría al autor del texto que su artículo es excelente, porque de manera ágil, breve y entretenida lo invita a uno a pensar que aún hay muchas cosas por descubrir.
¿Existió Homero?
Sin lugar a dudas dos de los libros más famosos de la historia son La Ilíada y La Odisea, escritos supuestamente por Homero, un poeta que vivió en un lugar de Asia Menor durante el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, tanto la autoría de dichos textos como la existencia del propio Homero nunca han sido confirmadas plenamente.
Muy poco se conoce sobre su vida y uno de los principales testimonios que se tienen de él lo escribió un hombre que vivió dos siglos después de su muerte y que tomó el seudónimo de ‘Heródoto’. Según esa biografía, Homero acostumbraba a sentarse a hablar de sus obras en un lugar en donde creció un álamo negro. ‘Heródoto’ habla de Melesígenes, nombre original de Homero, que según historiadores significa “el que proviene del río Meles”, un río que bañó la ciudad de Esmirna en las costas del mar Egeo, en donde, se presume, nació el poeta.
También se habla de su estrecha relación con la isla de Quios, donde surgieron las llamadas escuelas ‘homéricas’, compuestas por poetas que cantaban sus versos a las nuevas generaciones. Se dice asimismo que Homero murió ciego. La tradición oral sirvió para que La Ilíada y La Odisea perduren hasta el siglo II antes de Cristo, cuando fue escrita por varios poetas que, según parece, igualmente le metieron la cucharada a la versión que hoy se conoce.
13. En el texto nombran a Heródoto. Según tus presaberes enciclopédicos podemos decir que fue:
A. Un historiador griego, famoso por ser el padre de la historiografía.
B. Un filósofo de la antigua Grecia, uno de los primeros en utilizar el término filosofía y famoso por sus Diálogos.
C. Un emperador romano, famoso por sus actitudes demenciales y criminales, entre las que se destaca el destierro y asesinato de casi toda su familia, o el haber nombrado como cónsul a su caballo.
D. Considerado uno de los más grandes dramaturgos griegos. Famoso porque la psicología adoptó de una de sus obras teatrales el conocido complejo de Edipo, para explicar la relación erótica que puede haber entre madre e hijo.
TEXTO 1
MITOS, VIAJES, HEROES.
Cinco civilizaciones antiguas, Babilonia, Egipto, Israel, Grecia y Roma, tuvieron un estrecho contacto que originó lo que hoy conocemos como mundo occidental. Entre ellas, la cultura griega fue la más influyente y decisiva en la formación de nuestra cultura y, desde el punto de vista histórico y social, contribuyó en gran medida al desarrollo de las formas de pensamiento y de la concepción del mundo actual; también aportó temas, formas, estilos e incluso géneros literarios, como la Épica, la lírica, la tragedia y la comedia.
Con respecto a los poemas Épicos, los más conocidos e importantes de la literatura griega son la Ilíada y la Odisea, compuestos y transmitidos oralmente por poetas itinerantes, llamados aedos y rapsodas, y cantados en celebraciones de carácter civil y religioso; los temas se refieren a las leyendas de la guerra de Troya, como en la IlÌada, y al relato del viaje de regreso de algunos héroes a su patria, y de las dificultades y peripecias para lograrlo, como en el caso de Ulises en la Odisea. Es quizás este último el héroe Épico que ha logrado trascender los límites de la mitología y Épica griegas para convertirse en un símbolo universal, ya que logra adaptarse a una sociedad más abierta y evolucionada.
En este poema vemos al héroe, en su viaje de regreso, enfrentando y superando, gracias a las artimañas de su inteligencia, grandes obstáculos y peligros, representados por seres míticos como los cíclopes, los lestrígones, los lotófagos, las sirenas, las rocas errantes, etc. Sin embargo, dentro del largo viaje que emprende el héroe Odiseo para volver a su patria, Ítaca, debe vivir contra su voluntad una espeluznante aventura: ir camino del Mundo de los Muertos con el encargo de consultar allí, en el Hades (la Mansión de los Muertos), al adivino Tiresias. Odiseo, descorazonado, emprende la ruta hacia el Hades a preguntar al adivino cómo regresar a su casa, a Ítaca. Este tema del descenso al Hades es común en la literatura Épica, pues ya otros héroes griegos habían bajado al reino de las sombras. Es el caso de Orfeo, quien bajó a liberar a EurÌdice; el de Heracles, quien fue a cumplir una prueba de fuerza: traerse al enorme perro guardián de tres cabezas, el Cancerbero monstruoso, y el de Teseo, quien entró para raptar a la reina de los muertos, Perséfone.
También Virgilio, poeta romano, dirigirá a Eneas al Hades con un afán profético nacional, y Dante, en la Divina comedia, cargará su descripción del reino infernal con un tremendo conocimiento teológico, propio de la Época. Este viaje a la Mansión de los Muertos también fascinó a héroes de otras culturas como la oriental mesopotámica: aquí, el héroe Gilgamés va al mundo de ultratumba a sacar, del fondo de las aguas de la muerte, la planta de la vida eterna, la cual pierde irremediable y trágicamente.
En el viaje que realiza Odiseo, a diferencia del viaje de Gilgamés, el héroe poco espera después de la muerte, las almas vagan como tristes fantasmas nostálgicos de la vida que perdieron; en cambio, en la saga mesopotámica el héroe siente una fascinante atracción por ese universo espectral y por los invaluables secretos que ese Otro Mundo encierra.
En el viaje de Odiseo se encarna el talante del griego de la Época arcaica, que, además de cruzar y surcar el Mediterráneo para fundar colonias en sus costas, viaja lejos a comerciar y a conocer nuevas gentes y tierras. El viaje al Hades es un motivo más en la serie de aventuras marinas de Odiseo y, en cierto modo, sirve para marcar el último límite de sus errancias y aventuras. El mundo de los muertos es lo más lejos que puede peregrinar cualquier héroe, demostrando con esto, en definitiva, la estatura mítica del héroe, a quien se le atribuye el más esforzado arrojo, valentía y empeño.
Carlos García Gual, Mitos, viajes, héroes (Madrid, Taurus, 1985)
14. Según la información contenida en el texto anterior, es posible inferir que los seres con los que se encuentra Odiseo en su viaje de regreso (lotófagos, cíclopes, lestrigones, sirenas) cumplen dentro del relato, la función de
A. ayudantes
B. oponentes
C. guías
D. dadores
TEXTO N° 2
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: pags. 487-502)
15. Teniendo en cuenta el estilo del texto anterior, es posible afirmar que pertenece al periodo
A. medieval.
B. barroco.
C. moderno.
D. clásico.
TEXTO N° 2
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: pags. 487-502)
16. En el texto anterior se afirma que el héroe griego Odiseo y el héroe mesopotámico Gilgamés asumen posturas diferentes con respecto al descenso al Mundo de los Muertos, porque
A. para Odiseo representa una oportunidad de conocer nuevas gentes y tierras, y para Gilgamés tiene un verdadero sentido de trascendencia.
B. para Gilgamés representa un sitio más en el andar del héroe, y para Odiseo, un destierro del mundo terrenal.
C. para Odiseo representa el camino para acceder a secretos y misterios ultra-terrenos, y para Gilgamés, una experiencia más real y cotidiana.
D. para Gilgamés representa un mundo triste, de polvo y corrupción, y para Odiseo, el sitio de reencarnación de las almas.
TEXTO N° 2
... Y me contestó la divina entre las diosas:
"Hijo de Laertes, de linaje divino, Odiseo de mil trucos,
no te quedes ya más en mi morada contra tus deseos.
Pero ante todo tienes que cumplir otro viaje y llegar
a las mansiones de Hades y la venerada Perséfone,
a consultar en oráculo el alma de tebano Tiresias,
el adivino ciego, que conserva su entendimiento firme.
A él, incluso muerto, le concedió Perséfone mantener su mente
despierta, a él solo, que los demás se mueven como sombras".
Así dijo. Entonces a mí se me partió el corazón.
Me eché a llorar tumbado sobre el lecho, y mi ánimo
ya no quería vivir ni ver más la luz del sol.
Luego que me sacié de llorar y de revolcarme,
entonces a ella le dirigí mis palabras y dije:
"¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave."
(Homero, Odisea, canto X; Madrid, Gredos, 1987: pags. 487-502)
17. Según el texto anterior, es posible afirmar que el narrador de los acontecimientos que ocurren en la Odisea es
A. el autor de la Odisea.
B. el protagonista de la Odisea.
C. la esposa de Odiseo.
D. una de las musas de la Odisea.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
18. Del primer párrafo del texto anterior se puede deducir que la perfección del helenismo consiste en
A. la belleza y la armonía de los poemas homéricos.
C. la comunión que existe entre hombres y dioses.
B. el sinsentido de la existencia para los griegos.
D. la predeterminación del itinerario de los héroes.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
19. En el texto, las comillas se emplean para
A. introducir la voz del autor.
C. cederle la palabra a un personaje de ficción.
B. resaltar el carácter irónico del enunciado.
D. distinguir las citas tomadas de otros textos.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
20. De acuerdo con el texto anterior puede afirmarse que en el género novelesco se manifiesta
A. la comunión entre dioses y hombres modernos.
C. el desamparo trascendental del hombre moderno.
B. la consolidación del capitalismo renacentista.
D.la rebelión contra el destino de los héroes antiguos.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
21. De acuerdo con el segundo párrafo del texto se puede afirmar que la característica de la modernidad que resultó más determinante para el surgimiento de la novela es
A.la adopción del capitalismo.
B. la publicación del Quijote.
C. la desdivinización del mundo.
D. el triunfo de la burguesía.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
22. En el texto anterior, las ideas principales se presentan en el siguiente orden:
A. definición de lo épico, definición de lo moderno, caracterización de la novela moderna, caracterización de la novela contemporánea.
B. caracterización del héroe en Homero, caracterización del héroe en Cervantes, caracterización del héroe en Dostoievski, caracterización del héroe en Joyce.
C. definición de novela según Lukács, definición de modernidad según Kundera, definición de trascendencia según Nietzsche, definición del lenguaje según Joyce.
D. el viaje en la épica antigua, el viaje en el Renacimiento, el viaje en la modernidad, el viaje contemporáneo.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
23. Para el autor del texto anterior, la épica y la novela son
A. géneros literarios emparentados por el tema de la aventura y el viaje.
B. expresiones literarias del sentido de comunión de una época con lo trascendente.
C. géneros literarios que se identifican en su concepción del héroe.
D. expresiones literarias que son resultado de una misma visión del mundo.
TEXTO NO. 3
ÉPICA Y NOVELA
Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, "sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto". En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas.
La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, "designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo". En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado.
Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana.
¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad?
Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente.
En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente.
(Texto inédito de Iván Pinilla.)
24. El tema del texto anterior es
A. la visión del mundo del héroe moderno.
C. el contraste entre lo épico y lo novelesco.
B. el helenismo de los poemas homéricos.
D. la evolución del capitalismo salvaje.
